Gigantes del deporte español sin fecha de caducidad

Estamos acostumbrándonos a que el mundo pegue cambios cada dos por tres. Nadie sabe qué va a pasar dentro de un minuto. Todo puede dar un vuelco en un instante. La vida te cambia en un abrir y cerrar de ojos. Vivimos en una incertidumbre constante. Los que no cambian y parece que no tienen fecha de caducidad por el momento son una generación magnífica de deportistas españoles que siguen ahí quince o más años más tarde que cuando empezamos a verles triunfar. 

Hasta hace unos años el diario Marca sacaba un anuario del deporte en el mes de enero. Repasaba fabulosamente todo lo acontecido en los últimos doce meses tanto en el deporte nacional como en el internacional. Toca tirar de hemeroteca y vamos a viajar al año 2005. Para que comprobemos que hay cosas que no han cambiado. Para que veamos que algunos deportistas españoles llevan más de quince años haciéndonos vibrar en sus respectivas disciplinas.

Fernando Alonso

Cogemos el anuario de 2005 y vemos en su portada al gran protagonista de aquel año. El piloto asturiano Fernando Alonso (Oviedo, 29 de julio de 1981) ganaba su primer Mundial de Fórmula 1 y se convertía en leyenda viva del automovilismo español.  A sus casi 40 años ya sabemos todo lo que ha ganado. Podría haberse retirado sin problemas. Ahí sigue dando guerra entre los mejores del circuito. 

Alejandro Valverde

Pasamos algunas páginas y nos encontramos con otro gigante del deporte español. El ciclista Alejandro Valverde (Las Lumbreras, Murcia, 25 de abril de 1980) ganaba la décima etapa del Tour de Francia con final en Courchevel por delante de Armstrong. Además fue subcampeón en el Mundial celebrado en Madrid. A sus 41 años recién cumplidos acaba de ser tercero en la Flecha Valona, cuarto en la Lieja-Bastoña-Lieja y quinto en la Amstel Gold Race. No descarta continuar un año más encima de la bicicleta. Nos deja sin palabras. Queremos verle en el podio olímpico. Sería el broche de oro a una carrera sensacional. 

Rafael Nadal

Parece que siempre ha estado ahí. Lo de Rafael Nadal (3 de junio de 1986) es algo fuera de lo normal. En 2005, concretamente el 5 de junio de ese año, conquistó su primer título en Roland Garros. Pero no solo eso, ganó otros diez torneos más, siete en tierra batida más el grande logrado en París. En ese año también ganó por primera vez el Trofeo Conde de Godó. A día 26 de abril de 2021 suma trece Roland Garros, doce Condes de Godó y un sin fin de títulos más que lo elevan a lo más alto del tenis mundial. 20 Grand Slams, más de 1.000 partidos jugados a sus espaldas y convertido en rey indiscutible de la tierra batida. 


Teresa Portela

Ninguna española ha participado en seis Juegos Olímpicos. Solo ella. La piragüista Teresa Portela (Cangas de Morrazo, Pontevedra, 5 de mayo de 1982) lo logrará en Tokio 2020. Posiblemente será la última oportunidad para que se suba a un podio olímpico. Algo que se le ha quedado muy cerca en varias ocasiones (2 quintos puestos en Atenas 2004, 5ª en Pekín 2008, 4ª en Londres 2012, 6ª en Río 2016). Miramos la hemeroteca y vemos que en 2005 ganó tres medallas en los Mundiales de Zagreb (oro en K1-200, plata en K2-200 y bronce en K4-200 metros) y que fue pentacampeona nacional. No descarta seguir compitiendo después de los Juegos de Tokio. 

Pau Gasol

No hay discusión. Sin duda Pau Gasol (Barcelona, 6 de julio de 1980) es el mejor jugador español de baloncesto de la historia. Lo ha ganado todo con la selección española, tiene dos anillos de la NBA ganados con los Lakers. Ha jugado en varios equipos de la mejor competición baloncestística del planeta. Hace poco ha regresado al Barcelona. Al equipo donde nació su leyenda. Acaba de meter 16 puntos al Andorra y le han dado un 19 de valoración. Cuando todo parecía perdido, ahí está de nuevo. En 2005 jugaba en los Grizzlies de Memphis, el primer equipo en el que asombró en la NBA. No pudo jugar el Eurosbasket celebrado en Serbia y Montenegro. España acabó en cuarto lugar. El único Europeo celebrado en el siglo XXI en el que España no ha logrado medalla. 

¿Qué más cosas ocurrieron en el deporte en 2005?

2005 fue un año espectacular para el motor español. En el gráfico de arriba, publicado en el anuario de Marca, se puede comprobar fácilmente. Triunfos de Dani Pedrosa, Marc Coma, Laia Sanz… El búlgaro Veselin Topalov fue campeón mundial de ajedrez. La pertiguista rusa Yelena Isinbayeva se convirtió en la primera mujer que superaba los cinco metros. El jamaicano Asafa Powell dejaba el récord mundial de 100 metros lisos en 9.77. El Real Madrid ganaba la liga ACB de baloncesto en Vitoria gracias a un triple de Alberto Herreros y a una remontada inolvidable. El Maccabi ganaba la Euroliga con Sarunas Jasikevicius en sus filas. 

El Barça ganaba la Copa de Europa en balonmano y España ganaba su primer Mundial masculino. Lance Armstrong ganaba su séptimo Tour. Años después sabríamos que todo había sido mentira. María José Rienda acabó tercera en la general de la Copa del Mundo de Gigante. La selección española de fútbol sala ganaba el Campeonato de Europa. Rafa Martínez se proclamó campeón de Europa de gimnasia artística. Tiger Woods, sí, también estaba por ahí en 2005, ganaba el Open Británico y el Masters de Augusta de golf. 

Medallas de «viejos» conocidos

La selección masculina de hockey hierba ganó el oro en el Europeo celebrado en Leipzig. Edurne Pasaban alcanzó el octavo «ochomil» de su carrera deportiva como alpinista. Valentino Rossi, sí, también estaba por ahí como Tiger Woods, ganó su séptimo Mundial de motociclismo, el cuarto en la categoría reina. David Meca ganó la única medalla de oro española en los Mundiales de natación celebrados en Montreal. Fue campeón en la prueba de 25 kilómetros en aguas abiertas. Además cruzó el Canal de la Mancha por segunda vez. 

El equipo español de natación sincronizada ganó cuatro medallas en Montreal. Gemma Mengual formó parte en las cuatro: plata en dúo con Paola Tirados, y tres bronces en solo, combo y equipo. Almería acogió los Juegos del Mediterráneo. España sumó más metales que nunca en esta competición: 152, solo por detrás de italianos y franceses. Aquel año fue el de la primera decepción olímpica para Madrid, Londres fue la elegida para organizar los Juegos de 2012. Belén Asensio fue campeona mundial de taekwondo en peso minimosca. 

La americana Lindsay Davenport cerró el año como número 1 del tenis femenino. El suizo Roger Federer, sí, también estaba por ahí como Rossi y Woods, era número 1 y en 2005 conquistó Wimbledon y US Open y fue semifinalista en Roland Garros y en el Open de Australia. 

