Gigantes del deporte español sin fecha de caducidad

Estamos acostumbrándonos a que el mundo pegue cambios cada dos por tres. Nadie sabe qué va a pasar dentro de un minuto. Todo puede dar un vuelco en un instante. La vida te cambia en un abrir y cerrar de ojos. Vivimos en una incertidumbre constante. Los que no cambian y parece que no tienen fecha de caducidad por el momento son una generación magnífica de deportistas españoles que siguen ahí quince o más años más tarde que cuando empezamos a verles triunfar. 

Hasta hace unos años el diario Marca sacaba un anuario del deporte en el mes de enero. Repasaba fabulosamente todo lo acontecido en los últimos doce meses tanto en el deporte nacional como en el internacional. Toca tirar de hemeroteca y vamos a viajar al año 2005. Para que comprobemos que hay cosas que no han cambiado. Para que veamos que algunos deportistas españoles llevan más de quince años haciéndonos vibrar en sus respectivas disciplinas.

Fernando Alonso

Cogemos el anuario de 2005 y vemos en su portada al gran protagonista de aquel año. El piloto asturiano Fernando Alonso (Oviedo, 29 de julio de 1981) ganaba su primer Mundial de Fórmula 1 y se convertía en leyenda viva del automovilismo español.  A sus casi 40 años ya sabemos todo lo que ha ganado. Podría haberse retirado sin problemas. Ahí sigue dando guerra entre los mejores del circuito. 

Alejandro Valverde

Pasamos algunas páginas y nos encontramos con otro gigante del deporte español. El ciclista Alejandro Valverde (Las Lumbreras, Murcia, 25 de abril de 1980) ganaba la décima etapa del Tour de Francia con final en Courchevel por delante de Armstrong. Además fue subcampeón en el Mundial celebrado en Madrid. A sus 41 años recién cumplidos acaba de ser tercero en la Flecha Valona, cuarto en la Lieja-Bastoña-Lieja y quinto en la Amstel Gold Race. No descarta continuar un año más encima de la bicicleta. Nos deja sin palabras. Queremos verle en el podio olímpico. Sería el broche de oro a una carrera sensacional. 

Rafael Nadal

Parece que siempre ha estado ahí. Lo de Rafael Nadal (3 de junio de 1986) es algo fuera de lo normal. En 2005, concretamente el 5 de junio de ese año, conquistó su primer título en Roland Garros. Pero no solo eso, ganó otros diez torneos más, siete en tierra batida más el grande logrado en París. En ese año también ganó por primera vez el Trofeo Conde de Godó. A día 26 de abril de 2021 suma trece Roland Garros, doce Condes de Godó y un sin fin de títulos más que lo elevan a lo más alto del tenis mundial. 20 Grand Slams, más de 1.000 partidos jugados a sus espaldas y convertido en rey indiscutible de la tierra batida. 


Teresa Portela

Ninguna española ha participado en seis Juegos Olímpicos. Solo ella. La piragüista Teresa Portela (Cangas de Morrazo, Pontevedra, 5 de mayo de 1982) lo logrará en Tokio 2020. Posiblemente será la última oportunidad para que se suba a un podio olímpico. Algo que se le ha quedado muy cerca en varias ocasiones (2 quintos puestos en Atenas 2004, 5ª en Pekín 2008, 4ª en Londres 2012, 6ª en Río 2016). Miramos la hemeroteca y vemos que en 2005 ganó tres medallas en los Mundiales de Zagreb (oro en K1-200, plata en K2-200 y bronce en K4-200 metros) y que fue pentacampeona nacional. No descarta seguir compitiendo después de los Juegos de Tokio. 

