El día que cambió el deporte mundial

Moscú amanece frío y lluvioso. Es 16 de julio de 1980. Nadie sabe que ese día cambiará para siempre el destino del deporte español y mundial. El escenario es majestuoso, el teatro Bolshoi, fundado en el siglo XVIII acoge la 83ª Sesión del Comité Olímpico Internacional (COI). Faltan muy pocos días para la inauguración de los Juegos Olímpicos. Antes hay que conocer al sucesor de Lord Killanin como presidente del máximo organismo deportivo del planeta. Un español, Juan Antonio Samaranch es uno de los cinco candidatos y el favorito para la victoria.

….”Mi estado de ánimo era de serena confianza y entereza en lo que iba a suceder”…, ….”no quería dejarme llevar por un sentimiento de euforia, y me esforzaba constantemente en controlar mis emociones. Y con esa actitud me dispuse a vivir el día más importante de mi vida dedicada al deporte” , cuenta Samaranch en sus memorias.

El 16 de julio de 1980 cambió el rumbo del deporte español

Samaranch, que al día siguiente cumplía sesenta años, recibía el mejor regalo posible. Mayoría absoluta, 44 votos de los 77 posibles fueron para él. A las 15:00 de aquel día de julio, el deporte de nuestro país acababa de dar un vuelco. Nacía la revolución de Samaranch al frente del Olimpismo. “Lo primero que hice fue llamar por teléfono al hotel Moscowa, donde se encontraba mi mujer, Bibis…”.

Las primeras palabras de Juan Antonio Samaranch tras su elección como presidente del COI fueron las siguientes: “Me comprometo a trabajar para mantener la unidad del Movimiento Olímpico, lograr la universalización de los principios de paz, amistad y confraternidad entre la juventud de todo el mundo”.  Le llegaron felicitaciones del Rey Juan Carlos, de Adolfo Suárez, del president de la Generalitat, Josep Tarradellas y la del alcalde de Barcelona, Narcís Serra. Este último sabía que el nombramiento de Samaranch significaba el comienzo de la carrera por los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 para la ciudad condal.

Juan Antonio Samaranch fue presidente del COI durante 21 años

Samaranch fue presidente del COI hasta 2001. Fueron veintiún años llenos de buenas noticias para el deporte mundial. También hubo alguna sombra, como aquella crisis de la institución olímpica a finales de 1998 y todo 1999, con el escándalo de Salt Lake City. Durante las más de dos décadas de mandato, visitó los 200 países del mundo en los que hay Comité Olímpico Nacional.

Fue un auténtico revolucionario. Modernizó y profesionalizó los Juegos, sacándolos de la bancarrota y de la posible desaparición, a la que estaban destinados. Abrió las puertas del Olimpismo a todos los continentes y a los patrocinios para alcanzar superávit año tras año. Embajador del deporte español allá donde fuera. Presidió diez Juegos Olímpicos, cinco de invierno y otros cinco de verano. Hasta 1992 coincidían ambos eventos. Consiguió que eso también cambiara, aumentando los beneficios en cada caso.

La presencia de Samaranch ayudó a que Barcelona acogiese los Juegos de 1992

Sin él al frente del COI, los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 podrían no haberse celebrado. Después Madrid optó por tres veces, pero ya no estaba. El legado de Juan Antonio Samaranch es eterno. El deporte de nuestro país necesita a alguien que se le parezca un poco al menos. Porque Samaranch solo hubo uno y se nos marchó en abril de 2010 sin hacer ruído, sabiendo que su trabajo desde lo más alto del deporte mundial fue de matrícula de honor.

La elección de Barcelona 92 a golpe de clic

En su primer discurso se comprometió a trabajar por la unidad del Movimiento Olímpico y a lograr la universalización de los principios de paz , amistad y confraternidad de la juventud mundial. Compromiso cumplido. Samaranch fue un visionario y se convirtió en el mejor presidente del COI. Sin duda, uno de los personajes más importantes de la historia de nuestro país y el más importante impulsor del deporte español y mundial.

 

 

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