 

15 oros mundiales que nunca olvidaremos

España es una potencia europea y mundial a nivel deportivo. De eso no hay ninguna duda. Lo que también está claro es que, ganar un oro mundial, está al alcance de muy pocos deportistas. Pocas disciplinas quedan en las que no haya, al menos un español, que se haya proclamado campeón del mundo. Este es un pequeño repaso a quince días históricos. Son quince oros mundiales de españoles que nunca olvidaremos. Todos ellos contaron con su portada del diario Marca correspondiente. Oros mundiales en atletismo, natación, bádminton, motociclismo, waterpolo, baloncesto, patinaje, automovilismo… Grandes estrellas con nombres y apellidos españoles que forman parte de la historia del deporte internacional.

18 de octubre de 1990. Carlos Sainz gana por primera vez el Mundial de rallyes. Dos años después volvería a lograrlo. Acompañado de Luis Moya y conduciendo un Toyota Celica.

10 de agosto de 1997. Abel Antón gana el oro en maratón en el Mundial de atletismo celebrado en Atenas. Martín Fiz, campeón mundial dos años atrás, se cuelga la medalla de plata. Antón revalidó el título en Sevilla 1999. Como Carlos Sainz es bicampeón del mundo.

14 de marzo de 2003. Solo él, Manolo Martínez, ha sido capaz de ganar un oro en un Mundial de atletismo bajo techo. 21 metros y 24 centímetros le valieron al leonés para ser campeón. Un centímetro más que el subcampeón y a tres de batir su propio récord nacional.

MÍTICO FREIRE

3 de octubre de 2004. El ciclista cántabro, Óscar Freire, gana su tercer Mundial de ciclismo en ruta. Igualaba así a toda una leyenda como Eddy Merckx. Lo logró en Verona (Italia), el mismo lugar donde se colgó su primer oro en 1999.

6 de febrero de 2005. La selección masculina de balonmano hace historia al ganar la medalla de oro en el Mundial de Túnez. Ganaron y marcaron 40 goles a un rival muy fuerte como la selección croata. Ocho años después llegaría el segundo oro para España en un Campeonato del Mundo.

25 de septiembre de 2005. Brasil. Otra barrera rota para el deporte español. Fernando Alonso se proclama por primera vez campeón del mundo de Fórmula 1 a los veinticuatro años. El piloto más joven en conseguirlo. Un año después repetiría en el primer puesto del cajón.

3 de septiembre de 2006. Una generación irrepetible de jugadores gana el primer Mundial de baloncesto para España en Japón. Arrasando a Grecia y logrando un hito que parecía que jamás se iba a conseguir. En 2019 llegó el segundo Mundial, también en Asia, China.

2 de agosto de 2013. La selección femenina de waterpolo, las «Guerreras del Agua», gana el oro en el Mundial celebrado en Barcelona tras vencer a Australia en el partido decisivo. Un oro histórico en casa.

10 de noviembre de 2013. Marc Márquez gana su primer Mundial de Moto GP al acabar tercero en el circuito de Cheste. Se convertía así en el campeón más joven de la categoría reina del motociclismo. Después han llegado cinco títulos más en Moto GP. El piloto catalán suma ocho mundiales en tres cilindradas.

PIONERO FERNÁNDEZ

28 de marzo de 2015. Javier Fernández se convierte en campeón del mundo de patinaje artístico en Shanghai (China). La victoria fue ajustada, pero logro un hito para el deporte español. ¿Irrepetible? Un año después en Boston logró hacerlo todavía mejor.

27 de julio de 2017. Mireia Belmonte logra el oro que le faltaba en Budapest (Hungría). En los 200 metros mariposa, la misma prueba en la que un año antes ganó el oro olímpico en la piscina de Río. Pocas veces en su historia el diario Marca ha cambiado su mancheta por el nombre de un deportista. La ocasión lo merecía.

5 de agosto de 2018. Carolina Marín gana su tercer Mundial de bádminton en Nanjing (China). La primera mujer en conseguirlo. A la tercera ocupa más espacio en la portada de Marca que en los dos mundiales anteriores. Se acaban las palabras para definir lo logrado por la jugadora onubense.

30 de septiembre de 2018. Después de varias medallas de plata y de bronce, Alejandro Valverde, lograba el oro mundial a los 38 años. Por fin llegaba la medalla que Valverde y todos los aficionados al ciclismo esperábamos.

24 de noviembre de 2019. España gana su sexta Copa Davis en Madrid. Se estrenaba formato, pero Nadal, Bautista, Carreño, López y Granollers se impusieron al equipo canadiense en la gran final.

11 de febrero de 2021. Lucas Eguibar se convierte en el primer español campeón mundial de snowboard en la modalidad de snowboard cross. La última barrera echada abajo en el deporte español.

La mejor foto deportiva de 2020

CHRISTOPHE ENA/POOL/AFP via Getty Images)

2020 ha sido un año extraño en todos los sentidos. Tan raro que el Tour de Francia se ha celebrado en el mes de septiembre. Aunque lo importante es que se haya podido disputar. En 2020 ha pasado de todo. Transcurrían los días y ya no nos sorprendía nada. Otra mala noticia para la colección, decíamos. El sábado 19 de septiembre la mala noticia llegó para el ciclista esloveno Primoz Roglic

Llegaba Roglic como líder a la penúltima etapa con 57 segundos de ventaja sobre su compatriota Tadej Pogacar. La contrarreloj de La Planche des Belles Filles iba a dictar sentencia y todo apuntaba a que Roglic defendería sin problemas su diferencia de casi un minuto.

Pero en el deporte en general y en el ciclismo en particular, nada está escrito hasta que se cruza la meta. Por mucho que Roglic domine a la perfección las cronos, todo estaba por decidir en 36,2 kilómetros. 

Desde el comienzo de la etapa se vio que la remontada de Pogacar era posible. Las diferencias en la general empezaron a disminuir sin parar. Se volvía a cumplir la tradición. En las cuatro llegadas anteriores a La Planche des Belles Filles hubo cambio de líder. Y como no hay quinto malo, Pogacar (21 años)  arrasó a un Roglic desconocido. La ventaja de casi un minuto se desvaneció e hizo campeón al ciclista del Team Emirates. Pogacar sacó a Roglic casi dos minutos e hizo historia en un día que será recordado durante años. 

La imagen de la derrota

CHRISTOPHE ENA/POOL/AFP via Getty Images)

 

Primoz Roglic llegó exhausto a la meta. Blanco, con la cara desencajada y con el casco mal colocado. La imagen de la derrota. A pesar de todo supo perder y reconocer el triunfo de Pogacar con un precioso abrazo antes de subir al podio. Mes y medio después ganó la Vuelta a España, la segunda de su carrera.

