Únicas

Una de las acepciones de la palabra “única” en el diccionario de la RAE, indica que es alguien extraordinario, excelente. Así son las mujeres deportistas españolas que han sido capaces de ganar una medalla olímpica: únicas, extraordinarias, excelentes. Podríamos referirnos a muchas más, pero vamos a quedarnos con diez. Nueve son o fueron deportistas que se ganaron el pan de manera individual y una selección que hizo historia en unos Juegos inolvidables para España, los de Barcelona 92. Olímpicas que fueron y siempre serán las primeras en conseguir los logros que consiguieron. 

Blanca Fernández Ochoa

Blanca Fernández Ochoa (Madrid, 22 de abril de 1963- Madrid, agosto de 2019) se marchó al cielo demasiado pronto. Su legado será recordado hasta el final de los tiempos. Fue la primera mujer española en ganar una medalla olímpica. Lo intentó en cuatro ocasiones. Participó en los Juegos de Lake Placid 1980 acabando en la decimoctava posición en el slalom gigante. Fue sexta, logrando diploma olímpico en la misma prueba, en los Juegos de Sarajevo 1984. Acabó quinta en el slalom de los Juegos de Calgary celebrados en 1988. Un nuevo diploma y la decepción tras una caída en la segunda manga del gigante, cuando luchaba por ser campeona. 

Y a la cuarta fue la vencida. El 20 de febrero de 1992 se convirtió en un día histórico para el deporte olímpico español. Blanca Fernández Ochoa ganó la medalla de bronce en el slalom de Albertville. Unos Juegos que recordaremos siempre gracias a ella. La primera de todas. 1 minuto 33 segundos y 35 centésimas fue el tiempo que la llevó al podio. En la primera manga fue segunda (48 segundos y 25 centésimas). En la segunda fue séptima (45 segundos y 10 centésimas) pero gracias a una primera bajada excepcional, consiguió la medalla que llevaba buscando desde 1980. La neozelandesa Annelise Coberger fue plata. La austriaca Petra Kronberger se colgó la medalla de oro. 

Miriam Blasco

Miriam Blasco (Valladolid, 12 de diciembre de 1963) consiguió la primera medalla de oro olímpica de una mujer española. Lo hizo en judo, en la categoría de menos de 56 kilos. En los memorables Juegos de Barcelona y ganando en la gran final a la británica Nikola Fairbrother. Aquel 31 de julio de 1992, en un Palau Sant Jordi abarrotado, Blasco derribó otra barrera que parecía infranqueable. El destino quiso que la campeona y la subcampeona olímpica se enamorasen años más tarde. Están casadas desde 2015.  

Selección femenina de hockey 

La selección femenina de hockey llegó a Barcelona 92 con la ilusión de hacer algo grande. Y vaya si lo hizo. El 7 de agosto ganaron en la final a Alemania por dos goles a uno y consiguieron dos grandes gestas: primer oro olímpico de una selección española y primer  y único oro de una selección femenina hasta la fecha. Estas fueron las campeonas: Natalia Dorado, Virginia Ramírez, Carmen Barea, Silvia Manrique, Mari Ángeles “Masa” Rodríguez, Sonia Barrio, Eli Maragall, Teresa Motos, Maider Tellería, Mercedes Coghen, Nuria Olivé, Anna Maiques, Marivi González y Maribel Martínez

Theresa Zabell

Theresa Zabell (Ipswich, Inglaterra, 22 de mayo de 1965) es una de las más grandes deportistas españolas de todos los tiempos. Podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que es la reina de la vela española. Dos participaciones olímpicas, dos medallas de oro. La única deportista española que es bicampeona olímpica, el resto de integrantes del selecto club de bicampeones son hombres. 3 de agosto de 1992 y 1 de agosto de 1996 esas son las fechas para enmarcar. La primera en Barcelona, la segunda en Atlanta. Zabell lo logró en la clase 470. En la primera ocasión acompañada de Patricia Guerra y en la segunda de Begoña Vía Dufresne

María Vasco

María Vasco (Barcelona, 26 de diciembre de 1975) se convirtió en los Juegos de Sídney 2000 en la primera mujer española en ganar una medalla olímpica en atletismo. Toda una institución de su deporte, participó en cinco Juegos Olímpicos. En los de Atlanta 1996 fue 28ª en los 10 kilómetros marcha. En los de Sídney logró una magnífica medalla de bronce en los 20 km marcha con un tiempo de 1 hora 30 minutos y 23 centésimas y sin sufrir ninguna penalización. Era 28 de septiembre de 2000. En los tres siguientes Juegos, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012 no ganó medalla, pero sí sumó diploma en las tres ocasiones. Un séptimo, un quinto y un octavo puesto que la convierten en una de las más grandes atletas españolas de siempre. Una marchadora excepcional. 

