Los días más gloriosos de Ana Peleteiro

Cuando Ana Peleteiro Brión (Ribeira, La Coruña, 2 de diciembre de 1995) compite, todo se para. Tiene una especie de imán que te atrapa y no te deja hacer otra cosa. Me ocurrió por última vez durante los Juegos Olímpicos de Tokio, el día más grande de su carrera deportiva hasta el momento. La histórica final de triple salto en la que su compañera de entrenamientos, la venezolana Yulimar Rojas batió el récord mundial y ella se colgó la medalla de bronce. Ese día la comida pasó a un segundo plano. La final era lo más importante. 

Peleteiro tiene algo especial. Siempre se aprende algo de ella en cada entrevista por pequeña que sea. Siempre provoca un titular que sirva de ejemplo para los chavales que están empezando o están dudando si dedicarse al atletismo en el futuro. 

Es una fuera de serie del atletismo. En su carrera deportiva no todo ha sido de color de rosa. Pero hay que quedarse con lo bueno aprendiendo de lo no tan bueno. Este es un pequeño repaso a los días más gloriosos de Ana Peleteiro. 

Oro en Barcelona

Para entender la carrera deportiva de la atleta gallega hay que viajar a Barcelona, al Estadio Olímpico de Montjuic. El estadio de los sueños de Barcelona 92. Veinte años después de las medallas de Cacho, Plaza, Peñalver y García Chico. Dos oros, una plata y un bronce para el atletismo español en su día más grande si hablamos de Juegos Olímpicos. Ana Peleteiro llegaba al Campeonato del Mundo júnior con tan solo 16 años. 

Con su mejor salto en Barcelona batió la plusmarca española juvenil, júnior y promesas. Una auténtica burrada la marca de 14 metros y 17 centímetros con la que hizo historia y demostró por primera vez su desparpajo y saber competir. Porque eso es lo que es Ana Peleteiro, una competidora nata que pocas veces falla y siempre está en los primeros lugares de cada competición. 

El inicio de algo grande

Comenzó muy bien la final de triple salto con 13.64 metros. Mejoró con 13.96 metros en el segundo intento con viento en contra (-0,7). Fue en el tercer salto cuando superó los 14 metros y firmó unos mágicos 14.17 metros. De nuevo con viento en contra (-1.0) pero haciendo historia para el atletismo español. Ajustando casi al máximo y volando como los ángeles. Lógica la emoción y el abrazo con su entrenador en ese momento, Lardo Moure

En el cuarto saltó superó los 13.80 metros. Hizo nulo en el quinto y en el sexto, pero ya tenía el oro colgado del cuello. La lituana Dzindzaletaité igualó a Peleteiro, pero como la española hizo un mejor segundo salto, se tuvo que conformar con la plata. El bronce fue para la cubana Zaldívar que hizo un mejor salto de 13.90 metros. Era jueves, 12 de julio de 2012. 

Un año después del Mundial júnior de Barcelona, llegó el turno del Europeo de la categoría en Rieti (Italia). La triplista gallega volvió a subir a un podio internacional. Fue bronce tras hacer un mejor salto de 13.29 metros. Lejos de lo logrado en Barcelona, pero de nuevo entre las mejores.  

Birmingham 2018

Para buscar el siguiente día glorioso de Ana Peleteiro tenemos que viajar al año 2018. A partir de ahí todo ha sido maravilloso. En 2016 fue 11ª en el Mundial bajo techo celebrado en Portland. En 2017 fue 5ª en el Europeo indoor de Belgrado. Ese mismo año acabó séptima en el Mundial al aire libre de Londres. Hace la mejor marca de su vida hasta ese momento, 14.23 metros, superando por fin la estratosférica marca de Barcelona 2012, cuando era solo una niña. 

Viajamos a Inglaterra. Concretamente a Birmingham, para recordar el siguiente podio de Ana Peleteiro. Es 3 de marzo de 2018 y se celebra el Mundial de atletismo en pista cubierta. Yulimar Rojas en escena, palabras mayores. Llegaba a Birmingham la venezolana como subcampeona olímpica (2016), campeona mundial al aire libre (2017) y bajo techo (2016), casi nada. 

Peleteiro sabe que va a tener que dar el cien por cien para alcanzar los puestos de privilegio. Y lo consigue, claro que lo consigue. Llega a colocarse segunda, la plata en sus manos por unos instantes. Pero Yulimar se lo impide ganando de nuevo y dejando a la española con un bronce mundial que sabe a gloria bendita. Rojas gana con un mejor salto de 14.63 metros. Segunda es la jamaicana Williams con 14.48 y tercera la gallega con 14.40 metros. De nuevo el mejor salto de su vida. En el momento justo. Cuando toca darlo todo. “España se merecía ya una alegría por mi parte. Pedroso sabe qué decirme y hace que tenga confianza”, dijo la medallista española. 

