Las ocho maravillas de Carolina Marín

El debate está ahí. ¿Es Carolina Marín la mejor deportista española de todos los tiempos? El tiempo juzgará cuando se retire. Pero si no lo es ya, poco le falta. Gracias a ella conocemos el bádminton en España. Es la conquistadora de un mundo que está lleno de asiáticas. La que un día comenzó a ganar y ya no paró. No conoce la derrota en una final europea, mundial y olímpica. En solo cuatro años, de 2014 a 2018 fue capaz de conquistar ocho oros: cuatro europeos, tres mundiales y uno olímpico. Estas son las ocho maravillas de Carolina Marín. Una mujer irrepetible en el deporte español. La que siempre puede porque piensa que puede.

Oro europeo en Kazán

El Campeonato de Europa de 2014 tuvo lugar en Kazán (Rusia) del 23 al 27 de abril. Carolina Marín llegaba a la cita tres años después de haberse proclamado campeona de Europa junior. Esta era la primera oportunidad de hacer algo grande. Y no la desaprovechó. Ganó en dos sets todos sus duelos hasta la final. En dieciseisavos se impuso a la local Perminova (21-13 y 21-12). En octavos ganó a la húngara Sarosi (21-15 y 21-16). Venció a la búlgara Stoeva en cuartos (21-10 y 21-15). Su rival en semifinales fue la alemana Schnaase-Beermann (21-12 y 21-9). 

Fue en la final donde cambió la racha y necesitó tres sets para vencer a la danesa Madsen (21-9,14-21 y 21-8). Ese 27 de abril de 2014 podemos decir que España comenzó a aficionarse al bádminton y a empezar a admirar a esta mujer luchadora que no se rinde jamás. En Kazán ganó los cinco partidos que jugó, diez de once sets y el 61,5% de los juegos que disputó (224 por 140 de sus rivales).

 

Campeona del mundo en Copenhague

No tardó mucho en llegar la segunda maravilla de Carolina Marín, solo cuatro meses. Del 25 al 31 de agosto se celebra el Campeonato del Mundo de Copenhague (Dinamarca). El “imperio” asiático a escena. La jugadora española comienza la competición en los dieciseisavos de final contra la malasia Tee. Casi una hora le cuesta vencer en tres sets: 21-18, 16-21 y 21-10. En la siguiente ronda se enfrenta a la china Wang y gana en dos sets: 21-9 y 21-12. En cuartos de final toca remontada contra la taiwanesa Tai. Pierde el primer set 19-21 y gana los dos siguientes por 21-19 y 21-11.

En semifinales se enfrenta a la india Pusarla y Caro gana en dos sets: 21-17 y 21-15. Ya solo queda un paso para convertirse en campeona mundial por primera vez y volver a hacer historia como cuatro meses antes en Kazán. El 31 de agosto de 2014 vence en tres sets a la china Li y rompe una barrera que parecía imposible para el bádminton español. Ganó 17-21, 21-17 y 21-18 en una hora y diecinueve minutos, el partido más largo para la onubense en el Mundial de Copenhague. Carolina ganó seis partidos, diez de los trece sets que disputó y un 55,6% de los juegos (262 por 209 de sus rivales). 

 

Bicampeona mundial

En 2015 no hubo Europeo. La competición más importante iba a ser el Mundial de mediados de agosto del 10 al 16. Como el año anterior, la rival de Carolina Marín en primera ronda fue la malasia Tee. De nuevo tocó vencer en tres sets: 19-21, 21-14 y 21-13 en una hora y diez minutos de juego. Empezaba fuerte el Mundial de Yakarta (Indonesia). Caro necesitó tres sets también para deshacerse de la taiwanesa Pai: 21-11, 18-21 y 21-17. Todo los partidos de la española en el Mundial de Yakarta duraron una hora o más. En cuartos de final ganó a la china Wang, a la que también había vencido el año anterior: 21-17 y 21-19. La surcoreana Sung fue la rival de la defensora del título mundial en semifinales. Carolina necesitó tres sets para alcanzar el partido definitivo. Ganó 21-17, 15 -21 y 21-16. 

En la final se enfrentó a la india Newhal a la que ganó en dos sets: 21-16 y 21-19. Carolina Marín se convertía en bicampeona mundial de bádminton. En solo dos años sumaba tres grandes títulos, las tres primeras maravillas de su carrera. En Yakarta ganó seis partidos, diez de los trece sets que jugó y un 54,1% de los juegos (262 por 222 de sus rivales). 

 

La cuarta maravilla

2016 fue el año en el que sumó dos maravillas más para su colección. Del 26 de abril al 1 de mayo se celebró el Campeonato de Europa en la ciudad francesa de La Roche-sur-Yon. Fue un paseo triunfal para Carolina excepto en el primer partido contra la lituana Stapusaityte. Necesitó una hora de juego para ganar en tres sets: 21-14, 20-22 y 21-9. El resto de partidos los resolvió en dos mangas.