Pau Gasol

No hay discusión. Sin duda Pau Gasol (Barcelona, 6 de julio de 1980) es el mejor jugador español de baloncesto de la historia. Lo ha ganado todo con la selección española, tiene dos anillos de la NBA ganados con los Lakers. Ha jugado en varios equipos de la mejor competición baloncestística del planeta. Hace poco ha regresado al Barcelona. Al equipo donde nació su leyenda. Acaba de meter 16 puntos al Andorra y le han dado un 19 de valoración. Cuando todo parecía perdido, ahí está de nuevo. En 2005 jugaba en los Grizzlies de Memphis, el primer equipo en el que asombró en la NBA. No pudo jugar el Eurosbasket celebrado en Serbia y Montenegro. España acabó en cuarto lugar. El único Europeo celebrado en el siglo XXI en el que España no ha logrado medalla. 

¿Qué más cosas ocurrieron en el deporte en 2005?

2005 fue un año espectacular para el motor español. En el gráfico de arriba, publicado en el anuario de Marca, se puede comprobar fácilmente. Triunfos de Dani Pedrosa, Marc Coma, Laia Sanz… El búlgaro Veselin Topalov fue campeón mundial de ajedrez. La pertiguista rusa Yelena Isinbayeva se convirtió en la primera mujer que superaba los cinco metros. El jamaicano Asafa Powell dejaba el récord mundial de 100 metros lisos en 9.77. El Real Madrid ganaba la liga ACB de baloncesto en Vitoria gracias a un triple de Alberto Herreros y a una remontada inolvidable. El Maccabi ganaba la Euroliga con Sarunas Jasikevicius en sus filas. 

El Barça ganaba la Copa de Europa en balonmano y España ganaba su primer Mundial masculino. Lance Armstrong ganaba su séptimo Tour. Años después sabríamos que todo había sido mentira. María José Rienda acabó tercera en la general de la Copa del Mundo de Gigante. La selección española de fútbol sala ganaba el Campeonato de Europa. Rafa Martínez se proclamó campeón de Europa de gimnasia artística. Tiger Woods, sí, también estaba por ahí en 2005, ganaba el Open Británico y el Masters de Augusta de golf. 

Medallas de «viejos» conocidos

La selección masculina de hockey hierba ganó el oro en el Europeo celebrado en Leipzig. Edurne Pasaban alcanzó el octavo «ochomil» de su carrera deportiva como alpinista. Valentino Rossi, sí, también estaba por ahí como Tiger Woods, ganó su séptimo Mundial de motociclismo, el cuarto en la categoría reina. David Meca ganó la única medalla de oro española en los Mundiales de natación celebrados en Montreal. Fue campeón en la prueba de 25 kilómetros en aguas abiertas. Además cruzó el Canal de la Mancha por segunda vez. 

El equipo español de natación sincronizada ganó cuatro medallas en Montreal. Gemma Mengual formó parte en las cuatro: plata en dúo con Paola Tirados, y tres bronces en solo, combo y equipo. Almería acogió los Juegos del Mediterráneo. España sumó más metales que nunca en esta competición: 152, solo por detrás de italianos y franceses. Aquel año fue el de la primera decepción olímpica para Madrid, Londres fue la elegida para organizar los Juegos de 2012. Belén Asensio fue campeona mundial de taekwondo en peso minimosca. 

La americana Lindsay Davenport cerró el año como número 1 del tenis femenino. El suizo Roger Federer, sí, también estaba por ahí como Rossi y Woods, era número 1 y en 2005 conquistó Wimbledon y US Open y fue semifinalista en Roland Garros y en el Open de Australia. 

 

Mis fotos deportivas preferidas: Saúl Craviotto y Carlos Pérez Rial en Pekín 2008

23 de agosto de 2008. España está conmocionada por el accidente, días antes, del avión de Spanair en las cercanías del aeropuerto de Barajas. En Pekín se celebran unos excelentes Juegos Olímpicos y solo faltan unas horas para su clausura. El objetivo de los dos protagonistas de la foto era el podio en la prueba de piragüismo K2 500 metros. Sus nombres, Saúl Craviotto Rivero (Lleida, 3 de noviembre de 1984) y Carlos Pérez Rial, “Perucho” (Cangas de Morrazo, Pontevedra, 12 de abril de 1979). Ambos son policías de profesión. 

