El regreso de Mireia

 

Cuando ella está en la piscina todo es diferente. Siempre puede pasar algo. El regreso de Mireia Belmonte se ha producido en el Trofeo Internacional de Castellón, primera oportunidad para conseguir las mínimas olímpicas. Volvía Mireia tras un año extraño, con menos entrenamientos de los habituales por la pandemia y después de haber pasado por el quirófano para tratarse dos hernias inguinales. 

La mejor nadadora española de la historia se presentaba en Castellón dispuesta a lograr el billete para los Juegos de Tokio. Tras haber pasado las últimas semanas en Sierra Nevada y con la dificultad de haber entrenado menos de lo esperado, los resultados no han podido ser mejores. Belmonte estaba inscrita en los 400 metros libres y en los 400 metros estilos, pero renunció a nadar las finales de ambas pruebas y así centrarse en los 800 y en los 1.500 metros libre.

Estará en Tokio en las dos pruebas de fondo. En la más larga, ha logrado la mínima olímpica tras una remontada sensacional. Se pedían 16:32.04 y Mireia ha parado el crono en 16:05.02. Una de las mejores marcas de 2020 en los 1.500 metros. Insuficiente, eso sí, si quiere aspirar a una medalla en Tokio. Pero quedan meses para bajar de los 16 minutos. Posiblemente el podio olímpico esté por debajo de los 15:55. El oro parece ya adjudicado para la estadounidense Katie Ledecky

En los 800 metros libre, Mireia ha sumado su segunda mínima por los pelos. Se pedían 8:33.36 y ha acabado en 8:32.61. Lejos de sus marcas habituales en esta prueba, pero con el segundo billete olímpico en el bolsillo. 

Mireia Belmonte estará en sus cuartos Juegos Olímpicos. Tras Pekín 2008, donde no le fue muy bien, llegaron los de Londres 2012 donde firmó dos platas. Después se convirtió en campeona olímpica y se colgó un bronce en Río 2016. Cuatro medallas que quiere ampliar en Tokio 2020 en el verano de 2021. 

Cada vez es más complicado. Nadie ha logrado ganar una medalla en natación a los 30. Pero para Mireia Belmonte no hay nada imposible. Incluso participar en París 2024. Ella está convencida de que puede llegar a competir en los que serían sus quintos Juegos Olímpicos. Soñemos con ella. Se lo ha ganado. Todos con Mireia. 

Fotos: EFE y As

La historia olímpica de los 1.500 metros masculinos desde Moscú 1980

Es la prueba reina del medio fondo. Ha dado nombres ilustres a la historia del atletismo. Grandes campeones que se hicieron con las tres medallas en juego en cada cita olímpica. Los 1.500 metros lisos masculinos llevan celebrándose desde los Juegos de Atenas 1896. Desde ese momento y hasta Melbourne 1976 hubo dieciocho campeones olímpicos en la prueba. La mayoría fueron europeos, once en total: cuatro británicos, tres finlandeses, un italiano, un luxemburgués, un sueco y un irlandés. Dos estadounidenses, dos neozelandeses, un australiano y un keniata completaron el palmarés en esos ochenta años interrumpidos por las guerras mundiales. 

Desde los de Moscú celebrados en 1980 se han celebrado diez Juegos Olímpicos. El panorama ha cambiado considerablemente. Si hasta 1976 había habido un dominio de los europeos, seis de los diez Juegos celebrados entre 1980 y 2016, tuvieron como ganador de los 1.500 metros a un atleta africano. Tres oros llevaron nombre europeo y uno estadounidense. 

Veinticinco hombres en diez Juegos Olímpicos

La que sigue es la historia de la prueba de Moscú 1980 a Río 2016. Veinticinco hombres diferentes han logrado subir al podio olímpico. Once africanos, diez europeos, dos estadounidenses, un neozelandés y un catarí se han colgado los oros, las platas y los bronces. 

Solo un atleta ha sido capaz de ganar dos oros olímpicos en los 1.500 metros. Lo hizo consecutivamente en los Juegos de Moscú 1980 y en los de Los Ángeles 1984. El británico Sebastian Coe es el único bicampeón olímpico en la prueba. De ahí su importancia y la dificultad que conlleva llegar a lo más alto en esta prueba tan exigente.