A un centímetro de la plata

Un centímetro para la plata. Dieciséis para el oro. Eso es lo que le faltó a Ana Peleteiro el 10 de agosto de 2018 para superar el bronce que conquistó en el Europeo al aire libre de Berlín. Volvió a mejorar su marca. Saltó cuatro centímetros más que meses antes en Birmingham, 14.44m. La griega Papajristu se colgó el oro con 14.60m y la alemana Gierisch 14.45m. Una nueva medalla internacional que confirmaba su excelente momento y que había llegado para quedarse entre las más grandes de su disciplina. “Esta vez ganó la griega pero de aquí a ocho meses a lo mejor gano yo. No estoy muy contenta porque me quedé a un centímetro de la plata”, dijo Peleteiro tras la final. 

El oro más deseado

Lo mejor estaba aún por llegar. La madurez de Ana es una realidad. Casi siete años después de su oro mundial júnior, vuelve a ser campeona. Esta vez de Europa y bajo techo. Glasgow fue la ciudad elegida por la gallega para escribir una página inolvidable en el libro de su vida deportiva. Es 3 de marzo de 2019. Peleteiro comienza la final con dos nulos y en el tercero, de nuevo cuando importa, salta más que nunca, hasta los 14.56 metros. Pero Ana tiene algo en los ojos que indica que puede hacerlo todavía mejor. No se vayan que aún hay más.

En el cuarto intento vuela para hacer un récord de España magnífico, 14 metros y 73 centímetros que la colocan como campeona de Europa de triple salto en pista cubierta. Mejoró en nueve centímetros la marca establecida por Carlota Castrejana en 2007, 14.64m. La plata fue para la griega Papajristu con 14.50m y el bronce para la ucraniana Saladuja con 14.47m. “He sacado toda la rabia. Este año he crecido mentalmente y eso me hace estar muy orgullosa”, comentó Peleteiro tras hacer historia. Ese año fue sexta en el Mundial de Doha con una marca de 14,47m.

Plata que sabe a oro

El 7 de marzo de 2021 llegó un nuevo Campeonato de Europa en pista cubierta. Torun (Polonia) fue la sede elegida. Ana Peleteiro volvía a estar entre las favoritas dos años después de proclamarse campeona. Comenzó con 13.98m. Después hizo dos nulos. En el cuarto saltó 14.34m y en el quinto 14.19m. Solo faltaba un intento y lo afrontaba en cuarto lugar. Todo o nada en el sexto. Lo volvió a hacer. 14.52m que valieron una plata. A solo un centímetro de la portuguesa Patricia Mamona, oro, y empatada con la alemana Eckhardt. Subcampeona de Europa y una nueva medalla en el bolsillo para la triplista gallega que dijo: “No me encontré bien, así que esta plata me sabe a oro”.

Histórico bronce olímpico

Llegaron los esperados Juegos Olímpicos de Tokio y la atleta española volvía a estar en las quinielas de podio. El oro parecía adjudicado para Yulimar Rojas y así se confirmó con un concurso maravilloso y un récord del mundo para la posteridad, 15.67 metros, superando en 17 centímetros la plusmarca de la ucraniana Kravets en 1995. Entrenar cada día con la mejor del mundo te hace ser mejor aún de lo que eres. La competitividad es mucho mayor y Ana Peleteiro demostró una vez más que es presente y futuro del atletismo de nuestro país. 

Empezó muy bien la gallega con un primer salto larguísimo de 14.55 metros. Mejoró en el segundo batiendo su propio récord de España con 14.77m. La medalla estaba cada vez más cerca. Hizo nulo en el tercero. El cuarto fue un buen salto, pero más corto, 14.63m. Voló en el quinto hasta los 14 metros y 87 centímetros. De nuevo superándose a sí misma. Otra vez récord nacional y cada vez más cerca de los 15 metros soñados por toda triplista. Ese salto colocaba a Ana Peleteiro con la medalla de bronce y finalmente fue el que se la concedió. El sexto también fue un salto largo, 14.65m, pero lejos de los sensacionales 14.87m con los que se convirtió en medallista olímpica. La portuguesa Patricia Mamona también hizo un enorme concurso y superó los 15 metros, 15.01m para una plata histórica. 

Equipazo

La traca final de un triple salto memorable llegó con el récord mundial de la venezolana Rojas (desde que fue subcampeona olímpica en Río 2016, solo ha ganado ella en Mundiales y Juegos, dos oros mundiales bajo techo, otros dos al aire libre y el de Tokio) y los abrazos de las amigas y compañeras de entrenamiento. Iván Pedroso tiene un equipazo y seguro que en próximas citas volveremos a verlas, a Ana y a Yulimar con una medalla colgada del cuello.

Tras colgarse el bronce olímpico, Peleteiro se acordó de su entrenador y de su equipo de entrenamiento: “Iván me sacó del pozo, cogió a una niña que pesaba 65 kilos, que le sobraba grasa por todas partes. Que sí, que tenía buena técnica y sabía saltar, pero estaba perdida. Confió en mí y me dijo que lo íbamos a lograr. No estaría aquí si no fuera por Yuli, he aprendido mucho. Nos hemos dejado el alma”. Y también demostró su ambición, clave para conseguir todo lo que ha conseguido y lo que se proponga en el futuro: “me gusta no haber llegado a 15 metros, así me quedan más cosas para luchar”. Pues eso, a por los 15 metros y a seguir haciéndonos disfrutar cada vez que compite. 


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