En octavos de final ganó a la bielorrusa Zaitsava 21-6 y 21-12. La finlandesa Vainio cayó en cuartos 21-11 y 21-7. En semifinales la rival de la onubense fue la danesa Kjaersfeldt a la que ganó 23-21 y 21-15. La escocesa Gilmour intentó ganar a la española en la gran final. Marín se impuso 21-12 y 21-18. Seis partidos ganados. 10 sets ganados de 11 disputados. 61,2 % de juegos para Caro (232 por 147 de sus rivales). Cuarta maravilla para Carolina Marín que ya es bicampeona europea y mundial el 1 de mayo de 2016. 

 

Oro olímpico en Río

Y llegó el momento cumbre de su carrera deportiva. Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. La competición de bádminton se juega del 11 al 20 de agosto. Carolina juega dos partidos de la Round Robin y vence a la finlandesa Vainio (21-6 y 21-4) y a la danesa Kjarsfeldt (21-16 y 21-13). Queda exenta de jugar los octavos de final. Está a tres partidos de ser campeona olímpica. 

En cuartos de final gana a la surcoreana Sung por 21-12 y 21-16. En semifinales vence también en dos sets a la china Li por 21-14 y 21-16. Es 19 de agosto de 2016 el día más importante en la carrera de Carolina Marín. Su rival es la india Pusarla. Pierde 19-21 el primer set. Pero remonta y gana los otros dos sets por 21-12 y 21-15. Carolina llora de alegría. Fernando Rivas, su entrenador, su compañero de viaje en este mundo del bádminton, salta emocionado. Lo han conseguido. Cuatro años antes de lo que pensaban. Carolina ya lo ha ganado todo. Tiene la triple corona en sus manos. Campeona olímpica, mundial y europea. La quinta maravilla es un oro olímpico. El mejor resultado para un deportista. Solo puede luchar por superarse a sí misma. Leyenda vida del deporte y el bádminton español. 

 

Tricampeona europea

Del 25 al 30 de abril de 2017 se celebra el Europeo de Kolding (Dinamarca). De nuevo es la gran favorita. Es la vigente campeona olímpica, europea y mundial. Todos los focos están puestos en Carolina. Arrasa. Ganando todos sus partidos en dos sets. A la polaca Hart (21-9 y 21-10). A la turca Bayrak (21-9 y 24-22). La danesa Rohde es su rival en cuartos de final (21-11 y 21-14). Otra danesa, Poulsen, es su contrincante en semifinales (21-17 y 21-12). Como el año anterior vuelve a ganar en la final a la escocesa Gilmour (21-14 y 21-12). Seis partidos ganados, diez de diez en sets y un 62,1% de puntos vencidos (213 por 130 de sus rivales). La sexta maravilla ya está en el bolsillo. Es 30 de abril de 2017. Meses después cae en cuartos de final del Mundial de Glasgow.

 

Cuarto oro europeo consecutivo

Si 2016 fue un año para enmarcar, 2018 no se queda atrás. Llegan la séptima y la octava maravilla de Carolina Marín en forma de cuarto oro europeo consecutivo y tercer oro mundial. 

Del 24 al 29 de abril de 2019 el Campeonato de Europa se celebra en Huelva, en el pabellón que lleva el nombre de la tricampeona europea, bicampeona mundial y campeona olímpica. Como el año anterior vuelve a vencer todos los partidos del torneo en solo dos sets. Huelva vibra y ve ganar el 29 de abril a su heroína. Se convierte en la única mujer que ha ganado cuatro oros europeos y además seguidos (2014,2016,2017 y 2018). 

Caro ganó a la francesa Batomene (21-15 y 21-12) en primera ronda. En la siguiente se impuso a la suiza Jaquet (21-14 y 21-7). La danesa Rohde pierde en cuartos (21-17 y 21-10). En semifinales vence a la danesa Blichfeldt (21-17 y 21-16). La rusa Kosetskaya es derrotada en la gran final (21-15 y 21-7). 

 

Leyenda mundial

Del 30 de julio al 5 de agosto se celebra el Mundial de Nanjing (China). Carolina busca hacer historia, otra vez. Allí se convierte en tricampeona mundial. La única jugadora de bádminton que ha sido capaz de lograrlo. Está a solo un paso de ser la mejor jugadora de la historia de su deporte. La española solo encontró oposición en las semifinales y en la final. En primera ronda se impuso a la tailandesa Ongbamrungphan por 21-9 y 21-8. En octavos venció a la japonesa Sato (21-7 y 21-13). La india Nehwal cae en cuartos de final 21-6 y 21-11. Los tres partidos los gana Carolina en poco más de media hora. 

