Pionero Llopart

En 1978 España estaba de estreno. La recién nacida democracia supuso un soplo de aire fresco. Sin embargo, en deporte, las cosas marchaban regular. Lejos quedaban ya las victorias de Federico Martín Bahamontes o de Luis Ocaña en el Tour de Francia, los triunfos de Manolo Santana en tenis o aquel oro olímpico de Paco Fernández Ochoa en esquí en Sapporo 1972.  Faltaba poco para que Severiano Ballesteros ganase su primer Major de golf. El atletismo no contaba con figuras de renombre. Mariano Haro había sido cuarto y sexto (dos diplomas olímpicos) en los 10.000 metros lisos de los Juegos de Múnich y de Montreal respectivamente, pero poco más que destacar.

El estadio Rosicky de Praga vivió un momento histórico para el atletismo de nuestro país

El 2 de septiembre de 1978, Jordi Llopart Ribas, nacido en el Prat de Llobregat (Barcelona) en 1952, se convirtió en otro de los grandes pioneros del deporte español. Se proclamó campeón de Europa de 50 km marcha. Aquel oro significó el primer metal para España en una gran competición de atletismo. Por primera vez sonaba el himno español y nuestra bandera era la más alta de todas. Ocurrió en el estadio Rosicky de Praga. Momento histórico y único. Llopart inscribió su nombre con letras de oro como campeón de Europa y en una prueba tan dura y exigente como los 50 km marcha.

Aquel día se pasaron los primeros 10km de 48:32, los 20 en 1h35’14». En el kilómetro 30, el atleta catalán lidera la prueba acompañado por otros nueve marchadores. En el paso por el kilómetro 40 quedan cuatro atletas en el grupo de cabeza: Llopart, el soviético Soldatenko, el polaco Ornoch y el italiano Bellucci. Es ahí cuando el español decide atacar y dejarlos atrás caminando hacia la victoria.

Llopart pasa el kilómetro 45 en 3h30’34» y se encamina hacia el oro europeo. Cuando el cronómetro marca las 3h53’29» Jordi Llopart cruza la línea de meta y hace historia para España con la primera medalla en un gran campeonato para nuestro país. Ni más ni menos que un oro europeo. Un momento mágico e inolvidable para el atletismo español. «Ha sido un sueño hecho realidad» dijo Llopart tras la victoria en Praga.

Llopart fue también el primer atleta español en subir a un podio olímpico

El segundo clasificado fue el soviético Veniamin Soldatenko que llegó con un tiempo de 3h55’12» y tercero el polaco Jan Ornoch con 3h57’23». Dos años más tarde, en los Juegos Olímpicos de Moscú , Jordi Llopart volvería a hacer historia al conseguir la primera medalla olímpica del atletismo español. El 30 de julio de 1980 se colgó la medalla de plata en 50km marcha. Fue oro el alemán Hartwig Gauder y bronce el soviético Yevgueni Ivchenko.

Pionero Llopart participó años más tarde en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84 quedando en séptimo lugar (diploma). En Seúl 88 acabó en el puesto decimotercero. Ocho oros en el Campeonato de España de 50 y uno en 20 km marcha adornan su brillante palmarés. Además fue el entrenador de Daniel Plaza, campeón olímpico de 20 km marcha en Barcelona 92.

 

FOTOS: L´Esportiu, Vavel y hemeroteca Mundo Deportivo

Los 30 años de Mireia Belmonte en 10 portadas, 10 fotos y 10 frases

Mireia Belmonte vino al mundo el 10 de noviembre de 1990. 30 años que han dado para mucho. Medallas olímpicas, mundiales, europeas, en campeonatos nacionales. Toda una vida en la piscina que de momento no tiene fecha de caducidad. Ella quiere seguir hasta los Juegos Olímpicos de París que se celebrarán en 2024. Tres décadas que han dado para muchas fotos, portadas y para que, la mejor nadadora española de todos los tiempos, conceda multitud de entrevistas y nos haya dejado frases para aprender de ella y con ella. 30 años de Mireia Belmonte en 10 portadas, 10 fotos y 10 frases.

 

10 fotos

 

Sin duda la foto más importante de su carrera deportiva. Oro olímpico en Río 2016.

El abrazo con su entrenador Fred Vergnoux tras ganar el oro mundial en Budapest.

Mireia muestra su alegría tras ganar una medalla en el Mundial de piscina corta celebrado en Doha 2014.

En el Campeonato de Europa de Berlín 2014 arrasó con seis medallas. Doblete español en 200 metros mariposa. En la foto se abraza con Judit Ignacio, medalla de plata.

 

La alegría tras ganar una de las dos medallas olímpicas conseguidas en Londres 2012.

 

Mireia aprieta el puño tras ganar una medalla en el Mundial de Barcelona 2013.

 

10 portadas

 

 

 

 

 

 

 

 

10 frases

1- Competir me gusta más que nadar. Quiero ser la mejor en todo lo que hago.

2- Me gustaría que me recordaran como una mujer que amaba lo que hacía, que disfrutaba y no tenía miedo a nada.

3- La magia está en creer en ti mismo. Si crees en ti, puedes lograr cualquier cosa.

4- Aprende de tus errores para poder disfrutar de cada uno de tus triunfos

5- No pienso en eso de ser la mejor deportista española de la historia, simplemente me despierto y me tiro cada mañana a la piscina.

6- Tienes que ver las cosas difíciles para ponerte más presión. Ahí está la gracia. De no ser así sería muy aburrido. 

7-Es bueno probar cosas nuevas, no estar estancada. Tengo mucho que aprender.

8-Si no compites el entrenamiento no tiene mucho sentido. En el día a día es mejor tener un objetivo.