Maialen Chourraut

Maialen Chourraut (San Sebastián, 8 de marzo de 1983) es sin lugar a dudas la mejor piragüista española en la modalidad de slalom o aguas bravas. En tres participaciones olímpicas suma dos medallas. Algo que parecía impensable cuando quedó décimosexta en los Juegos de Pekín 2008 en el K1. Cuatro años después, el 2 de agosto de 2012 en los Juegos de Londres se convirtió en la primera medallista de piragüismo slalom gracias a una enorme medalla de bronce. Y si fue grande aquel metal, el 11 de agosto de 2016 en Río de Janeiro se convirtió en campeona olímpica. 

Lydia Valentín

Lydia Valentín (Ponferrada, 10 de febrero de 1985) es la mejor halterófila española de la historia. Su efectividad es máxima. Tres Juegos Olímpicos, tres medallas ganadas. El dopaje de varias de sus rivales le impidió subir al podio en dos de las tres ocasiones y tuvo que recibir un oro y una plata olímpica años después del día que las ganó limpiamente. Su oro, su plata y su bronce olímpicos los ganó en la categoría de menos de 75 kilos. La primera fue la de plata, ganada en Pekín el 15 de agosto de 2008 tras levantar un total de 250 kilos. La siguiente fue la de oro, campeona olímpica sin subir al podio aquel 3 de agosto de 2012 en Londres. Levantó 265 kilos. Y a la tercera fue la vencida. El 12 de agosto de 2016 en Río de Janeiro se quedó a solo un kilo de ganar la plata. El bronce llegó tras levantar 257 kilos y allí sí pudo emocionarse el día que subió al podio olímpico. 

 

Mireia Belmonte

Mireia Belmonte (Badalona, 10 de noviembre de 1990) es la mejor nadadora española de todos los tiempos. Hizo historia en Río el 10 de agosto de 2016 al convertirse en la primera campeona olímpica de la natación española. Un oro que llegó con mucha emoción, con tres centésimas de ventaja sobre la australiana Groves en la final de los 200 metros mariposa. Belmonte ha participado en tres Juegos Olímpicos y suma cuatro medallas olímpicas, el oro de Río, dos platas y un bronce. En Pekín 2008 no le fue bien, se quedó con las ganas de alcanzar una final. Fue en Londres 2012 donde su talento explotó. Participó en tres finales y ganó dos platas: fue subcampeona olímpica en 200 mariposa y 800 metros libre. Acabó octava en los 400 metros estilos. Cuatro años después sumó un bronce en esta última prueba. Además del oro y el bronce, en Río 2016 fue cuarta en los 800 metros libre, a solo dos segundos de las nadadoras que ganaron plata y bronce. 

Carolina Marín

Carolina Marín (Huelva, 15 de junio de 1993) está a las puertas de ser la mejor jugadora de bádminton de la historia, si no lo es ya. Pentacampeona de Europa, tricampeona mundial y campeona olímpica. En los Juegos de Londres se quedó en la fase de grupos. Pero en los de Río hizo historia el 19 de agosto de 2016. Campeona olímpica venciendo en tres sets a la india Pusarla V. Sindhu. Ganó todos los partidos sin ceder un set hasta la final. En semifinales se impuso a la china Li Xuerui, que cuatro años atrás le impidió pasar de ronda. La ambición de Carolina Marín es de otro nivel. Parece de otro planeta. Acompañada de un magnífico equipo nunca falla. 