La imagen lo dice todo. No solo han ganado una medalla, sino que acaban de convertirse en campeones olímpicos. Nadie contaba con este oro. Otro oro histórico para el deporte español y para el piragüismo que nunca falla. Solo era la segunda vez que compartían embarcación de manera oficial. La primera fue en el Europeo de meses antes donde se colgaron la medalla de plata. 

“Sabíamos que podíamos hacerlo bien, pero nunca piensas en ser campeón olímpico” dijo Craviotto al finalizar la prueba. Le podemos ver el primero en la foto de Kirsty Wigglesworth. Aprieta el puño de su mano derecha y grita de alegría mientras sujeta la pala con la mano izquierda. Es uno de los momentos más grandes de la carrera deportiva de un hombre que lo ha ganado todo y que, en ese instante, seguro que no imaginaba que ganaría tres medallas olímpicas más en los siguientes Juegos Olímpicos. 

Un oro muy valioso pero inesperado

“Perucho” también grita. Parece que más que Saúl, por las venas reflejadas en su cuello. Detrás de las gafas vemos sus ojos cerrados y también sujeta la pala con la mano izquierda. Acaba de conseguir el mayor triunfo de su carrera deportiva. La alegría es tremenda. No es para menos. Un oro inesperado pero muy valioso que llegó en 1 minuto y 28 segundos. 1:28,736 para ser exactos. Sobre las aguas del Parque Olímpico de Piragüismo de Shunyi. Esta vez sí pudieron con la pareja alemana, campeona de Europa en el mes de mayo de 2008. 

Craviotto y Pérez, dos de los deportistas españoles que forman parte del club de ganadores de la triple corona. Campeones olímpicos, mundiales y europeos. 

KIRSTY WIGGLESWORTH/AP PHOTO

 

Los siete oros de Río 2016

Todo el que me conoce un poco sabe que el deporte y los Juegos Olímpicos son algo muy importante en mi vida. El verano de 2016 me tocó vivir la cita olímpica en tres lugares diferentes: Benalmádena, Cuenca y Madrid. Desde Barcelona 92 había seguido todos los Juegos en casa salvo los de Atenas 2004, que también los vi durante unos días en el pueblo de mi padre, Berlanga de Duero (Soria).

Los de Río 2016 fueron unos Juegos Olímpicos especiales. Lo entenderemos si miramos al medallero final. España ganó diecisiete medallas. Los números finales estuvieron en la horquilla habitual de ediciones anteriores. Pero hubo algo que cambió, el número de campeones olímpicos. Una cifra que llegó a alcanzar los trece en el mágico verano del 92. En Atlanta 1996 y en Pekín 2008 se llegó a los cinco oros. En Brasil se llegó más lejos, no al nivel de Barcelona, pero España sumó siete. Un resultado magnífico. Cuatro de los siete campeones fueron mujeres. El mejor resultado dorado del deporte femenino en casi un cuarto de siglo.

Los siete oros llegaron en siete días diferentes. Cuatro lo hicieron en deportes de agua: una en natación y tres en piragüismo. El tenis, el bádminton y el atletismo fueron el resto de disciplinas donde sonó el himno español.

10 de agosto

Noche del 10 de agosto en Brasil. Madrugada del 11 de agosto en España. Llega el primer oro para España. Estoy pasando unos días en el apartamento de unos amigos en Benalmádena (Málaga). Todos duermen menos yo. Volumen de la televisión en el cero para no molestar. Tarda en llegar el momento. Por fin sale a la piscina Mireia Belmonte. Dispuesta a hacer historia en la final de 200 metros mariposa. Con suspense y gracias a una carrera sensacional y a una última brazada inolvidable, la mejor nadadora española de siempre, se convierte en campeona olímpica con tres centésimas de ventaja sobre la subcampeona, la australiana Groves. No puedo gritar. Contengo la emoción, pero lloro como un niño. Mireia abre la lata de los oros. Cuatro días antes había abierto la del medallero español con el bronce en los 400 metros estilos.

