Únicas

Una de las acepciones de la palabra “única” en el diccionario de la RAE, indica que es alguien extraordinario, excelente. Así son las mujeres deportistas españolas que han sido capaces de ganar una medalla olímpica: únicas, extraordinarias, excelentes. Podríamos referirnos a muchas más, pero vamos a quedarnos con diez. Nueve son o fueron deportistas que se ganaron el pan de manera individual y una selección que hizo historia en unos Juegos inolvidables para España, los de Barcelona 92. Olímpicas que fueron y siempre serán las primeras en conseguir los logros que consiguieron. 

Blanca Fernández Ochoa

Blanca Fernández Ochoa (Madrid, 22 de abril de 1963- Madrid, agosto de 2019) se marchó al cielo demasiado pronto. Su legado será recordado hasta el final de los tiempos. Fue la primera mujer española en ganar una medalla olímpica. Lo intentó en cuatro ocasiones. Participó en los Juegos de Lake Placid 1980 acabando en la decimoctava posición en el slalom gigante. Fue sexta, logrando diploma olímpico en la misma prueba, en los Juegos de Sarajevo 1984. Acabó quinta en el slalom de los Juegos de Calgary celebrados en 1988. Un nuevo diploma y la decepción tras una caída en la segunda manga del gigante, cuando luchaba por ser campeona. 

Y a la cuarta fue la vencida. El 20 de febrero de 1992 se convirtió en un día histórico para el deporte olímpico español. Blanca Fernández Ochoa ganó la medalla de bronce en el slalom de Albertville. Unos Juegos que recordaremos siempre gracias a ella. La primera de todas. 1 minuto 33 segundos y 35 centésimas fue el tiempo que la llevó al podio. En la primera manga fue segunda (48 segundos y 25 centésimas). En la segunda fue séptima (45 segundos y 10 centésimas) pero gracias a una primera bajada excepcional, consiguió la medalla que llevaba buscando desde 1980. La neozelandesa Annelise Coberger fue plata. La austriaca Petra Kronberger se colgó la medalla de oro. 

Miriam Blasco

Miriam Blasco (Valladolid, 12 de diciembre de 1963) consiguió la primera medalla de oro olímpica de una mujer española. Lo hizo en judo, en la categoría de menos de 56 kilos. En los memorables Juegos de Barcelona y ganando en la gran final a la británica Nikola Fairbrother. Aquel 31 de julio de 1992, en un Palau Sant Jordi abarrotado, Blasco derribó otra barrera que parecía infranqueable. El destino quiso que la campeona y la subcampeona olímpica se enamorasen años más tarde. Están casadas desde 2015.  

Selección femenina de hockey 

La selección femenina de hockey llegó a Barcelona 92 con la ilusión de hacer algo grande. Y vaya si lo hizo. El 7 de agosto ganaron en la final a Alemania por dos goles a uno y consiguieron dos grandes gestas: primer oro olímpico de una selección española y primer  y único oro de una selección femenina hasta la fecha. Estas fueron las campeonas: Natalia Dorado, Virginia Ramírez, Carmen Barea, Silvia Manrique, Mari Ángeles “Masa” Rodríguez, Sonia Barrio, Eli Maragall, Teresa Motos, Maider Tellería, Mercedes Coghen, Nuria Olivé, Anna Maiques, Marivi González y Maribel Martínez

Theresa Zabell

Theresa Zabell (Ipswich, Inglaterra, 22 de mayo de 1965) es una de las más grandes deportistas españolas de todos los tiempos. Podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que es la reina de la vela española. Dos participaciones olímpicas, dos medallas de oro. La única deportista española que es bicampeona olímpica, el resto de integrantes del selecto club de bicampeones son hombres. 3 de agosto de 1992 y 1 de agosto de 1996 esas son las fechas para enmarcar. La primera en Barcelona, la segunda en Atlanta. Zabell lo logró en la clase 470. En la primera ocasión acompañada de Patricia Guerra y en la segunda de Begoña Vía Dufresne

María Vasco

María Vasco (Barcelona, 26 de diciembre de 1975) se convirtió en los Juegos de Sídney 2000 en la primera mujer española en ganar una medalla olímpica en atletismo. Toda una institución de su deporte, participó en cinco Juegos Olímpicos. En los de Atlanta 1996 fue 28ª en los 10 kilómetros marcha. En los de Sídney logró una magnífica medalla de bronce en los 20 km marcha con un tiempo de 1 hora 30 minutos y 23 centésimas y sin sufrir ninguna penalización. Era 28 de septiembre de 2000. En los tres siguientes Juegos, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012 no ganó medalla, pero sí sumó diploma en las tres ocasiones. Un séptimo, un quinto y un octavo puesto que la convierten en una de las más grandes atletas españolas de siempre. Una marchadora excepcional. 

