100 portadas para Maradona, el genio del fútbol mundial

25 de noviembre de 2020. Recibo una de esas alertas que impactan nada más leerlas. Me entero por el diario El País. Ha muerto Diego Armando Maradona, el genio del fútbol mundial. Es una noticia que podría haber ocurrido en cualquier momento en los últimos años. Pero el destino ha querido que fuera en el que es posiblemente el peor año de nuestras vidas.

Me siento afortunado por haber visto jugar a Maradona. Es cierto que sus grandes tardes de fútbol me pillaron muy pequeño. Cuando Argentina ganó el Mundial de México 86 yo tenía solo cuatro años. Pero luego tuve la suerte de verlo desde Italia 90 y por supuesto de ver repetidas sus obras de arte con el Nápoles y con la selección albiceleste. No puedo decir qué jugador es el mejor de todos los tiempos. Sí sé que Maradona está entre los mejores. Creo que comen en la misma mesa Di Stéfano, Cruyff (ya se ha reunido con ellos allá donde estén), Pelé, Zidane y hay que añadir a dos comensales que siguen en activo, Cristiano Ronaldo y Leo Messi. Son siete jugadores irrepetibles de la historia del fútbol. Muchos eligen a Maradona como el más grande de todos.

Maradona no era una persona cualquiera

Como dice su amigo, el cantante Andrés Calamaro, Maradona no es una persona cualquiera. Es un hombre pegado a una pelota de cuero. Tiene el don celestial de tratar muy bien al balón. Es un guerrero, un ángel y se le ven las alas heridas. Es la Biblia junto al calefón. Tiene un guante blanco calzado en el pie del lado del corazón. No me importa en que lío se meta. Maradona es mi amigo. Y es una gran persona en el diez. En el alma guardó la camiseta de boca
Que me regaló alguna vez. Diego Armando estamos esperando que vuelvas. Siempre te vamos a querer. Por las alegrías que le das al pueblo. Y por tu arte también.

Mejor no se podía definir a Diego Armando Maradona. Si hablamos solo de fútbol, fue un jugador extraordinario. Solo hay que ver cómo se ha volcado la prensa mundial para rendirle un merecido homenaje. Disfruten y guarden estas 100 portadas del 10. Hasta siempre, genio. AD10S.

 

 

 

 

 

 

 

 

Portadas extraídas de @futpapers, cuentas de Twitter de diarios, kiosko.net, @majimeno

Lugares mágicos del deporte a los que probablemente nunca iremos

Soñar es gratis y mientras la vida nos lo permita deberíamos seguir soñando. Lo que no es gratis y es bastante más complicado de cumplir, es poder ir a lugares mágicos del deporte. Esos a los que probablemente nunca iremos. Son recintos que forman parte de la historia. Algunos inalcanzables. Otros que formaron parte del mundo olímpico. Lugares que nos dejan con la boca abierta cuando los vemos por televisión y sentimos envidia sana de aquellos privilegiados que han podido disfrutarlos. 

Augusta National Golf Club

Probablemente sea el campo de golf más bonito del planeta. La sede del Masters de Augusta tiene algo mágico, especial. Su belleza impresiona. El Augusta National Golf Club, situado en la ciudad de Augusta, estado de Georgia, fue inaugurado en enero de 1933. Sus preciosos colores verdes, como la chaqueta que se entrega al vencedor, y su luminosidad nos dejan con la boca abierta. El golfista que más veces ha ganado allí ha sido el estadounidense Jack Nicklaus. Seis veces se ha enfundado la chaqueta verde y en cuatro ocasiones se ha quedado a las puertas de ganar. 

All England Lawn Tennis & Croquet Club

El torneo de tenis de Wimbledon es el más antiguo. Lleva celebrándose desde 1877. No sabemos si será por eso, pero asistir a un partido en la Centre Court parece algo único. Desde 2009 cuenta con techo retráctil. Allí han visto ganar a la checa Martina Navratilova en nueve ocasiones y al suizo Roger Federer en ocho. Y probablemente en esa magnífica pista central tuvo lugar en 2008 el mejor partido de tenis de todos los tiempos. Rafa Nadal ganó a Roger Federer en cinco sets memorables.

Hampden Park

En este estadio de fútbol situado en la ciudad escocesa de Glasgow tuvo lugar el denominado mejor partido de la historia. El 18 de mayo de 1960 el Real Madrid ganaba su quinta Copa de Europa tras vencer a los alemanes del Eintracht de Frankfurt por 7 goles a 3. Más de 130.000 espectadores vieron como Puskas anotó cuatro goles y Di Stéfano otros tres. Hampden Park fue inaugurado en 1903 y remodelado en 1999. Allí marcó Zinedine Zidane el que probablemente sea el mejor gol de las finales de la Copa de Europa, era 15 de mayo de 2002 y el Madrid se adjudicó su novena orejona. 