9- No me rindo en una prueba por muy perdida que la vea. Siempre hay que luchar hasta el último metro.

10- Si tus sueños no te dan miedo, no son lo suficientemente grandes.

 

Fotos: EFE, AFP, AP, Getty, Reuters

Joaquín Blume, el primer héroe del deporte español

El 21 de junio de 1933 nació en Barcelona Joaquín Blume Carreras. Hijo del alemán Armand Blume, profesor de gimnasia y de la barcelonesa Mari Paz Carreras. Cuando empezó la Guerra Civil (1936) emigraron a Alemania, pero al acabar (1939),  volvieron a España. Blume se crió en el gimnasio de su padre. Destacaba en todos los deportes en los que competía. Se le daban bien el fútbol y el tenis, pero pronto se decantó por la gimnasia artística. A los 15 años ya era campeón de España. Era el comienzo del que unos años después se convirtió en el primer héroe del deporte español.

Con solo 16 años acabó cuarto en un certamen internacional celebrado en Lisboa. En 1952 participó en los Juegos Olímpicos de Helsinki. Acabó en el puesto 56 de un total de 212 gimnastas. Solo tenía diecinueve años y toda una carrera por delante. Aunque  ya se sabe que la de vida deportiva de los gimnastas no suele pasar de los treinta. En el mundial de Roma de 1954 acabó en el puesto 44. Comenzó una progresión imparable.

Arrasa en Barcelona 1955

Los primeros grandes resultados de Blume llegaron en los Juegos del Mediterráneo de 1955. Se celebraron en su ciudad natal y arrasó con cinco medallas de oro. Solo quedaba un año para Melbourne 1956. La oportunidad de que el gimnasta hiciera un gran resultado y le diera a España una medalla olímpica. Pero desgraciadamente nuestro país decidió boicotear aquellos Juegos Olímpicos y no acudió a tierras australianas. Aquel año, Blume había superado a sus grandes rivales en una exhibición en Hannover. Pero la decisión política del franquismo impidió que luchara por las medallas. Los tanques soviéticos invadieron Budapest (Hungría) un mes antes de los Juegos. Muchos países decidieron que no participarían en Melbourne. Pero a la hora de la verdad, España se quedó sola junto a Suiza, Holanda, Egipto, Irak y Líbano. Hungría acabó cuarta en el medallero.

Las medallas de Melbourne 1956 en el concurso completo se repartieron así: oro para el ruso Tschukarin 114.25. Plata para el japonés Ono 114.20. Bronce para el ruso Titov 113.80. En Hannover, Blume había hecho 113.90. De haber acudido a aquellos Juegos podría haber sido bronce o algo más.

En 1957 llegó la obra cumbre de Joaquín Blume. Se celebra el Campeonato de Europa en París. Es octubre. Los Europeos de aquella época tenían nivel de Mundial. Estaban todos los países favoritos excepto Japón. El gimnasta español dio una auténtica lección y confirmó su favoritismo con un saco de medallas que le convirtieron en el primer pionero del deporte español. Ni más ni menos que en gimnasia, uno de los tres deportes olímpicos de relumbrón junto al atletismo y la natación.

París 1957, su obra maestra

Blume ganó cinco medallas en París. Fueron cuatro oros, una plata y dos cuartos puestos. Arrasó a todos sus rivales y se convirtió en la principal referencia de la gimnasia artística de la época. Campeón de Europa en el concurso completo, anillas, caballo con arcos y paralelas. Subcampeón en barra fija superado por el suizo Günthard. En suelo y salto acabó en cuarta posición a pocas décimas de las medallas. Fue el único gimnasta de los 42 participantes que consiguió colarse entre los seis primeros de cada aparato.

La superioridad de Joaquín Blume quedó plasmada en tierras francesas. Era el momento cumbre de su carrera. El diario L´Equipe le dedicó un artículo de una página: «No se recuerda un caso parecido excepto cuando Bannister corrió la milla en menos de cuatro minutos» dijeron. Las cinco medallas europeas le consolidaron como una estrella de la gimnasia y del deporte internacional. Tenía 24 años y se acercaban los Juegos Olímpicos de Roma 1960. Una nueva oportunidad para resarcirse del error político de la dictadura.

 

Pero desgraciadamente el destino le tenía preparada una página negra. El 29 de abril de 1959 un accidente de avión acaba con su vida, con la de su mujer con la que tenía una hija y con la de varios compañeros del gimnasio. Volaban de Barcelona a Tenerife a una exhibición, previo paso por Madrid, pero nunca llegaron. Aquella tragedia truncó la carrera del primer héroe deportivo español e impidió que alcanzara la gloria olímpica.

España ha tenido grandes gimnastas después de la desaparición de Joaquín Blume. Solo tres han sido capaces de colgarse un oro en un Campeonato de Europa. Jesús Carballo fue campeón en barra fija en San Petersburgo 1998. Dos años después de que una caída le impidiera ser oro olímpico en Atlanta 96.

Ochos oros europeos para España

Fue en Debrecen 2005 cuando llegaron más oros para la gimnasia artística española. Rafa Martínez fue campeón de Europa en el concurso completo. El único español en conseguirlo junto a Blume. En ese Europeo, Manuel Carballo también fue oro en paralelas. Rafa Martínez volvió a subir a lo más alto del podio en la prueba de suelo en Ámsterdam 2007. En total, ocho oros para España en Campeonatos de Europa. La mitad de Joaquín Blume, dos de Rafa Martínez, una de Jesús Carballo y otra de su hermano Manuel. La gimnasia artística española suma veintidós medallas europeas, los oros se completan con siete platas y siete bronce.