El oro de Moscú

En los de Moscú 1980 Coe se impuso al alemán Jürgen Straub y a su gran rival, el también inglés Steve Ovett. Sin duda es una de las finales más recordadas del atletismo olímpico y de los 1500 metros lisos. Faltaron los atletas estadounidenses por el boicot de su país a los Juegos rusos. 

Cuatro años después Sebastian Coe tuvo dos acompañantes diferentes en el podio. El británico Steve Cram tuvo que conformarse con la medalla de plata. El bronce llevó nombre y apellidos españoles. José Manuel Abascal hacía historia para el atletismo de nuestro país en los Juegos de Los Ángeles. 

La primera victoria africana en dos décadas

En Seúl 1988 llegó la primera victoria africana después de veinte años. El keniata Peter Rono se colgaba el oro olímpico dos décadas más tarde que Kipchoge Keino. El también Keniata fue campeón en México 1968 y plata en Múnich 1972. Rono superó al británico Peter Elliott, plata, y al alemán Jens-Peter Herold. Podría llamar a esta final, la de los “Peters”. 

Mayoría británica en los podios de 1980 a 1988. Cuatro atletas, cinco medallas. Dos oros, dos platas y un bronce gracias a Coe, Ovett, Elliott y Cram. Nombres míticos del atletismo de Reino Unido. 

Con los Juegos de Barcelona 1992 cambiaron muchas cosas. También la tendencia en los 1.500 metros. Comienza el dominio africano en las pruebas de fondo y medio fondo. En Barcelona llegó un oro histórico para España. Fermín Cacho levantaba los brazos y nos emocionaba a todos por delante del marroquí Rachid El-Basir y del catarí Mohamed Suleiman. Tres minutos, cuarenta segundos y doce centésimas que recordaremos toda la vida. 

Dominio africano

Nadie sabe qué hubiera ocurrido si Hicham El Guerrouj no se llega a tropezar y a entorpecer a Fermín Cacho en la final de Atlanta 1996. El atleta español tuvo que conformarse con ser subcampeón cuatro años después. Se llevó el oro el argelino Noureddine Morceli. El bronce fue para el keniata Stephen Kipkorir

En los Juegos de Sidney volvió a ganar un africano. Esta vez fue el keniata Noah Ngeny. El marroquí Hicham El Guerrouj se quedó a unas centésimas del oro, pero tuvo que conformarse con la medalla de plata. El bronce fue para el keniata Bernard Lagat. Triplete de medallas para África. Dominio aplastante.

Fue en Atenas 2004 cuando Hicham El Guerrouj pudo resarcirse de la caída en Atlanta ocho años atrás y de la plata de Sidney 2000. El oro olímpico le confirmó como uno de los grandes mediofondistas de la historia. Superó por poco a Bernard Lagat, plata, y al portugués Rui Silva.

La sombra del dopaje

La final de los 1.500 metros de los Juegos de Pekín 2008 la ganó el bahrainí Rashid Ramzi. Un año después se descubrió su trampa. Fue desposeído por dopaje. El keniata Asbel Kiprop, que había sido plata, se convirtió en oro. Años después le pillaron dopado. Pero no le quitaron la medalla de Pekín. El neozelandés Nick Willis fue subcampeón y el francés Mehdi Baala fue bronce. El español Juan Carlos Higuero acabó quinto, pero por el dopaje de Ramzi ocupa el cuarto lugar. 

Dieciséis años después de la victoria de Morceli en Atlanta, volvió a ganar un argelino. Taoufik Makhloufi se convirtió en campeón olímpico en Londres 2012. Lo hizo por delante del estadounidense Leonel Manzano y del marroquí Abdalaati Iguider

Dos estadounidenses se proclamaron campeones olímpicos de 1.500 metros allá por 1904 y 1908. El tercero en lograrlo fue Matthew Centrowitz en los Juegos de Río 2016. El campeón en Londres 2012, Makhloufi bajó un puesto y tuvo que conformarse con la plata. Ocho años después de ser subcampeón en Pekín, el neozelandés Willis acabó tercero.

