Momentos olímpicos para la posteridad

Desde que se celebraron los primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna, en Atenas 1896, se han producido miles y miles de momentos para la posteridad. Desde aquellos Juegos, el atletismo, la natación y la gimnasia se han caracterizado por ser los deportes de referencia en cada cita olímpica. Por eso he querido hacer un pequeño repaso de doce grandes momentos que se recuerdan y se seguirán recordando con el paso de los años y las décadas. 

Son doce protagonistas. Grandes representantes de los tres deportes citados anteriormente. Siete hombres y cinco mujeres. Tres deportistas españoles y nueve extranjeros que forman parte de la historia olímpica y del deporte internacional. Seguramente habrá algún lector que piense que deberían ser otros los protagonistas. Pensarán en Mark Spitz, Ruth Beitia o Paavo Nurmi, por citar tres los grandes deportistas olímpicos. Como dice el refrán: «Ni son todos los que están, ni están todos los que son».

Las cuatro medallas de oro de Jesse Owens en Berlín 1936. Atletismo.

Jesse Owens fue el gran protagonista de los Juegos de 1936. En Berlín ganó 4 medallas de oro en 100, 200 y 4×100 metros y en salto de longitud. Esta última prueba fue la más emotiva de las cuatro. Su principal rival fue el rubio alemán Luz Long, que reconoció con un abrazo, la superioridad del americano. En ese instante Adolf Hitler abandonaba enfadado el palco de autoridades. Jesse Owens ganó en la pista y puso así en evidencia la superioridad de la raza aria divulgada por el régimen alemán.

Los cuatro oros de Fanny Blankers Koen en Londres 1948. Atletismo.

Fanny Blankers Koen participó en los Juegos de 1936, pero fue en los de Londres celebrados en 1948 cuando se convirtió en reina del atletismo. Ganó el oro de todas las carreras que se disputaban en aquellos años. Ganó cuatro oros, como Owens en Berlín, 100 y 200 lisos, 80 metros vallas y el relevo 4×100. Fue la primera mujer capaz de ganar cuatro pruebas en unos Juegos Olímpicos. 

 

Los cuatro oros de Larisa Latynina en Melbourne 1956. Gimnasia.

Hasta los Juegos de Londres celebrados en 2012, fue la primera en el medallero olímpico. Fue superada por el nadador estadounidense Michael Phelps. Larisa Latynina ganó dieciocho metales en tres participaciones. Seis en cada una de ellas. Fue en los de Melbourne 1956 donde se dio a conocer en todo el mundo y ganó el mayor número de oros de su carrera olímpica: cuatro. Campeona olímpica individual, por equipos, en salto y en suelo. 

El 10 de Nadia Comaneci en Montreal 1976. Gimnasia.

El 18 de julio de 1976 el Forum de la ciudad canadiense de Montreal asistió a un hecho sin precedentes. Un momento histórico para la gimnasia artística y el deporte mundial. La gimnasta rumana Nadia Comaneci logró la perfección. Su ejercicio en barras asimétricas fue puntuado con un 10. Nadie lo había conseguido anteriormente. Fue la gran protagonista de aquellos Juegos celebrados en Canadá. Además de su oro en asimétricas, logró otros dos más, en el concurso individual y en la barra de equilibrio. 

 

Los cuatro oros de Carl Lewis en Los Ángeles 1984. Atletismo.

Fue la gran estrella de los Juegos de 1984. Carl Lewis buscaba igualar al también estadounidense Jesse Owens cuarenta y ocho años después de su hazaña en Berlín. Lo consiguió. Ganó las mismas pruebas que Owens. Los 100, 200 y 4×100 metros lisos y también se impuso en el salto de longitud. La prueba que dominó durante cuatro Juegos Olímpicos consecutivos. Con sus cuatro oros “El Hijo del Viento” presentaba su candidatura a ser uno de los más grandes deportistas de todos los tiempos. 

 

El oro de Fermín Cacho en Barcelona 1992. Atletismo.

Si hay una imagen que recordaremos siempre de los Juegos Olímpicos de Barcelona es la victoria de Fermín Cacho. Ese momento en el que el atleta soriano abría sus brazos para celebrar su victoria en los 1.500 metros ha pasado a la historia como uno de los grandes momentos de la historia del atletismo español. Ese momento, el oro olímpico de Cacho, resume lo bien que le fue a España en 1992. Sin menospreciar las otras veintiuna medallas restantes logradas por la delegación española. 

Los seis oros de Vitaly Scherbo en Barcelona 1992. Gimnasia.

Vitaly Scherbo fue el principal protagonista de los Juegos de 1992. Se convirtió en el primer gimnasta capaz de ganar seis medallas en unos Juegos Olímpicos. Solo comparable a las siete del nadador Mark Spitz en Múnich 1972 y a las ocho logradas por el también nadador Michael Phelps en Pekín 2008. Scherbo ganó cuatro de las seis medallas en un solo día. En eso sigue siendo único y probablemente lo seguirá siendo en el futuro. Sus seis oros llegaron en equipos, individual, paralelas, salto, anillas y caballo con arcos. 


El oro de Gervasio Deferr en Atenas 2004. Gimnasia.

Gervasio Deferr había sido campeón olímpico de salto en Sidney 2000. Quería repetir título en Atenas 2004. Y lo logró. No fue fácil. Sus saltos en la final fueron espectaculares. Pero el rumano Marian Dragulescu lo bordó en el primero. Una caída en el segundo le dio la victoria al mejor gimnasta español de la historia. El oro de Atenas confirmó a Deferr como uno de los mejores deportistas olímpicos españoles de siempre. Un oro inolvidable, para la posteridad. 

Los récords de Bolt en Pekín 2008. Atletismo.