11 de agosto

Tras haber dormido tres horas, amaneció un nuevo día de sol y playa. Por la tarde teníamos previsto ir a Mijas, otro lugar maravilloso de la costa malagueña. De camino vi el siguiente oro español. En el móvil. Nos los dicen hace años y no nos los hubiéramos creído. En la parte trasera del coche de mis amigos, vi ganar a Maialen Chourraut en piragüismo aguas bravas. El destino o la casualidad quisieron que el oro llegase antes de entrar en el parking. Chourraut se superaba a sí misma y subía dos escalones en el podio con respecto a Londres 2012 donde conquistó la medalla de bronce. Una gesta increíble de la piragüista vasca.

12 de agosto

El tercer oro para España en Río 2016 también lo vi en tierras malagueñas. De nuevo tocó trasnochar. 12 de agosto en Brasil. Rafa Nadal y Marc López luchan por el oro contra la pareja rumana. Nadal ya sabe lo que es ganar un oro olímpico (Pekín 2008). Repite esta vez acompañado de su amigo.Fue una final emocionante que se resolvió en tres sets. Ganaron los españoles el primero, igualaron los rumanos en el segundo y certificaron el oro, Nadal y López, en el tercero y definitivo. De nuevo, me tocó vivirla en silencio.

 

16 de agosto

El 16 de agosto nos fuimos a pasar unos días a la Casa del Canónigo en Caracenilla (Cuenca). Ese día llegó el cuarto oro para España en los Juegos de Río. De manera inesperada el piragüista Marcus Cooper se impuso en el K1-1000 metros con una remontada espectacular. Lo vi mientras comíamos en un restaurante en un pueblo cercano a la casa rural, en Huete.

18 de agosto

Tras pasar dos noches en Caracenilla tocaba regresar a Madrid. Decidimos pasar el día en el embalse de Buendía. El quinto oro de España llegó de nuevo desde el agua. Mientras buscábamos sitio para aparcar cerca del embalse, Saúl Craviotto y Cristian Toro hacían historia en el K2-200 metros. Tercer título para el piragüismo español en Río. Craviotto conseguía así su tercera medalla olímpica. Los baños en el embalse me sentaron genial aquel 18 de agosto. Me imaginaba a Craviotto y a Toro apareciendo a lo lejos con su medalla de oro colgada del cuello siendo aplaudidos por las pocas personas que estábamos allí.

19 de agosto

De los siete oros de España, solo viví los dos últimos en mi casa de Madrid. El sexto llegó la tarde del 19 de agosto gracias a Carolina Marín. La mejor jugadora de bádminton que ha tenido y tendrá España, llegaba como una de la grandes favoritas a las medallas y se colgó un oro que recordaremos siempre. Ella emocionada en Río y yo en mi sofá. Acordándome de aquella entrevista que tuve el honor de hacerle antes de que empezasen a llegar los éxitos internacionales. Marín demostrando una vez más su lema: «puedo porque pienso que puedo».

20 de agosto

La traca final llegó el 20 de agosto. De madrugada. Tras haber pasado la tarde tomando cañas y tapas en una de las terrazas del Parque de Aluche, volvimos a casa a tiempo para ver ganar un oro histórico para el atletismo español. Ruth Beitia se convertía en la primera atleta en ganar un título olímpico para nuestro país. Un salto de altura para la eternidad. Como el abrazo que le dio a su entrenador Ramón Torralbo, su 50%, al confirmarse que era campeona olímpica.

 

Nueve nombres que quedan en la historia olímpica para siempre. Siete medallas de oro conquistadas por Mireia Belmonte, Maialen Chourraut, Carolina Marín, Ruth Beitia, Rafa Nadal, Marc López, Saúl Craviotto, Cristian Toro y Marcus Cooper.