En semifinales comienza perdiendo contra la china He que gana a Carolina por 13 a 21. Caro remonta y gana 21-16 y 21-13 clasificándose, tras más de una hora de juego, para una nueva final. Allí espera una vieja conocida. La subcampeona olímpica en Río, la india Pusarla. Cuarenta y seis minutos necesitó Carolina Marín para gritar como tricampeona del mundo. Ganó 21-19 y 21-10. La octava maravilla de la mejor jugadora española de bádminton de la historia y posiblemente la mejor deportista. Con ella siempre lo mejor está por llegar. Seguro que las ocho maravillas se quedan cortas próximamente. 

 

 

¿Dónde está el techo de Carolina Marín?

Maravillosa portada de Sphera Sports tras sus dos victorias en Tailandia

Nunca se me olvidará el día que entrevisté a Carolina Marín. En esos momentos presentaba el programa Más allá del fútbol en Radio 3W. Fui feliz cada semana que me plantaba delante del micrófono hablando con grandes deportistas de nuestro país. No cobré un solo euro, porque no entraba publicidad. Pero trabajando gratis puedes encontrarte a gusto si estás cumpliendo un sueño. Fueron ocho meses llenos de grandes momentos. Entre ellos está, por supuesto, haber charlado unos minutos con Carolina Marín. Unos pocos segundos de esa entrevista quedan ya para la posteridad en uno de los capítulos del documental que podemos ver en Amazon Prime Vídeo. Es un orgullo formar parte, aunque solo sea unos instantes, de una obra tan buena, sobresaliente. Fernando Rivas y Carolina Marín nos descubren el trabajo que hay detrás de una carrera de éxito. Todo es emocionante, didáctico y cercano. 

En aquellos días (19 de mayo de 2013) Carolina estudiaba en la Residencia Joaquín Blume de Madrid. ¡Cuántas cosas han cambiado desde entonces! ¡Todo lo bueno que estaba por llegar! Su título olímpico, sus cuatro oros mundiales y sus tres oros europeos. Su #PuedoPorquePiensoQuePuedo. 

Después de todo lo logrado surge una pregunta inevitable: ¿Dónde está su techo? ¿Qué más puede conseguir alguien que lo ha ganado todo en su deporte? Caro está en ello. Tiene claros sus tres deseos y no va a parar hasta conseguirlos. 

Un comienzo inmejorable

El comienzo de 2021 ha sido inmejorable. Dos torneos disputados en Tailandia, dos victorias. Diez partidos jugados, todos ganados. Sin ceder un solo set. Ganando a la número 1 del mundo, Tai, en las dos finales. Dos oros para la reina del bádminton español, europeo y mundial. 

 

Llegarán momentos complicados, las derrotas. No se puede ganar siempre y la racha terminará. Es la ley del deporte. Es en ese momento cuando habrá que apoyar al máximo para que vuelva a la senda positiva. Lo hará con la ayuda de su equipazo y con las tres palabras que le acompañan en sus entrenamientos: calma, alegría, fuerza. Una deportista súper extraordinaria. De oro. Para la historia del deporte español e internacional. 

Los tres deseos de Caro

¿Qué hacer cuando lo has ganado todo? ¿Qué objetivos puede tener alguien que ha sido campeona olímpica, tricampeona mundial y tetracampeona europea? Superarse a sí misma e intentar ser la mejor de la historia en su deporte. Si viajamos una década en el tiempo, nadie se imaginaba que esto podía ocurrir. Un auténtico milagro basado en el esfuerzo, en la perseverancia, en el trabajo diario. En saber levantarse después de caer. En poder porque piensas que puedes, en la calma, en la alegría, en la fuerza. 

Carolina Marín Martín (Huelva, 15 de junio de 1993) será sin duda una de las grandes protagonistas deportivas de 2021. Si quisiera ya podría retirarse tranquila. Sabiendo que ha logrado todo lo que se puede lograr en el bádminton. Un deporte que dominaban las asiáticas hasta que ella llegó y conquistó el mundo entero. Campeona olímpica en Río 2016. Tricampeona del mundo, algo que ninguna otra mujer ha conseguido en su deporte. Tetracampeona de Europa. 29 títulos internacionales absolutos. 

¿Cuáles son los tres deseos de Caro en 2021? Volver a ser campeona olímpica, ganar su cuarto título mundial, en Huelva, su tierra, y ser la mejor jugadora de todos los tiempos. Los dos primeros deseos significan el billete para el tercero. 

Volver a ser campeona olímpica

El Musashino Forest Sport Plaza será la sede del bádminton en los Juegos Olímpicos de Tokio. La competición tendrá lugar entre el sábado 24 de julio y el lunes 2 de agosto. 