 

2019- la mejor foto deportiva

2018- la mejor foto deportiva

2017- la mejor foto deportiva

2016- la mejor foto deportiva

2015- la mejor foto deportiva

2014- la mejor foto deportiva

 

Los cinco magníficos del ciclismo que viene


Son buenos tiempos para el disfrute de una generación magnífica de jóvenes ciclistas. Lo estamos comprobando en los últimos años y lo hemos corroborado con la victoria del esloveno Tadej Pogacar en el Tour de Francia 2020. El tiempo dirá si es el comienzo de una nueva era. Todo apunta a que así será. Pogacar, Bernal, Evenepoel, Van Der Poel, Mas, son solo cinco de los ciclistas con los que nos vamos a divertir en los próximos años.
Todos ellos han demostrado sobradamente que son el relevo y el futuro cercano del ciclismo internacional. Los dos primeros, Bernal y Pogacar, han sido los últimos ganadores del Tour. El colombiano lo logró con 22 años y el esloveno con 22 años menos un día. Si echamos un vistazo a la edad de los máximos ganadores de la ronda francesa, vemos que Eddy Merckx ganó el primero de sus cinco Tours a los 24. Que Jacques Anquetil y Bernard Hinault lo lograron con un año menos. Y que Miguel Induráin lo consiguió a los 27. Pogacar y Bernal están llamados a liderar el ciclismo de la próxima década y a aumentar el botín de victorias en las tres grandes carreras.
El resto de candidatos no van a dejar que se salgan con la suya e intentarán ser también los grandes protagonistas de Tour, Giro y Vuelta. Este es un pequeño repaso a la trayectoria de los que podríamos llamar “los cinco magníficos del futuro del ciclismo”.

TADEJ POGACAR

Nacido en Komenda (Eslovenia) el 21 de septiembre de 1998. Además de haber ganado el Tour de Francia 2020, ha sido el primer clasificado en la clasificación de la montaña y en la de los jóvenes. Ha ganado tres etapas de la ronda francesa. Las mismas que logró en la Vuelta a España 2019, donde también acabó en el podio, fue tercero por detrás de su compatriota Primoz Roglic y de Alejandro Valverde. En 2019 ganó el Tour de California y la Vuelta al Algarve y en 2020 la Volta a la Comunitat Valenciana. Tiene contrato con el UAE-Team Emirates hasta 2024.

EGAN BERNAL

Nacido en Bogotá (Colombia) el 13 de enero de 1997. Ganador del Tour de Francia en 2019. Ese año también se impuso en el Tour de Suiza , la París-Niza y el Gran Piamonte. En 2018 ganó el Tour de California y fue segundo en el de Romandía. En 2020 ha ganado la Ruta de Occitania y ha tenido que abandonar el Tour de Francia. Tiene contrato con el Team Ineos hasta 2023.

REMCO EVENEPOEL

Nacido en Schepdaal (Bélgica) el 25 de enero de 2000. Ganador en 2019 de la Clásica de San Sebastián y del Baloise Belgium Tour, se colgó la medalla de plata en el Mundial de contrarreloj. En 2020 ha arrasado allá por donde ha competido. Campeón en el Tour de Polonia, en la Vuelta a Burgos, en la Vuelta al Algarve y en la Vuelta a San Juan. Tiene contrato con el Deceuninck-Quick Step hasta 2023.

MATHIEU VAN DER POEL

Nacido en Kapellen (Países Bajos) el 19 de enero de 1995. Nieto del mítico Raymond Poulidor (tres veces segundo y cinco veces tercero en el Tour de Francia). Ganador en 2019 de la Amstel Gold Race y de A través de Flandes. Vale para un roto y para un descosido. Además de competir en ciclismo en ruta, en mountain bike y en ciclocrós. En esta última disciplina ha sido tres veces campeón del mundo y otras tres de Europa. Tiene contrato con el Alpecin-Fenix hasta 2023.

ENRIC MAS

Nacido en Artá (Mallorca) el 7 de enero de 1995. Ha sido quinto en el Tour de Francia 2020. Segundo en la clasificación de los jóvenes por detrás de Pogacar. Fue segundo en la Vuelta a España de 2018. En 2019 se impuso en el Tour de Guangxi. En 2016 ganó la Vuelta al Alentejo y el Tour de Savoie Mont Blanc. Tiene contrato con el Movistar Team hasta 2022.


Todos sueñan con ganar el Tour de Francia, el Giro de Italia y la Vuelta a España. Dos de ellos ya han ganado la ronda francesa y han sido portada del diario L´EQUIPE y de Sphera Sports con el maillot amarillo de campeones. Cuando miremos los nombres de los ganadores de las tres grandes en la próxima década, seguro que estarán los de los “cinco magníficos” en varias ocasiones.

España en los Mundiales de Ciclismo en Ruta

Los Campeonatos del Mundo de Ciclismo en Ruta comenzaron a celebrarse allá por el año 1927 en Nürburgring (Alemania). El primer campeón fue el ciclista italiano Alfredo Binda apodado “La Gioconda”, dicen que por su elegancia y sonrisa permanente. Binda ganó cinco veces el Giro de Italia y además del primer oro mundial de la historia, sumó otros dos más en 1930 y 1932. Fue el primer tricampeón del mundo de ciclismo en ruta.

Solo cuatro ciclistas más han logrado vencer en tres ocasiones, uno de ellos es español y se llama Óscar Freire, dos belgas Rik Van Steenbergen y Eddy Merckx y el eslovaco Peter Sagan,el único de los cinco que ha ganado tres Mundiales de manera consecutiva (2015, 2016 y 2017) y que puede seguir aumentando palmarés.

España es el cuarto país que más medallas tiene en Mundiales de Ruta, veinticuatro. Solo han ganado más Italia (55), Bélgica (48) y Francia (35). En cuanto a número de oros, España es quinta con cinco, perdiendo un puesto en favor de Países Bajos que tiene ocho.

Los oros tardaron en llegar. Pero la primera medalla en ruta llegó en 1935. El Mundial tuvo lugar en la ciudad belga de Floreffe. El abulense Luciano Montero Hernández fue subcampeón del mundo a dos minutos y cincuenta y nueve segundos del belga Jean Aerts. Al año siguiente fue décimo.

Los más grandes de la historia del ciclismo han ganado medallas mundiales

El palmarés de los Mundiales de Ciclismo en Ruta está lleno de nombres de ciclistas que han hecho historia y que han dejado su nombre escrito con mayúsculas para siempre. El siguiente medallista español lo encontramos en 1967. Ramón Sáez Marzo se colgó la medalla de bronce. Aquel año ganó Eddy Merckx, uno de los más grandes ciclistas de todos los tiempos. El Mundial se celebró en Heerlen (Países Bajos).

Barcelona acogió el Mundial de 1973. Y allí llegó la tercera medalla planetaria para España. Luis Ocaña Pernía, uno de los mejores ciclistas que ha tenido nuestro país ganó el bronce. Llegó con el mismo tiempo que otros dos enormes corredores, el italiano y vencedor Felice Gimondi y el belga Freddy Maertens.

El siguiente español en subir al podio fue el granadino Juan Fernández Martín. Se puede decir que el Mundial fue su competición fetiche. Ganó tres bronces mundiales, el primero en Sallanches (Francia) en 1980, ganó el francés Bernard Hinault, otro de los más grandes. El segundo llegó en Villach (Austria) en 1987, ganó el irlandés Stephen Roche. Y el tercer y último bronce llegó un año más tarde en Ronse (Bélgica). Fue campeón el italiano Maurizio Fondriest.

Miguel Indurain sumó tres medallas en Mundiales de fondo en carretera

El ciclismo español sigue buscando campeón. Hasta ese momento suma una plata y cinco bronces. Se acercan momentos inolvidables. El siguiente en sumar medalla es el mejor ciclista español de la historia, Miguel Indurain Larraya. Es 25 de agosto de 1991. El ciclista navarro acaba tercero en Stuttgart (Alemania) por detrás del italiano Gianni Bugno y del holandés Steven Rooks. El 23 de agosto de 1993, Indurain sube un escalón más y se cuelga la medalla de plata. Por delante, es oro el mayor tramposo de la historia del ciclismo, el americano Lance Armstrong.  