Madison Square Garden

Inaugurado el 11 de febrero de 1968, el Madison Square Garden tiene ese punto mágico necesario para que muchos deportistas y aficionados quieran cruzar sus puertas. Grandes partidos de baloncesto de la NBA, de hockey sobre hielo y combates de boxeo, hacen que sea visita obligada si vas a Nueva York. Está situado en el cruce entre las avenidas séptima y octava de las calles 31 a 33 en Manhattan. 

Philippe-Chatrier

La pista central del torneo de tenis de Roland Garros fue construida en 1928. En la Philippe Chatrier, ahora con techo para resguardarse de la lluvia parisina, han visto ganar a Rafa Nadal en trece ocasiones. ¿Habrá alguien que haya estado en esas trece finales? Es historia del tenis y del deporte mundial. Es la catedral de la tierra batida. La segunda casa de Nadal. Otro lugar mágico al que probablemente nunca iremos. 

Centro Acuático Nacional o Cubo de Agua de Pekín

El Cubo de Agua fue la sede de la natación de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Allí vieron algo que seguramente no se volverá a repetir jamás. El nadador estadounidense Michael Phelps, ganó ocho medallas de oro en aquella mágica piscina. Comenzó a construirse a finales de 2003 y se terminó meses antes de los Juegos de 2008. Será la sede del curling en los Juegos de invierno de 2022. 

Estadio Nacional o Nido de Pájaro de Pekín

El Nido de Pájaro fue la sede del atletismo en Pekín 2008. Allí vieron volar sobre el tartán a un atleta jamaicano llamado Usain Bolt. Ganó dos medallas de oro y batió los récords mundiales de 100 y 200 metros lisos. Comenzó a construirse en diciembre de 2003 y se terminó en septiembre de 2007. También será el estadio de los Juegos de invierno de Pekín 2022. 

Fotos: Getty, Reuters, ten-golf.com,

Países que dominan los deportes olímpicos: China y el tenis de mesa

Todos los deportes olímpicos tienen un país que domina el medallero. En el caso del tenis de mesa la superioridad de China es realmente aplastante. A pesar de que nació como deporte a finales del siglo XIX, no fue deporte olímpico hasta los Juegos de Seúl celebrados en 1988. Entro de lleno, sin pasar por el filtro de los deportes de exhibición. 62 años antes, en 1926, se había formado la Federación Internacional con nueve países fundadores: Austria, Checoslovaquia, Dinamarca, Inglaterra, Alemania, Hungría, India, Suecia y Gales. 

Según un estudio hecho por la NASA, el tenis de mesa (también llamado ping pong) es el deporte más complicado que el hombre puede practicar a nivel profesional porque une la preparación física y la inteligencia para poder jugarlo. Y eso que para hacerlo solo se necesita una mesa con red en el medio, una pelota y una pala. Pero que lo diga la NASA no es moco de pavo. 

De Seúl 1988 a Río 2016 ha habido 32 campeones olímpicos. Si sumamos el individual masculino y femenino, el dobles y la competición por equipos, China ha ganado 28 oros. Mayoría absoluta para los chinos, que solo han dejado ganar tres oros a Corea del Sur y uno a Suecia. El dominio es impresionante. En el individual femenino, los dobles masculinos y en las competiciones por equipos, todos los campeones olímpicos nacieron en China. Solo en el individual masculino y en el dobles femenino ha habido campeones de otros países. 

Dominio aplastante de China

Pero la estadística se vuelve todavía más espectacular si sumamos el total de medallas que se han repartido. De los 100 podios olímpicos que ha habido en tenis de mesa, China ha ocupado más de la mitad. 53 medallas en total para 28 oros, 17 platas y 8 bronces. En varias ocasiones el equipo chino ha copado los tres puestos de honor. Otro ejemplo más del poder de China en este deporte. 

 

 

Como no podía ser de otra manera, hay tres jugadoras chinas que son las reinas del medallero olímpico en tenis de mesa. Las tres son las únicas que han sido capaces de ganar cuatro medallas de oro. Una de ellas se destaca en el primer puesto porque también ha sido capaz de ganar una medalla de plata. 

Wang Nan

Ganadora de cuatro medallas de oro y una de plata. En Sídney 2000 hizo un doblete. Venció en la competición individual y en el dobles femenino. Cuatro años más tarde, en Atenas 2004, firmó un oro en el dobles. En Pekín 2008 subió dos veces al podio, fue plata en el torneo individual y oro por equipos. 

Deng Yaping

 

Ganadora de cuatro medallas de oro. Si revisamos el palmarés olímpico de esta mujer solo hay que mirar a dos Juegos Olímpicos. Tanto en Barcelona 1992 como en Atlanta 1996 subió al podio en un par de ocasiones. Se proclamó campeona olímpica en el torneo individual y en el dobles. 

Zhang Yining

 

Ganadora de cuatro oros olímpicos en dos Juegos. Fue campeona olímpica en individual y en dobles en Atenas 2004. Repitió el doblete en Pekín 2008. Esta vez en el torneo individual y por equipos. 