Ruth Beitia

Ruth Beitia (Santander, 1 de abril de 1979) es la mejor atleta española de siempre. Su reinado es indiscutible. El salto de altura fue su territorio. Participó en cuatro Juegos Olímpicos y ganó dos medallas. Una de ellas todavía no se le ha entregado, el bronce de Londres 2012, como en el caso de Lydia Valentín, una rival tramposa y dopada impidió que pudiera disfrutar del podio. En Atenas 2004 no se clasificó para la final. Fue cuarta en Pekín 2008. En Londres logró el citado bronce. Y cuatro años después, el 20 de agosto de 2016 en Río, se proclamó campeona olímpica, la primera atleta española en conseguirlo. Saltó a la primera 1,88m, 1,93m y 1,97m. Esta última altura le valió para ganar un oro que brilla más que todas sus medallas mundiales y europeas. Ni ella ni ninguna de sus rivales fueron capaces de saltar dos metros. 

Los siete oros de Río 2016

Todo el que me conoce un poco sabe que el deporte y los Juegos Olímpicos son algo muy importante en mi vida. El verano de 2016 me tocó vivir la cita olímpica en tres lugares diferentes: Benalmádena, Cuenca y Madrid. Desde Barcelona 92 había seguido todos los Juegos en casa salvo los de Atenas 2004, que también los vi durante unos días en el pueblo de mi padre, Berlanga de Duero (Soria).

Los de Río 2016 fueron unos Juegos Olímpicos especiales. Lo entenderemos si miramos al medallero final. España ganó diecisiete medallas. Los números finales estuvieron en la horquilla habitual de ediciones anteriores. Pero hubo algo que cambió, el número de campeones olímpicos. Una cifra que llegó a alcanzar los trece en el mágico verano del 92. En Atlanta 1996 y en Pekín 2008 se llegó a los cinco oros. En Brasil se llegó más lejos, no al nivel de Barcelona, pero España sumó siete. Un resultado magnífico. Cuatro de los siete campeones fueron mujeres. El mejor resultado dorado del deporte femenino en casi un cuarto de siglo.

Los siete oros llegaron en siete días diferentes. Cuatro lo hicieron en deportes de agua: una en natación y tres en piragüismo. El tenis, el bádminton y el atletismo fueron el resto de disciplinas donde sonó el himno español.

10 de agosto

Noche del 10 de agosto en Brasil. Madrugada del 11 de agosto en España. Llega el primer oro para España. Estoy pasando unos días en el apartamento de unos amigos en Benalmádena (Málaga). Todos duermen menos yo. Volumen de la televisión en el cero para no molestar. Tarda en llegar el momento. Por fin sale a la piscina Mireia Belmonte. Dispuesta a hacer historia en la final de 200 metros mariposa. Con suspense y gracias a una carrera sensacional y a una última brazada inolvidable, la mejor nadadora española de siempre, se convierte en campeona olímpica con tres centésimas de ventaja sobre la subcampeona, la australiana Groves. No puedo gritar. Contengo la emoción, pero lloro como un niño. Mireia abre la lata de los oros. Cuatro días antes había abierto la del medallero español con el bronce en los 400 metros estilos.

11 de agosto

Tras haber dormido tres horas, amaneció un nuevo día de sol y playa. Por la tarde teníamos previsto ir a Mijas, otro lugar maravilloso de la costa malagueña. De camino vi el siguiente oro español. En el móvil. Nos los dicen hace años y no nos los hubiéramos creído. En la parte trasera del coche de mis amigos, vi ganar a Maialen Chourraut en piragüismo aguas bravas. El destino o la casualidad quisieron que el oro llegase antes de entrar en el parking. Chourraut se superaba a sí misma y subía dos escalones en el podio con respecto a Londres 2012 donde conquistó la medalla de bronce. Una gesta increíble de la piragüista vasca.

12 de agosto

El tercer oro para España en Río 2016 también lo vi en tierras malagueñas. De nuevo tocó trasnochar. 12 de agosto en Brasil. Rafa Nadal y Marc López luchan por el oro contra la pareja rumana. Nadal ya sabe lo que es ganar un oro olímpico (Pekín 2008). Repite esta vez acompañado de su amigo.Fue una final emocionante que se resolvió en tres sets. Ganaron los españoles el primero, igualaron los rumanos en el segundo y certificaron el oro, Nadal y López, en el tercero y definitivo. De nuevo, me tocó vivirla en silencio.