 

Miguel Indurain nunca ganó un oro en el Mundial en Ruta, pero sí en CRI. Fue en el Campeonato del Mundo celebrado en Duitama (Colombia). Una exhibición española en toda regla con Abraham Olano en segunda posición. El 8 de octubre de 1995, días después de haber conseguido el doblete en la contrarreloj, fue histórico.

Por fin llegaba la medalla de oro. Abraham Olano Manzano se convertía en el primer ciclista español en ganar un oro mundial de fondo en carretera en aquel inolvidable Mundial de Duitama, donde Miguel Indurain acabó con la medalla de plata colgada del cuello. Indurain sumaba su tercer podio en ruta: dos platas y un bronce y Olano hacía historia con su primer puesto.

El cántabro Óscar Freire es tricampéon del mundo de ciclismo en ruta

Óscar Freire es uno de los cinco tricampeones del mundo de la historia. De 1999 a 2004 ganó cuatro medallas. Tres fueron de oro y una de bronce. El 10 de octubre de 1999 se convirtió en el segundo ciclista español en ganar un Mundial de Ruta. Fue en Verona (Italia), la misma ciudad donde también ganó el 3 de octubre de 2004.

 

 

Abrió el cofre de las medallas y lo cerró en la ciudad de Romeo y Julieta. Entre esas dos victorias llegaron el bronce de Plouay (Francia) el 15 de octubre de 2000 y el oro de Lisboa (Portugal) el 14 de octubre de 2001. El ciclista cántabro forma parte de la historia de los Mundiales de ciclismo. Memorable.

Alejandro Valverde suma siete medallas mundiales en ruta

El 12 de octubre de 2003 llegó el segundo doblete para España tras el conseguido por Olano e Indurain en 1995. Igor Astarloa Askasibar se proclamó campeón del mundo de fondo en carretera, le acompañó en el podio Alejandro Valverde, el ciclista español con más medallas mundialistas. El murciano fue plata inaugurando así su idilio con los Mundiales en los que ha ganado un total de seis medallas.

Valverde fue plata en Madrid 2005, bronce en Salzburgo 2006, bronce en Valkenburg 2012, bronce en Florencia 2013 y también bronce en Ponferrada 2014.Seis medallas:dos platas y cuatro bronces que intentará aumentar en el Mundial de Innsbruck 2018. Otro ciclista español que ha sido capaz de ganar más de una medalla mundial es Joaquim Rodríguez. Fue bronce en Mendrisio 2009 y plata en Florencia 2013. En la ciudad italiana se quedó muy cerca de ser campeón del mundo.

 

El Mundial de Ciclismo en Ruta 2018 llegó la medalla más esperada. El oro de Alejandro Valverde en Innsbruck fue uno de los mejores momentos que ha vivido el ciclismo español en toda su historia. Un domingo 30 de septiembre inolvidable.

España en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000

Llegaba España a los Juegos de Sídney 2000 tras haber sacado matrícula de honor en Barcelona 1992 y tras una actuación muy buena en Atlanta 1996. Los precedentes eran 22 y 17 medallas respectivamente. Por eso las once medallas ganadas en tierras australianas fueron un jarro de agua fría. Los tres oros, las tres platas y los cinco bronces supusieron un bajonazo para el equipo olímpico español. Es verdad que los diplomas fueron muchos, más de cuarenta, concretamente cuarenta y tres. También es cierto que los cuartos puestos fueron once. Que los quintos fueron seis. Pero al final de unos Juegos lo que todo el mundo mira son las medallas, la posición de cada país en el medallero. España acabó en la vigesimoquinta posición. 

La delegación española en Sídney fue la más numerosa de la historia tras la de Barcelona 92. Trescientos veintiún atletas, doscientos dieciséis hombres y ciento cinco mujeres, viajaron a Australia en busca de la gloria olímpica. Los once metales españoles llegaron en once deportes diferentes. Otro indicador claro de lo que ocurrió. Es raro que España no repita podio en uno o más deportes en una misma edición de los Juegos. Judo, natación, ciclismo en pista, mountain bike, gimnasia artística, taekwondo, tenis, atletismo, fútbol, boxeo y balonmano fueron las disciplinas donde se colgaron las medallas. 

Tres días para inaugurar el medallero

Tres días tardó España en inaugurar su medallero. Y lo hizo por partida doble gracias a dos mujeres el 18 de septiembre de 2000. La judoca Isabel Fernández ganó la medalla de oro en judo y la nadadora Nina Zhivanevskaya se colgó el bronce olímpico en natación. 

Isabel Fernández llegaba a Sídney como una de las grandes favoritas a las medallas. Cuatro años antes, en Atlanta 96, había sido bronce. Varias medallas europeas. Campeona del mundo y de Europa en la categoría de menos de 57 kilos, buscaba la triple corona. Y lo consiguió. Sumaba así una nueva medalla para el judo español tras los dos oros de Barcelona y la plata y los dos bronces ganados en Atlanta. 

Con el oro olímpico, la judoca alicantina, igualaba a Miriam Blasco y conquistaba la triple corona. El camino hacia el oro comenzó contra la mongola Erdenet a la que ganó en tan solo dos minutos. Después ganó por Yuko a la estadounidense Wilson. En el siguiente combate se impuso a la japonesa Kusakabe por Koka. El pase a la final lo logró por Yusei-Gachi (lo decidieron los jueces). 

En la final se impuso a la cubana Driulys González. La rival que le quitó el título en el último Mundial. Esta vez no fue así. Isabel Fernández ganaba el oro gracias a un Waza-Ari. “Tantos años soñando con esto y ahora no me lo creo, todavía no sé lo que he conseguido. Dentro de unos días, miraré la medalla, la tocaré y entonces me lo creeré” dijo la campeona olímpica española. 

La primera nadadora

Nina Zhivanevskaya se convirtió en la primera nadadora española en ganar una medalla olímpica. Nacida en Rusia pero nacionalizada española, ganó el bronce en los 100 metros espalda. Para ello tuvo que batir su propio récord de España con un tiempo de 1:00.89. Nina tuvo que remontar. En los primeros cincuenta metros iba en quinto lugar. 

Zhivanevskaya ya había sido bronce olímpico ocho antes. En Barcelona 92 ganó con el Equipo Unificado, cuando aún era rusa, el 4×100 estilos. “Estoy muy contenta. Es mi primera medalla olímpica individual. Me siento feliz, pero siempre quiero más. Quiero el oro” dijo tras subir al podio. Treinta y cuatro centésimas le separaron de la plata y sesenta y ocho de ser campeona. 

Unos días después tuvo una segunda oportunidad para lograrlo en los 200 metros espalda. La prueba que mejor se le había dado ese año. Esa y no la lograda en los 100, era la medalla “segura” en Sídney. Nina acabó sexta. Un diploma que supo a poco. 

El rey de la pista

En Atlanta 1996 acabó sexto en la prueba de puntuación. Fue una decepción total cuando estaba luchando por las medallas. Joan Llaneras, el mejor pistard español de todos los tiempos, se convirtió en campeón olímpico el 20 de septiembre de 2000. El velódromo Dunc Gray vio cómo se tomaba la revancha y ganaba la primera de sus cuatro medallas olímpicas. El oro olímpico se había convertido en una obsesión y logró el sueño de todo deportista. 

