El récord de otro planeta de Jonathan Edwards

La historia del triple salto masculino no se entendería sin el británico Jonathan Edwards. Nacido en Londres el 10 de mayo de 1966, forma parte de la pequeña lista de los atletas legendarios de todos los tiempos. Participó en cuatro Juegos Olímpicos (1988-2000), medalla de oro en Sidney 2000 y plata en la cita anterior celebrada en Atlanta en 1996. Dos veces campeón del mundo al aire libre, campeón de Europa y varias medallas de todos los colores conquistadas en los grandes campeonatos de atletismo. Se retiró a los 37 años, en el Mundial celebrado en París en 2003.

Si miramos la clasificación de mejores marcas de todos los tiempos del triple salto, Jonathan Edwards aparece cinco veces en los quince primeros puestos. Fue el primer hombre en sobrepasar la barrera de los 18 metros. Una hazaña digna de recordar por los siglos de los siglos.

Rozando los 18 metros en Salamanca

El 16 de junio de 1985, el estadounidense Willie Banks batía el récord del mundo con una marca de 17.97. Lo logró en Indianapolis con un viento a favor de 1.5 m/s . En esa época, Jonathan Edwards soñaba con superarlo, pero tan solo tenía 19 años y su carrera deportiva estaba comenzando. El destino quiso que fuera en nuestro país, concretamente en la ciudad de Salamanca, donde el atleta británico consiguió batir a Banks diez años después. La marca fue de 17.98, cada vez más cerca de los inalcanzables 18 metros. Ocurrió el 18 de julio de 1995, con un viento favorable de 1.8 m/s.

El 7 de agosto de 1995 se celebra la final de triple salto del Mundial de Goteborg (Suecia). Estadio Ullevi de la ciudad sueca. Edwards (dorsal 539) es el gran favorito para ganar la medalla de oro y, por lo tanto, proclamarse campeón del mundo por primera vez. Recuerdo aquella tarde como si fuera hoy. Acababa de volver de una boda de unos amigos en Villafranca de los Barros (Badajoz).

Encendí la televisión y asistí a uno de los momentos más memorables de la historia del atletismo. El atleta inglés se batió a sí mismo en dos ocasiones. Superó por dos veces la barrera de los 18 metros. La primera vez que lo consiguió fue con un increíble 18.16 en su primer intento (tercera mejor marca mundial de todos los tiempos). En el segundo salto logró el récord del mundo que se mantiene intacto: 18.29 metros con un viento a favor y por tanto legal de 1.3 m/s. Una marca estratosférica. Un récord para muchos años. De otro planeta. Para la eternidad. Un récord de otro mundo. Incomparable.

El secreto

«El secreto es mantener la velocidad durante los saltos», dijo tras batir el récord mundial dos veces en la misma tarde. No tuvo rivales. La plata fue para Brian Wellman de Bermudas con 17.62 metros. El bronce para Jerome Romain de Dominica con 17.59 metros.

Una marca superior

Poca gente sabe, que Jonathan Edwards fue capaz de saltar aún más lejos días antes del Mundial de Goteborg. El viento (+2.4 m/s) tuvo la culpa de que la marca no fuera válida. Solo 0.4 m/s separaron al triplista inglés de una marca más colosal. Saltó 18.43 en la Copa de Europa celebrada en Villeneuve-d’Ascq, muy cerca de Lille (Francia).

Es posible que el récord del mundo de Edwards sea superado algún día. Atletas como el cubano Pedro Pablo Pichardo (18.08 como mejor marca) o el estadounidense Christian Taylor (18.21 como mejor marca, segunda de la historia) que han superado los 18 metros en varias ocasiones. Pichardo tiene la séptima y la octava mejores marcas de todos los tiempos. Taylor la segunda y la quinta. El también estadounidense Will Claye voló hasta los 18.14 metros y tiene la cuarta y la décima mejores marcas de la historia. La primera sigue siendo, de momento, territorio inalcanzable Jonathan Edwards.

FOTOS: GETTY IMAGES

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