Maialen Chourraut

Maialen Chourraut (San Sebastián, 8 de marzo de 1983) es sin lugar a dudas la mejor piragüista española en la modalidad de slalom o aguas bravas. En tres participaciones olímpicas suma dos medallas. Algo que parecía impensable cuando quedó décimosexta en los Juegos de Pekín 2008 en el K1. Cuatro años después, el 2 de agosto de 2012 en los Juegos de Londres se convirtió en la primera medallista de piragüismo slalom gracias a una enorme medalla de bronce. Y si fue grande aquel metal, el 11 de agosto de 2016 en Río de Janeiro se convirtió en campeona olímpica. 

Lydia Valentín

Lydia Valentín (Ponferrada, 10 de febrero de 1985) es la mejor halterófila española de la historia. Su efectividad es máxima. Tres Juegos Olímpicos, tres medallas ganadas. El dopaje de varias de sus rivales le impidió subir al podio en dos de las tres ocasiones y tuvo que recibir un oro y una plata olímpica años después del día que las ganó limpiamente. Su oro, su plata y su bronce olímpicos los ganó en la categoría de menos de 75 kilos. La primera fue la de plata, ganada en Pekín el 15 de agosto de 2008 tras levantar un total de 250 kilos. La siguiente fue la de oro, campeona olímpica sin subir al podio aquel 3 de agosto de 2012 en Londres. Levantó 265 kilos. Y a la tercera fue la vencida. El 12 de agosto de 2016 en Río de Janeiro se quedó a solo un kilo de ganar la plata. El bronce llegó tras levantar 257 kilos y allí sí pudo emocionarse el día que subió al podio olímpico. 

 

Mireia Belmonte

Mireia Belmonte (Badalona, 10 de noviembre de 1990) es la mejor nadadora española de todos los tiempos. Hizo historia en Río el 10 de agosto de 2016 al convertirse en la primera campeona olímpica de la natación española. Un oro que llegó con mucha emoción, con tres centésimas de ventaja sobre la australiana Groves en la final de los 200 metros mariposa. Belmonte ha participado en tres Juegos Olímpicos y suma cuatro medallas olímpicas, el oro de Río, dos platas y un bronce. En Pekín 2008 no le fue bien, se quedó con las ganas de alcanzar una final. Fue en Londres 2012 donde su talento explotó. Participó en tres finales y ganó dos platas: fue subcampeona olímpica en 200 mariposa y 800 metros libre. Acabó octava en los 400 metros estilos. Cuatro años después sumó un bronce en esta última prueba. Además del oro y el bronce, en Río 2016 fue cuarta en los 800 metros libre, a solo dos segundos de las nadadoras que ganaron plata y bronce. 

Carolina Marín

Carolina Marín (Huelva, 15 de junio de 1993) está a las puertas de ser la mejor jugadora de bádminton de la historia, si no lo es ya. Pentacampeona de Europa, tricampeona mundial y campeona olímpica. En los Juegos de Londres se quedó en la fase de grupos. Pero en los de Río hizo historia el 19 de agosto de 2016. Campeona olímpica venciendo en tres sets a la india Pusarla V. Sindhu. Ganó todos los partidos sin ceder un set hasta la final. En semifinales se impuso a la china Li Xuerui, que cuatro años atrás le impidió pasar de ronda. La ambición de Carolina Marín es de otro nivel. Parece de otro planeta. Acompañada de un magnífico equipo nunca falla. 

Ruth Beitia

Ruth Beitia (Santander, 1 de abril de 1979) es la mejor atleta española de siempre. Su reinado es indiscutible. El salto de altura fue su territorio. Participó en cuatro Juegos Olímpicos y ganó dos medallas. Una de ellas todavía no se le ha entregado, el bronce de Londres 2012, como en el caso de Lydia Valentín, una rival tramposa y dopada impidió que pudiera disfrutar del podio. En Atenas 2004 no se clasificó para la final. Fue cuarta en Pekín 2008. En Londres logró el citado bronce. Y cuatro años después, el 20 de agosto de 2016 en Río, se proclamó campeona olímpica, la primera atleta española en conseguirlo. Saltó a la primera 1,88m, 1,93m y 1,97m. Esta última altura le valió para ganar un oro que brilla más que todas sus medallas mundiales y europeas. Ni ella ni ninguna de sus rivales fueron capaces de saltar dos metros. 