“Soy el tío más feliz del mundo. Siempre pensé que en Atlanta merecía más de lo que conseguí. Luego gané cuatro mundiales, pero lo que más quería era esta victoria. Me he tirado cuatro años entrenando solo para esto” dijo Llaneras. Sin duda uno de los más grandes deportistas españoles de la historia. Siempre estará en los primeros lugares del medallero olímpico de nuestro país.  Un día más tarde de alcanzar la gloria y de colgarse la medalla de oro, acabó decimotercero en la prueba de Madison junto a Isaac Gálvez. Ya era campeón olímpico y eso era lo importante. 

El bronce agridulce de Marga Fullana

El 23 de septiembre de 2000 llegó la cuarta medalla para España en los Juegos de Sídney. La tercera de una mujer. Marga Fullana llegaba como bicampeona del mundo de mountain bike y sin duda como una de las grandes favoritas a las medallas y sobre todo a la de oro. Tres meses antes de los Juegos, había arrasado en el Mundial celebrado en Sierra Nevada donde logró la medalla de oro con una ventaja de tres minutos y medio sobre la subcampeona, la canadiense Alison Sydor

La ciclista española lideró buena parte de la prueba hasta que se cayó. La carrera tenía 35 kilómetros de recorrido. Fue a nueve del final cuando todo comenzó a torcerse. La italiana Paola Pezzo (bronce mundial y oro olímpico en Atlanta 96) se cruzó en la trayectoria de Fullana que acabó en el suelo. Y no solo eso, la suiza Barbara Blatter también superó a la balear. Una medalla de bronce que llegó con polémica. La reclamación no prosperó y Fullana se tuvo que conformar con el tercer puesto.

“Sin mi caída no sé quién hubiera ganado, si Pezzo o yo, pero por lo menos me ha privado de la posibilidad de disputarle la victoria. Quizás dentro de unos días valoraré esta medalla, pero ahora me sabe a poco, había venido a por el oro”. Así ha recordado dos décadas después cómo logró aquel bronce en el diario Última Hora : https://www.ultimahora.es/deportes/otros-deportes/2020/08/31/1193087/anos-del-hito-olimpico-marga-fullana.html

No fue la última participación olímpica de Fullana. También formó parte de la delegación española en Atenas 2004 y Pekín 2008. 

La primera de Deferr

Diecinueve años tenía Gervasio Deferr cuando se colgó la medalla de oro en los Juegos de Sídney el 25 de septiembre de 2000. En ese momento nadie lo sabía, pero ocho años más tarde terminaría su trayectoria olímpica con otras dos medallas más, un oro y una plata. Pocos deportistas españoles pueden presumir de haber ganado una medalla en tres Juegos Olímpicos consecutivos

El Superdome le vio proclamarse campeón olímpico en la prueba de salto. Su especialidad era el suelo, pero no logró clasificarse para la final. Salió a por todas y se colgó el oro con dos saltos sensacionales. La medalla en este aparato no estaba en las quinielas. Pero lo bordó. Clavó los dos intentos. Da gusto verlos repetidos una y otra vez. El primero fue puntuado con 9.800 y el segundo con 9.625. Resultado final: 9.712. Campeón olímpico sin haber llegado a la veintena. Gigante. Irrepetible Gervasio Deferr. Superó al ruso Bondarenko (9.587) y al polaco Blanik (9.475). 

“Esta medalla es muy importante porque premia el esfuerzo no solo mío, sino de toda la gimnasia española, que ha subido mucho de nivel. Es como para flipar, estoy aquí, en los Juegos Olímpicos, con todos los mejores y de repente voy y gano un aparato. Y encima que no es el mío. Es increíble”. 

España sumaba cinco medallas, tres oros y dos bronces. Tres mujeres y dos hombres ya formaban parte de la historia olímpica española. Quedaba menos de una semana para intentar mejorar el resultado. 

Esparza abre la lata del taekwondo

El taekwondo debutó como deporte olímpico oficial en los Juegos de Sídney. El 27 de septiembre llegó la medalla de Gabriel Esparza en la categoría de menos de 58 kilos practicante de taekwondo desde que tenía siete años. Llegaba siendo tricampeón europeo y subcampeón mundial.

Participaron catorce taekwondistas. El español pasó exento a los cuartos de final donde se impuso al marroquí Sekkat por 3 a 1. En semifinales se enfrentó al húngaro Salim al que venció claramente por 5 a 0. 

En la gran final le tocó enfrentarse contra el griego Mouroutsos. Estuvieron igualados en los dos primeros asaltos. Pero en el tercero ganó el griego con claridad. Oro para él y plata para el español. 4 a 2 fue el resultado. 

“He perdido por burro. Me duele no haber logrado el oro, pero en frío seguro que me sentiré bien. El griego ha sido más listo que yo en el último minuto” dijo Esparza. 

El tenis nunca falla

El mismo día que Gabriel Esparza se convirtió en subcampeón olímpico, los tenistas Albert Costa y Álex Corretja ganaron la medalla de bronce en el torneo de dobles. En primera ronda vencieron a los argentinos Chela y Zabaleta en dos sets (6-3 y 6-4). En el siguiente partido tuvieron que remontar ante los checos Novak y Rikl. Perdieron el primer set 6-7 y se impusieron en los siguientes por 7-5 y 6-4. 

En cuartos de final los tenistas españoles tuvieron que volver a remontar. Esta vez a los bielorrusos Mirnyi y Volchkov. El resultado fue 6-7, 6-3 y 7-5. En semifinales llegaron palabras mayores. Se cruzaron contra los australianos Woodbridge y Woodforde. Cayeron por 6-3 y 7-6. 

En el partido por la medalla de bronce, de nuevo otra remontada para ganar. Perdieron el primer set contra los sudafricanos Adams y De Jager por 2-6. Después ganaron el segundo y el tercero por 6-4 y 6-3 respectivamente. El New South Wales Tennis Centre vio como Costa y Corretja se pegaban un pico como habían prometido si ganaban una medalla.

“Participar en unos Juegos es muy bonito, pero ganar una medalla es la leche y además con Albert, que es uno de mis mejores amigos en el circuito” dijo Corretja. “Un triunfo así solo se puede comparar con la Copa Davis, pues aunque lo consigues tú luego sientes que lo compartes con todo el equipo” celebró el bronce Costa.  

La histórica medalla de María Vasco

Una medalla y tres diplomas olímpicos adornan el museo particular de la atleta María Vasco. La marchadora española hizo historia en Sídney 2000 al convertirse en la primera atleta de nuestro país que ganaba una medalla olímpica. Fue de bronce y la ganó en los 20 kilómetros marcha el 28 de septiembre de 2000.

Fue una carrera en la que no sufrió ninguna sanción y que estuvo llena de descalificaciones de grandes favoritas para las medallas. María Vasco supo competir a la perfección para alcanzar el gran objetivo de su vida. Solo tenía 24 años y alcanzó el podio olímpico. 

La china Wang Liping ganó el oro con un tiempo de 1 hora 29 minutos 05 segundos. La noruega Kjersti Tysse-Plätzer se colgó la plata con un tiempo de 1 hora 29 minutos 33 segundos. María Vasco (1 hora 30 minutos 23 segundos) no esperaba la medalla de bronce: “me conformaba con estar entre las ocho primeras, y no tenía ni idea de la gente que estaban descalificando por delante. Siempre le dije a mi familia que no me retiraría sin ganar al menos una medalla. Lo que no podía imaginar es que sería en los Juegos”. 