 

16 de agosto

El 16 de agosto nos fuimos a pasar unos días a la Casa del Canónigo en Caracenilla (Cuenca). Ese día llegó el cuarto oro para España en los Juegos de Río. De manera inesperada el piragüista Marcus Cooper se impuso en el K1-1000 metros con una remontada espectacular. Lo vi mientras comíamos en un restaurante en un pueblo cercano a la casa rural, en Huete.

18 de agosto

Tras pasar dos noches en Caracenilla tocaba regresar a Madrid. Decidimos pasar el día en el embalse de Buendía. El quinto oro de España llegó de nuevo desde el agua. Mientras buscábamos sitio para aparcar cerca del embalse, Saúl Craviotto y Cristian Toro hacían historia en el K2-200 metros. Tercer título para el piragüismo español en Río. Craviotto conseguía así su tercera medalla olímpica. Los baños en el embalse me sentaron genial aquel 18 de agosto. Me imaginaba a Craviotto y a Toro apareciendo a lo lejos con su medalla de oro colgada del cuello siendo aplaudidos por las pocas personas que estábamos allí.

19 de agosto

De los siete oros de España, solo viví los dos últimos en mi casa de Madrid. El sexto llegó la tarde del 19 de agosto gracias a Carolina Marín. La mejor jugadora de bádminton que ha tenido y tendrá España, llegaba como una de la grandes favoritas a las medallas y se colgó un oro que recordaremos siempre. Ella emocionada en Río y yo en mi sofá. Acordándome de aquella entrevista que tuve el honor de hacerle antes de que empezasen a llegar los éxitos internacionales. Marín demostrando una vez más su lema: «puedo porque pienso que puedo».

20 de agosto

La traca final llegó el 20 de agosto. De madrugada. Tras haber pasado la tarde tomando cañas y tapas en una de las terrazas del Parque de Aluche, volvimos a casa a tiempo para ver ganar un oro histórico para el atletismo español. Ruth Beitia se convertía en la primera atleta en ganar un título olímpico para nuestro país. Un salto de altura para la eternidad. Como el abrazo que le dio a su entrenador Ramón Torralbo, su 50%, al confirmarse que era campeona olímpica.

 

Nueve nombres que quedan en la historia olímpica para siempre. Siete medallas de oro conquistadas por Mireia Belmonte, Maialen Chourraut, Carolina Marín, Ruth Beitia, Rafa Nadal, Marc López, Saúl Craviotto, Cristian Toro y Marcus Cooper.

 

 

Quince Reyes Magos del deporte español

Nos han hecho disfrutar en cada competición en la que han participado o participan. Han conseguido ilusionarnos y emocionarnos. Todos ellos forman parte de la historia del deporte. Con ellos hemos vivido momentos mágicos, inolvidables, en algunos casos irrepetibles. Hemos tenido el privilegio y la suerte de coincidir en el tiempo con una generación sensacional de deportistas. Son quince Reyes Magos del deporte español, pero podrían ser muchos más.

David Cal, el rey de la piragua

Cuando el palista gallego se retiró, muchos nos quedamos con la sensación de que podría haber ganado una medalla olímpica más. La sexta hubiera llegado en los Juegos de Río 2016, pero decidió bajarse de la piragua un año y medio antes. Cinco metales olímpicos en tres Juegos disputados. Se colgó una medalla cada vez que participó en una final. Un oro y cuatro platas que le siguen convirtiendo en el número uno del deporte olímpico español. David Cal fue campeón del mundo, pero se quedó a las puertas de lograr la triple corona, no pudo ser campeón de Europa.

 

Mireia Belmonte, la mejor nadadora española

Si sumásemos las horas que Mireia Belmonte ha pasado nadando a lo largo de su vida, la cifra sería escandalosa. Si miramos su palmarés, la cifra de medallas y récords, también lo es. La reina de la piscina española sigue luchando por alcanzar o superar las cinco medallas olímpicas de David Cal. Cuatro medallas en tres participaciones olímpicas la convierten en una de las nadadoras más completas de siempre. Pocas pueden decir que han ganado en tres estilos diferentes. Plata en Londres 2012 y oro en Río 2016 en 200 mariposa. Subcampeona olímpica de 800 metros libre en Londres. Bronce en 400 metros estilos en Río. Triple corona en 200 metros mariposa. La mejor nadadora española de todos los tiempos supera las cuarenta medallas en grandes competiciones. 