España en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000

Llegaba España a los Juegos de Sídney 2000 tras haber sacado matrícula de honor en Barcelona 1992 y tras una actuación muy buena en Atlanta 1996. Los precedentes eran 22 y 17 medallas respectivamente. Por eso las once medallas ganadas en tierras australianas fueron un jarro de agua fría. Los tres oros, las tres platas y los cinco bronces supusieron un bajonazo para el equipo olímpico español. Es verdad que los diplomas fueron muchos, más de cuarenta, concretamente cuarenta y tres. También es cierto que los cuartos puestos fueron once. Que los quintos fueron seis. Pero al final de unos Juegos lo que todo el mundo mira son las medallas, la posición de cada país en el medallero. España acabó en la vigesimoquinta posición. 

La delegación española en Sídney fue la más numerosa de la historia tras la de Barcelona 92. Trescientos veintiún atletas, doscientos dieciséis hombres y ciento cinco mujeres, viajaron a Australia en busca de la gloria olímpica. Los once metales españoles llegaron en once deportes diferentes. Otro indicador claro de lo que ocurrió. Es raro que España no repita podio en uno o más deportes en una misma edición de los Juegos. Judo, natación, ciclismo en pista, mountain bike, gimnasia artística, taekwondo, tenis, atletismo, fútbol, boxeo y balonmano fueron las disciplinas donde se colgaron las medallas. 

Tres días para inaugurar el medallero

Tres días tardó España en inaugurar su medallero. Y lo hizo por partida doble gracias a dos mujeres el 18 de septiembre de 2000. La judoca Isabel Fernández ganó la medalla de oro en judo y la nadadora Nina Zhivanevskaya se colgó el bronce olímpico en natación. 

Isabel Fernández llegaba a Sídney como una de las grandes favoritas a las medallas. Cuatro años antes, en Atlanta 96, había sido bronce. Varias medallas europeas. Campeona del mundo y de Europa en la categoría de menos de 57 kilos, buscaba la triple corona. Y lo consiguió. Sumaba así una nueva medalla para el judo español tras los dos oros de Barcelona y la plata y los dos bronces ganados en Atlanta. 

Con el oro olímpico, la judoca alicantina, igualaba a Miriam Blasco y conquistaba la triple corona. El camino hacia el oro comenzó contra la mongola Erdenet a la que ganó en tan solo dos minutos. Después ganó por Yuko a la estadounidense Wilson. En el siguiente combate se impuso a la japonesa Kusakabe por Koka. El pase a la final lo logró por Yusei-Gachi (lo decidieron los jueces). 

En la final se impuso a la cubana Driulys González. La rival que le quitó el título en el último Mundial. Esta vez no fue así. Isabel Fernández ganaba el oro gracias a un Waza-Ari. “Tantos años soñando con esto y ahora no me lo creo, todavía no sé lo que he conseguido. Dentro de unos días, miraré la medalla, la tocaré y entonces me lo creeré” dijo la campeona olímpica española. 

La primera nadadora

Nina Zhivanevskaya se convirtió en la primera nadadora española en ganar una medalla olímpica. Nacida en Rusia pero nacionalizada española, ganó el bronce en los 100 metros espalda. Para ello tuvo que batir su propio récord de España con un tiempo de 1:00.89. Nina tuvo que remontar. En los primeros cincuenta metros iba en quinto lugar. 

Zhivanevskaya ya había sido bronce olímpico ocho antes. En Barcelona 92 ganó con el Equipo Unificado, cuando aún era rusa, el 4×100 estilos. “Estoy muy contenta. Es mi primera medalla olímpica individual. Me siento feliz, pero siempre quiero más. Quiero el oro” dijo tras subir al podio. Treinta y cuatro centésimas le separaron de la plata y sesenta y ocho de ser campeona. 

Unos días después tuvo una segunda oportunidad para lograrlo en los 200 metros espalda. La prueba que mejor se le había dado ese año. Esa y no la lograda en los 100, era la medalla “segura” en Sídney. Nina acabó sexta. Un diploma que supo a poco. 