Tras el bronce de Sídney 2000, María Vasco siguió compitiendo maravillosamente. Sus tres diplomas olímpicos logrados lo corroboran. En Atenas 2004 fue séptima, en Pekín 2008 fue quinta y en Londres 2012 acabó en octavo lugar. En 2008 se quedó a solo trece segundos de ganar otro bronce y a dieciocho segundos de ser subcampeona olímpica. 

Buscaban el oro y se tuvieron que conformar con la plata

La selección masculina de fútbol llegó a Sídney con la vitola de favorita. Con todas las cartas encima de la mesa para repetir el oro ganado en Barcelona 92. Quedó encuadrada en el grupo B. Ganó 3-0 a Corea del Sur en el debut. Perdió contra Chile por 3-1 y venció a Marruecos por 2-0. 

En cuartos de final, un gol de Gabri a cuatro minutos del final, valió para ganar a Italia por uno a cero. En semifinales el rival fue Estados Unidos. España se impuso por tres goles a uno. Por el equipo español marcaron Tamudo (minuto 16), Angulo (minuto 25) y José Mari (minuto 87). 

La selección española alcanzaba el objetivo de la final. Quedaba igualar a la Quinta del Cobi y su oro del 92. Camerún, que había ganado a Chile en la semifinal, era el rival. 30 de septiembre de 2000. España se va al descanso con un resultado fantástico. Xavi (minuto 2) y Gabri (minuto 47) ponen el dos a cero en el marcador. Una ventaja que podría haber sido mayor. Angulo falló un penalti en el minuto 5. 

Oportunidad perdida

Tras la reanudación la ventaja se fue al traste. Un gol en propia meta de Amaya en el minuto 53 y otro de Samuel Eto´o en el 58 igualaron la final cuando parecía que estaba todo controlado y a favor de España. Se llegó a los penaltis. Amaya fue el único jugador que falló y supuso la victoria y el oro para Camerún. España mereció más pero se quedó con la plata. Amaya recordará siempre el partido. Marcar un gol en tu propia portería y fallar un penalti decisivo en el mismo partido, es el colmo de la mala suerte.

Xavi Hernández, que marcó de falta nada más empezar la final, dijo: “ahora nos sabe a poco pero yo me siento orgulloso de esta plata. Pocos futbolistas tienen una medalla olímpica”. Ganaron la plata los siguientes jugadores: Aranzubía, Lacruz, Marchena, Amaya, Puyol, Albelda, Xavi, Angulo, Velamazán, Tamudo, José Mari, Gabri, Capdevila, Toni, Ferrón, Luque, Felip, Romero, Ismael y Vergara

La segunda de Lozano

Rafa Lozano se había colgado la medalla de bronce en los Juegos de Atlanta 1996. En los de Sídney 2000 repitió podio en la categoría de menos de 48 kilos, pero subió hasta el segundo escalón. El boxeador español pasó exento a la segunda ronda donde se impuso al filipino Lerio. En cuartos de final ganó al keniata Bilali. En la semifinal venció al norcoreano Kim Un-Chol.

El francés Brahim Asloum de orígen argelino fue el rival en la final. Lozano tuvo que conformarse con la medalla de plata: “falló la forma de puntuar y eso me obligó a hacer otra pelea. Me duele no ser oro, pero valoro esta plata”. “Balita” le dedicó el subcampeonato olímpico a su hija Sofía de tan solo cuatro meses. 

La última medalla llegó gracias al balonmano

Ocurrió en los Juegos de Atlanta y la historia se repitió cuatro años más tarde. La selección masculina de balonmano dio a España la última medalla de los Juegos de Sídney. Es 30 de septiembre. El último partido de Iñaki Urdangarín con España y gana el bronce olímpico, como en 1996. Después ya sabemos lo que ocurrió fuera del deporte.

España quedó encuadrada en el grupo B. Ganó tres partidos (Túnez, Australia y Eslovenia) y perdió dos (Francia y Suecia). En cuartos de final, otro rival difícil para la selección española: Alemania. España se impone por 27 a 26 y vuelve a luchar por las medallas. 

Suecia gana en semifinales por 32 a 25 y toca buscar el bronce para igualar el mejor resultado olímpico del balonmano español. España gana a Serbia y Montenegro por 26 a 22 y acaba en tercera posición. Es la undécima medalla para España en los Juegos de Sídney. Ganaron el bronce en balonmano: Barrufet, Dujshebaev, Garralda, Guijosa, Lozano, Masip, Núñez, Olalla, Pérez, O´Callaghan, Ortega, Ugalde, Urdangarín, Urdiales y Xepkin

España ganó un montón de diplomas en los Juegos de Sídney. Once cuartos puestos y seis quintos, que bien podrían haber significado un subidón en las medallas. Se lograron siete sextos puestos, nueve séptimos y otros diez octavos lugares. 

 

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El día que Miguel Induráin se convirtió en leyenda

Único en el mundo. Irrepetible en el ciclismo español. Nadie ha sido capaz en la historia de lograr cinco grandes carreras ciclistas consecutivamente. Solo él aparece en ese registro superlativo. El 23 de julio de 1995, Miguel Induráin Larraya (Villava, Navarra, 16 de julio de 1964) ganó su quinto Tour de Francia seguido. Se convirtió en leyenda. Ninguno ha sido capaz de igualarle y posiblemente nadie lo hará en el futuro. Hubo uno que ganó siete, haciendo trampas, dopándose entre 1999 y 2005. La historia del deporte le sitúa ya como uno de los mayores tramposos de todos los tiempos. 

Otros tres grandes ciclistas de la historia han ganado cinco “Grandes Boucles”, pero ni Eddy Mercks (1969, 1970, 1971, 1972, 1974) ni Bernard Hinault (1978, 1979, 1981, 1982, 1985) ni Jacques Anquetil (1957, 1961, 1962, 1963, 1964)  lo hicieron como el ciclista navarro. Induráin es el rey indiscutible del Tour de Francia. Dominador aplastante de 1991 a 1995. Enorme en las etapas de montaña. Gigante en las contrarrelojes. Etapas míticas descendiendo, atacando… Muchos intentaron pararle. Ninguno lo logró. 

El más completo de los cinco

El Tour de Francia de 1995, el quinto consecutivo para Induráin, fue el más completo del mejor ciclista español de la historia. Sus rivales tuvieron que conformarse con luchar por el segundo puesto, porque el primero era inalcanzable.

La quinta victoria de Induráin comenzó el 1 de julio con una etapa prólogo de 7,3 kilómetros entre Saint y Breuc. Ganó Jacky Durand. El francés mantuvo el maillot amarillo una etapa más. El también galo Laurent Jalabert ocupó el primer lugar de la clasificación general en las dos siguientes. El italiano Iván Gotti en la cuarta y quinta etapa y el danés Bjarne Riis en la sexta. Induráin que había empezado en el puesto 35 en el prólogo, ya era décimo a cuarenta y nueve segundos del líder de la carrera.  