Fechas clave para Carolina Marín:

Octavos de final: jueves 29 de julio 

Cuartos de final: viernes 30 de julio

Semifinal: sábado 31 de julio

Final: domingo 1 de agosto. Entre las 13:30 y las 16:00 hora española. 

Caro fue campeona olímpica en Río de Janeiro el 19 de agosto de 2016. Ganó en tres sets a la india Pusarla Sindhu

¿Tetracampeona mundial en Huelva?

Ni más ni menos que en el pabellón que lleva su nombre, Carolina Marín intentará ser campeona del mundo por cuarta vez. Solo ella ha sido capaz de ganar tres Mundiales. Buscará el cuarto en su tierra del 29 de noviembre al 5 de diciembre de 2021. 

Fue campeona mundial en Copenhague (Dinamarca) el 31 de agosto de 2014 tras ganar en tres sets a la que, en ese momento, era la número uno y vigente campeona olímpica, la china Li Xuerui. El 16 de agosto de 2015 en Yakarta (Indonesia) se convirtió en bicampeona tras ganar a la india Saina Nehwal en dos sets. El 5 de agosto de 2018 en Nankín (China) hizo historia al ser la primera y única mujer en ganar tres oros mundiales. Ganó a la india Pusarla Sindhu (su rival en la final de Río 2016) en dos sets.

Marín ya sabe lo que es la presión de jugar en su lugar de nacimiento. Y también sabe lo que es ganar allí. En 2018 se convirtió en tetracampeona europea con el apoyo del público onubense. Ella también es la única jugadora que ha sido capaz de ganar cuatro oros europeos y además consecutivamente. El Europeo de 2021 se celebrará en Kiev (Ucrania) del 27 de abril al 2 de mayo. 

Ser la mejor jugadora de bádminton de la historia

Si Carolina Marín gana el oro olímpico en Tokio 2020, se convertirá en la mejor jugadora de la historia. Solo una mujer ha sido capaz de ganar dos oros olímpicos, la china Zhang Ning fue campeona en Atenas 2004 y Pekín 2008. La española igualará a la china si revalida el título. Pero siempre tendrá más oros mundiales y europeos que ninguna otra jugadora. 

La china Li Lingwei fue oro mundial en 1983 y 1989. Han Aiping venció en 1985 y 1987. La propia Zhang Ning fue campeona en 2003. Otras dos chinas también fueron capaces de ganar dos oros mundiales: Ye Zhaoying en 1995 y 1997 y Xie Xingfang en 2005 y 2006. 

Hay una persona ahí arriba apoyando para que Caro consiga sus tres deseos. Su padre, Gonzalo, que seguro la guiará hasta lo más alto del podio y aplaudirá más que nadie allá donde esté. Ahora todos los triunfos de la jugadora onubense serán para él.

Carolina Marín está decidida a ser la mejor jugadora de bádminton de la historia

El objetivo está claro. Carolina Marín quiere ser la mejor jugadora de la historia. Para lograrlo tendrá que revalidar su oro olímpico en Tokio y añade que también quiere ser campeona del mundo por cuarta vez. El Mundial de 2021 tendrá lugar en Huelva, su ciudad natal. Esas dos son sus motivaciones tras haber superado la lesión más importante de su carrera deportiva, los meses de la pandemia que aún continúa y sobre todo tras haber sufrido la pérdida de su padre. Si gana su segundo oro olímpico será la mejor de todos los tiempos. Ninguna mujer ha sido capaz de ganar más de dos Mundiales de bádminton, solo ella.

En el magnífico documental «Carolina Marín, puedo porque pienso que puedo» que se puede ver en Amazon Prime Video, podemos corroborar que, tanto Marín como su entrenador Fernando Rivas, son especiales, únicos e irrepetibles en lo profesional. Carolina es ejemplo de perseverancia, esfuerzo y dedicación. En lo personal comprobamos que son gente de la calle, con sus problemas y sus preocupaciones. 

Regreso en Dinamarca

El Open de Dinamarca ha supuesto la vuelta a la competición para la campeona olímpica onubense tras tantos meses de parón. Se enfrentaba en la final a la japonesa Nozomi Okuhara, bronce olímpico en Río 2016, campeona del mundo en 2017 y subcampeona mundial en 2019.  Con su subcampeonato en Odense (19-21 y 17-21 para Okuhara) 

Carolina confirma que sigue entre las mejores y que poco a poco continúa el camino hacia el gran objetivo. Se trata de seguir sumando puntos y podios para llegar a Tokio siendo cabeza de serie. Tendrá que esperar a 2021 para intentar ganar por primera vez en el Open de Dinamarca, un torneo que se celebra desde 1935. Marín ha hecho autocrítica reconociendo la derrota tras haber cometido muchísimos errores. 

