Los días que ganamos la estrella de campeones del mundo

Todo el mundo sabe qué estaba haciendo el 11 de julio de 2010 por la noche. Millones de españoles lo siguieron por televisión o por la radio. Otros tuvieron la fortuna de vivirlo en el estadio donde la selección española de fútbol ganó el Mundial de Sudáfrica. Pasarán los años, las generaciones, nos haremos mayores, pero todos recordaremos el día que ganamos la estrella de campeones del mundo. Posiblemente uno de los mejores días de nuestra vida.

España llegaba a Sudáfrica como una de las favoritas. Era lógico. Dos años atrás había ganado la Eurocopa de la mano de Luis Aragonés. A Vicente del Bosque le tocó dirigir a la selección en el reto más importante de la historia del fútbol español. En otras ocasiones se había hablado de pasar la temida barrera de los cuartos de final. El objetivo estuvo cerca en 2002 pero un árbitro, de cuyo nombre no quiero acordarme, lo impidió. En la Eurocopa de 2008 se ganó a Italia en los penaltis y a partir de ese momento comenzaron unos años de dominio total por parte de una selección española irrepetible. Un juego inmejorable. Una generación de futbolistas como nunca antes habíamos visto. El paraíso hecho fútbol. La Roja. 

Días inolvidables

Aquellos días de junio y julio que precedieron a la consecución del Mundial, estuvieron llenos de incertidumbre, de nervios, de grandes partidos y de pocos goles marcados y encajados. Nadie dijo que iba a ser fácil. Y no lo fue. 

La selección quedó encuadrada en el grupo H con Suiza, Honduras y Chile. A priori todos eran rivales inferiores. Pero en todos los deportes no se puede dar nada por hecho hasta que se juega. 

Debut inesperado

España debutó contra Suiza el 16 de junio en el estadio Moses Mabhida de Durban. 62.000 espectadores. Pocos esperaban un tropiezo de la selección. Si no ves el partido y te dicen que España ha tenido un 75% de posesión de balón, que ha rematado más de veinte veces y que la gran mayoría de sus pases han sido buenos, ¿qué pensarías? Casi todo el mundo diría que victoria o al menos un empate para los españoles. Aquel día quedó demostrado que hacía falta más para ganar e incluso para empatar. Los suizos dieron una lección defensiva. 

Con un fútbol rácano y feo, sí, pero les valió con aprovechar un error defensivo de España, para llevarse el primer partido por cero goles a uno. Aquel gol de Gelson Fernandes bajó de la nube a todos los que creíamos que a Suiza se le ganaría con la gorra. Aquel partido lo jugaron: Iker Casillas, Sergio Ramos, Puyol, Piqué, Capdevila, Busquets, Torres, Xabi Alonso, Xavi Hernández, Iniesta, Pedro, Silva, Navas y Villa. “Será la primera y única derrota de España en el Mundial” dijo Iniesta.

La eliminación quedaba a tiro tras el primer encuentro. Si España quería ganar el Mundial estaba obligada a ganar los dos partidos siguientes de su grupo. La clasificación tras los dos primeros partidos del grupo asustaba: Chile y Suiza tres puntos. España y Honduras cero. Sin margen de error para el siguiente partido contra los hondureños. 

 

Primera final contra Honduras

Cinco días después de la derrota contra Suiza, llegó el primer partido decisivo contra Honduras. Se jugó en el estadio Ellis Park de Johannesburgo ante más de 54.000 espectadores. El encuentro tuvo dos grandes protagonistas: Busquets y Villa. El primero jugó un partidazo en el centro del campo. El segundo marcó dos goles, que pudieron ser tres, de no haber fallado un penalti que hubiera sido el 3-0. Lo lanzó al palo.

Lo que necesitaba España era ganar y lo hizo. El juego tuvo luces y sombras, pero lo importante era sumar tres puntos de oro para seguir soñando. Honduras opuso poca resistencia y quedó prácticamente eliminada del Mundial con el casillero de puntos a cero en dos partidos. Chile sumaba seis, España y Suiza tres. Faltaba un partido para saber si España se clasificaba o no para los octavos de final. Aquel encuentro contra Honduras lo jugaron: Iker Casillas, Sergio Ramos, Arbeloa, Puyol, Piqué, Capdevila, Busquets, Torres, Xabi Alonso, Xavi Hernández, Mata, Cesc, Navas y Villa

Faltó Andrés Iniesta que acabó tocado en el debut. El bigoleador Villa decía después del partido: “el resultado es muy corto porque hemos tenido infinidad de ocasiones. Esta victoria es importante porque hemos ganado por más de un gol, que era lo que nos habíamos propuesto”.

 

 

Todo o nada contra Chile

El tercer y definitivo partido del grupo H se jugó el viernes 25 de junio en el estadio Loftus Versfeld de Petroria. Asistieron 42.000 espectadores. España y Chile se jugaban el primer puesto del grupo. Aunque primero había que lograr la clasificación. 