PROGRAMA CONEXIÓN VINTAGE

 

Fotos: archivo diario Marca, hemeroteca diario ABC

Dubai 2010, la primera gran obra de Mireia Belmonte


Todos vivimos momentos en la vida en los que sabemos que ya nada volverá a ser como antes. En septiembre de 2010 Fred Vergnoux comenzó a entrenar a Mireia Belmonte. A partir de ahí cambió para siempre y para bien la trayectoria deportiva de la mejor nadadora española de la historia. Cuatro meses después de empezar a entrenar juntos llegó la primera gran obra de Belmonte y Vergnoux. El Mundial de piscina corta celebrado en Dubai en diciembre de 2010 lo cambió todo.
En tan solo tres días de competición y con veinte años recién cumplidos, Mireia Belmonte subió al podio en cuatro ocasiones. En tres de ellas se colgó la medalla de oro y en otra se hizo con una plata. Ponía fin a las críticas tras no haber conseguido medallas en el Europeo de piscina larga celebrado en Budapest.
El 15 de diciembre de 2010, Belmonte ganó dos medallas de oro en tan solo 44 minutos. Lo hizo en dos pruebas tan exigentes como los 200 mariposa o los 400 metros estilos. Precisamente las dos pruebas que más alegrías le han dado a lo largo de su carrera deportiva.

Oro en 200 metros mariposa

Llegó a la final de los 200 mariposa con el segundo mejor tiempo: 2 minutos 4 segundos y 84 centésimas. Una marca que superó para ganar la medalla de oro. Son las 20:05 hora de Dubai y Mireia sale por la calle 5. Es la tercera más rápida en reaccionar. Cubre los primeros 50 metros en séptima posición (28.53). Al paso por los 100 metros sigue en penúltimo lugar (1:00.29). Sube dos posiciones en el siguiente viraje. Es quinta con un tiempo de 1:32.01. Los últimos 50 metros de Belmonte son sensacionales. Pasa del quinto lugar a ser medalla de oro con una marca de 2:03.59, récord de los campeonatos y campeona mundial de 200 mariposa en piscina de 25 metros.


Sus acompañantes en el podio fueron, la británica Jemma Lowe y la sueca Petra Granlund. La húngara Hosszu y la china Liu se quedaron en la cuarta y en la quinta posición respectivamente.

Oro en 400 metros estilos

Mireia Belmonte logró el quinto mejor tiempo en las series de los 400 metros estilos: 4:32.37. Marca que barrió en la final para ser campeona del mundo. Son las 20:49. Solo han pasado cuarenta y cuatro minutos desde que se lanzó a la piscina para ganar el oro en 200 mariposa. Sale por la calle 2 y cubre los primeros 100 metros (mariposa) en primera posición (1:01.76). En los siguientes 100 (espalda) baja hasta la quinta posición (2:11.00). Es en la braza donde comienzan a opositar hacia el oro. Ya es primera con un tiempo de 3:24.51. Acaba con un tiempazo. Récord de Europa y otro nuevo récord de los campeonatos: 4:24.21.


La única que le planta cara es la china Shiwen Ye que se cuelga la medalla de plata a treinta cuatro centésimas de la española. El bronce es para otra china, Xuanxu Li.

Plata en 800 metros libre

Al día siguiente de haber arrasado con dos oros, llegó la final de los 800 metros libre. Fue un duelo español entre Erika Villaécija y Mireia Belmonte. El reloj marca las 20:54. Villaécija sale por la calle 3 y Belmonte por la 7. Durante toda la prueba, la primera ocupa posiciones de podio. Mireia mantiene su estrategia de nadar de menos a más. Al paso por los 600 metros Villaécija ocupa la segunda posición, peleando por el oro. Belmonte es quinta y pelea por la cuarta plaza. Al paso por los 650 metros, son primera y cuarta. A falta de solo 100 metros el crono marca un tiempo de 7:12.00. Lidera Villaécija. Belmonte sigue cuarta pero cada vez más cerca de las tres primeras.
En el antepenúltimo viraje se confirma la exhibición española y el oro y la plata. Erika Villaécija, campeona del mundo, gana con un tiempo de 8:11.61. Mireia Belmonte, subcampeona mundial, acaba con 8:12.48. Les acompaña en el podio la estadounidense Kate Ziegler con una marca de 8:12.84.


Ese mismo día, Belmonte también nadó las series de los 100 metros estilos, una prueba que no le beneficia en absoluto. Acabó con el vigésimo octavo mejor tiempo de las participantes.

Oro en 200 metros estilos

18 de diciembre de 2010. Mireia Belmonte alcanza la final de los 200 metros estilos con la octava mejor marca. Se clasifica por los pelos. Por ser dos centésimas más rápida (2:10.09) que la británica Hannah Miley (2:10.11). Mireia salta a la piscina a las 20:27 hora local por la calle 8. Cubre los primeros 50 metros en tercera posición (28.07). Como es normal, baja hasta la séptima en el tramo de espalda (1:01.02). Toca remontar para alcanzar el podio por cuarta vez en los Mundiales de Dubai. A falta de 50 metros ya es segunda con un tiempo de 1:36.76. Gana la medalla de oro con récord de los campeonatos y una marca de 2:05.73. La plata es para la china Ye, y el bronce para la estadounidense Kukors. “Por la mañana me sentía muy cansada y nerviosa, pero poco a poco me fui relajando. No me creo que vuelva a casa con cuatro medallas, tres de ellas de oro” dijo Mireia Belmonte.