El rey de la pista

En Atlanta 1996 acabó sexto en la prueba de puntuación. Fue una decepción total cuando estaba luchando por las medallas. Joan Llaneras, el mejor pistard español de todos los tiempos, se convirtió en campeón olímpico el 20 de septiembre de 2000. El velódromo Dunc Gray vio cómo se tomaba la revancha y ganaba la primera de sus cuatro medallas olímpicas. El oro olímpico se había convertido en una obsesión y logró el sueño de todo deportista. 

“Soy el tío más feliz del mundo. Siempre pensé que en Atlanta merecía más de lo que conseguí. Luego gané cuatro mundiales, pero lo que más quería era esta victoria. Me he tirado cuatro años entrenando solo para esto” dijo Llaneras. Sin duda uno de los más grandes deportistas españoles de la historia. Siempre estará en los primeros lugares del medallero olímpico de nuestro país.  Un día más tarde de alcanzar la gloria y de colgarse la medalla de oro, acabó decimotercero en la prueba de Madison junto a Isaac Gálvez. Ya era campeón olímpico y eso era lo importante. 

El bronce agridulce de Marga Fullana

El 23 de septiembre de 2000 llegó la cuarta medalla para España en los Juegos de Sídney. La tercera de una mujer. Marga Fullana llegaba como bicampeona del mundo de mountain bike y sin duda como una de las grandes favoritas a las medallas y sobre todo a la de oro. Tres meses antes de los Juegos, había arrasado en el Mundial celebrado en Sierra Nevada donde logró la medalla de oro con una ventaja de tres minutos y medio sobre la subcampeona, la canadiense Alison Sydor

La ciclista española lideró buena parte de la prueba hasta que se cayó. La carrera tenía 35 kilómetros de recorrido. Fue a nueve del final cuando todo comenzó a torcerse. La italiana Paola Pezzo (bronce mundial y oro olímpico en Atlanta 96) se cruzó en la trayectoria de Fullana que acabó en el suelo. Y no solo eso, la suiza Barbara Blatter también superó a la balear. Una medalla de bronce que llegó con polémica. La reclamación no prosperó y Fullana se tuvo que conformar con el tercer puesto.

“Sin mi caída no sé quién hubiera ganado, si Pezzo o yo, pero por lo menos me ha privado de la posibilidad de disputarle la victoria. Quizás dentro de unos días valoraré esta medalla, pero ahora me sabe a poco, había venido a por el oro”. Así ha recordado dos décadas después cómo logró aquel bronce en el diario Última Hora : https://www.ultimahora.es/deportes/otros-deportes/2020/08/31/1193087/anos-del-hito-olimpico-marga-fullana.html

No fue la última participación olímpica de Fullana. También formó parte de la delegación española en Atenas 2004 y Pekín 2008. 

La primera de Deferr

Diecinueve años tenía Gervasio Deferr cuando se colgó la medalla de oro en los Juegos de Sídney el 25 de septiembre de 2000. En ese momento nadie lo sabía, pero ocho años más tarde terminaría su trayectoria olímpica con otras dos medallas más, un oro y una plata. Pocos deportistas españoles pueden presumir de haber ganado una medalla en tres Juegos Olímpicos consecutivos

El Superdome le vio proclamarse campeón olímpico en la prueba de salto. Su especialidad era el suelo, pero no logró clasificarse para la final. Salió a por todas y se colgó el oro con dos saltos sensacionales. La medalla en este aparato no estaba en las quinielas. Pero lo bordó. Clavó los dos intentos. Da gusto verlos repetidos una y otra vez. El primero fue puntuado con 9.800 y el segundo con 9.625. Resultado final: 9.712. Campeón olímpico sin haber llegado a la veintena. Gigante. Irrepetible Gervasio Deferr. Superó al ruso Bondarenko (9.587) y al polaco Blanik (9.475). 

“Esta medalla es muy importante porque premia el esfuerzo no solo mío, sino de toda la gimnasia española, que ha subido mucho de nivel. Es como para flipar, estoy aquí, en los Juegos Olímpicos, con todos los mejores y de repente voy y gano un aparato. Y encima que no es el mío. Es increíble”. 