Wang Hao

Merece estar en un lugar destacado por haber sumado cinco medallas olímpicas. El único que ha sido capaz junto a Wang Nan. Ganó la plata en el individual masculino de Atenas 2004. En Pekín 2008 repitió resultado y además se colgó la medalla de oro por equipos. Exactamente lo mismo que en Londres 2012. Dos oros y tres platas para el hombre que más metales olímpicos ha sumado en tenis de mesa. 

 

Fotos: Getty Images

Pionero Llopart

En 1978 España estaba de estreno. La recién nacida democracia supuso un soplo de aire fresco. Sin embargo, en deporte, las cosas marchaban regular. Lejos quedaban ya las victorias de Federico Martín Bahamontes o de Luis Ocaña en el Tour de Francia, los triunfos de Manolo Santana en tenis o aquel oro olímpico de Paco Fernández Ochoa en esquí en Sapporo 1972.  Faltaba poco para que Severiano Ballesteros ganase su primer Major de golf. El atletismo no contaba con figuras de renombre. Mariano Haro había sido cuarto y sexto (dos diplomas olímpicos) en los 10.000 metros lisos de los Juegos de Múnich y de Montreal respectivamente, pero poco más que destacar.

El estadio Rosicky de Praga vivió un momento histórico para el atletismo de nuestro país

El 2 de septiembre de 1978, Jordi Llopart Ribas, nacido en el Prat de Llobregat (Barcelona) en 1952, se convirtió en otro de los grandes pioneros del deporte español. Se proclamó campeón de Europa de 50 km marcha. Aquel oro significó el primer metal para España en una gran competición de atletismo. Por primera vez sonaba el himno español y nuestra bandera era la más alta de todas. Ocurrió en el estadio Rosicky de Praga. Momento histórico y único. Llopart inscribió su nombre con letras de oro como campeón de Europa y en una prueba tan dura y exigente como los 50 km marcha.

Aquel día se pasaron los primeros 10km de 48:32, los 20 en 1h35’14». En el kilómetro 30, el atleta catalán lidera la prueba acompañado por otros nueve marchadores. En el paso por el kilómetro 40 quedan cuatro atletas en el grupo de cabeza: Llopart, el soviético Soldatenko, el polaco Ornoch y el italiano Bellucci. Es ahí cuando el español decide atacar y dejarlos atrás caminando hacia la victoria.

Llopart pasa el kilómetro 45 en 3h30’34» y se encamina hacia el oro europeo. Cuando el cronómetro marca las 3h53’29» Jordi Llopart cruza la línea de meta y hace historia para España con la primera medalla en un gran campeonato para nuestro país. Ni más ni menos que un oro europeo. Un momento mágico e inolvidable para el atletismo español. «Ha sido un sueño hecho realidad» dijo Llopart tras la victoria en Praga.

Llopart fue también el primer atleta español en subir a un podio olímpico

El segundo clasificado fue el soviético Veniamin Soldatenko que llegó con un tiempo de 3h55’12» y tercero el polaco Jan Ornoch con 3h57’23». Dos años más tarde, en los Juegos Olímpicos de Moscú , Jordi Llopart volvería a hacer historia al conseguir la primera medalla olímpica del atletismo español. El 30 de julio de 1980 se colgó la medalla de plata en 50km marcha. Fue oro el alemán Hartwig Gauder y bronce el soviético Yevgueni Ivchenko.

Pionero Llopart participó años más tarde en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84 quedando en séptimo lugar (diploma). En Seúl 88 acabó en el puesto decimotercero. Ocho oros en el Campeonato de España de 50 y uno en 20 km marcha adornan su brillante palmarés. Además fue el entrenador de Daniel Plaza, campeón olímpico de 20 km marcha en Barcelona 92.

 

FOTOS: L´Esportiu, Vavel y hemeroteca Mundo Deportivo

Los 30 años de Mireia Belmonte en 10 portadas, 10 fotos y 10 frases

Mireia Belmonte vino al mundo el 10 de noviembre de 1990. 30 años que han dado para mucho. Medallas olímpicas, mundiales, europeas, en campeonatos nacionales. Toda una vida en la piscina que de momento no tiene fecha de caducidad. Ella quiere seguir hasta los Juegos Olímpicos de París que se celebrarán en 2024. Tres décadas que han dado para muchas fotos, portadas y para que, la mejor nadadora española de todos los tiempos, conceda multitud de entrevistas y nos haya dejado frases para aprender de ella y con ella. 30 años de Mireia Belmonte en 10 portadas, 10 fotos y 10 frases.

 

10 fotos

 

Sin duda la foto más importante de su carrera deportiva. Oro olímpico en Río 2016.

El abrazo con su entrenador Fred Vergnoux tras ganar el oro mundial en Budapest.

Mireia muestra su alegría tras ganar una medalla en el Mundial de piscina corta celebrado en Doha 2014.

En el Campeonato de Europa de Berlín 2014 arrasó con seis medallas. Doblete español en 200 metros mariposa. En la foto se abraza con Judit Ignacio, medalla de plata.

 

La alegría tras ganar una de las dos medallas olímpicas conseguidas en Londres 2012.

 

Mireia aprieta el puño tras ganar una medalla en el Mundial de Barcelona 2013.