 

 

La duración de las medallas olímpicas: David Cal

Ganó medallas en todas las finales olímpicas en las que participó. Y si llega a aguantar a la siguiente cita seguramente también lo habría conseguido. David Cal Figueroa (Pontevedra, 10 de octubre de 1982) es el más grande deportista olímpico español de la historia. Campeón olímpico y ganador de otras cuatro medallas de plata, le convierten en el único deportista de nuestro país capaz de ganar cinco metales olímpicos. Sin embargo, pocas veces sale en los puestos de honor de las clasificaciones de los mejores de todos los tiempos. 

De Atenas 2004 a Londres 2012 pasando por Pekín 2008, fue siempre una baza segura en las quinielas de posibles medallistas españoles. La falta de motivación por competir le hizo poner fin a una trayectoria magnífica en el camino a los Juegos de Río 2016. “Ganar otra medalla era más de lo mismo” dijo cuando se retiró. Y añadió: “he disfrutado mucho más de lo que he sufrido en una piragua”.

5 medallas en tres Juegos Olímpicos

¿Cuánto tiempo necesitó en competición David Cal para ganar sus cinco medallas olímpicas en tres Juegos? La respuesta es poco más de quince minutos. Un oro y cuatro platas logradas en un cuarto de hora. Así podría llamarse la película olímpica del piragüista gallego. 

David Cal ganó dos medallas en los Juegos de Atenas. La primera llegó el 27 de agosto de 2004. El estreno en el medallero olímpico fue inmejorable. Un oro gigante en C1-1000 metros el que invirtió un tiempo de 3:46.201. La salida fue lenta, más tranquila que la de sus rivales. Alcanzó el primer cuarto de la prueba en séptimo lugar. Pero a partir de los 500 metros, cuando sus rivales comenzaban a perder fuerza, se situó en cabeza y no se bajó del primer lugar hasta el final. Derrotó al alemán Andreas Dittmer, imbatido desde 1998 y oro en Sidney cuatro años antes. El checo Martin Doktor, campeón en Atlanta 1996, solo pudo ser quinto. El húngaro Attila Vajda se llevó la medalla de bronce. 

Oro y plata en Atenas

Un día después de convertirse en campeón olímpico y dejar su nombre sellado para siempre en la historia de los Juegos, ganó la medalla de plata en C1-500 metros. Una prueba mucho más explosiva. Según los expertos, el piragüista acaba con el ácido láctico por las nubes, quemando los brazos de los palistas. Cal se quedó a unas milésimas del oro. Invirtió 1:46.723. Esta vez pudo con él el alemán Dittmer que mejoró su bronce logrado en Sidney 2000. Fue tercero el ruso Opalev.

La segunda medalla olímpica de David Cal llegó precedida de un susto. Eran las seis y cuarto de la mañana y el gallego no había aparecido para desayunar. Subieron a buscarle a su habitación y resultó que se había puesto el despertador a las seis de la tarde en lugar de a las seis de la mañana. La final se celebró poco antes de las ocho de la mañana.

Dos platas en Pekín

En los Juegos de Pekín también sumó dos medallas. Ambas fueron de plata. La primera llegó el 22 de agosto de 2008. El piragüista español perdía su corona, pero se convertía en subcampeón con un tiempo de 3:52.751, seis segundos más lento que en 2004. Fue una carrera lenta. El húngaro Vajda, bronce en Atenas y en ese momento campeón mundial, se llevó la medalla de oro. En los primeros 250 metros David Cal se colocó en sexto lugar. Después comenzó la remontada hasta llegar a la segunda posición que ya mantuvo hasta la meta.

El 23 de agosto se colgó su cuarta medalla olímpica. Medalla de plata en C1-500 metros. Mismo resultado que cuatro años atrás. Cal salió bien. A mitad de carrera se colocó en tercera posición y después subió un puesto. No pudo hacer nada para alcanzar al ruso Opalev, que se colgó el oro. El tiempo de David Cal fue dos segundos más lento que en Atenas, 1:48.397. El gallego igualaba en ese momento a Joan Llaneras y a Arantxa Sánchez Vicario en el club de cuatro veces medallistas olímpicos. 