 

Joan Llaneras, el mejor pistard de la historia

España ha tenido muy buenos ciclistas. En ciclismo en ruta, contrarreloj, varios han ganado el Tour de Francia, o el Giro de Italia o la Vuelta a España. Pero si nos fijamos en la pista, el rey de los velódromos ha sido, y parece difícil superarlo, Joan Llaneras. Dos oros y dos platas olímpicas ganó el pistard mallorquín entre Sidney 2000 y Pekín 2008. Tres de manera individual y otra acompañado. Dominó la prueba de puntuación como nadie. Logró doce medallas mundiales y fue siete veces campeón planetario. Una auténtica leyenda del deporte español. 

 

Andrea Fuentes, magia en el agua

Hemos tenido la suerte de contar con magníficas nadadoras de sincronizada, ahora natación artística. Gemma Mengual abrió las puertas de par en par, Ona Carbonell está dando los últimos coletazos a su carrera deportiva. Ambas nadaron junto a Andrea Fuentes. Ella ha sido la que más medallas olímpicas ha podido conseguir. Siguiendo los pasos de Mengual, enseñando a Carbonell. Cuatro medallas olímpicas en dos Juegos Olímpicos: tres platas y un bronce. Dos platas llegaron en Pekín 2008, en el dúo con Gemma y con el equipo. La otra plata la ganó junto a Ona, en Londres 2012, donde el equipo fue bronce. En su museo particular hay treinta y seis medallas si sumamos las cuatro olímpicas con las ganadas en Mundiales y Europeos. 

 

Saúl Craviotto, el campeón polifacético

Vale para todo. Lo demostró ganando un concurso de cocina. Es policía. Pero sobre todo, piragüista. Posiblemente le veamos portando la bandera española en la ceremonia de inauguración de los Juegos de Tokio 2020. Es el máximo favorito para ser abanderado. Cuatro medallas olímpicas le contemplan. Ganó la primera, de oro,  en Pekín 2008 junto a Carlos Pérez Rial. En Londres 2012 fue plata individual. En Río 2016 volvió a ser oro acompañado de Cristian Toro y bronce individual. Un oro más y se convertirá en el olímpico más laureado. Una medalla más e igualará a David Cal, pero también le superaría por número de oros conquistados. Poseedor de la triple corona. Es una máquina de ganar. La demostración más evidente de que con esfuerzo y disciplina todo se puede conseguir. 

 

Gisela Pulido, la campeona inigualable

Escribir sobre Gisela Pulido es una gozada. Su palmarés parece inigualable. Diez veces campeona del mundo de kitesurf. Se dice pronto. Pero la deportista catalana lo logró cuando era tremendamente joven. Entre 2004 y 2015 solo dejó de ganar en 2012 y 2014. Sencillamente impresionante. A los diez años (nació en 1994) fue campeona mundial por primera vez. Todos estamos esperando que compita en los Juegos de París 2024. Seguro que será firme candidata a las medallas. Porque cada vez que surge un reto nuevo va a por todas. Sabe lo que es ganar desde niña. Y siempre con una sonrisa. Así todo es mucho más fácil. 

 

Javier Fernández, héroe sobre hielo

La medalla olímpica de Javier Fernández tardó en llegar. La consiguió en 2018, en los Juegos de Pyeongchang. El mejor patinador español de siempre y uno de los más grandes de todos los tiempos, forma parte del club de los mejores deportistas españoles de la historia. Siete veces consecutivas campeón de Europa, dos veces campeón del mundo, bronce olímpico. Cifras de otro planeta en un deporte como el patinaje artístico, poco conocido en España. Hasta que llegó él. Un conquistador. Un héroe sobre hielo. Una leyenda viva del deporte. 

 

Lydia Valentín, la fuerza de España

Ganar tres medallas olímpicas en tres Juegos Olímpicos consecutivos está al alcance de muy pocos deportistas. Lydia Valentín lo consiguió entre Pekín 2008 y Río 2016. Las rivales dopadas impidieron que recogiera sus medallas de oro en Londres 2012 y de plata en Pekín 2008. El bronce de Río sí pudo disfrutarlo in situ. Ni que decir tiene que es la mejor halterófila española de la historia. Poseedora de la triple corona. Campeona olímpica, bicampeona mundial y tetracampeona europea. Una mujer capaz de levantar cientos de kilos. Una heroína que luchará en Tokio 2020 por ganar su cuarta medalla olímpica. 