 

10 portadas

 

 

 

 

 

 

 

 

10 frases

1- Competir me gusta más que nadar. Quiero ser la mejor en todo lo que hago.

2- Me gustaría que me recordaran como una mujer que amaba lo que hacía, que disfrutaba y no tenía miedo a nada.

3- La magia está en creer en ti mismo. Si crees en ti, puedes lograr cualquier cosa.

4- Aprende de tus errores para poder disfrutar de cada uno de tus triunfos

5- No pienso en eso de ser la mejor deportista española de la historia, simplemente me despierto y me tiro cada mañana a la piscina.

6- Tienes que ver las cosas difíciles para ponerte más presión. Ahí está la gracia. De no ser así sería muy aburrido. 

7-Es bueno probar cosas nuevas, no estar estancada. Tengo mucho que aprender.

8-Si no compites el entrenamiento no tiene mucho sentido. En el día a día es mejor tener un objetivo.

9- No me rindo en una prueba por muy perdida que la vea. Siempre hay que luchar hasta el último metro.

10- Si tus sueños no te dan miedo, no son lo suficientemente grandes.

 

Fotos: EFE, AFP, AP, Getty, Reuters

Joaquín Blume, el primer héroe del deporte español

El 21 de junio de 1933 nació en Barcelona Joaquín Blume Carreras. Hijo del alemán Armand Blume, profesor de gimnasia y de la barcelonesa Mari Paz Carreras. Cuando empezó la Guerra Civil (1936) emigraron a Alemania, pero al acabar (1939),  volvieron a España. Blume se crió en el gimnasio de su padre. Destacaba en todos los deportes en los que competía. Se le daban bien el fútbol y el tenis, pero pronto se decantó por la gimnasia artística. A los 15 años ya era campeón de España. Era el comienzo del que unos años después se convirtió en el primer héroe del deporte español.

Con solo 16 años acabó cuarto en un certamen internacional celebrado en Lisboa. En 1952 participó en los Juegos Olímpicos de Helsinki. Acabó en el puesto 56 de un total de 212 gimnastas. Solo tenía diecinueve años y toda una carrera por delante. Aunque  ya se sabe que la de vida deportiva de los gimnastas no suele pasar de los treinta. En el mundial de Roma de 1954 acabó en el puesto 44. Comenzó una progresión imparable.

Arrasa en Barcelona 1955

Los primeros grandes resultados de Blume llegaron en los Juegos del Mediterráneo de 1955. Se celebraron en su ciudad natal y arrasó con cinco medallas de oro. Solo quedaba un año para Melbourne 1956. La oportunidad de que el gimnasta hiciera un gran resultado y le diera a España una medalla olímpica. Pero desgraciadamente nuestro país decidió boicotear aquellos Juegos Olímpicos y no acudió a tierras australianas. Aquel año, Blume había superado a sus grandes rivales en una exhibición en Hannover. Pero la decisión política del franquismo impidió que luchara por las medallas. Los tanques soviéticos invadieron Budapest (Hungría) un mes antes de los Juegos. Muchos países decidieron que no participarían en Melbourne. Pero a la hora de la verdad, España se quedó sola junto a Suiza, Holanda, Egipto, Irak y Líbano. Hungría acabó cuarta en el medallero.

Las medallas de Melbourne 1956 en el concurso completo se repartieron así: oro para el ruso Tschukarin 114.25. Plata para el japonés Ono 114.20. Bronce para el ruso Titov 113.80. En Hannover, Blume había hecho 113.90. De haber acudido a aquellos Juegos podría haber sido bronce o algo más.

En 1957 llegó la obra cumbre de Joaquín Blume. Se celebra el Campeonato de Europa en París. Es octubre. Los Europeos de aquella época tenían nivel de Mundial. Estaban todos los países favoritos excepto Japón. El gimnasta español dio una auténtica lección y confirmó su favoritismo con un saco de medallas que le convirtieron en el primer pionero del deporte español. Ni más ni menos que en gimnasia, uno de los tres deportes olímpicos de relumbrón junto al atletismo y la natación.

París 1957, su obra maestra

Blume ganó cinco medallas en París. Fueron cuatro oros, una plata y dos cuartos puestos. Arrasó a todos sus rivales y se convirtió en la principal referencia de la gimnasia artística de la época. Campeón de Europa en el concurso completo, anillas, caballo con arcos y paralelas. Subcampeón en barra fija superado por el suizo Günthard. En suelo y salto acabó en cuarta posición a pocas décimas de las medallas. Fue el único gimnasta de los 42 participantes que consiguió colarse entre los seis primeros de cada aparato.

La superioridad de Joaquín Blume quedó plasmada en tierras francesas. Era el momento cumbre de su carrera. El diario L´Equipe le dedicó un artículo de una página: «No se recuerda un caso parecido excepto cuando Bannister corrió la milla en menos de cuatro minutos» dijeron. Las cinco medallas europeas le consolidaron como una estrella de la gimnasia y del deporte internacional. Tenía 24 años y se acercaban los Juegos Olímpicos de Roma 1960. Una nueva oportunidad para resarcirse del error político de la dictadura.

