Aquel inolvidable Mundial de Duitama

El 8 de octubre de 1995 pasó a la historia del deporte español en general y del ciclismo en particular, gracias a las dos medallas conquistadas en el Mundial de fondo en carretera celebrado en Duitama (Colombia). En la ciudad situada a 180 kilómetros de Bogotá, se produjo un doblete que jamás olvidaremos. Abraham Olano se vistió de arcoíris y Miguel Induráin se colgó la medalla de plata tras un actuación colosal. Olano e Induráin venían de hacer otro doblete en la contrarreloj individual unos días antes. En esa ocasión el ciclista navarro fue campeón y el vasco, subcampeón del mundo.

 

 

 

El mejor Mundial de la historia

Se puede decir que el Campeonato del Mundo de Duitama ha sido hasta hoy el mejor de la historia. La dureza del recorrido y la emoción por conseguir las medallas será difícil de igualar. 265,5 kilómetros (15 vueltas a un circuito de 17,7) con la subida a un puerto de 6 y con un desnivel cercano al 6%. A todo esto hubo que sumar el bochorno y la lluvia durante gran parte de la prueba.

 

Al comienzo de la penúltima vuelta Abraham Olano, lanzó un ataque que se convirtió en escapada. Olano aguantó como un jabato. Mientras tanto, Induráin (que había pinchado a una vuelta de meta) controlaba a todos sus rivales en el grupo perseguidor. Todo estaba preparado para que Olano ganara la medalla de oro. La ventaja de casi un minuto sobre el resto de favoritos, no podía significar otra cosa. Pero en cualquier deporte, nada está escrito hasta que se cruza la meta. Un inesperado pinchazo en la rueda trasera de su bicicleta hizo que Olano sufriera para vencer. El ciclista guipuzcoano aguantó los últimos kilómetros sin parar de pedalear y con la ayuda de Induráin, que iba frenando al italiano Pantani y al suizo Gianetti. Cuatro ciclistas para tres medallas en juego. Uno de ellos se iba a quedar sin metal.

Olano llegó a la meta sin poder levantar los dos brazos, solo el izquierdo, pero lo hizo como campeón del mundo tras 7 horas 9 minutos y 55 segundos de duro esfuerzo.  Por detrás venían mirándose los otros tres, Pantani, Induráin y Gianetti. Todo podía suceder. La plata estaba en juego y se la iban a jugar al sprint. El primero en arrancar fue Pantani. Pero un soberbio arreón final del navarro, valió la medalla de plata y un nuevo doblete para España. Pantani conquistó el bronce.

 

La rabia de Induráin

Quedará para la eternidad, la rabia con la que Induráin levantó su brazo derecho demostrando su alegría tras cruzar la línea de meta. Pasaran más de mil años, muchos más, pero seguiremos recordando este Campeonato del Mundo de ciclismo inigualable para el ciclismo de nuestro país.

 

 

CLASIFICACIÓN
1
ABRAHAM OLANO
ESPAÑA
7h 09´ 55”
2
MIGUEL INDURÁIN
ESPAÑA
a 35”
3
MARCO PANTANI
ITALIA
m.t.
4
MAURO GIANETTI
SUIZA
m.t.
5
PASCAL RICHARD
SUIZA
a 53”
6
RICHARD VIRENQUE
FRANCIA
a 1´31”
7
DIMITRI KONYSHEV
RUSIA
a 1´53”
8
OLIVERIO RINCÓN
COLOMBIA
m.t.
9
ROLF SORENSEN
DINAMARCA
m.t.
10
FELICE PUTTINI
SUIZA
m.t.

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