Lo conseguido por el atleta jamaicano Usain Bolt en Pekín 2008 lo recordaremos toda la vida. Ganó los 100 y los 200 metros lisos con una superioridad aplastante. Sobre todo los 100 metros donde aventajó en varios metros a sus rivales. Batió dos récords mundiales que se encargaría de superar él mismo un año más tarde. En los 100 metros dejó la plusmarca en 9 segundos y 69 centésimas. En los 200 la rebajó hasta los 19 segundos y 30 centésimas. De otro planeta. 

 

Los ocho oros de Phelps en Pekín 2008. Natación.

Los Juegos de Pekín 2008 tuvieron dos claros protagonistas. Además de Usain Bolt y sus récords, Michael Phelps. El nadador estadounidense llegaba a Pekín con un objetivo muy claro, superar los siete oros ganados por Mark Spitz en Múnich 1972. Lo logró. Con sufrimiento en algunas de las pruebas y con la ayuda de sus compañeros del equipo americano. Pero ganar ocho oros en unos Juegos Olímpicos es un récord que solo le pertenece a él. Posiblemente nunca más se repetirá una gesta semejante. 

El oro de Mireia Belmonte en Río 2016. Natación. 

Llegó tras el esfuerzo de muchos años. Después de pasar miles de horas nadando. Tras mucho esfuerzo y dedicación. El día soñado por Mireia Belmonte fue el 10 de agosto de 2016. Muchos españoles trasnochamos para verla ganar el oro olímpico en los 200 metros mariposa. Sufrimos hasta la última brazada. El oro llegó por solo tres centésimas. Pero llegó, que es lo importante. Será difícil que volvamos a vivir algo parecido. 

Los cuatro oros de Simone Biles en Río 2016. Gimnasia. 

Fue la estrella de la gimnasia artística en Río 2016. Ganó cuatro medallas de oro, como Latynina en 1956. La atleta estadounidense Simone Biles demostró que es una de las más grandes de siempre. Se impuso en salto, suelo, en el concurso individual y por equipos. Todos los focos, todo el protagonismo fue para ella. Podría haber firmado un oro más, pero se tuvo que conformar con el bronce en la barra de equilibrio.

Simone “Gold” Biles para la eternidad


La reina de la gimnasia artística ya es la mejor gimnasta de siempre. Simone Arianne Biles (Columbus, Ohio; 14 de marzo de 1997) ha sumado cinco medallas de oro más a un palmarés excepcional y ha situado el récord de medallas mundiales en 25. Una auténtica barbaridad. Veinticinco medallas en seis años. Diecinueve oros, tres platas y tres bronces para la eternidad. En Stuttgart ha cerrado su palmarés en Campeonatos del Mundo. La intención de la chica de oro, Simone “Gold” Biles, es retirarse tras los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Tendrá solo 23 años y dejará un legado inmenso a los gimnastas que vengan detrás.
Cuando parecía que era imposible hacerlo mejor que en Mundiales anteriores, la gimnasta americana se ha superado a sí misma y ha sumado más oros que nunca. El Pabellón Hanns Martin Schleyer de Stuttgart ha sido su último lugar conquistado. Cinco medallas de oro. Con el invencible equipo estadounidense, en la general individual, suelo, salto y barra. La mejor en todos los Mundiales en los que ha participado. Superando a Vitaly Scherbo que había logrado 23.


Debemos sentirnos satisfechos. En el futuro podremos decir aquello de “yo vi competir y ganar medallas a Simone Biles”. La cuatro veces campeona olímpica ha revolucionado la gimnasia artística desde que comenzó a ganar en aquel Mundial de Amberes celebrado en 2013. Cinco veces campeona mundial en la general individual en sus cinco participaciones mundialistas. El japonés Uchimura logró seis oros absolutos. Será el récord que ni siquiera podrá igualar Biles. A no ser que cambie de opinión después de los Juegos de Tokio y decida participar en el Mundial de Copenhague de octubre de 2021.

Mejor que en Río 2016

En el Mundial de Stuttgart 2019 ha ganado medallas en las mismas pruebas que en los Juegos de Río 2016, su única participación olímpica. Allí logró cuatro oros y un bronce. En Alemania ha conseguido mejorar el bronce en barra y lo ha convertido en oro.


Imbatible en suelo. Desde 2013 nadie ha podido con ella. Cinco oros mundiales y uno olímpico. Su potencia, su fuerza y sus acrobacias imposibles en el aire la hacen única e invencible en la prueba. Dos triples-dobles que solo hace ella y que nos dejan a todos con la boca abierta cada vez que los ejecuta.


En salto no le ha ido tampoco nada mal. Fue subcampeona mundial en 2013 y 2014. En 2015 se colgó la medalla de bronce. Pero desde los Juegos de Río hasta el Mundial de Stuttgart ha sumado tres oros. Hay que recordar que en 2017 no compitió en el Campeonato del Mundo de Montreal, porque se tomó un año de descanso tras asombrar en los Juegos Olímpicos de 2016.

Que no se vaya nunca

Nadie quiere que Simone Biles se marche. Es un espectáculo verla competir. La humildad en sus declaraciones sin darse ni pizca de importancia hacen aún más grande a esta mujer que mide menos de metro y medio. Se marchará de la gimnasia como la mejor de todos los tiempos. Solo le falta la traca final en Tokio 2020. Todo está preparado para que ella sea la principal protagonista. Si gana cuatro medallas en la capital japonesa, también será la máxima medallista de la gimnasia artística. Ahora suma treinta medallas mundiales y olímpicas. Scherbo y Latynina consiguieron treinta y tres y treinta y dos respectivamente. Única, irrepetible. Eterna Simone “Gold” Biles.


Fotos: Getty Images