 

Pero desgraciadamente el destino le tenía preparada una página negra. El 29 de abril de 1959 un accidente de avión acaba con su vida, con la de su mujer con la que tenía una hija y con la de varios compañeros del gimnasio. Volaban de Barcelona a Tenerife a una exhibición, previo paso por Madrid, pero nunca llegaron. Aquella tragedia truncó la carrera del primer héroe deportivo español e impidió que alcanzara la gloria olímpica.

España ha tenido grandes gimnastas después de la desaparición de Joaquín Blume. Solo tres han sido capaces de colgarse un oro en un Campeonato de Europa. Jesús Carballo fue campeón en barra fija en San Petersburgo 1998. Dos años después de que una caída le impidiera ser oro olímpico en Atlanta 96.

Ochos oros europeos para España

Fue en Debrecen 2005 cuando llegaron más oros para la gimnasia artística española. Rafa Martínez fue campeón de Europa en el concurso completo. El único español en conseguirlo junto a Blume. En ese Europeo, Manuel Carballo también fue oro en paralelas. Rafa Martínez volvió a subir a lo más alto del podio en la prueba de suelo en Ámsterdam 2007. En total, ocho oros para España en Campeonatos de Europa. La mitad de Joaquín Blume, dos de Rafa Martínez, una de Jesús Carballo y otra de su hermano Manuel. La gimnasia artística española suma veintidós medallas europeas, los oros se completan con siete platas y siete bronce.

PROGRAMA CONEXIÓN VINTAGE

 

Fotos: archivo diario Marca, hemeroteca diario ABC

Dubai 2010, la primera gran obra de Mireia Belmonte


Todos vivimos momentos en la vida en los que sabemos que ya nada volverá a ser como antes. En septiembre de 2010 Fred Vergnoux comenzó a entrenar a Mireia Belmonte. A partir de ahí cambió para siempre y para bien la trayectoria deportiva de la mejor nadadora española de la historia. Cuatro meses después de empezar a entrenar juntos llegó la primera gran obra de Belmonte y Vergnoux. El Mundial de piscina corta celebrado en Dubai en diciembre de 2010 lo cambió todo.
En tan solo tres días de competición y con veinte años recién cumplidos, Mireia Belmonte subió al podio en cuatro ocasiones. En tres de ellas se colgó la medalla de oro y en otra se hizo con una plata. Ponía fin a las críticas tras no haber conseguido medallas en el Europeo de piscina larga celebrado en Budapest.
El 15 de diciembre de 2010, Belmonte ganó dos medallas de oro en tan solo 44 minutos. Lo hizo en dos pruebas tan exigentes como los 200 mariposa o los 400 metros estilos. Precisamente las dos pruebas que más alegrías le han dado a lo largo de su carrera deportiva.

Oro en 200 metros mariposa

Llegó a la final de los 200 mariposa con el segundo mejor tiempo: 2 minutos 4 segundos y 84 centésimas. Una marca que superó para ganar la medalla de oro. Son las 20:05 hora de Dubai y Mireia sale por la calle 5. Es la tercera más rápida en reaccionar. Cubre los primeros 50 metros en séptima posición (28.53). Al paso por los 100 metros sigue en penúltimo lugar (1:00.29). Sube dos posiciones en el siguiente viraje. Es quinta con un tiempo de 1:32.01. Los últimos 50 metros de Belmonte son sensacionales. Pasa del quinto lugar a ser medalla de oro con una marca de 2:03.59, récord de los campeonatos y campeona mundial de 200 mariposa en piscina de 25 metros.


Sus acompañantes en el podio fueron, la británica Jemma Lowe y la sueca Petra Granlund. La húngara Hosszu y la china Liu se quedaron en la cuarta y en la quinta posición respectivamente.

Oro en 400 metros estilos

Mireia Belmonte logró el quinto mejor tiempo en las series de los 400 metros estilos: 4:32.37. Marca que barrió en la final para ser campeona del mundo. Son las 20:49. Solo han pasado cuarenta y cuatro minutos desde que se lanzó a la piscina para ganar el oro en 200 mariposa. Sale por la calle 2 y cubre los primeros 100 metros (mariposa) en primera posición (1:01.76). En los siguientes 100 (espalda) baja hasta la quinta posición (2:11.00). Es en la braza donde comienzan a opositar hacia el oro. Ya es primera con un tiempo de 3:24.51. Acaba con un tiempazo. Récord de Europa y otro nuevo récord de los campeonatos: 4:24.21.


La única que le planta cara es la china Shiwen Ye que se cuelga la medalla de plata a treinta cuatro centésimas de la española. El bronce es para otra china, Xuanxu Li.