La inolvidable etapa de Lieja

El 8 de julio de 1995 se celebra la séptima etapa en territorio belga. 203 kilómetros entre Charleroi y Lieja. Etapa larga que marca el camino hacia el quinto Tour de Induráin. Fue una exhibición en un terreno inesperado. Una demostración de quién mandaba en la grande francesa. Atento a todo. Atacando en puertos de baja categoría, en zonas donde se puede perder más que ganar, Induráin fue valiente y se escapó con Johan Bruyneel en una etapa inolvidable para todo amante del ciclismo.  El ciclista belga no le dio ni un relevo al español y terminó ganando la etapa y colgándose el maillot amarillo. 

Induráin llegó segundo de la general a la primera contrarreloj individual a treinta y un segundos de Bruyneel. La CRI de 54 kilómetros entre Huy y Seraing colocó al pentacampeón navarro como líder de la carrera tras aventajar en doce segundos a Riis. Años después supimos que el danés también se había dopado. A partir del 9 de julio, Induráin mantuvo el maillot amarillo hasta el final de la carrera. 

Sin problema en los Alpes

Tras el día de descanso llegó la montaña. En La Plagne solo pudo con él el suizo Alex Zülle. Induráin llegó a dos minutos y dos segundos pero aventajó al resto de rivales en más de dos minutos, lo que le hizo ser más líder. Después de nueve etapas el navarro sacaba dos minutos y veintisiete segundos a Zülle y casi seis a Bjarne Riis. 

En la etapa con final en Alpe D’huez dominó el italiano Marco Pantani. Induráin mantuvo las distancias con sus rivales. Llegados los Pirineos, todo siguió igual. Volvió a ganar Pantani, esta vez en Guzet-Neige. Induráin controló en todo momento la carrera llegando tercero a la meta. 

El francés Richard Virenque se impuso en la etapa con final en Cauterets. Sin problemas para Induráin que veía ya como se acercaba su quinta victoria seguida en París. Zülle estaba ya a dos minutos y cuarenta y seis segundos y Riis a seis minutos. Misma ventaja tras la decimoséptima etapa con final en Burdeos. 

 

La sentencia en el lago

Quedaba la contrarreloj de 46 kilómetros en el Lac de Vassivière para terminar de saber cuánta ventaja sacaría Induráin a sus rivales en la clasificación general. Como era de esperar, el navarro ganó la CRI y terminó de sumar segundos para cerrar un triunfo histórico en la capital francesa un día después. Aventajó a Riis en cuarenta y ocho segundos y al suizo Tony Rominger en un minuto y cinco segundos. 

En la general final, Zülle acabó segundo a más de cuatro minutos y medio y Riis fue tercero a seis minutos y cuarenta y siete segundos. Ventajas muy parecidas a las de los otros cuatro Tours ganados por Induráin. 

Miguel Induráin hizo historia. Ganó el Tour de 1995. Fue el mejor en las cronos, ganó dos. Fue el más fuerte en la montaña aunque no ganó ninguna etapa en ese terreno. Acabó cuarto en esa clasificación. En la de la regularidad solo fue superado por Jalabert y Abdoujaparov, el ganador de la etapa final. 

Todos veían el sexto

Aquel 23 de julio de 1995 nadie veía límites para lograr el sexto un año más tarde. El propio Induráin dijo: “mientras pueda ganar… volveré”. “Este Tour me ha costado lo mismo que los otros, porque he ido todos los días a tope”. Tocaba hacer balance del dominio del último lustro: “el más difícil fue el de 1993, el año de la gripe”. 

El director de Banesto Eusebio Unzué dijo: “el quinto Tour le da más valor a los otros”. El seleccionador nacional, Pepe Grande, lo tenía claro: “Miguel ha empatado el récord, pero esta igualdad no durará mucho tiempo”. Eddy Mercks: “Induráin puede dominar en el Tour del próximo año”. Bernard Hinault: “Miguel me ha impresionado, el porvenir es suyo”. Pedro Delgado también lo veía claro: “Miguel ofrece garantías más que suficientes para repetir por sexta vez su victoria en el Tour del año que viene”. 

 

 

 

 

Fotos: EFE, Reuters, AP, Getty

 

Un milagro llamado Joane Somarriba

Hubo un tiempo en el que el ciclismo femenino cobró importancia en España. El milagro lo consiguió una mujer nacida en Guernica (Vizcaya) el 11 de agosto de 1972. Una ciclista llamada Joane Somarriba Arrola que fue capaz de ocupar los podios de las carreras más importantes entre 1999 y 2005. Una auténtica heroína que ganó dos Giros de Italia y tres Grandes Boucles (Tours de Francia femeninos). La mejor ciclista española de la historia que comenzó a correr en bici cuando tan solo tenía siete años.  

Para encontrar los primeros triunfos importantes de la ciclista vasca hay que viajar unos años atrás. Ganó el Campeonato de España en Ruta junior durante tres años consecutivos. Nadie pudo con ella de 1987 a 1989.

Cuando estaba en plena preparación para los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, una grave infección en la espalda le impidió participar. Fue algo muy serio. Los médicos le dijeron que no volvería a subirse a una bici, pero superó con mucha perseverancia la operación de hernia discal. Estuvo más de un año recuperándose. Y a partir de ahí comenzaron a llegar excelentes resultados y una carrera deportiva inmejorable.

Desde Italia a la gloria

En 1996 se quedó a nada del podio del Giro de Italia. Un cuarto puesto que hacía presagiar podios en un futuro cercano. En 1998 acabó en sexta posición. Fue un año después cuando logró el primer gran resultado. Y lo hizo viviendo en el país transalpino y en el equipo Alfa Lum. Se fue a Italia porque en España no había equipo y acabó siendo jefe de filas en el Giro. “Yo conocía el nombre del equipo porque había sido el de Marino Lejarreta, pero nada más. Me mandaron un billete de avión para ir a hablar”. “Me comentaron su idea, los fichajes que iban a hacer, y que querían que fuera un equipo potente. A mí me parecía muy fantasioso que me dijeran que yo podía ganar algo, pero ellos creían más en mí que yo misma” contó en una entrevista al diario El País. 

El 11 de julio de 1999 hizo historia y ganó el Giro por primera vez. Somarriba aventajó a Boubnenkova en 3 minutos y 23 segundos y en tres segundos más a Veronesi. “Hicimos una gran fiesta. Para mí era un regalo, estaba muy orgullosa. Tengo un recuerdo muy bonito. Además, vino mi madre con mis hermanas y estaban esperándome en la meta, fue muy emocionante”. “Antes de la etapa reina yo era una ciclista anónima y la prensa no hablaba de mí, pero en el puerto más duro ataqué y empecé a abrir hueco junto a dos compañeras, distanciando a las favoritas. A la llegada, lloré, reí y me vestí de rosa”.

Igual que Indurain

Un año más tarde se superó a sí misma e igualó a Miguel Indurain logrando algo que solo el ciclista navarro consiguió, victoria en Giro y Tour en la misma temporada. Fue un año 2000 histórico para la ciclista de Guernica y para el ciclismo español. 

El 9 de julio ganó su segundo Giro de Italia consecutivo. Algo que solo Indurain consiguió y en lo que vuelve a coincidir con el de Villava. Somarriba certificó su victoria camino de la cima del Monte Bondone a dos etapas para el final. Su gran rival, la italiana Alessandra Capellotto, tuvo que rendirse ante la superioridad de la española. Somarriba invirtió 34 horas 34 minutos y 23 segundos en ganar.  Capellotto acabó en el segundo puesto a 1 minuto y 19 segundos y la rusa Valentina Polkhanova fue tercera 1 minuto y 59 segundos.