“Cuatro pruebas y cuatro medallas” decía su entrenador Suso Morlán (qepd) y añadía “Es verdad que veníamos a por dos oros, habíamos entrenador para ello, pero su peor resultado en unos Juegos es el segundo escalón del podio. Pocos pueden decirlo. Aspira a todo en Londres”.

La quinta en Londres

Y llegaron los Juegos de Londres 2012 y David Cal se colgó su quinta medalla olímpica. Nadie ha ganado tantas como él hasta el momento. Eso sí, llegó con bastante sufrimiento. El 8 de agosto de 2012 quedará marcado para siempre como el día que un piragüista gallego ganó su quinta medalla en cinco finales disputadas. 3:48.053 fue el tiempo de la quinta. Solo superado por el alemán Sebastian Brendel en C1-1000 metros. Tres Juegos Olímpicos consecutivos subiendo al podio en esa prueba. 

Cal salió lento. Al paso por los primeros 250 metros era sexto a bastante distancia de sus rivales. A mitad de prueba mantenía la misma posición. A falta de 250 metros subió al quinto lugar, pero seguía lejos del podio. En el último tramo realizó una remontada sensacional para alcanzar la medalla de plata. Y si la prueba hubiera sido un poco más larga, posiblemente tendría un segundo oro olímpico en el bolsillo. En el último tramo de la final fue el mejor. El español hizo 55.96 y el campeón alemán 58.08. En los 750 metros Brendel le aventajaba en tres segundos. De ahí la diferencia de menos de 900 milésimas entre ambos al término de la prueba. 

El piragüismo español en los Juegos Olímpicos

 

El piragüismo español es como ese amigo que nunca te falla, que siempre está ahí cuando se le necesita. Es el segundo deporte que más medallas olímpicas le ha dado a España tras la vela. Diecisiete metales han conseguido los palistas españoles, si añadimos el bronce pendiente de entregar, el de Sete Benavides en Londres 2012. Cinco oros, siete platas y cinco bronces si sumamos los metales en piragüismo sprint y slalom. 

En la historia olímpica del piragüismo español ha habido dos etapas diferenciadas en las que se han conseguido las medallas. Desde los Juegos de Montreal 1976 a los de Los Ángeles 1984 se lograron cuatro. Desde los de Atenas 2004 a los de Río 2016 no ha habido una sola edición en la que no se hayan sumado dos o más medallas, hasta sumar trece. Un porcentaje altísimo que sitúa a España como gran potencia internacional y siempre con candidatos en las quinielas. 

Una o más medallas olímpicas

Hay varios piragüistas españoles que han logrado más de una medalla olímpica o incluso más de dos y más de tres. David Cal logró cinco individuales, una de oro y cuatro de plata. Saúl Craviotto lleva cuatro, dos individuales, plata y bronce y dos compartidas, ambas de oro. Herminio Menéndez logró tres medallas compartidas, una plata y dos bronces. Maialen Chourraut, en piragüismo slalom, fue bronce en Londres 2012 y oro cuatro años más tarde en Río. 

Montreal 1976

Cuatro fueron los protagonistas de la primera medalla olímpica del piragüismo español. José María Esteban, José Ramón López, Luis Gregorio Ramos y Herminio Menéndez se colgaron la medalla de bronce en los Juegos de Montreal. Aquel 31 de julio de 1976 se subieron al tercer cajón del podio en K4-1000 metros. 

Moscú 1980

En los Juegos Olímpicos de Moscú, Herminio Menéndez sumó una plata y un bronce. Fue subcampeón olímpico en K2-500 metros junto a Guillermo del Riego. Acabó tercero junto a Luis Gregorio Ramos en K2-1000 metros. 