Plata en 800 metros libre

Al día siguiente de haber arrasado con dos oros, llegó la final de los 800 metros libre. Fue un duelo español entre Erika Villaécija y Mireia Belmonte. El reloj marca las 20:54. Villaécija sale por la calle 3 y Belmonte por la 7. Durante toda la prueba, la primera ocupa posiciones de podio. Mireia mantiene su estrategia de nadar de menos a más. Al paso por los 600 metros Villaécija ocupa la segunda posición, peleando por el oro. Belmonte es quinta y pelea por la cuarta plaza. Al paso por los 650 metros, son primera y cuarta. A falta de solo 100 metros el crono marca un tiempo de 7:12.00. Lidera Villaécija. Belmonte sigue cuarta pero cada vez más cerca de las tres primeras.
En el antepenúltimo viraje se confirma la exhibición española y el oro y la plata. Erika Villaécija, campeona del mundo, gana con un tiempo de 8:11.61. Mireia Belmonte, subcampeona mundial, acaba con 8:12.48. Les acompaña en el podio la estadounidense Kate Ziegler con una marca de 8:12.84.


Ese mismo día, Belmonte también nadó las series de los 100 metros estilos, una prueba que no le beneficia en absoluto. Acabó con el vigésimo octavo mejor tiempo de las participantes.

Oro en 200 metros estilos

18 de diciembre de 2010. Mireia Belmonte alcanza la final de los 200 metros estilos con la octava mejor marca. Se clasifica por los pelos. Por ser dos centésimas más rápida (2:10.09) que la británica Hannah Miley (2:10.11). Mireia salta a la piscina a las 20:27 hora local por la calle 8. Cubre los primeros 50 metros en tercera posición (28.07). Como es normal, baja hasta la séptima en el tramo de espalda (1:01.02). Toca remontar para alcanzar el podio por cuarta vez en los Mundiales de Dubai. A falta de 50 metros ya es segunda con un tiempo de 1:36.76. Gana la medalla de oro con récord de los campeonatos y una marca de 2:05.73. La plata es para la china Ye, y el bronce para la estadounidense Kukors. “Por la mañana me sentía muy cansada y nerviosa, pero poco a poco me fui relajando. No me creo que vuelva a casa con cuatro medallas, tres de ellas de oro” dijo Mireia Belmonte.


Un día después de haber ganado su cuarta medalla en Dubai, nadó las series de los 200 metros braza y cerró su participación con el décimo noveno mejor tiempo.
Fue la reina de aquel Mundial de piscina corta. Al regresar a España seguía sin creérselo: “Todavía no he asimilado lo que he logrado. No esperaba esto, pero las dos medallas del primer día en 45 minutos me dieron mucha moral”. Fred Vergnoux lo tenía claro: “No le veo límite. Tiene mucho talento, una enorme capacidad de trabajo y gran fuerza mental”.

Fotos: EFE y AP

Mis fotos deportivas preferidas: el oro de Fermín Cacho en Barcelona 92

8 de agosto de 1992. Estadio Olímpico de Montjuic. Los Juegos de Barcelona están a un día de clausurarse y se produce una de las imágenes que valdrán para recordarlos toda la vida. Así ha sido y así será al menos para el olimpismo español hasta que no quede nadie en este mundo. El gran protagonista de la fotografía de Mike Hewitt es el atleta soriano Fermín Cacho (Ágreda, Soria, 16 de febrero de 1969). La imagen no puede ser mejor. Es perfecta. Cacho está a punto de cruzar la meta como campeón olímpico de los 1.500 metros, abre los brazos y celebra la medalla de oro que le cambia la vida. Parece que vuela sobre el tartán, porque en el momento del disparo ninguno de sus dos pies está tocando el suelo de la calle uno. 

Dicen que los números capicúa dan buena suerte. Solo hay que fijarse en el dorsal de Cacho, el 404, para comprobarlo. Buena suerte y mucho trabajo es lo que hace falta para alcanzar la gloria olímpica. Para convertirte en inmortal como les ocurre a todos los campeones. Decía Luis Aragonés que del segundo clasificado no se acuerda nadie. Es verdad que una plata está muy bien. Pero que alguien nos diga, sin mirarlo en ningún sitio, quién fue el subcampeón en aquella final histórica para el atletismo español. Cuenta Cacho que había soñado muchas veces con aquella carrera y que en todas ganaba él. Estaba convencido de que ganaría y así fue.  

Para la posteridad

Además de al campeón, en la foto vemos a otros diez de los participantes en aquella final de 1.500 metros. A todos menos al marroquí Rachid El-Basir, medalla de plata. Sí vemos al dorsal 1443, el catarí Mohamed Suleiman, tercer clasificado. Al cuarto clasificado, el keniata Joseph Chesire, lo tapa Cacho. Al quinto, el también keniata Jonah Birir, lo tapa Suleiman. El hombre que lleva el dorsal 812, es el segundo europeo clasificado en la final, el alemán Jens-Peter Herold. El resto aparecen con las caras difuminadas pero sabemos quiénes son. El argelino Morceli, el estadounidense Spivey, Hood el canadiense, Kibet, el tercer keniata de la final, el español Manuel Pancorbo y Rakipov del equipo unificado. 

Una imagen que, pasen los años que pasen, permanece intacta en los recuerdos de los amantes de los Juegos Olímpicos y del atletismo. 