Se le resiste la victoria en 2020. Marín ha sido finalista en Indonesia y en Barcelona y semifinalista en Malasia, Tailandia y en el mítico All England (14 de marzo). 

La próxima cita para la tetracampeona de Europa será en Alemania, en el Saarlorlux Open entre el 27 de octubre y el 1 de noviembre. La última oportunidad para ganar y sumar otro año con al menos un torneo en sus vitrinas. Desde 2014 siempre ha ganado dos o más. 

Ya en 2021 llegará la gira asiática que estaba prevista a finales de 2020. Se disputará en el mes de enero. 

Los siete oros de Río 2016

Todo el que me conoce un poco sabe que el deporte y los Juegos Olímpicos son algo muy importante en mi vida. El verano de 2016 me tocó vivir la cita olímpica en tres lugares diferentes: Benalmádena, Cuenca y Madrid. Desde Barcelona 92 había seguido todos los Juegos en casa salvo los de Atenas 2004, que también los vi durante unos días en el pueblo de mi padre, Berlanga de Duero (Soria).

Los de Río 2016 fueron unos Juegos Olímpicos especiales. Lo entenderemos si miramos al medallero final. España ganó diecisiete medallas. Los números finales estuvieron en la horquilla habitual de ediciones anteriores. Pero hubo algo que cambió, el número de campeones olímpicos. Una cifra que llegó a alcanzar los trece en el mágico verano del 92. En Atlanta 1996 y en Pekín 2008 se llegó a los cinco oros. En Brasil se llegó más lejos, no al nivel de Barcelona, pero España sumó siete. Un resultado magnífico. Cuatro de los siete campeones fueron mujeres. El mejor resultado dorado del deporte femenino en casi un cuarto de siglo.

Los siete oros llegaron en siete días diferentes. Cuatro lo hicieron en deportes de agua: una en natación y tres en piragüismo. El tenis, el bádminton y el atletismo fueron el resto de disciplinas donde sonó el himno español.

10 de agosto

Noche del 10 de agosto en Brasil. Madrugada del 11 de agosto en España. Llega el primer oro para España. Estoy pasando unos días en el apartamento de unos amigos en Benalmádena (Málaga). Todos duermen menos yo. Volumen de la televisión en el cero para no molestar. Tarda en llegar el momento. Por fin sale a la piscina Mireia Belmonte. Dispuesta a hacer historia en la final de 200 metros mariposa. Con suspense y gracias a una carrera sensacional y a una última brazada inolvidable, la mejor nadadora española de siempre, se convierte en campeona olímpica con tres centésimas de ventaja sobre la subcampeona, la australiana Groves. No puedo gritar. Contengo la emoción, pero lloro como un niño. Mireia abre la lata de los oros. Cuatro días antes había abierto la del medallero español con el bronce en los 400 metros estilos.

11 de agosto

Tras haber dormido tres horas, amaneció un nuevo día de sol y playa. Por la tarde teníamos previsto ir a Mijas, otro lugar maravilloso de la costa malagueña. De camino vi el siguiente oro español. En el móvil. Nos los dicen hace años y no nos los hubiéramos creído. En la parte trasera del coche de mis amigos, vi ganar a Maialen Chourraut en piragüismo aguas bravas. El destino o la casualidad quisieron que el oro llegase antes de entrar en el parking. Chourraut se superaba a sí misma y subía dos escalones en el podio con respecto a Londres 2012 donde conquistó la medalla de bronce. Una gesta increíble de la piragüista vasca.

12 de agosto

El tercer oro para España en Río 2016 también lo vi en tierras malagueñas. De nuevo tocó trasnochar. 12 de agosto en Brasil. Rafa Nadal y Marc López luchan por el oro contra la pareja rumana. Nadal ya sabe lo que es ganar un oro olímpico (Pekín 2008). Repite esta vez acompañado de su amigo.Fue una final emocionante que se resolvió en tres sets. Ganaron los españoles el primero, igualaron los rumanos en el segundo y certificaron el oro, Nadal y López, en el tercero y definitivo. De nuevo, me tocó vivirla en silencio.

 

16 de agosto

El 16 de agosto nos fuimos a pasar unos días a la Casa del Canónigo en Caracenilla (Cuenca). Ese día llegó el cuarto oro para España en los Juegos de Río. De manera inesperada el piragüista Marcus Cooper se impuso en el K1-1000 metros con una remontada espectacular. Lo vi mientras comíamos en un restaurante en un pueblo cercano a la casa rural, en Huete.