Los Ángeles 1984

El 10 de agosto de 1984, en los Juegos de Los Ángeles, Enrique Míguez y Narciso Suárez ganaron la medalla de bronce en C2-500 metros. A partir de ahí, tuvieron que pasar dos décadas para volver a ver a un piragüista español en un podio olímpico. 

De Atenas 2004 a Río 2016

El 27 de agosto de 2004 el gallego David Cal acabó con la sequía y lo hizo a lo grande. Se convirtió en el primer campeón olímpico español de su deporte. Ganó en C1-1000 y un día después sumó una plata en C1-500 metros. Dos finales de dos posibles. Dos medallas. 

Cuatro años más tarde volvió a firmar otro doblete. En Pekín 2008 ganó dos medallas de plata. De nuevo pleno. Cuatro finales olímpicas disputadas, cuatro medallas. En esos mismos Juegos Olímpicos, llegó un oro inesperado en K2-500 metros. Los protagonistas, dos piragüistas de profesión policías, Saúl Craviotto y Carlos Pérez Rial. Hasta ese momento, las tres medallas conseguidas significaban la mejor participación olímpica de nuestro piragüismo. 

En los Juegos de Londres celebrados en 2012, David Cal ganó su quinta y última medalla olímpica. Fue de plata y con ella se convirtió en el español más laureado de los Juegos. Pleno absoluto. Cinco finales y cinco medallas. Al alcance de los elegidos. 

Al subcampeonato olímpico en C1-1000 metros, se sumó otra plata de Saúl Craviotto en K1-200. Maialen Chourraut se colgó un histórico bronce en el K1 de piragüismo slalom. Sete Benavides está a la espera de que le concedan la medalla de bronce que ganó limpiamente en C1-200 metros. 

Los Juegos de Río 2016 fueron una auténtica delicia para el piragüismo español. Se lograron cuatro medallas. Ni más ni menos que tres oros y un bronce. Maialen Chourraut subía dos escalones con respecto a 2012 y se convertía en campeona olímpica. Marcus Cooper se bañó en oro en K1-1000 metros y Saúl Craviotto y Cristian Toro hacían lo mismo en K2-200 metros. Para redondear, Craviotto quedó tercero en K1-200 y sumaba así su cuarto metal olímpico. 

Mireia Belmonte, Saúl Craviotto y la búsqueda de la quinta medalla olímpica


Mireia Belmonte y Saúl Craviotto tienen varias cosas en común. La primera es que nacieron en el mes de noviembre. Ella el día 10. Él el día 3. Los dos vinieron al mundo en Cataluña. Belmonte en Badalona. Craviotto en Lleida. Ella en 1990. Él en 1984. La nadadora ha participado en tres Juegos Olímpicos, el piragüista también. Ambos buscan convertirse en el deportista olímpico español más laureado de la historia. En Tokio 2020, serán los abanderados de España y lucharán por igualar a David Cal. El palista gallego se retiró con cinco medallas, un oro y cuatro platas. De ganar una más, los dos le superarán por número de oros conquistados.
Además de todo lo anterior, cabe destacar que son dos de los mejores deportistas españoles de todos los tiempos. Tanto Mireia como Saúl forman parte del selecto club de los campeones de todo, de los pocos deportistas de nuestro país que han ganado la triple corona. Han sido campeones olímpicos, del mundo y de Europa.

La badalonesa y el leridano comenzaron su aventura olímpica en los Juegos de Pekín 2008. A Belmonte no le fue del todo bien. No llegó a ninguna final. Para Craviotto siempre serán inolvidables, ganó el primero de sus dos oros olímpicos junto a Carlos Pérez Rial en K2-500 metros. Noventa y una milésimas les separaron de los segundos. Tiempo más que suficiente para alcanzar la gloria olímpica en la capital de China.
En Londres 2012 le fue mejor a la nadadora que al piragüista. Mireia ganó dos platas, en 200 mariposa y en 800 metros libre. Saúl sumó subcampeonato olímpico en K1-200 metros. En dos participaciones olímpicas sumaban cuatro medallas, dos cada uno.