Un día después de haber ganado su cuarta medalla en Dubai, nadó las series de los 200 metros braza y cerró su participación con el décimo noveno mejor tiempo.
Fue la reina de aquel Mundial de piscina corta. Al regresar a España seguía sin creérselo: “Todavía no he asimilado lo que he logrado. No esperaba esto, pero las dos medallas del primer día en 45 minutos me dieron mucha moral”. Fred Vergnoux lo tenía claro: “No le veo límite. Tiene mucho talento, una enorme capacidad de trabajo y gran fuerza mental”.

Fotos: EFE y AP

Mis fotos deportivas preferidas: el oro de Fermín Cacho en Barcelona 92

8 de agosto de 1992. Estadio Olímpico de Montjuic. Los Juegos de Barcelona están a un día de clausurarse y se produce una de las imágenes que valdrán para recordarlos toda la vida. Así ha sido y así será al menos para el olimpismo español hasta que no quede nadie en este mundo. El gran protagonista de la fotografía de Mike Hewitt es el atleta soriano Fermín Cacho (Ágreda, Soria, 16 de febrero de 1969). La imagen no puede ser mejor. Es perfecta. Cacho está a punto de cruzar la meta como campeón olímpico de los 1.500 metros, abre los brazos y celebra la medalla de oro que le cambia la vida. Parece que vuela sobre el tartán, porque en el momento del disparo ninguno de sus dos pies está tocando el suelo de la calle uno. 

Dicen que los números capicúa dan buena suerte. Solo hay que fijarse en el dorsal de Cacho, el 404, para comprobarlo. Buena suerte y mucho trabajo es lo que hace falta para alcanzar la gloria olímpica. Para convertirte en inmortal como les ocurre a todos los campeones. Decía Luis Aragonés que del segundo clasificado no se acuerda nadie. Es verdad que una plata está muy bien. Pero que alguien nos diga, sin mirarlo en ningún sitio, quién fue el subcampeón en aquella final histórica para el atletismo español. Cuenta Cacho que había soñado muchas veces con aquella carrera y que en todas ganaba él. Estaba convencido de que ganaría y así fue.  

Para la posteridad

Además de al campeón, en la foto vemos a otros diez de los participantes en aquella final de 1.500 metros. A todos menos al marroquí Rachid El-Basir, medalla de plata. Sí vemos al dorsal 1443, el catarí Mohamed Suleiman, tercer clasificado. Al cuarto clasificado, el keniata Joseph Chesire, lo tapa Cacho. Al quinto, el también keniata Jonah Birir, lo tapa Suleiman. El hombre que lleva el dorsal 812, es el segundo europeo clasificado en la final, el alemán Jens-Peter Herold. El resto aparecen con las caras difuminadas pero sabemos quiénes son. El argelino Morceli, el estadounidense Spivey, Hood el canadiense, Kibet, el tercer keniata de la final, el español Manuel Pancorbo y Rakipov del equipo unificado. 

Una imagen que, pasen los años que pasen, permanece intacta en los recuerdos de los amantes de los Juegos Olímpicos y del atletismo. 

MIKE HEWITT/GETTY IMAGES

Carolina Marín está decidida a ser la mejor jugadora de bádminton de la historia

El objetivo está claro. Carolina Marín quiere ser la mejor jugadora de la historia. Para lograrlo tendrá que revalidar su oro olímpico en Tokio y añade que también quiere ser campeona del mundo por cuarta vez. El Mundial de 2021 tendrá lugar en Huelva, su ciudad natal. Esas dos son sus motivaciones tras haber superado la lesión más importante de su carrera deportiva, los meses de la pandemia que aún continúa y sobre todo tras haber sufrido la pérdida de su padre. Si gana su segundo oro olímpico será la mejor de todos los tiempos. Ninguna mujer ha sido capaz de ganar más de dos Mundiales de bádminton, solo ella.

En el magnífico documental «Carolina Marín, puedo porque pienso que puedo» que se puede ver en Amazon Prime Video, podemos corroborar que, tanto Marín como su entrenador Fernando Rivas, son especiales, únicos e irrepetibles en lo profesional. Carolina es ejemplo de perseverancia, esfuerzo y dedicación. En lo personal comprobamos que son gente de la calle, con sus problemas y sus preocupaciones. 

Regreso en Dinamarca

El Open de Dinamarca ha supuesto la vuelta a la competición para la campeona olímpica onubense tras tantos meses de parón. Se enfrentaba en la final a la japonesa Nozomi Okuhara, bronce olímpico en Río 2016, campeona del mundo en 2017 y subcampeona mundial en 2019.  Con su subcampeonato en Odense (19-21 y 17-21 para Okuhara) 

Carolina confirma que sigue entre las mejores y que poco a poco continúa el camino hacia el gran objetivo. Se trata de seguir sumando puntos y podios para llegar a Tokio siendo cabeza de serie. Tendrá que esperar a 2021 para intentar ganar por primera vez en el Open de Dinamarca, un torneo que se celebra desde 1935. Marín ha hecho autocrítica reconociendo la derrota tras haber cometido muchísimos errores. 

Se le resiste la victoria en 2020. Marín ha sido finalista en Indonesia y en Barcelona y semifinalista en Malasia, Tailandia y en el mítico All England (14 de marzo). 

La próxima cita para la tetracampeona de Europa será en Alemania, en el Saarlorlux Open entre el 27 de octubre y el 1 de noviembre. La última oportunidad para ganar y sumar otro año con al menos un torneo en sus vitrinas. Desde 2014 siempre ha ganado dos o más. 

Ya en 2021 llegará la gira asiática que estaba prevista a finales de 2020. Se disputará en el mes de enero. 