MIKE HEWITT/GETTY IMAGES

Carolina Marín está decidida a ser la mejor jugadora de bádminton de la historia

El objetivo está claro. Carolina Marín quiere ser la mejor jugadora de la historia. Para lograrlo tendrá que revalidar su oro olímpico en Tokio y añade que también quiere ser campeona del mundo por cuarta vez. El Mundial de 2021 tendrá lugar en Huelva, su ciudad natal. Esas dos son sus motivaciones tras haber superado la lesión más importante de su carrera deportiva, los meses de la pandemia que aún continúa y sobre todo tras haber sufrido la pérdida de su padre. Si gana su segundo oro olímpico será la mejor de todos los tiempos. Ninguna mujer ha sido capaz de ganar más de dos Mundiales de bádminton, solo ella.

En el magnífico documental «Carolina Marín, puedo porque pienso que puedo» que se puede ver en Amazon Prime Video, podemos corroborar que, tanto Marín como su entrenador Fernando Rivas, son especiales, únicos e irrepetibles en lo profesional. Carolina es ejemplo de perseverancia, esfuerzo y dedicación. En lo personal comprobamos que son gente de la calle, con sus problemas y sus preocupaciones. 

Regreso en Dinamarca

El Open de Dinamarca ha supuesto la vuelta a la competición para la campeona olímpica onubense tras tantos meses de parón. Se enfrentaba en la final a la japonesa Nozomi Okuhara, bronce olímpico en Río 2016, campeona del mundo en 2017 y subcampeona mundial en 2019.  Con su subcampeonato en Odense (19-21 y 17-21 para Okuhara) 

Carolina confirma que sigue entre las mejores y que poco a poco continúa el camino hacia el gran objetivo. Se trata de seguir sumando puntos y podios para llegar a Tokio siendo cabeza de serie. Tendrá que esperar a 2021 para intentar ganar por primera vez en el Open de Dinamarca, un torneo que se celebra desde 1935. Marín ha hecho autocrítica reconociendo la derrota tras haber cometido muchísimos errores. 

Se le resiste la victoria en 2020. Marín ha sido finalista en Indonesia y en Barcelona y semifinalista en Malasia, Tailandia y en el mítico All England (14 de marzo). 

La próxima cita para la tetracampeona de Europa será en Alemania, en el Saarlorlux Open entre el 27 de octubre y el 1 de noviembre. La última oportunidad para ganar y sumar otro año con al menos un torneo en sus vitrinas. Desde 2014 siempre ha ganado dos o más. 

Ya en 2021 llegará la gira asiática que estaba prevista a finales de 2020. Se disputará en el mes de enero. 

Rafa Nadal es historia del deporte mundial

Dicen que el dinero no da la felicidad pero ayuda. Pude comprobarlo, lo de la felicidad, durante los ocho meses que trabajé para Radio 3W, sin cobrar un euro, pero entrevistando cada semana a dos o tres deportistas españoles. La preparación y la grabación del programa Más allá del fútbol, de dos horas de duración, me tenía ocupado gran parte de la semana. Hubo algo que se me quedó grabado. Siempre recordaré que todos los deportistas que tuve el honor de entrevistar dijeron que el espejo en el que mirarse era Rafa Nadal. Nadie dijo otro nombre. Fueron alrededor de treinta programas, más de setenta entrevistas. 

Estamos hablando del año 2013. En ese momento, Nadal ya era un grande del deporte español. Pero pasados los años, la realidad nos indica que la magia continúa. Que me perdonen todos los deportistas que entrevisté y también los que no tuve oportunidad, pero todos están un escalón por detrás del tenista manacorí. Rafa Nadal es el mejor deportista español de todos los tiempos. Pero también forma parte del club de los deportistas más grandes de la historia. Podría comer en la mesa de Phelps, Bolt, Latinina, Jordan, Woods….

20 grandes

Rafa Nadal acaba de igualar al suizo Roger Federer con 20 Grand Slams. Parecía una utopía, pero para el 13 veces campeón de Roland Garros no existen los imposibles. Para cerrar el círculo, ha alcanzado esas dos míticas cifras habiendo ganado 100 veces en la tierra batida de París. Historia del tenis, del deporte, de nuestra vida. Qué afortunados somos. Hemos coincidido en el tiempo con un deportista legendario, único, irrepetible, gigante, eterno, gigante, grandioso, extraterrestre. Y español.

“SIle” ha ganado a “NOle” en un partido memorable e histórico. Los dos primeros sets (6-0 y 6-2 para el mallorquín) son para enseñarlos en todas las escuelas de tenis del mundo. El 7-5 del tercer set es la confirmación de que no hay nadie, ni habrá nadie como Nadal en tierra batida. Sus 13 Copas de los Mosqueteros son una cifra envidiable para cualquier otro tenista. Imbatible en un siglo. Nadie que ahora mismo esté vivo, verá nada igual. 