18 de agosto

Tras pasar dos noches en Caracenilla tocaba regresar a Madrid. Decidimos pasar el día en el embalse de Buendía. El quinto oro de España llegó de nuevo desde el agua. Mientras buscábamos sitio para aparcar cerca del embalse, Saúl Craviotto y Cristian Toro hacían historia en el K2-200 metros. Tercer título para el piragüismo español en Río. Craviotto conseguía así su tercera medalla olímpica. Los baños en el embalse me sentaron genial aquel 18 de agosto. Me imaginaba a Craviotto y a Toro apareciendo a lo lejos con su medalla de oro colgada del cuello siendo aplaudidos por las pocas personas que estábamos allí.

19 de agosto

De los siete oros de España, solo viví los dos últimos en mi casa de Madrid. El sexto llegó la tarde del 19 de agosto gracias a Carolina Marín. La mejor jugadora de bádminton que ha tenido y tendrá España, llegaba como una de la grandes favoritas a las medallas y se colgó un oro que recordaremos siempre. Ella emocionada en Río y yo en mi sofá. Acordándome de aquella entrevista que tuve el honor de hacerle antes de que empezasen a llegar los éxitos internacionales. Marín demostrando una vez más su lema: «puedo porque pienso que puedo».

20 de agosto

La traca final llegó el 20 de agosto. De madrugada. Tras haber pasado la tarde tomando cañas y tapas en una de las terrazas del Parque de Aluche, volvimos a casa a tiempo para ver ganar un oro histórico para el atletismo español. Ruth Beitia se convertía en la primera atleta en ganar un título olímpico para nuestro país. Un salto de altura para la eternidad. Como el abrazo que le dio a su entrenador Ramón Torralbo, su 50%, al confirmarse que era campeona olímpica.

 

Nueve nombres que quedan en la historia olímpica para siempre. Siete medallas de oro conquistadas por Mireia Belmonte, Maialen Chourraut, Carolina Marín, Ruth Beitia, Rafa Nadal, Marc López, Saúl Craviotto, Cristian Toro y Marcus Cooper.

 

 

Mis fotos deportivas preferidas: Carolina Marín y Fernando Rivas en Río 2016

19 de agosto de 2016. Pabellón 4 del centro de conferencias Riocentro de Río de Janeiro. Carolina Marín Martín (Huelva, 15 de junio de 1993) acaba de convertirse en campeona olímpica de bádminton. Una hazaña sin precedentes en España. Una gesta con la que pocos soñaban. Menos los dos protagonistas de la foto, Marín y Fernando Rivas, su entrenador. El arquitecto de una obra maravillosa. El hombre que en 2008 se propuso estar en una final olímpica. Un proyecto de locura que tenía doce años para lograrse. Llegó antes de lo previsto, en Río 2016. 

El objetivo era que España se convirtiera en una potencia en el bádminton. En 2008 Carolina tenía quince años. Había que trabajar mucho para alcanzar el sueño planteado. Y así lo hicieron. Trabajaron duro, innovaron en la manera de entrenar y competir contra las todopoderosas asiáticas. Y aquel viernes del verano de 2016 alcanzaron la cima. Lo máximo a lo que puede aspirar un deportista, el oro olímpico. 

Una imagen para siempre

La fotografía de Marcelo del Pozo refleja la importancia de lo conseguido aquel día. Carolina Marín se arrodilla emocionada, con las manos en la cara, sobre la pista verde donde acaba de lograr la victoria más importante de su vida. El rostro de Fernando Rivas, también arrodillado mientras sostiene la cabeza de la campeona olímpica, es de felicidad total. Solo él sabe lo que estaba pensando en ese momento, pero seguro que se le pasaron por la cabeza todos esos años luchando por alcanzar un objetivo de una dificultad tremenda. Le dijeron que estaba chalado. Pero con el oro de Río demostró lo contrario. Rivas es un genio. Una joya de infinitos quilates.  Marín es una jugadora irrepetible. 

En la imagen podemos ver al fondo el resultado del tercer set de la final. Carolina ganó 21 a 15 a la india Pusarla Venkata Sindhu. Al lado se puede ver también el resultado del primer set ganado por la jugadora india, 19 a 21. El tanteo del segundo set lo tapa Fernando Rivas. Lo ganó Marín 21 a 12. 

Una instantánea para la historia. Un tándem protagonista que ya forma parte de la historia del deporte español. Marín y Rivas, una pareja de oro que un día soñó en grande y que pudo porque pensó que podía. 

MARCELO DEL POZO/REUTERS

Un oro de Conil a Nanjing

Es domingo 5 de agosto de 2018. Estoy en Conil de la Frontera (Cádiz) de vacaciones con mi pareja. Nos aconsejan no hacer ninguna excursión ese día para no tener que mover el coche. Así lo hacemos. Nos quedamos en el pueblo que nos ha acogido durante dos semanas. A las nueve de la mañana ya estamos despiertos, consulto la app de mis marcadores y veo que se retrasa la final femenina del Mundial de bádminton de Nanjing (China). Las finales pendientes retrasan el partido hasta las diez y cuarto. La española Carolina Marín Martín va a luchar por algo inaudito. Ninguna mujer ha sido capaz de ganar tres oros en un Campeonato del Mundo.