Rafa Nadal es historia del deporte mundial

Dicen que el dinero no da la felicidad pero ayuda. Pude comprobarlo, lo de la felicidad, durante los ocho meses que trabajé para Radio 3W, sin cobrar un euro, pero entrevistando cada semana a dos o tres deportistas españoles. La preparación y la grabación del programa Más allá del fútbol, de dos horas de duración, me tenía ocupado gran parte de la semana. Hubo algo que se me quedó grabado. Siempre recordaré que todos los deportistas que tuve el honor de entrevistar dijeron que el espejo en el que mirarse era Rafa Nadal. Nadie dijo otro nombre. Fueron alrededor de treinta programas, más de setenta entrevistas. 

Estamos hablando del año 2013. En ese momento, Nadal ya era un grande del deporte español. Pero pasados los años, la realidad nos indica que la magia continúa. Que me perdonen todos los deportistas que entrevisté y también los que no tuve oportunidad, pero todos están un escalón por detrás del tenista manacorí. Rafa Nadal es el mejor deportista español de todos los tiempos. Pero también forma parte del club de los deportistas más grandes de la historia. Podría comer en la mesa de Phelps, Bolt, Latinina, Jordan, Woods….

20 grandes

Rafa Nadal acaba de igualar al suizo Roger Federer con 20 Grand Slams. Parecía una utopía, pero para el 13 veces campeón de Roland Garros no existen los imposibles. Para cerrar el círculo, ha alcanzado esas dos míticas cifras habiendo ganado 100 veces en la tierra batida de París. Historia del tenis, del deporte, de nuestra vida. Qué afortunados somos. Hemos coincidido en el tiempo con un deportista legendario, único, irrepetible, gigante, eterno, gigante, grandioso, extraterrestre. Y español.

“SIle” ha ganado a “NOle” en un partido memorable e histórico. Los dos primeros sets (6-0 y 6-2 para el mallorquín) son para enseñarlos en todas las escuelas de tenis del mundo. El 7-5 del tercer set es la confirmación de que no hay nadie, ni habrá nadie como Nadal en tierra batida. Sus 13 Copas de los Mosqueteros son una cifra envidiable para cualquier otro tenista. Imbatible en un siglo. Nadie que ahora mismo esté vivo, verá nada igual. 

Cifras de otro planeta

Las victorias de Rafa Nadal están llenas de registros extraordinarios. A las 13 victorias en Roland Garros, a los 20 títulos en grandes torneos y a los 100 partidos ganados en París, hay que añadir que ha jugado 1.200 partidos en su carrera y que ha ganado 999. Un 83% de efectividad. Solo le superan en victorias Jimmy Connors (1.284), Roger Federer (1.242) e Iván Lendl (1.068). Queda lejos el primer triunfo del balear, precisamente en su casa, en el ATP de Mallorca, aquel 29 de abril de 2002 cuando se impuso al paraguayo Ramón Delgado. 

Para ganar 100 veces en Roland Garros se ha enfrentado a 65 rivales diferentes de 24 países. A los que más ha derrotado, a Djokovic (7) y a Federer (6). La decimotercera Copa de los Mosqueteros la ha alzado a los 34 años y 130 días. El segundo tenista de más edad en lograrlo. El primero también es español, Andrés Gimeno (q.e.p.d) lo logró con 34 años y 306 días. 

También es el tenista que más grandes ha ganado por encima de los treinta años. Ni más ni menos que seis Grand Slams se ha adjudicado el tenista manacorí desde que cumplió los treinta. 

La casa de Nadal

Muchos dijeron que con la pista cubierta, Nadal era menos favorito. Otros dijeron que Dominic Thiem sería el vencedor de este extraño Roland Garros en este terrorífico 2020. Un año en el que todo ha salido al revés menos una nueva victoria de Nadal en la tierra parisina. Rey de Roland Garros. Su casa. Rey de la tierra batida. Más títulos (13) que el resto de los españoles (12) juntos campeones en París. Arantxa Sánchez Vicario ganó 3, Sergi Bruguera 2, Manolo Santana 2. Juan Carlos Ferrero, Albert Costa, Carlos Moyá, Andrés Gimeno y Garbiñe Muguruza 1. 

La primera vez que ganó Roland Garros era 2005. Entre el primero y el decimotercero Roland Garros han pasado 14 años y tres meses. La superioridad de Rafa Nadal en tierra batida es sencillamente aplastante. 445 victorias y 40 derrotas es el balance del mallorquín tras haber ganado a Djokovic en un 11 de octubre de 2020 para la eternidad. 

¿Cuál es el límite? ¿Cuándo dejará de ganar? Sigamos disfrutando de él hasta que diga hasta aquí he llegado. Ese día lloraremos, sin duda. A partir de ese momento comenzaremos a echarle de menos. Miraremos hacia atrás y admiraremos todo lo conseguido por un deportista sideral, infinito, como su museo lleno de triunfos y trofeos. 

El camino hasta alcanzar los 20 títulos de Grand Slam no ha sido fácil. Pero sin duda le ha ayudado su familia. Ejemplo de humildad, sencillez, unión, ilusión y muchos años de trabajo sin descanso. 

Dice su tío, Toni Nadal, que tiene gran parte de culpa de que su sobrino haya alcanzado la cima en el tenis y en el deporte mundial, que le parece muy justo que Federer y Nadal sean considerados los dos mejores jugadores de la historia del tenis. No le falta razón. 

El club de los más de veinte

En la previa de la final de Roland Garros, ya advertía de que Rafa era el favorito para ganar. No se ha equivocado. El que sí lo hizo fue Goran Ivanisevic que veía a Novak Djokovic como ganador. La realidad se ha impuesto y ahora, tanto Federer como Nadal sacan tres grandes de ventaja al tenista serbio. 