 

Gervasio Deferr, el mago de la gimnasia

Solo seis deportistas españoles han ganado dos medallas de oro olímpicas. Uno de ellos es Gervasio Deferr. Sin ninguna duda el mejor gimnasta español de la historia. Con solo dieciocho años logró su primer campeonato olímpico en los Juegos de Sidney celebrados en el año 2000. Cuatro años más tarde, en Atenas 2004, repitió oro en la prueba de salto convirtiéndose en bicampeón olímpico. Para cerrar el círculo luchó por otro oro, esta vez en la prueba de suelo, y fue subcampeón olímpico. Junto a Saúl Craviotto, Joan Llaneras, Theresa Zabell, Luis Doreste y Rafa Nadal forma parte del club de los bicampeones olímpicos españoles

 

Ruth Beitia, gloria en las alturas

La mejor atleta española de todos los tiempos, Ruth Beitia, comenzó a ganar medallas cuando estaba a punto de cumplir 26 años y terminó cuando estaba rondando los 38, edad a la que se retiró de la élite del atletismo. Más de una década ganando medallas en un deporte tan exigente y en una prueba como el salto de altura es tan complicado, que seguramente se valorará en su justa medida con el paso de los años. Campeona olímpica en Río 2016. Tricampeona de Europa, bronce mundial al aire libre. Sigue esperando la medalla de bronce que la pertenece y que logró limpiamente en los Juegos de Londres 2012. 

 

Javier Gómez Noya, el triatleta total

El palmarés de Javier Gómez Noya es envidiable. Ha sido cinco veces campeón del mundo, cuatro veces campeón de Europa, ha ganado triatlones de larga distancia, Ironmans. Un fuera de serie, el mejor triatleta de la historia. Le falta una medalla con la que se retiraría con la sensación de tener todos los objetivos cumplidos. Como si el enorme historial no le concediera ya ese deseo. La medalla de oro olímpica se le escapó en Londres 2012 por unos pocos segundos. Fue subcampeón entre los Brownlee. Una lesión le impidió participar en Río 2016. Ahora llega Tokio 2020. El último cartucho olímpico de su fantástica carrera deportiva. Seguro que estará con los mejores luchando por el primer lugar. Como ha hecho siempre.

 

Theresa Zabell, oros a toda vela

Theresa Zabell es la mejor regatista española de todos los tiempos. Una reina maga que llenó de oro los mares y océanos donde compitió. Ganadora de la triple corona en la clase 470 de vela. Desde 1991 a 1996 no tuvo rival. Junto a Patricia Guerra y Begoña Vía Dufresne conquistó oros europeos, mundiales y olímpicos. Fue campeona olímpica en Barcelona 92 junto a Guerra y repitió resultado cuatro años después en Atlanta 96, con la colaboración de Vía Dufresne. Tricampeona mundial consecutiva entre 1994 y 1996, Zabell fue, es y será una de las más grandes deportistas españolas de la historia. 

 

Pau Gasol, el rey de la canasta

Lo que ha logrado Pau Gasol para el baloncesto español es impresionante. Dos veces campeón de la NBA con los Lakers. Tricampeón de Europa  y campeón del mundo con España, además de lograr un montón de platas y bronces con la mejor generación de la historia de nuestro basket. Sin duda es el mejor jugador español que hemos visto sobre una cancha. En Juegos Olímpicos ha ganado tres medallas. Las platas de Pekín 2008 y Londres 2012 y el bronce de Río 2016. Va a luchar por llegar a los que serían los últimos Juegos de su carrera. A Tokio 2020 llegará, ojalá, con cuarenta años.

 

Carolina Marín, la reina del volante

Un oro olímpico, tres oros mundiales, cuatro oros europeos. Esa es la carta de presentación de Carolina Marín, la reina del volante. La mujer que enseñó a España lo que era el bádminton. La mejor. Lo que ha conquistado la jugadora onubense está muy bien, pero ella quiere más. Si hablamos de Juegos Olímpicos, Mundiales y Europeos, siempre que ha llegado a una final la ha ganado. Ocho de ocho, pleno. Le falta un oro olímpico más para ser la mejor de siempre en su deporte. Ese es su próximo objetivo. En enero de 2018 toda España se sobrecogió con su tremenda lesión. Pero ella que puede porque piensa que puede, ya va camino de una nueva gloria olímpica. Ojalá la veamos de nuevo en lo más alto del podio en Tokio 2020. 

