Edurne Pasaban, la pionera del Himalaya

El 17 de mayo de 2010 una deportista española hizo historia en el Himalaya. Edurne Pasaban (Tolosa, Guipúzcoa, 1 de agosto de 1973) se convirtió en la primera mujer en subir los catorce ochomiles. La alpinista vasca subió las catorce montañas más altas del planeta en solo veinte expediciones. Una pionera de récord. Una mujer que comenzó a subir a grandes cimas con tan solo quince años y que, a los veinticinco, viajó por primera vez al Himalaya. 

Un camino lleno de luces y también de algunas sombras. Una historia de lucha, sacrificio y superación que merece un pequeño resumen de cada una de esas expediciones inolvidables. 

23 de mayo de 2001. Everest

El 23 de mayo de 2001 Edurne Pasaban consiguió su primer ochomil. Lo hizo en la montaña más alta del mundo, el Everest. Subir aquellos 8.848 metros fue un sueño hecho realidad. Eso sí, cuenta que le desilusionó un poco. El motivo pudo ser la masificación. Pasaban logró su primer ochomil con la ayuda de oxígeno. 

16 de mayo de 2002. Makalu

La siguiente cima que la alpinista española ascendió fue el Makalu, a tan solo veintidós kilómetros del Everest. Ni más ni menos que 8.463 metros situados en la frontera entre Nepal y el Tibet. Dice Edurne Pasaban que allí conoció el Himalaya de verdad. Que disfrutó y experimentó la esencia del alpinismo. Aquel 16 de mayo de 2002 logró su segundo ochomil. 

5 de octubre de 2002. Cho Oyu

Cuenta Edurne Pasaban, que el Cho Oyu de 8.201 metros de altitud, es quizá el más fácil de los catorce ochomiles. Si a una montaña de tanta altitud se la puede considerar fácil, claro. Guarda una muy buena sensación y se divirtió yendo con amigos a aquella expedición que culminaron el 5 de octubre de 2002. El tercer ochomil llegaba menos de cinco meses después que el segundo. 

26 de mayo de 2003. Lhotse

El cuarto pico más grande del mundo, con 8.516 metros de altura, fue el primer reto de Pasaban en 2003. Dice la mejor alpinista española que si le preguntasen qué ochomil repetiría, no elegiría el Lhotse. Esta montaña comparte parte de la ruta al Everest y no se la recomendaría a nadie porque en la parte final casi no se ve nada. 

19 y 26 de julio de 2003. Gasherbrum II y Gasherbrum I

En una semana, dos ochomiles. El Gasherbrum II de 8.035 metros y el I de 8.068. Para Edurne Pasaban fueron dos expediciones increíbles. Cuenta que la I les costó más que la II. Fue la primera vez que la española compartió ruta con una mujer, Gerline Kaltenbrunner

26 de julio de 2004. K2

8.611 metros. El K2 es la segunda montaña más alta del planeta. Dice Pasaban que para ella es el ochomil más complicado de todos. “La montaña de las montañas”. Fue un antes y un después que le llevó a dudar si continuar en el mundo del alpinismo. Temió por su vida, sufrió congelaciones y amputaciones. 

20 de julio de 2005. Nanga Parbat

Cuenta Edurne Pasaban que , un año después del sufrimiento en el K2, quería comprobar si podía seguir escalando y que por eso eligieron una montaña tan dura como el Nanga Parbat de 8.125 metros de altitud. Se trata de la novena montaña más alta del mundo y la segunda más alta de Pakistán. Como el K2, el Nanga Parbat (montaña desnuda) ha provocado un montón de víctimas. 

12 de julio de 2007. Broad Peak

El noveno ochomil de Edurne Pasaban llegó dos años después que el octavo. El año anterior lo dedicó a reflexionar, a replantearse su futuro tras una depresión. Ascendió e hizo cima en el Broad Peak de 8.047 metros. Fue el comienzo de un desafío, el de conseguir los catorce ochomiles del planeta. Solo quedaban cinco peldaños de una escalera gigante. 

1 de mayo de 2008. Dhaulaghiri

La décima cima conquistada llegó el 1 de mayo de 2008. Dicen que a la tercera va la vencida y Pasaban lo cumplió. Era la tercera ocasión que subía el Dhaulaghiri, pero en los dos intentos anteriores no lo logró.  La llamada “montaña blanca” tiene 8.167 metros de altitud. 

5 de octubre de 2008. Manaslu

Cinco meses después de lograr su décima cima, llegó la undécima. Cuenta la alpinista española que tiene muy buenos recuerdos del Manaslu a pesar de que estuvo nevando durante toda la expedición. Dice que es una montaña peligrosa, sobre todo por el mal tiempo, pero que hicieron cumbre y pudieron bajar al campo base en el mismo día. Ya solo le quedaban tres cimas para alcanzar el gran objetivo. 

18 de mayo de 2009. Kanchenjunga

Dice Edurne Pasaban que , el Kanchenjunga de 8.586 metros de altitud, es una montaña noble y tranquila, pero allí vivió un momento muy complicado en el descenso. La ascensión duró catorce horas. La mejor alpinista española de la historia regresó a España con congelaciones, en silla de ruedas y casi sin voz. 


17 de abril de 2010. Annapurna

Para Pasaban, el Annapurna de 8.091 metros, es la montaña más peligrosa de las catorce más altas del mundo. Cuenta que desde que sacas el pie fuera del campo base vas con miedo, pensando por donde va a caer una avalancha. “Es de esas montañas para hacer una vez en la vida y nunca más”. Superado el Annapurna ya solo quedaba un ochomil para completar la hazaña. 

17 de mayo de 2010. Shisha Pangma

Llegó el gran día. El 17 de mayo de 2010 Edurne Pasaban alcanzó la cima del Shisha Pangma de 8.027 metros. A la quinta. Porque se le resistió en cuatro ocasiones anteriores. “Disfrutamos de una gran ascensión”. Completaba así la gesta de hacer cima en los catorce picos más altos del mundo. 

«Cada vez que terminaba una expedición, me ponía a pensar a qué equipo podría unirme al año siguiente. Quería volver al Himalaya»

“Seguramente sí que ha sido inútil todo esto… Pero ha sido hermoso. Han sido unos años que no cambiaría, que he vivido muy intensamente. Es como yo misma he elegido vivir. Solo por eso ya son hermosos, porque son los míos”

FOTOS Y FUENTE: edurnepasaban.com

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