De nuevo fue David Villa el que abrió la lata. Marcó pronto, en el minuto 23 de la primera parte. Aprovechó la salida de Bravo, el portero chileno, para marcar desde unos cuarenta metros. El segundo de España llegó gracias a Andrés Iniesta en el minuto 37. El albaceteño recibió una asistencia de Villa en la frontal del área. Los chilenos se quedaron con diez tras la expulsión de Estrada por doble amarilla.

Tras el descanso, un gol de Millar recortó distancias en el marcador. Un poco de susto. Pero el resultado les valía a ambos para clasificarse. España ganó 1-2 y pasó a octavos como primera de grupo. La Roja remató dos veces a puerta. Dos goles. Efectividad plena. Lo que en los dos partidos anteriores no había ocurrido.

Jugaron aquel partido: Casillas, Ramos, Puyol, Piqué, Capdevila, Busquets, Torres, Xabi Alonso, Xavi Hernández, Iniesta, Cesc, Javi Martínez y Villa. Vicente del Bosque dijo: “ahora es cuando vienen las emociones fuertes”. Esperaba en octavos la Portugal de Cristiano Ronaldo.

 

El factor Fernando Llorente

El martes 29 de junio de 2010 se cumplían dos años de la victoria en la Eurocopa de 2008. La efeméride marcaba el camino del tiqui-taca. España volvió a lo que había sido durante los dos años anteriores. Ni rastro de los malos momentos en la primera fase mundialista. El estadio Green Point de Ciudad del Cabo asistió a un partidazo. Cerca de 63.000 espectadores vieron la victoria de España por un gol a cero contra los portugueses. De nuevo con gol de Villa, que volvió a ser el mejor de la selección. 

España jugó muy bien, tanto en defensa como en ataque. Dominó el juego. Tiró más a puerta que Portugal. Y el portero, Eduardo, fue el mejor de los lusos. 

En el minuto 58, Vicente del Bosque hizo un cambio decisivo. Sacó a Fernando Llorente por Fernando Torres y solo cinco minutos después llegó el gol de Villa. Partidazo de Ramos, de Piqué, de Puyol. Enormes Xabi Alonso, Xavi Hernández, Busquets e Iniesta. Gigantes Villa y Llorente. También jugaron Casillas, Capdevila, Torres, Pedro y Marchena. “Merecimos ganar, se ha hecho justicia, pese a que ellos se cerraban muy bien” dijo Villa tras el partido. Del Bosque: “Jugando con esta mentalidad, estaremos más cerca del título”. Por sexta vez en la historia España se clasificaba para los cuartos del final de un Mundial. Paraguay esperaba en la siguiente ronda. Tres pasos para alcanzar la gloria.

España cubrió sus ventanas y balcones con la bandera. Miles de personas vieron los partidos en pantallas gigantes. Todo el país estaba unido. Lo nunca visto. Llegó el día D. El 3 de julio. Si España alcanzaba las semifinales sería histórico.

Paraguay no lo puso fácil

Estadio Ellis Park de Johannesburgo. Mismo escenario que el día de Honduras. Más de 55.000 espectadores presencian una nueva victoria por la mínima de la selección española. De nuevo con David Villa como goleador. Sufrimos de lo lindo. Hasta el minuto 83 no llegó el gol de la clasificación. 

Fue un partido largo, intenso, siempre con la sensación de una posible prórroga en el horizonte. Muchos hablaron de Iker Casillas antes de este partido. Esos mismos tuvieron que callar y rendirse ante el mejor portero de la historia. Iker siempre aparecía en los momentos decisivos. Con España y con el Real Madrid siempre fue así. En el minuto 57 paró un penalti a Cardozo

 

Dos minutos después, penalti a favor de España. Lo tira Xabi Alonso y marca. El árbitro manda repetir el lanzamiento porque entiende que hay varios jugadores que invaden el área. Falla Xabi Alonso el segundo. Lo para el portero Justo Villar. Cesc Fábregas acude al rechace y Villar comete de nuevo penalti. El árbitro no lo ve y sigue el juego.

Villa maravilla

En el minuto 83 Andrés Iniesta la jugada. Triangula con Cesc y Xavi. El manchego le pasa el balón a Pedro que remata a puerta. Al palo izquierdo. El rebote le favorece a Villa. Dispara. Vuelve a dar en el palo. Esta vez es el derecho. El balón vuelve a pegar en el palo izquierdo y entra con suspense en la portería. 

Nunca se había llegado a las semifinales de un Mundial. No era fácil lograrlo y se consiguió. Dos partidos para la hazaña. “No nos conformamos, lo mejor está por llegar” dijo Vicente del Bosque. Aquel partido lo jugaron: Casillas, Ramos, Puyol, Piqué, Capdevila, Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Villa, Torres, Cesc, Pedro y Marchena. El héroe del partido, Iker Casillas, contó que “Pepe Reina me avisó por dónde tiraría Cardozo el penalti”.

Alemania había goleado (0-4) a la Argentina de Messi. Los alemanes serían el rival por alcanzar la gran final mundialista. Los mismos a los que dos años antes se ganó en el último encuentro de la Eurocopa.