Tanto el suizo como el español forman parte del club de los ganadores de 20 o más Grand Slams: Margaret Court 24, Serena Williams 23, Steffi Graf 22 y por detrás aparecen los dos mejores tenistas masculinos de la historia. 

Ambos son ejemplos a seguir. Los niños deberían fijarse en cómo actúan tanto dentro como fuera de las pistas de tenis. Para muestra un botón. La felicitación de Federer a Nadal tras haberle igualado y sabiendo que él tiene cinco años más que el tenista español y que la retirada llegará antes para él. 

El destino ha querido que Nadal haya alcanzado a Federer y sus 20 grandes, el mismo día que Lewis Hamilton ha igualado las 91 victorias de Michael Schumacher en grandes premios de Fórmula 1 y que horas después los Lakers liderados por Lebron James, hayan sumado su anillo número 17 en la NBA, también igualando los 17 títulos de los Boston Celtics. ¿Casualidad? No lo creo. El deporte es maravilloso y Rafa Nadal también. Como dice Marca en su histórica portada: «ERES LO MÁS GRANDE QUE VEREMOS JAMÁS». Tan grande que el diario ha cambiado su nombre por un día. MARCA se ha convertido en RAFA. Magnífica idea que ya usaron tras el oro mundial de Mireia Belmonte. El 28 de julio de 2017 MARCA se convirtió en MIREIA. 

 

LAS IMÁGENES

 

 

 

 

 

LA INFOGRAFÍA (Ferran Morales-Mundo Deportivo)

 

LAS PORTADAS

 

 

 

EL PALMARÉS

 

 

 

Fotos: GETTY, AP, Reuters

Las tres oportunidades de los nadadores españoles para llegar a los Juegos de Tokio

Cambió la fecha de los Juegos Olímpicos de Tokio. Si nada falla se celebrarán entre el 23 de julio y el 8 de agosto de 2021. Y ahora también cambian los criterios de clasificación de la natación española para alcanzar la cita olímpica. Así lo ha decidido la Federación Española de Natación. Con los nuevos criterios se permite clasificar a un máximo de dos nadadores por prueba y habrá tres competiciones donde poder clasificarse. El primer nadador que logre la mínima se clasificará directamente para Tokio 2020 y no tendrá que ratificar su marca en las siguientes competiciones. Pedirán, eso sí, las mínimas FINA A en las finales de cada cita clasificatoria. 

Trofeo Internacional de Castellón

En un principio estaba previsto que la primera posibilidad de clasificación llegara en el Open de los Países Bajos que se celebrará en Rotterdam entre el 3 y 6 de diciembre. Pero la Federación Española de Natación ha decidido no viajar fuera de España y la primera oportunidad de mínimas olímpicas llegará el 5 y 6 de diciembre en el Trofeo Internacional Castalia Castellón. Si un nadador logra la mínima en esa competición tendrá la posibilidad de preparar los Juegos en los siete meses restantes, sin necesidad de volver a hacer mínima en el Open de Primavera. Aunque dos nadadores hagan la mínima en una misma distancia, solo uno podrá clasificarse de manera directa.

Open de Primavera

La segunda posibilidad de clasificación llegará del 24 al 28 de marzo. Sabadell acogerá el Open de Primavera. Allí se pondrán en juego las plazas que no se hayan cubierto en Rotterdam. Si en una distancia ya hay un clasificado, solo habrá una plaza en juego más. Podría darse la circunstancia de que se llegue a Sabadell con todas las plazas cubiertas. 

Campeonato de Europa de Budapest

La tercera y última posibilidad de clasificación olímpica llegará en el Europeo de Budapest del 17 al 23 de mayo. La ciudad donde Mireia Belmonte logró la triple corona en 200 metros mariposa y se convirtió en campeona del mundo. Como en las otras dos ocasiones servirá con hacer mínima FINA A y se ocuparan las plazas que previamente no hayan sido ocupadas. 

¿Qué pasa con los nadadores que ya estaban clasificados para Tokio?

En diciembre de 2019 hubo varios nadadores españoles que se clasificaron para Tokio 2020. Ahora esas marcas dejan de ser válidas y todos los nadadores parten de cero para lograr la mínima olímpica. Mireia Belmonte, Jimena Pérez, María de Valdés, Jessica Vall, Lidón Muñoz, Hugo González y Joan Lluis Pons deberán luchar de nuevo por clasificarse. 

La década de Mireia Belmonte y Fred Vergnoux en 10 momentos inolvidables

Mireia Belmonte y Fred Vergnoux son de esas personas en las que hay que fijarse. Intentar aprender de lo que hacen. De su espíritu de superación. De cómo luchar por ser los mejores. La vida de ambos cambió para siempre en septiembre de 2010. El momento en el que Vergnoux comenzó a entrenar a Belmonte. A partir de ahí han llegado éxitos imborrables para la natación española. Posiblemente no volvamos a ver nada igual en el futuro. Estamos hablando de un tándem irrepetible. Este es un pequeño repaso a una década sensacional en diez momentos inolvidables. La unión de todos ellos han convertido a Mireia Belmonte en la mejor nadadora española de la historia. 

Dubai 2010

El Mundial de piscina corta celebrado en Dubai en diciembre de 2010 es el comienzo de los éxitos compartidos por Mireia y Fred. La nadadora catalana arrasa con cuatro medallas. Se cuelga tres oros y una plata en tres estilos diferentes. Gana en 200 mariposa, en 200 y 400 metros estilos. Es subcampeona mundial en 800 metros libre. Belmonte se resarcía así de no haber podido ganar ninguna medalla en el Europeo de piscina larga de cuatro meses antes. 