España sumaba cinco medallas, tres oros y dos bronces. Tres mujeres y dos hombres ya formaban parte de la historia olímpica española. Quedaba menos de una semana para intentar mejorar el resultado. 

Esparza abre la lata del taekwondo

El taekwondo debutó como deporte olímpico oficial en los Juegos de Sídney. El 27 de septiembre llegó la medalla de Gabriel Esparza en la categoría de menos de 58 kilos practicante de taekwondo desde que tenía siete años. Llegaba siendo tricampeón europeo y subcampeón mundial.

Participaron catorce taekwondistas. El español pasó exento a los cuartos de final donde se impuso al marroquí Sekkat por 3 a 1. En semifinales se enfrentó al húngaro Salim al que venció claramente por 5 a 0. 

En la gran final le tocó enfrentarse contra el griego Mouroutsos. Estuvieron igualados en los dos primeros asaltos. Pero en el tercero ganó el griego con claridad. Oro para él y plata para el español. 4 a 2 fue el resultado. 

“He perdido por burro. Me duele no haber logrado el oro, pero en frío seguro que me sentiré bien. El griego ha sido más listo que yo en el último minuto” dijo Esparza. 

El tenis nunca falla

El mismo día que Gabriel Esparza se convirtió en subcampeón olímpico, los tenistas Albert Costa y Álex Corretja ganaron la medalla de bronce en el torneo de dobles. En primera ronda vencieron a los argentinos Chela y Zabaleta en dos sets (6-3 y 6-4). En el siguiente partido tuvieron que remontar ante los checos Novak y Rikl. Perdieron el primer set 6-7 y se impusieron en los siguientes por 7-5 y 6-4. 

En cuartos de final los tenistas españoles tuvieron que volver a remontar. Esta vez a los bielorrusos Mirnyi y Volchkov. El resultado fue 6-7, 6-3 y 7-5. En semifinales llegaron palabras mayores. Se cruzaron contra los australianos Woodbridge y Woodforde. Cayeron por 6-3 y 7-6. 

En el partido por la medalla de bronce, de nuevo otra remontada para ganar. Perdieron el primer set contra los sudafricanos Adams y De Jager por 2-6. Después ganaron el segundo y el tercero por 6-4 y 6-3 respectivamente. El New South Wales Tennis Centre vio como Costa y Corretja se pegaban un pico como habían prometido si ganaban una medalla.

“Participar en unos Juegos es muy bonito, pero ganar una medalla es la leche y además con Albert, que es uno de mis mejores amigos en el circuito” dijo Corretja. “Un triunfo así solo se puede comparar con la Copa Davis, pues aunque lo consigues tú luego sientes que lo compartes con todo el equipo” celebró el bronce Costa.  

La histórica medalla de María Vasco

Una medalla y tres diplomas olímpicos adornan el museo particular de la atleta María Vasco. La marchadora española hizo historia en Sídney 2000 al convertirse en la primera atleta de nuestro país que ganaba una medalla olímpica. Fue de bronce y la ganó en los 20 kilómetros marcha el 28 de septiembre de 2000.

Fue una carrera en la que no sufrió ninguna sanción y que estuvo llena de descalificaciones de grandes favoritas para las medallas. María Vasco supo competir a la perfección para alcanzar el gran objetivo de su vida. Solo tenía 24 años y alcanzó el podio olímpico. 

La china Wang Liping ganó el oro con un tiempo de 1 hora 29 minutos 05 segundos. La noruega Kjersti Tysse-Plätzer se colgó la plata con un tiempo de 1 hora 29 minutos 33 segundos. María Vasco (1 hora 30 minutos 23 segundos) no esperaba la medalla de bronce: “me conformaba con estar entre las ocho primeras, y no tenía ni idea de la gente que estaban descalificando por delante. Siempre le dije a mi familia que no me retiraría sin ganar al menos una medalla. Lo que no podía imaginar es que sería en los Juegos”. 

Tras el bronce de Sídney 2000, María Vasco siguió compitiendo maravillosamente. Sus tres diplomas olímpicos logrados lo corroboran. En Atenas 2004 fue séptima, en Pekín 2008 fue quinta y en Londres 2012 acabó en octavo lugar. En 2008 se quedó a solo trece segundos de ganar otro bronce y a dieciocho segundos de ser subcampeona olímpica. 