A las diez en punto llegamos a la playa. Toca ver la final desde un escenario único. Uno de los grandes placeres de la vida es estar junto al mar, oyendo como rompen las olas y tocar la arena una y otra vez. Ver ganar una medalla a un deportista español también lo es. Y si es de oro, mejor.  Ya situados, con la sombrilla y las toallas colocadas, saco el móvil de la mochila y conecto la app de Teledeporte.

Perderse un partido de Carolina Marín es una faena, no verla en una final de un gran campeonato, todavía más. Dure lo que dure, tengo que mantenerme tumbado en la toalla bocabajo para que no me queme con el sol. De Conil a Nanjing hay una distancia de 10.490 kilómetros.

A las diez y cuarto comienza el partido. Se repite la final olímpica de Río 2016. La rival de la española es la india Pusarla Sindhu. Se prevé una final larga e igualada. Ambas llegan empatadas a victorias en sus enfrentamientos. Pero la campeona olímpica es la jugadora onubense y va a buscar su tercer oro mundial. Los dos primeros los ganó en 2014 y 2015 en Copenhague y Yakarta respectivamente.

Ninguna mujer había conseguido tres mundiales hasta que lo hizo la jugadora onubense

El primer set trascurre igualadísimo. Sindhu llega a ponerse 10 a 14 a favor. Carolina iguala a 15 y es en ese momento cuando se la ve mejor y con muchas posibilidades de ponerse con ventaja en el marcador. Con el 20-18 Marín goza del primer punto de set. Lo consigue en el siguiente y gana la primera manga por 21 a 19 en veinticinco minutos. En la final olímpica de 2016, el partido comenzó con victoria de la india y Carolina tuvo que remontar para colgarse el oro.

El segundo set es un monólogo de la jugadora española que llega al intervalo con 11-2 a favor. No se le puede escapar la victoria. Pero tiene delante a una excelente jugadora que no se lo va a poner fácil. El segundo set acaba con un 21-10 en veintiún minutos y con Carolina Marín Martín celebrando la victoria llorando de rodillas.

Qué gozada disfrutar del tercer Mundial ganado por Carolina Marín. De vacaciones, en Conil. Cerca de su Huelva natal, a dos horas y pico. Cuando pase el tiempo recordaré que estaba haciendo aquel día que Carolina Marín hizo historia por enésima vez. Proeza tras proeza ha situado al bádminton español y europeo en el mundo. Mirando el cuadro de finalistas de las distintas categorías, solo aparece ella como europea, el resto todo fueron asiáticos: chinos, japoneses y la india Pusarla, subcampeona mundial.


Carolina Marín Martín es una de las mejores deportistas de la historia de España y ya es la primera mujer que gana tres Mundiales de bádminton. Triple corona, tricampeona, triplete, se diga como se diga, suena muy bien. Única, irrepetible, eterna. Decían que estaba acabada, que con el oro mundial de Nanjing ha regresado, pero la realidad es que nunca se ha ido, siempre ha estado ahí, ganando oros, no sabe hacer otra cosa, venciendo todas las finales que disputa en grandes campeonatos.

Solo ella sabe hacerlo. Y da la sensación de que quedan muchas alegrías todavía. Si gana el oro olímpico en Tokio 2020 será la mejor jugadora de bádminton de siempre. Ya lo es de España y de Europa, solo falta un pasito más y está a su alcance. Es la reina del bádminton. Su esfuerzo, su sacrificio diario, su perseverancia, su perfeccionismo y su lucha por mejorar cada día son un ejemplo a seguir. Ella y todo su equipo liderado por su entrenador Fernando Rivas, un equipazo.

Carolina Marín es campeona olímpica, tricampeona mundial y tetracampeona de Europa

Después de la euforia por ver ganar a Carolina, me doy un baño en el mar para celebrarlo y comienzo a pensar en lo que siempre pienso cuando un deportista español gana una medalla. Me paso horas y horas pensando en qué portada llevará el diario Marca al día siguiente. Horas no van a faltar para elaborarla. Lanzo una encuesta en Twitter sobre cuánto ocupará el oro de la mejor jugadora de bádminton. La mayoría (62%) piensa que será una portada completa.

Gente bastante optimista, puesto que son muy pocas las veces que los diarios deportivos de nuestro país no llevan fútbol en sus primeras páginas. De madrugada conocemos la portada y no es completa. Pero si digna y merecida para la campeona mundial. Y no solo eso, las siguientes cinco páginas también van dedicadas a la jugadora onubense.