Cifras de otro planeta

Las victorias de Rafa Nadal están llenas de registros extraordinarios. A las 13 victorias en Roland Garros, a los 20 títulos en grandes torneos y a los 100 partidos ganados en París, hay que añadir que ha jugado 1.200 partidos en su carrera y que ha ganado 999. Un 83% de efectividad. Solo le superan en victorias Jimmy Connors (1.284), Roger Federer (1.242) e Iván Lendl (1.068). Queda lejos el primer triunfo del balear, precisamente en su casa, en el ATP de Mallorca, aquel 29 de abril de 2002 cuando se impuso al paraguayo Ramón Delgado. 

Para ganar 100 veces en Roland Garros se ha enfrentado a 65 rivales diferentes de 24 países. A los que más ha derrotado, a Djokovic (7) y a Federer (6). La decimotercera Copa de los Mosqueteros la ha alzado a los 34 años y 130 días. El segundo tenista de más edad en lograrlo. El primero también es español, Andrés Gimeno (q.e.p.d) lo logró con 34 años y 306 días. 

También es el tenista que más grandes ha ganado por encima de los treinta años. Ni más ni menos que seis Grand Slams se ha adjudicado el tenista manacorí desde que cumplió los treinta. 

La casa de Nadal

Muchos dijeron que con la pista cubierta, Nadal era menos favorito. Otros dijeron que Dominic Thiem sería el vencedor de este extraño Roland Garros en este terrorífico 2020. Un año en el que todo ha salido al revés menos una nueva victoria de Nadal en la tierra parisina. Rey de Roland Garros. Su casa. Rey de la tierra batida. Más títulos (13) que el resto de los españoles (12) juntos campeones en París. Arantxa Sánchez Vicario ganó 3, Sergi Bruguera 2, Manolo Santana 2. Juan Carlos Ferrero, Albert Costa, Carlos Moyá, Andrés Gimeno y Garbiñe Muguruza 1. 

La primera vez que ganó Roland Garros era 2005. Entre el primero y el decimotercero Roland Garros han pasado 14 años y tres meses. La superioridad de Rafa Nadal en tierra batida es sencillamente aplastante. 445 victorias y 40 derrotas es el balance del mallorquín tras haber ganado a Djokovic en un 11 de octubre de 2020 para la eternidad. 

¿Cuál es el límite? ¿Cuándo dejará de ganar? Sigamos disfrutando de él hasta que diga hasta aquí he llegado. Ese día lloraremos, sin duda. A partir de ese momento comenzaremos a echarle de menos. Miraremos hacia atrás y admiraremos todo lo conseguido por un deportista sideral, infinito, como su museo lleno de triunfos y trofeos. 

El camino hasta alcanzar los 20 títulos de Grand Slam no ha sido fácil. Pero sin duda le ha ayudado su familia. Ejemplo de humildad, sencillez, unión, ilusión y muchos años de trabajo sin descanso. 

Dice su tío, Toni Nadal, que tiene gran parte de culpa de que su sobrino haya alcanzado la cima en el tenis y en el deporte mundial, que le parece muy justo que Federer y Nadal sean considerados los dos mejores jugadores de la historia del tenis. No le falta razón. 

El club de los más de veinte

En la previa de la final de Roland Garros, ya advertía de que Rafa era el favorito para ganar. No se ha equivocado. El que sí lo hizo fue Goran Ivanisevic que veía a Novak Djokovic como ganador. La realidad se ha impuesto y ahora, tanto Federer como Nadal sacan tres grandes de ventaja al tenista serbio. 

Tanto el suizo como el español forman parte del club de los ganadores de 20 o más Grand Slams: Margaret Court 24, Serena Williams 23, Steffi Graf 22 y por detrás aparecen los dos mejores tenistas masculinos de la historia. 

Ambos son ejemplos a seguir. Los niños deberían fijarse en cómo actúan tanto dentro como fuera de las pistas de tenis. Para muestra un botón. La felicitación de Federer a Nadal tras haberle igualado y sabiendo que él tiene cinco años más que el tenista español y que la retirada llegará antes para él. 

El destino ha querido que Nadal haya alcanzado a Federer y sus 20 grandes, el mismo día que Lewis Hamilton ha igualado las 91 victorias de Michael Schumacher en grandes premios de Fórmula 1 y que horas después los Lakers liderados por Lebron James, hayan sumado su anillo número 17 en la NBA, también igualando los 17 títulos de los Boston Celtics. ¿Casualidad? No lo creo. El deporte es maravilloso y Rafa Nadal también. Como dice Marca en su histórica portada: «ERES LO MÁS GRANDE QUE VEREMOS JAMÁS». Tan grande que el diario ha cambiado su nombre por un día. MARCA se ha convertido en RAFA. Magnífica idea que ya usaron tras el oro mundial de Mireia Belmonte. El 28 de julio de 2017 MARCA se convirtió en MIREIA. 

 

LAS IMÁGENES

 

 

 

 

 

LA INFOGRAFÍA (Ferran Morales-Mundo Deportivo)

 

LAS PORTADAS

 

 

 

EL PALMARÉS

 

 

 

Fotos: GETTY, AP, Reuters