Cabezazo para la historia

El 7 de julio, San Fermín, España dio una lección de fútbol a Alemania. De nuevo se repitió el resultado de rondas anteriores, cero goles a uno. El estadio Moses Mabhida de Durban con más de 60.000 personas en sus gradas, asistió a una auténtica exhibición de La Roja. España fue muy superior a Alemania y ganó con un golazo de Puyol. Un cabezazo inapelable. Un remate que recordaremos toda la vida porque significó el pase a la final del Mundial. Fue en el minuto 73 de partido tras un córner sacado espléndidamente por Xavi Hernández. El gol de la victoria tardó en llegar. Pero el equipo español dominó de principio a fina en todos los aspectos. Un partido para recordar en el que ningún jugador recibió amonestación. 

La alineación fue la siguiente: Casillas, Ramos, Puyol, Piqué, Capdevila, Busquets, Xabi, Xavi, Pedro, Iniesta y Villa. Salieron casi al final: Torres, Silva y Marchena. Jugaron el mejor partido de España en Sudáfrica. Cuando tocaba. Solo quedaba un partido. Los holandeses esperaban en la final. Xavi: “Vamos a disfrutar de la final y vamos a ganarla con nuestra personalidad”. Del Bosque: “Todos los que han jugado han sido unos jabatos”. Puyol: “Le propusimos a Del Bosque la jugada de mi gol y salió bien”. Elogios del entrenador alemán Joachim Löw: “España es la mejor selección del mundo. Hay que felicitarla”. 

La gloria eterna

La noche del 10 al 11 de julio de 2010 España se fue a dormir con ilusión. Todos soñábamos con algo histórico aunque primero había que jugar la final. Estadio Soccer City de Jonannesburgo. Más de 84.000 espectadores abarrotan las gradas para vivir la final del Mundial. España sale con Iker Casillas en la portería. Ramos, Puyol, Piqué y Capdevila en defensa. Busquets, Xabi Alonso, Xavi Hernández en el centro del campo. Pedro, Iniesta y Villa en punta. Una alineación para el recuerdo la de Vicente del Bosque. Completada con Navas, Cesc y Torres, que también participaron durante el encuentro. 

La final tuvo dos momentos clave. El primero ocurrió en el minuto 62. Arjen Robben se planta solo ante Casillas y el portero hace una parada antológica con el pie derecho. La mayoría de las veces esa ocasión hubiera terminado en gol. Pero estando Iker, todo era diferente. Fue la gran ocasión de los holandeses. En el minuto 83, Robben volvió a plantarse ante el guardameta español, pero este le robó el balón cuando el holandés se disponía a recortarle. 

El partido de nuestra vida

La Roja gozó de varias ocasiones a lo largo del partido. Pero se llegó al final con empate a cero en el marcador. Tocaba prórroga. Media hora más de tensión, de sufrimiento. Ganar un Mundial es muy difícil. En los minutos 95 y 105, Cesc Fábregas tuvo dos ocasiones. La final se encaminaba a la lotería de los penaltis. España no lo merecía. Fue superior. Holanda jugó sucio en muchos instantes. Nunca se nos olvidará aquella terrorífica entrada, patada al pecho, de De Jong a Xabi Alonso. El árbitro inglés, Howard Webb, no creyó conveniente expulsarle. De Jong y Van Bommel merecieron la roja, pero les “premiaron” con la amarilla. 

Minuto 116 de partido. Jesús Navas recibe el balón en banda derecha y empieza a correr como si no hubiera un mañana. Tres rivales le persiguen. Alcanza el centro del campo. Pierde el balón. Pero el rechace le favorece a Andrés Iniesta que la pega de tacón para Cesc Fábregas. Navas vuelve a recibirla y se la cede a Fernando Torres, el héroe de la Eurocopa de 2008. Torres mete el centro al área, pero despeja un jugador holandés. El rechace le llega a Cesc. Avanza unos metros y ve desmarcado a Iniesta. 

El gol

El jugador manchego controla con la pierna derecha. Está solo dentro del área grande. No hay fuera de juego. Se prepara para disparar. Remata con toda su alma y bate a Stekelenburg. Un gol espléndido, memorable, grandioso, el paraíso. Posiblemente el más importante de nuestras vidas. Iniesta lo celebra quitándose la camiseta, azul aquel día. Debajo lleva otra con un mensaje: Dani Jarque siempre con nosotros, en memoria del jugador fallecido un año antes. Era íntimos amigos. Iniesta culminó el camino de un equipo irrepetible. Una generación de jugadores magnífica que recordaremos hasta el final de nuestros días. España entera salió a celebrarlo.

“Es un momento histórico que puede no volver a repetirse nunca” dijo Cesc Fábregas. Iker Casillas: “ahora ya me puedo retirar tranquilo. Lo hemos merecido”. Andrés Iniesta: “Aún no nos creemos la dimensión de lo que hemos logrado”. 

Al día siguiente España despertó como campeona del mundo de fútbol. ¿Volveremos a vivirlo algún día? Las calles de Madrid se llenaron para recibir a los vencedores. Dicen que hubo más de dos millones y medio de personas celebrando sin parar. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FOTOS: GETTY, AFP, AP, EFE, REUTERS

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