MÁS PORTADAS DEDICADAS A LA VICTORIA DE CAROLINA MARÍN

 


FOTOS: AFP, getty

El oro que llegó de la Blume

EFE

El viernes 19 de agosto de 2016, ya está guardado con letras de oro en los libros del deporte español. El día en el que una onubense de tan solo 23 años, se convertía en la primera campeona olímpica de bádminton que no había nacido en tierras asiáticas. Se dice pronto, pero es tan complicado lo que ha hecho, que lo valoraremos mucho más cuando pasen unos años. El encuentro soñado, el partido de su vida.

Carolina Marín nos ha conquistado a todos los españoles. Cerca de dos millones y medio presenciamos la final que la enfrentó a la india Sindhu Pusarla.  En mi caso, con muchos nervios, por haber perdido la española el primer set. Pero con esta mujer, nada esta perdido. Es la mejor del mundo sin discusión y sí, es española. En los siguientes dos sets sacó su entrega, su garra, su fuerza, su motivación y su fuerza mental y se bañó en oro olímpico. Y mi llanto fue mayor que con el oro de Mireia Belmonte en 200 mariposa. Ni una, ni dos. Tres veces se me saltaron las lágrimas viendo ganar a nuestra Caro.

 

EFE

El segundo set vino precedido de un mensaje que ya es historia del deporte español. Unas palabras motivadoras de su mentor Fernando Rivas: «Recuerda a esa niña de 14 años que llegó a la Blume y quería cumplir su sueño. Esa niña de 14 años, me dijo lo que quería , esa niña confía en ti. Esa niña sabe cual es el plan de juego y juega con disciplina, porque es su sueño. Y ese deseo que tú tienes, es más fuerte».

 

Marcelo del Pozo

Ella lo sabía. Todos los que la apoyamos a lo largo del ciclo olímpico, lo sabíamos. Se ha estado preparando durante mucho tiempo para que llegara el momento esperado. No firmaba la plata. Su mentalidad ganadora la diferencia de otros deportistas. Si piensas en ganar, te puede ocurrir cualquier cosa, porque el deporte no es una ciencia exacta, pero terminas ganando. Si llegas a unos Juegos Olímpicos teniendo claro que tu objetivo final, es ser campeona, acabas lográndolo tarde o temprano. Carolina lo ha conseguido en su segunda cita olímpica y probablemente antes de tiempo, porque su preparación siempre estuvo encaminada a los Juegos de 2020.

 

AFP

Poca gente en cualquier disciplina, puede decir que es la mejor de Europa y del mundo. Carolina Marín lo es y por partida doble. Y en Río 2016 ha logrado la triple corona, con el oro olímpico. Varios españoles optaban a esa distinción durante los Juegos brasileños, pero solo ella lo ha conseguido. Su amigo, el patinador Javier Fernández, buscará igualarla en Pyeongchang 2018.

 

Ahora Carolina, solo puede superarse a sí misma. Ya sabe lo que es ganar dos europeos, dos mundiales y el oro olímpico. Más no se puede lograr. Pero conociendo lo ganadora que es, seguro que ya está pensando en volver a conquistar otra triple corona. Gracias Carolina, por tu perseverancia, por tu esfuerzo, por tu sacrificio, por abrir las puertas del bádminton a las siguientes generaciones. Gracias por ser la mejor.

AFP

Hace un tiempo, tuve el placer de leer el libro «Gana el partido de tu vida» escrito por la mejor jugadora de bádminton del mundo y por su excepcional entrenador, Fernando Rivas. Escribí algunas de las frases y citas que salen en el libro prologado por Rafa Nadal. Pienso que con ellas se puede entender todavía mejor, porque Carolina Marín se ha convertido en campeona olímpica. Quiero compartir diez de ellas:

«Lo que he tenido siempre claro, es que quería ganar, que tenía que ser la mejor»

«Las cosas buenas pasan a quiénes las esperan. Las mejores a quiénes van a por ellas»

«El éxito no llega si tú no vas hacia él»

«Tus victorias son sueños que jamás diste por perdidos»

«Me dí cuenta de que los grandes objetivos se cumplen, cuando cada día luchas por un objetivo pequeñito, el que toca cada vez»

«Tus logros se conseguirán no por tu esfuerzo, sino por tu perseverancia»

«Aunque te sientas perdido y sin fuerzas, recuerda que cada día puede ser el comienzo de algo maravilloso»

«Las medallas se ganan en los entrenamientos y se van a recoger al campeonato»

«Deja que tus sueños, sean más grandes que tus miedos»

«Puedo porque pienso que puedo» 

He querido dejar para el final, el lema que Carolina lleva consigo a todas partes. Podría escribir muchas más, pero te recomiendo que leas el libro.

EL ÚLTIMO QUE VALIÓ EL ORO OLÍMPICO