Reino Unido es el gran dominador del medallero olímpico de los 1.500 metros masculinos. Cinco oros, cinco platas y tres bronces en esta prueba le sitúan por delante de Kenia con cuatro oros, dos platas y dos bronces. En tercer lugar aparecen los estadounidenses con tres oros, siete platas y cuatro bronces. España tiene una medalla de cada color, gracias al oro y la plata de Fermín Cacho en 1992 y 1996 respectivamente y al bronce de José Manuel Abascal en Los Ángeles 1984. 

 

Fotos: Getty, AFP, AP, Reuters, Alamy

Barcelona 92: el oro de Fermín

 

Todos los Juegos Olímpicos tienen una imagen que te hace recordar qué pasó en cada edición. Los Juegos de Barcelona 92 dejaron miles de fotos históricas pero hay una, que ha quedado como la más importante por todo lo que significaron para el deporte español. El protagonista de la foto se llama Fermín Cacho Ruiz , nació en Ágreda (Soria) el 16 de febrero de 1969 y es el mejor atleta que ha tenido España.

El 17 de octubre de 1986 supimos que Barcelona 92 sería la ciudad organizadora de los Juegos del 92. Ese día comenzó el camino hacia la medalla olímpica del atleta soriano. Al salir del instituto sobre las dos de la tarde, le dieron la noticia y empezó a soñar con estar en los primeros Juegos (y hasta hoy los únicos) que se iban a celebrar en nuestro país. Tres años más tarde pensó que no solo podía llegar a Barcelona 92, sino que también podía alcanzar una medalla. Fue cuando ganó el Campeonato de España absoluto en de 1500 metros en el futuro Estadio Olímpico.

Antes de los Juegos de Barcelona

En el Campeonato de Europa de atletismo celebrado en Split (Yugoslavia) en 1990 no se vino abajo a pesar de acabar en 11ª posición. Cuenta Cacho que le sirvió para buscar errores e intentar mejorar. En 1991 volvió a ser campeón de España y se clasificó para el Mundial de Tokio. Allí acabó en quinto lugar y alguien le dijo que cuando Abascal fue bronce en Los Ángeles 84, había acabado quinto el año anterior en el Mundial de Helsinki. Eso le hizo pensar aún más fuerte en que tenía que luchar por medalla en Barcelona.

El día anterior a la final olímpica de 1500, Cacho y su entrenador Enrique Pascual estuvieron preparando la carrera. Esperaban que fuera rápida. Como si fuera un meeting, como si no fuera la carrera más importante de la vida del soriano. La idea era ir detrás del argelino Morceli y atacar al final para pasarlo. Luego resultó ser completamente diferente a como lo habían pensado. Los días anteriores a la final, Fermín Cacho la había soñado de muchas maneras, lo curioso es que siempre se colgaba él la medalla de oro.

El día D estaba marcado en rojo en el calendario de Cacho, desde que Samaranch pronunció aquellas inolvidables palabras: «A la ville du Barcelona, España». Aquel 8 de agosto de 1992 fue mágico. Se trata del mejor día olímpico para España de toda la historia. Se ganaron cinco medallas, dos oros y tres platas. Los Juegos de Barcelona ya eran un éxito a tan solo una jornada de la clausura. Pero faltaba la imagen icónica de los Juegos del 92, la foto para el recuerdo.

 

Pasan unos minutos de las ocho de la tarde. La final de 1500 metros está a punto de comenzar. Doce atletas van a luchar por tres medallas. Dos son españoles, Cacho y Manuel Pancorbo. Cinco africanos, el marroquí El-Basir, los kenianos Chesire, Birir y Kibet y el argelino Morceli. Un qatarí, Sulaiman. El alemán, Harold. El estadounidense Spivey. El canadiense Hood y el atleta del Equipo Unificado, Rakipov. En los primeros cincuenta metros, Cacho toma la delantera, pero pronto Chesire toma el mando. Los primeros 400 metros se corren en 1´02″ 25, muy lentos. Chesire se mantiene en el primer lugar y Cacho es cuarto.