Resultados idénticos en Río 2016

Craviotto y Belmonte clavaron sus resultados en Río 2016. Ambos consiguieron un oro y un bronce. El piragüista fue campeón olímpico de K2-200 metros junto a Cristian Toro y logró ser tercero en K1-200. La nadadora logró un oro histórico en 200 metros mariposa. La primera española campeona olímpica en la piscina. Subió al tercer escalón del podio en una de las pruebas más completas de la natación, los 400 metros estilos.


Los tetramedallistas olímpicos llegarán a Tokio con el objetivo de ser de nuevo campeones y de igualar o incluso superar a David Cal. Craviotto tiene dos oros, una plata y un bronce. Belmonte tiene un oro, dos platas y un bronce. Cal lleva reinando desde que logró la quinta medalla olímpica en Londres 2012.

La duración de las medallas olímpicas: Saúl Craviotto

Ganar una medalla olímpica exige mucho sacrificio, dedicación y esfuerzo. De eso sabe mucho Saúl Craviotto. El piragüista ha ganado cuatro medallas olímpicas en tres Juegos diferentes. En Pekín 2008 fue campeón olímpico junto a Carlos Pérez Rial. Fue subcampeón en Londres 2012. En Río 2016 fue oro con Cristian Toro y bronce de manera individual. Pocos deportistas españoles e internacionales firman un palmarés tan bueno como el del leridano. 

Craviotto publicó un libro en octubre de 2017 llamado “4 años para 32 segundos” en el que da las claves para alcanzar resultados tan excelentes. El título lo dice todo, el piragüismo y concretamente las pruebas en las que suele competir el cuatro veces medallista olímpico son muy explosivas. Cuatro años de preparación para treinta y dos segundos en los que te juegas las medallas.

12 años para 3 minutos

Si sumamos las cuatro medallas olímpicas conseguidas por Saúl Craviotto vemos que doce años de entrenamientos, los que van de 2004 a 2016, se convirtieron en poco más de tres minutos para lograr dos oros, una plata y un bronce. ¡Solo tres minutos invertidos en finales olímpicas!. La dificultad es máxima y te la juegas en muy poco tiempo. Así es el piragüismo en particular y el deporte en general.  

La final en la que más tiempo invirtió Craviotto fue la de Pekín 2008. La distancia recorrida fue más del doble que en las otras tres que ha disputado en su carrera. Ganó el oro junto a Carlos Pérez Rial en K2-500 metros. Un minuto, veintiocho segundos y setecientas treinta y seis milésimas les convirtieron en campeones olímpicos. Fue una medalla que no estaba en las quinielas, pero que significó una grata sorpresa y el comienzo del idilio de Saúl Craviotto con el podio de los Juegos.


En Londres 2012 fue subcampeón olímpico en K1-200 metros. Tardó 36 segundos y 540 milésimas en colgarse la medalla de plata. Cuatro años después, en Río 2016, se colgó la medalla de oro en K2-200 metros junto a Cristian Toro en 32 segundos y setenta y cinco milésimas. Como el nombre de su libro. Cuatro años de preparación y medalla en treinta y dos segundos.

Volvió a repetir podio en K1-200 metros, como en Londres 2012. Esta vez invirtió menos tiempo,35.662 segundos, pero logró la medalla de bronce compartida junto al alemán Ronald Rauhe. 

 

Más que posible abanderado en Tokio 2020

Todo apunta a que el piragüista leridano estará en los Juegos de Tokio 2020. Allí luchará por una quinta e incluso podría celebrar una sexta medalla si todo va como la seda. De conseguir una medalla igualará a David Cal. Pero le superará porque el gallego ganó un oro y cuatro platas y él como mínimo tendrá ya dos de oro en el bolsillo. Ese magnífico historial de dos oros, una plata y un bronce olímpicos le hacen ser el principal candidato a abanderado español. Ningún deportista de nuestro país lo supera. Solo Mireia Belmonte está igualada en número de metales, pero tiene un oro menos.