La Grande Joane

En agosto llegó la Grande Boucle, el Tour de Francia para que todos nos entendamos. La ciclista española se puso líder tras la etapa del Tourmalet. Camino de la cima, final de la séptima etapa, más complicada por la niebla y la lluvia, tiró de su compañera de equipo, Pucinskaite. Le regaló la victoria tras llegar ambas a la meta. Le devolvió así a la ciclista lituana, el “regalo” que le hizo a Somarriba en la cuarta etapa. La española se colocaba líder de la general con 24 segundos de ventaja sobre su compañera. La francesa Desbouys era tercera a más de dos minutos y medio. 

Somarriba fue segunda en la contrarreloj, a pesar de la fiebre, y aumentó la ventaja hasta los 45 segundos con Pucinskaite. La etapa reina, a un día de París, la salvó sin problemas. Quedó segunda en la etapa y certificó su primer triunfo en la ronda francesa. En la última jornada contó con la presencia de su padre, Víctor Somarriba, que dejó por unas horas su restaurante de Sopelana. Joane ganó la Grande Boucle tras 39 horas 43 minutos y 48 segundos. Segunda fue Pucinskaite a treinta y cinco segundos. Tercera acabó la francesa Loewenguth a dos minutos y un segundo. 

«Para triunfar hay que salir de España»

En 2001 la ronda francesa salió de Bilbao el día de su veintinueve cumpleaños. Ganó la contrarreloj a pesar de los nervios. El 20 de agosto volvía a ganar por segundo año consecutivo. Lo hizo con más superioridad que el año anterior. Aventajó a la italiana Luperini en casi tres minutos y medio y a la alemana Arndt en dos minutos más. “Para triunfar hay que salir de España” tras ganar su cuarta gran carrera. Después de aquella victoria tuvo que buscar un nuevo equipo, el Alfa Lum desapareció. 

Hablando del trato al deporte femenino dijo a Eduardo Rodrigálvarez en El País: “en general hay que ganar algo para que te lo sepan valorar. Este año he corrido el Giro, que en teoría no tenía que haberlo disputado. Por problemas de salud llegué muy justa de preparación y empecé mal, aunque día a día fui superándome. Al final acabé quinta y nadie se enteró. No es algo que me moleste, pero si no ganas, ni una llamada de teléfono. Es así, aunque ya lo tengo superado”. 

En 2002 acabó tercera en la Grande Boucle. Mismo puesto que en el Giro de 2003. Ese año volvió a alcanzar la cima en París. El 18 de agosto de 2003 igualaba a la francesa Longo y a la italiana Luperini con tres victorias en Francia. Sacó dos minutos y medio a la suiza Brandly y más de cinco a la alemana Arndt. 

Además de sus tres Grandes Boucles y sus dos Giros de Italia, ganó un Mundial contrarreloj. Una fuera de serie que subió a España a lo más alto y contó con un efímero reconocimiento. 

 

Fotos: Getty

El centenario del maillot amarillo del Tour de Francia

En todos los deportes hay un objeto de culto. En el ciclismo el maillot amarillo es el rey. La prenda más preciada. Unos pocos elegidos la visten cada año. Todos los líderes del Tour de Francia lo llevan. Los que encabezan la clasificación general después de cada etapa y los grandes campeones de cada ronda francesa. Llevarlo puesto da prestigio. Aunque solo sea una vez ya te puedes sentir orgulloso. Algunos lo han portado solo unas horas, las que van de una etapa a otra. Es tan difícil conseguirlo que emociona. Es el sueño de todo aquel que se dedica al mundo de la bici. En 2019 se cumple el centenario de este maillot que han llevado los ciclistas más grandes de la historia.

19 de julio de 1919, una fecha para la historia

El Tour de Francia nació en 1903. Desde 1915 a 1918, la Primera Guerra Mundial provocó un parón en la Grand Boucle. Su fundador y director, el francés Henri Desgrange, decidió que a partir de 1919, el líder de la carrera vestiría un maillot de color amarillo para diferenciarlo del resto de competidores. Todo ello en honor del color de las páginas con las que se imprimía el periódico L’Auto (actualmente L´Equipe). Ocurrió el 19 de julio, unos días más tarde de la firma del Tratado de Versalles, en la undécima etapa disputada entre Grenoble y Ginebra.

Siempre tiene que haber una primera vez para todo. El primer ciclista que se enfundó el maillot jaune fue el francés Eugène Christophe. Corrió once Tours, acabó ocho. En aquel Tour en el que hizo historia de amarillo terminó en tercera posición. Siete años antes había sido segundo. Christophe se quejaba de que los espectadores se reían y le decían que parecía un canario cuando empezó a llevar el maillot amarillo. Ganó tres etapas de la carrera francesa, algo de lo que pueden presumir muy pocos ciclistas. En 1919 lideró el Tour durante diez etapas, pero una avería le hizo perder el primer puesto a dos jornadas para el final de la carrera. El belga Firmin Lambot fue el primer ciclista que ganó el maillot amarillo como vencedor de la mejor carrera ciclista del mundo.

Cuatro ciclistas han ganado cinco Tours de Francia

Solo cuatro ciclistas pueden presumir de haber ganado el Tour de Francia en cinco ocasiones y de haberse puesto el jersey amarillo al término de la carrera. Uno de ellos lo logró de manera consecutiva. El francés Jacques Anquetil fue el primero en enfundarse cinco maillots amarillos de ganador del Tour. Ganó en 1957 y consecutivamente de 1961 a 1964. El belga Eddy Merckx ganó de 1969 a 1972 y en 1974. El español Luis Ocaña,fue el vencedor en 1973. El francés Bernard Hinault fue el que más tiempo invirtió en ganar las cinco carreras. Venció en 1978, 1979, 1981, 1982 y 1985.

Solo Miguel Indurain ha ganado cinco Tours consecutivos

El único ciclista capaz de ganar cinco Tours seguidos fue el español Miguel Indurain. Nadie pudo con el ciclista navarro de 1991 a 1995. Además de él y de Ocaña, otros cinco españoles han sido capaces de ganar la Grand Boucle. Federico Martín Bahamontes fue el pionero en 1959. Pedro Delgado ganó en 1988. Óscar Pereiro ganó en 2006. Carlos Sastre en 2008 y Alberto Contador en 2007 y 2009. Las doce victorias conseguidas por siete ciclistas diferentes, sitúan al ciclismo español en el tercer lugar del Tour de Francia si se establece una clasificación por países.

Eddy Merckx, además de ser uno de los más grandes ciclistas de todos los tiempos, es el que más veces se ha enfundado el maillot amarillo del Tour: 97 veces en 7 participaciones. Si nos fijamos en los españoles, Miguel Indurain es el que más veces lo ha llevado. Un total de 60 días repartidos así: diez en 1991, diez en 1992, catorce en 1993, trece en 1994 y trece en 1995. Luis Ocaña lo vistió en diecisiete ocasiones y Pedro Delgado en quince. Ganadores del Tour aparte, también llevaron el amarillo Igor González de Galdeano, José María Errandonea, Alejandro Valverde, Miguel Poblet y Gregorio San Miguel.

Fotos: getty, EFE, redkiteprayer.com