Szczecin 2011

Como en el año anterior, Mireia afronta varias competiciones. En verano de 2011 solo puede ser cuarta en los 400 metros estilos del Mundial de Shanghai. Llega con hambre de medallas al Europeo de piscina corta de Szczecin, la ciudad polaca de nombre impronunciable. Los resultados son inmejorables. La badalonesa gana cuatro medallas de oro venciendo en 200 mariposa, 200 estilos, 400 libre y 400 estilos. Solo faltan ocho meses para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.  

Londres 2012

Mireia Belmonte ya había participado en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. A los de Londres llegaba con mucha más experiencia y acompañada de Fred Vergnoux. Meses antes de la cita olímpica se proclamó campeona de Europa de 1.500 metros y subcampeona de 400 libre en Debrecen. 

Quedó cuarta de Europa en los 200 mariposa. En Londres inauguró el medallero español con una fantástica plata que bien pudo ser de oro. Dos días más tarde se colgaba otra plata en 800 libre, solo por detrás del diamante en bruto estadounidense, Katie Ledecky. Belmonte se convertía en la única nadadora española con dos medallas olímpicas. Dos subcampeonatos que la elevaron a las alturas. 

Barcelona 2013

Mireia Belmonte llegó al Mundial de Barcelona 2013 como doble subcampeona olímpica y aspirando a grandes momentos cargados de medallas. Era su cuarto Mundial. Hasta ese momento había participado en Melbourne 2007, Roma 2009 y Shanghai 2011. Quería cambiar la tendencia en los Campeonatos del Mundo de piscina larga y subir al podio por primera vez. 

Lo logró en tres ocasiones. Comenzó con un bronce en los 200 metros estilos. Justo un año después de su plata olímpica en 200 mariposa, repitió resultado y se convirtió en subcampeona mundial. Tres días después ganó otra plata en los 400 metros estilos. 

Herning 2013

Cuatro oros. Una medalla cada día. Ese fue el excelente resultado de Mireia Belmonte en el Europeo de piscina corta celebrado en diciembre de 2013. Cuatro meses después de los grandes resultados cosechados en el Mundial de Barcelona, Mireia arrasaba en Herning. De nuevo ganando medallas en todos los estilos: 200 mariposa, 800 y 400 libre y en 400 metros estilos. 

Berlín 2014

El Campeonato de Europa de Berlín celebrado en agosto de 2014 es una de la grandes obras maestras de Mireia Belmonte. Ganó seis medallas. Cinco en la piscina y una en aguas abiertas. Dos oros, dos platas y dos bronces que la convirtieron en toda una estrella del deporte español y de la natación internacional. Los oros llegaron en 200 mariposa y 1.500 metros libre. Las platas en 400 estilos y 800 libre. Los bronces en 400 libre y en los 5 kilómetros aguas abiertas. Memorable. Inmensa. Gigante. 


Doha 2014

Si la actuación de Mireia en el Europeo de Berlín fue extraordinaria. Lo que logró en el Mundial de piscina corta de Doha, no se queda atrás. Cuatro oros en tres días. Dos de ellos con solo unos pocos minutos de diferencia y batiendo récords. Una maravilla al alcance de las mejores deportistas del mundo. Impresionate. 

Río 2016

La historia volvió a repetirse. En Londres 2012 Mireia Belmonte inauguró el medallero de España. Cuatro años después, en Río 2016, hizo lo mismo. Esta vez logró un valiosísimo bronce en los 400 metros estilos, una de las pruebas más exigentes de la natación. Pero Mireia llegó a Brasil con el objetivo que llevaba persiguiendo desde que se tiró a la piscina por primera vez: ser campeona olímpica. Cumplió su sueño en los 200 metros mariposa el 10 de agosto de 2016. Dicen que si no te cuelgas un oro en unos Juegos, poca gente se acuerda de ti. A partir de ese momento, todo el planeta sabe quién es Mireia Belmonte. Cuatro medallas olímpicas ganadas en dos Juegos Olímpicos.  


Budapest 2017

Llegaba al Mundial de Budapest dispuesta a ganar el único oro que le faltaba. Campeona olímpica, de Europa. Oro mundial y europeo en piscina corta. Solo le quedaba ser campeona mundial en piscina larga. Solo un oro para ser inmortal en los 200 metros mariposa, para entrar a formar parte del club de los ganadores de todo, de la triple corona. 

Se colgó tres medallas. Comenzó siendo subcampeona mundial en 1.500 libre. Dos días más tarde, 27 de julio de 2017, cerraba el círculo convirtiéndose en campeona del mundo de 200 mariposa. Necesitó cuarenta y un centésimas más que en el oro olímpico. No contenta con el magnífico resultado, tres días más tarde ganó otra plata en 400 metros estilos. 

Tarragona 2018

Mireia no llegó en su mejor estado a los Juegos del Mediterráneo celebrados en Tarragona en 2018. Fue la abanderada del equipo español. A pesar de no estar físicamente al cien por cien, se colgó tres medallas, dos oros y una plata. Mireia, que había sido dos veces plata en Pescara 2009, se proclamó por vez primera, campeona mediterránea. 

España en los Mundiales de Ciclismo en Ruta

Los Campeonatos del Mundo de Ciclismo en Ruta comenzaron a celebrarse allá por el año 1927 en Nürburgring (Alemania). El primer campeón fue el ciclista italiano Alfredo Binda apodado “La Gioconda”, dicen que por su elegancia y sonrisa permanente. Binda ganó cinco veces el Giro de Italia y además del primer oro mundial de la historia, sumó otros dos más en 1930 y 1932. Fue el primer tricampeón del mundo de ciclismo en ruta.