 

Rafa Nadal, el mejor de todos

Si preguntamos a cualquiera quién es el mejor deportista español de la historia, la mayoría contestarán que Rafael Nadal Parera. Él es el ejemplo perfecto para definir lo que un deportista tiene que ser dentro y fuera de su terreno de juego. Las cifras del tenista manacorí hablan por sí solas. Y puede ser que cuando leas esto hayan cambiado. Porque Nadal es único e irrepetible. Diecinueve Grand Slams. Treinta y cinco Masters 1000. Ochenta y cuatro títulos en total. Cinco Copas Davis. Dos oros olímpicos. Rozando las 1000 victorias y superando las 200 semanas como número 1. Cinco veces primero del ránking mundial al terminar el año. Rey de la tierra batida. Rey Mago por excelencia del deporte español. 

Fotos: Getty, Reuters, AFP, EFE

Un oro a la altura de Beitia

EFE
Los Juegos Olímpicos le debían una medalla a Ruth Beitia. En Londres 2012 le tocó el sabor del chocolate amargo, un cuarto lugar. En Río 2016 el destino ha querido que se proclamara campeona olímpica, la primera del atletismo español. No podía ser otra. Ella que tanto ha dado y sigue dando al atletismo de nuestro país, a sus 37 años, ha tocado la cima merecidamente. El sueño se ha cumplido. Veintiséis años de esfuerzo diario han quedado recompensados. Veintiséis años al lado de su 50% , de su entrenador Ramón Torralbo, al que fue a buscar descalza a la grada del estadio Engenhao, en cuanto se confirmó que había ganado el oro olímpico en salto de altura.
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El oro llegó porque la santanderina no falló hasta el 1.97m y sus rivales sí. Los 2.00m fueron imposibles para todas. El título olímpico, el sueño dorado, el regalo más grande de su vida, ha llegado en Río de Janeiro en un año excepcional. Plata en el Mundial de pista cubierta de Portland en el mes de marzo, oro en el Europeo de Ámsterdam en julio. Sencillamente impresionante. Y todo con una sonrisa, una positividad y una deportividad impecables. Abrazando a todas sus compañeras como si fueran sus hermanas pequeñas en cada competición en la que participa. Un ejemplo a seguir.
EFE

El número 13

Dicen de Ruth Beitia que es supersticiosa y que nadie le contó la triple coincidencia que se daba antes de saltar hacia el oro olímpico. España sumaba trece medallas olímpicas en atletismo antes de su final. El equipo olímpico español desplazado a Río, sumaba trece medallas y ella también tenía trece medallas en competiciones internacionales. Un triple trece, que la saltadora de altura se ha encargado de convertir en un triple catorce en un abrir y cerrar de ojos.
La trayectoria deportiva de Ruth Beitia, se puede dividir en dos partes. La primera iría hasta los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Después llegaron aquellos meses en los que decidió retirarse. Comenzó a llover, porque el cielo deseaba que Ruth Beitia continuara su camino. Hasta que un día decidió volver y salió el sol de nuevo. Ahí comienza la segunda parte de su magnifica historia. Mejor que la anterior.
EFE
Hasta los Juegos de Londres, Ruth Beitia ganó un oro, cuatro platas y dos bronces en competiciones internacionales. Casi todas en pista cubierta. El oro, al aire libre en el Campeonato de Europa de 2012, a unos meses de la cita olímpica londinense. Después de Londres, ha ganado cuatro oros, una plata y dos bronces. Cuatro de esas medallas las ha conseguido al aire libre. Los tres últimos oros europeos outdoor han sido suyos. Es la reina del salto de altura europeo desde 2012. Y ahora reina a nivel mundial.
Todos queremos que continúe hasta Tokio 2020. Pero ella asegura que no estará. Eso sí, no pone fecha final a su carrera. Paso a paso, Ruth Beitia Vila continúa dando ejemplo allá donde va, aumentando su colección de medallas, que bien podría formar parte de un museo.

 

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