Carrera lenta

Al 800 se llega en 2´06″ 83, parece que la carrera comienza a ser más rápida, Fermín Cacho es tercero en ese instante. El 1000 lo pasan en 2´36″16, nada cambia salvo el ritmo que comienza a ser mucho más rápido. Al 1200 se llega en 3´02″55 y con todo por decidir. A falta de 200 metros para el final, Cacho ataca por el interior, por un hueco mínimo que ha dejado Chesire a su izquierda y le pasa como si fuera un avión. El atleta soriano entra en la recta final con una ventaja más que suficiente para convertirse en campeón olímpico. Chesire intenta alcanzarle, pero le es imposible.

Unos últimos metros sensacionales

El público que llena las gradas del Estadio Olímpico de Montjuic, se pone en pie y anima sin parar al español. Cacho comienza a mirar atrás, como si no se creyera del todo lo que está sucediendo. Está a punto de ganar el oro que le cambiará la vida. La medalla que soñó aquel día saliendo del instituto. A falta de diez metros levanta los brazos y celebra el sueño cumplido. Ya es campeón olímpico y solo tiene 23 años.

La marca es mala, pero en una final olímpica da lo mismo. Son los 3´40″12 más importantes de la vida de Fermín Cacho. Tiene toda una carrera deportiva por delante para seguir ganando medallas. Barcelona 92 ya tiene la foto que recordaremos toda nuestra vida. Cacho busca a sus padres y se funde en un abrazo con ambos. Su madre le entrega una bandera de España y da la vuelta de honor con una bandera en cada mano.

 

«Cuando crucé la línea de meta ya me di cuenta de lo importante que era esta medalla para mí y para el atletismo español. Merecía la pena pasar todo lo que he pasado en estos años para lograrlo. Después he buscado a mis padres, puesto que gracias a ellos estoy aquí». «Esta medalla de oro significa la culminación de un trabajo muy duro, de mucho tiempo y en el que no hay que pararse ahora porque para seguir arriba, habrá que trabajar más duro todavía». «Es el día más grande de mi vida».

«Entrando en la curva es cuando vi que Chesire se abría bastante y me dejaron el carril de dentro prácticamente para mí. Por aquí voy, es por aquí, Fermín. Al taco y hasta donde llegues». «Cuando oyes tu nombre por megafonía, subes al podio y te cuelgan la medalla, es inenarrable. En ese momento, cuando noté la cinta en el cuello y el peso de la propia medalla me pregunté: ¿está pasando? ¿es verdad todo esto?. Fue muy, pero que muy emocionante».

En aquel verano mágico de 1992, días después de que se acabaran los Juegos de Barcelona, viajé a las fiestas del pueblo de mi padre, Berlanga de Duero (Soria). A unos cien kilómetros de Ágreda, el pueblo donde nació Cacho. Nunca olvidaré cuando él y Abel Antón me dieron la mano en una calle cercana a la plaza mayor del pueblo. Yo tenía diez años y que el campeón y el diploma olímpico (octavo en 5000 metros) me firmaran un autógrafo me hizo una ilusión enorme. Años después me haría la misma ilusión poner una foto por aquí, pero no sé qué hice con unas firmas que forman parte de la historia del atletismo español.

MEDALLAS DEL 1500 MASCULINO EN  BARCELONA 92
ATLETA
PAÍS
TIEMPO
MEDALLA
FERMÍN CACHO
ESPAÑA
3´40”12
ORO
RACHID EL BASIR
MARRUECOS
3´40”62
PLATA
MOHAMMED SULAIMAN
QATAR
3´40”69
BRONCE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MEDALLAS DE FERMÍN CACHO 1500 METROS
CAMPEONATO
MEDALLA
EUROPEO INDOOR GLASGOW 1990
PLATA
MUNDIAL INDOOR SEVILLA 1991
PLATA
JUEGOS OLÍMPICOS BARCELONA 1992
ORO
MUNDIAL STUTTGART 1993
PLATA
EUROPEO HELSINKI 1994
ORO
JUEGOS OLÍMPICOS ATLANTA 1996
PLATA
MUNDIAL ATENAS 1997
PLATA
EUROPEO BUDAPEST 1998
BRONCE