Buscaban el oro y se tuvieron que conformar con la plata

La selección masculina de fútbol llegó a Sídney con la vitola de favorita. Con todas las cartas encima de la mesa para repetir el oro ganado en Barcelona 92. Quedó encuadrada en el grupo B. Ganó 3-0 a Corea del Sur en el debut. Perdió contra Chile por 3-1 y venció a Marruecos por 2-0. 

En cuartos de final, un gol de Gabri a cuatro minutos del final, valió para ganar a Italia por uno a cero. En semifinales el rival fue Estados Unidos. España se impuso por tres goles a uno. Por el equipo español marcaron Tamudo (minuto 16), Angulo (minuto 25) y José Mari (minuto 87). 

La selección española alcanzaba el objetivo de la final. Quedaba igualar a la Quinta del Cobi y su oro del 92. Camerún, que había ganado a Chile en la semifinal, era el rival. 30 de septiembre de 2000. España se va al descanso con un resultado fantástico. Xavi (minuto 2) y Gabri (minuto 47) ponen el dos a cero en el marcador. Una ventaja que podría haber sido mayor. Angulo falló un penalti en el minuto 5. 

Oportunidad perdida

Tras la reanudación la ventaja se fue al traste. Un gol en propia meta de Amaya en el minuto 53 y otro de Samuel Eto´o en el 58 igualaron la final cuando parecía que estaba todo controlado y a favor de España. Se llegó a los penaltis. Amaya fue el único jugador que falló y supuso la victoria y el oro para Camerún. España mereció más pero se quedó con la plata. Amaya recordará siempre el partido. Marcar un gol en tu propia portería y fallar un penalti decisivo en el mismo partido, es el colmo de la mala suerte.

Xavi Hernández, que marcó de falta nada más empezar la final, dijo: “ahora nos sabe a poco pero yo me siento orgulloso de esta plata. Pocos futbolistas tienen una medalla olímpica”. Ganaron la plata los siguientes jugadores: Aranzubía, Lacruz, Marchena, Amaya, Puyol, Albelda, Xavi, Angulo, Velamazán, Tamudo, José Mari, Gabri, Capdevila, Toni, Ferrón, Luque, Felip, Romero, Ismael y Vergara

La segunda de Lozano

Rafa Lozano se había colgado la medalla de bronce en los Juegos de Atlanta 1996. En los de Sídney 2000 repitió podio en la categoría de menos de 48 kilos, pero subió hasta el segundo escalón. El boxeador español pasó exento a la segunda ronda donde se impuso al filipino Lerio. En cuartos de final ganó al keniata Bilali. En la semifinal venció al norcoreano Kim Un-Chol.

El francés Brahim Asloum de orígen argelino fue el rival en la final. Lozano tuvo que conformarse con la medalla de plata: “falló la forma de puntuar y eso me obligó a hacer otra pelea. Me duele no ser oro, pero valoro esta plata”. “Balita” le dedicó el subcampeonato olímpico a su hija Sofía de tan solo cuatro meses. 

La última medalla llegó gracias al balonmano

Ocurrió en los Juegos de Atlanta y la historia se repitió cuatro años más tarde. La selección masculina de balonmano dio a España la última medalla de los Juegos de Sídney. Es 30 de septiembre. El último partido de Iñaki Urdangarín con España y gana el bronce olímpico, como en 1996. Después ya sabemos lo que ocurrió fuera del deporte.

España quedó encuadrada en el grupo B. Ganó tres partidos (Túnez, Australia y Eslovenia) y perdió dos (Francia y Suecia). En cuartos de final, otro rival difícil para la selección española: Alemania. España se impone por 27 a 26 y vuelve a luchar por las medallas. 

Suecia gana en semifinales por 32 a 25 y toca buscar el bronce para igualar el mejor resultado olímpico del balonmano español. España gana a Serbia y Montenegro por 26 a 22 y acaba en tercera posición. Es la undécima medalla para España en los Juegos de Sídney. Ganaron el bronce en balonmano: Barrufet, Dujshebaev, Garralda, Guijosa, Lozano, Masip, Núñez, Olalla, Pérez, O´Callaghan, Ortega, Ugalde, Urdangarín, Urdiales y Xepkin

España ganó un montón de diplomas en los Juegos de Sídney. Once cuartos puestos y seis quintos, que bien podrían haber significado un subidón en las medallas. Se lograron siete sextos puestos, nueve séptimos y otros diez octavos lugares. 

 

FOTOS: AFP, EFE, Reuters, Getty