Solo cuatro ciclistas más han logrado vencer en tres ocasiones, uno de ellos es español y se llama Óscar Freire, dos belgas Rik Van Steenbergen y Eddy Merckx y el eslovaco Peter Sagan,el único de los cinco que ha ganado tres Mundiales de manera consecutiva (2015, 2016 y 2017) y que puede seguir aumentando palmarés.

España es el cuarto país que más medallas tiene en Mundiales de Ruta, veinticuatro. Solo han ganado más Italia (55), Bélgica (48) y Francia (35). En cuanto a número de oros, España es quinta con cinco, perdiendo un puesto en favor de Países Bajos que tiene ocho.

Los oros tardaron en llegar. Pero la primera medalla en ruta llegó en 1935. El Mundial tuvo lugar en la ciudad belga de Floreffe. El abulense Luciano Montero Hernández fue subcampeón del mundo a dos minutos y cincuenta y nueve segundos del belga Jean Aerts. Al año siguiente fue décimo.

Los más grandes de la historia del ciclismo han ganado medallas mundiales

El palmarés de los Mundiales de Ciclismo en Ruta está lleno de nombres de ciclistas que han hecho historia y que han dejado su nombre escrito con mayúsculas para siempre. El siguiente medallista español lo encontramos en 1967. Ramón Sáez Marzo se colgó la medalla de bronce. Aquel año ganó Eddy Merckx, uno de los más grandes ciclistas de todos los tiempos. El Mundial se celebró en Heerlen (Países Bajos).

Barcelona acogió el Mundial de 1973. Y allí llegó la tercera medalla planetaria para España. Luis Ocaña Pernía, uno de los mejores ciclistas que ha tenido nuestro país ganó el bronce. Llegó con el mismo tiempo que otros dos enormes corredores, el italiano y vencedor Felice Gimondi y el belga Freddy Maertens.

El siguiente español en subir al podio fue el granadino Juan Fernández Martín. Se puede decir que el Mundial fue su competición fetiche. Ganó tres bronces mundiales, el primero en Sallanches (Francia) en 1980, ganó el francés Bernard Hinault, otro de los más grandes. El segundo llegó en Villach (Austria) en 1987, ganó el irlandés Stephen Roche. Y el tercer y último bronce llegó un año más tarde en Ronse (Bélgica). Fue campeón el italiano Maurizio Fondriest.

Miguel Indurain sumó tres medallas en Mundiales de fondo en carretera

El ciclismo español sigue buscando campeón. Hasta ese momento suma una plata y cinco bronces. Se acercan momentos inolvidables. El siguiente en sumar medalla es el mejor ciclista español de la historia, Miguel Indurain Larraya. Es 25 de agosto de 1991. El ciclista navarro acaba tercero en Stuttgart (Alemania) por detrás del italiano Gianni Bugno y del holandés Steven Rooks. El 23 de agosto de 1993, Indurain sube un escalón más y se cuelga la medalla de plata. Por delante, es oro el mayor tramposo de la historia del ciclismo, el americano Lance Armstrong.  

 

Miguel Indurain nunca ganó un oro en el Mundial en Ruta, pero sí en CRI. Fue en el Campeonato del Mundo celebrado en Duitama (Colombia). Una exhibición española en toda regla con Abraham Olano en segunda posición. El 8 de octubre de 1995, días después de haber conseguido el doblete en la contrarreloj, fue histórico.

Por fin llegaba la medalla de oro. Abraham Olano Manzano se convertía en el primer ciclista español en ganar un oro mundial de fondo en carretera en aquel inolvidable Mundial de Duitama, donde Miguel Indurain acabó con la medalla de plata colgada del cuello. Indurain sumaba su tercer podio en ruta: dos platas y un bronce y Olano hacía historia con su primer puesto.

El cántabro Óscar Freire es tricampéon del mundo de ciclismo en ruta

Óscar Freire es uno de los cinco tricampeones del mundo de la historia. De 1999 a 2004 ganó cuatro medallas. Tres fueron de oro y una de bronce. El 10 de octubre de 1999 se convirtió en el segundo ciclista español en ganar un Mundial de Ruta. Fue en Verona (Italia), la misma ciudad donde también ganó el 3 de octubre de 2004.

 

 

Abrió el cofre de las medallas y lo cerró en la ciudad de Romeo y Julieta. Entre esas dos victorias llegaron el bronce de Plouay (Francia) el 15 de octubre de 2000 y el oro de Lisboa (Portugal) el 14 de octubre de 2001. El ciclista cántabro forma parte de la historia de los Mundiales de ciclismo. Memorable.

Alejandro Valverde suma siete medallas mundiales en ruta

El 12 de octubre de 2003 llegó el segundo doblete para España tras el conseguido por Olano e Indurain en 1995. Igor Astarloa Askasibar se proclamó campeón del mundo de fondo en carretera, le acompañó en el podio Alejandro Valverde, el ciclista español con más medallas mundialistas. El murciano fue plata inaugurando así su idilio con los Mundiales en los que ha ganado un total de seis medallas.

Valverde fue plata en Madrid 2005, bronce en Salzburgo 2006, bronce en Valkenburg 2012, bronce en Florencia 2013 y también bronce en Ponferrada 2014.Seis medallas:dos platas y cuatro bronces que intentará aumentar en el Mundial de Innsbruck 2018. Otro ciclista español que ha sido capaz de ganar más de una medalla mundial es Joaquim Rodríguez. Fue bronce en Mendrisio 2009 y plata en Florencia 2013. En la ciudad italiana se quedó muy cerca de ser campeón del mundo.

 

El Mundial de Ciclismo en Ruta 2018 llegó la medalla más esperada. El oro de Alejandro Valverde en Innsbruck fue uno de los mejores momentos que ha vivido el ciclismo español en toda su historia. Un domingo 30 de septiembre inolvidable.