Lugares mágicos del deporte a los que probablemente nunca iremos

Soñar es gratis y mientras la vida nos lo permita deberíamos seguir soñando. Lo que no es gratis y es bastante más complicado de cumplir, es poder ir a lugares mágicos del deporte. Esos a los que probablemente nunca iremos. Son recintos que forman parte de la historia. Algunos inalcanzables. Otros que formaron parte del mundo olímpico. Lugares que nos dejan con la boca abierta cuando los vemos por televisión y sentimos envidia sana de aquellos privilegiados que han podido disfrutarlos. 

Augusta National Golf Club

Probablemente sea el campo de golf más bonito del planeta. La sede del Masters de Augusta tiene algo mágico, especial. Su belleza impresiona. El Augusta National Golf Club, situado en la ciudad de Augusta, estado de Georgia, fue inaugurado en enero de 1933. Sus preciosos colores verdes, como la chaqueta que se entrega al vencedor, y su luminosidad nos dejan con la boca abierta. El golfista que más veces ha ganado allí ha sido el estadounidense Jack Nicklaus. Seis veces se ha enfundado la chaqueta verde y en cuatro ocasiones se ha quedado a las puertas de ganar. 

All England Lawn Tennis & Croquet Club

El torneo de tenis de Wimbledon es el más antiguo. Lleva celebrándose desde 1877. No sabemos si será por eso, pero asistir a un partido en la Centre Court parece algo único. Desde 2009 cuenta con techo retráctil. Allí han visto ganar a la checa Martina Navratilova en nueve ocasiones y al suizo Roger Federer en ocho. Y probablemente en esa magnífica pista central tuvo lugar en 2008 el mejor partido de tenis de todos los tiempos. Rafa Nadal ganó a Roger Federer en cinco sets memorables.

Hampden Park

En este estadio de fútbol situado en la ciudad escocesa de Glasgow tuvo lugar el denominado mejor partido de la historia. El 18 de mayo de 1960 el Real Madrid ganaba su quinta Copa de Europa tras vencer a los alemanes del Eintracht de Frankfurt por 7 goles a 3. Más de 130.000 espectadores vieron como Puskas anotó cuatro goles y Di Stéfano otros tres. Hampden Park fue inaugurado en 1903 y remodelado en 1999. Allí marcó Zinedine Zidane el que probablemente sea el mejor gol de las finales de la Copa de Europa, era 15 de mayo de 2002 y el Madrid se adjudicó su novena orejona. 

Madison Square Garden

Inaugurado el 11 de febrero de 1968, el Madison Square Garden tiene ese punto mágico necesario para que muchos deportistas y aficionados quieran cruzar sus puertas. Grandes partidos de baloncesto de la NBA, de hockey sobre hielo y combates de boxeo, hacen que sea visita obligada si vas a Nueva York. Está situado en el cruce entre las avenidas séptima y octava de las calles 31 a 33 en Manhattan. 

Philippe-Chatrier

La pista central del torneo de tenis de Roland Garros fue construida en 1928. En la Philippe Chatrier, ahora con techo para resguardarse de la lluvia parisina, han visto ganar a Rafa Nadal en trece ocasiones. ¿Habrá alguien que haya estado en esas trece finales? Es historia del tenis y del deporte mundial. Es la catedral de la tierra batida. La segunda casa de Nadal. Otro lugar mágico al que probablemente nunca iremos. 

Centro Acuático Nacional o Cubo de Agua de Pekín

El Cubo de Agua fue la sede de la natación de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Allí vieron algo que seguramente no se volverá a repetir jamás. El nadador estadounidense Michael Phelps, ganó ocho medallas de oro en aquella mágica piscina. Comenzó a construirse a finales de 2003 y se terminó meses antes de los Juegos de 2008. Será la sede del curling en los Juegos de invierno de 2022. 

Estadio Nacional o Nido de Pájaro de Pekín

El Nido de Pájaro fue la sede del atletismo en Pekín 2008. Allí vieron volar sobre el tartán a un atleta jamaicano llamado Usain Bolt. Ganó dos medallas de oro y batió los récords mundiales de 100 y 200 metros lisos. Comenzó a construirse en diciembre de 2003 y se terminó en septiembre de 2007. También será el estadio de los Juegos de invierno de Pekín 2022. 

Fotos: Getty, Reuters, ten-golf.com,

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