Mis fotos deportivas preferidas: Gervasio Deferr en Atenas 2004

 

¿Qué pensaba Gervasio Deferr Ángel (Premiá de Mar, Barcelona, 7 de noviembre de 1980) cuando dio el segundo salto hacia el bicampeonato olímpico? ¿Qué se le pasa por la cabeza a un deportista de élite en los instantes previos a ganar una medalla? Solo él/ellos lo saben. Son momentos que nunca olvidaremos. Que se quedan guardados para siempre en nuestro cerebro. Medallas que se consiguen después de mucho sacrificio y de muchas horas de entrenamiento. Una y otra vez repitiendo saltos. Hasta que sale. Y te das cuenta de que estás preparado para ser campeón, el mejor en lo tuyo. 

El destino quiso que en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Gervasio Deferr conquistase el segundo de sus tres metales olímpicos. Dos oros en la misma prueba, en el salto de potro, a pesar de que no era su aparato preferido. Siempre fue un hombre de “suelo”, pero tuvo que esperar a 2008 para obtener la recompensa en forma de medalla de plata. 

Salto de oro

Antes de centrarnos en la foto conviene recordar la narración de Paloma del Río para Televisión Española aquel 23 de agosto de 2004. La voz de la gimnasia y de tantos deportes en la cadena pública, lo narró así: “9.687 (nota del primer salto que realizó Gervasio) atención, porque si este salto le sale bien a Gervasio Deferr, podríamos estar hablando de una medalla. Hace un salto del grupo 4, el drix (Tsukahara, entrada de cara y apoyo lateral de las manos). Los mismos saltos que ha hecho Kyle Shewfelt, pero de entrada un poquito mejor realizados que el canadiense. Sapronenko ha puesto las cosas muy difíciles (el letón hizo 9.706 puntos) pero si le sale bien este salto, podría estar Gervasio otra vez en el pódium”. 

El campeón olímpico en Sídney 2000 levanta los brazos, los baja, da un pequeño salto e inicia la carrera hacia la gloria olímpica. Corre a una velocidad de 22 kilómetros por hora y se aproxima al potro (hay 25 metros desde la salida), Tarda solo cuatro segundos en ayudarse con el trampolín para saltar. Y en ese momento se produce el disparo de Adrian Dennis para hacer una fotografía magnífica que quedará presente de ahí a la eternidad. 

Caído del cielo

Gervi gira el cuerpo hacia la izquierda para elevarse con las dos manos. No pierde de vista el potro. En la imagen tiene cerrada la boca y los ojos bien abiertos. También vemos sus musculosas piernas y el nombre en inglés de aquellos Juegos. Es el instante anterior al mortal hacia atrás con dos giros completos. Gervi clava la recepción de espaldas al aparato con un salto sensacional. “Clávalo” dice Paloma del Río cuando alcanza la colchoneta después de volar durante poco más de un segundo. 

“Bien, ahí está, ahí está, ahí está, ahí está, clávalo y lo ha clavado… perfecto el segundo salto… clavado, fíjense, no ha movido los pies”. Puntúan el segundo salto de Deferr con 9.787. Puntuación final para el gimnasta español: 9.737. Le vale para ganar la medalla de oro, porque el rumano Marian Dragulescu hace un primer salto maravilloso, pero se sale de la colchoneta en la recepción del segundo. 

Gervi se convierte en ese momento en el tercer español con dos oros olímpicos, igualando a los regatistas Luis Doreste y Theresa Zabell. Ellos lo lograron desde el agua. Deferr ganó el oro de Atenas cayendo desde el cielo. 

ADRIAN DENNIS/AFP-GETTY IMAGES

La historia olímpica de los 1.500 metros masculinos desde Moscú 1980

Es la prueba reina del medio fondo. Ha dado nombres ilustres a la historia del atletismo. Grandes campeones que se hicieron con las tres medallas en juego en cada cita olímpica. Los 1.500 metros lisos masculinos llevan celebrándose desde los Juegos de Atenas 1896. Desde ese momento y hasta Melbourne 1976 hubo dieciocho campeones olímpicos en la prueba. La mayoría fueron europeos, once en total: cuatro británicos, tres finlandeses, un italiano, un luxemburgués, un sueco y un irlandés. Dos estadounidenses, dos neozelandeses, un australiano y un keniata completaron el palmarés en esos ochenta años interrumpidos por las guerras mundiales. 

Desde los de Moscú celebrados en 1980 se han celebrado diez Juegos Olímpicos. El panorama ha cambiado considerablemente. Si hasta 1976 había habido un dominio de los europeos, seis de los diez Juegos celebrados entre 1980 y 2016, tuvieron como ganador de los 1.500 metros a un atleta africano. Tres oros llevaron nombre europeo y uno estadounidense. 

Veinticinco hombres en diez Juegos Olímpicos

La que sigue es la historia de la prueba de Moscú 1980 a Río 2016. Veinticinco hombres diferentes han logrado subir al podio olímpico. Once africanos, diez europeos, dos estadounidenses, un neozelandés y un catarí se han colgado los oros, las platas y los bronces. 

Solo un atleta ha sido capaz de ganar dos oros olímpicos en los 1.500 metros. Lo hizo consecutivamente en los Juegos de Moscú 1980 y en los de Los Ángeles 1984. El británico Sebastian Coe es el único bicampeón olímpico en la prueba. De ahí su importancia y la dificultad que conlleva llegar a lo más alto en esta prueba tan exigente.

El oro de Moscú

En los de Moscú 1980 Coe se impuso al alemán Jürgen Straub y a su gran rival, el también inglés Steve Ovett. Sin duda es una de las finales más recordadas del atletismo olímpico y de los 1500 metros lisos. Faltaron los atletas estadounidenses por el boicot de su país a los Juegos rusos. 

Cuatro años después Sebastian Coe tuvo dos acompañantes diferentes en el podio. El británico Steve Cram tuvo que conformarse con la medalla de plata. El bronce llevó nombre y apellidos españoles. José Manuel Abascal hacía historia para el atletismo de nuestro país en los Juegos de Los Ángeles. 

La primera victoria africana en dos décadas

En Seúl 1988 llegó la primera victoria africana después de veinte años. El keniata Peter Rono se colgaba el oro olímpico dos décadas más tarde que Kipchoge Keino. El también Keniata fue campeón en México 1968 y plata en Múnich 1972. Rono superó al británico Peter Elliott, plata, y al alemán Jens-Peter Herold. Podría llamar a esta final, la de los “Peters”. 

Mayoría británica en los podios de 1980 a 1988. Cuatro atletas, cinco medallas. Dos oros, dos platas y un bronce gracias a Coe, Ovett, Elliott y Cram. Nombres míticos del atletismo de Reino Unido. 

Con los Juegos de Barcelona 1992 cambiaron muchas cosas. También la tendencia en los 1.500 metros. Comienza el dominio africano en las pruebas de fondo y medio fondo. En Barcelona llegó un oro histórico para España. Fermín Cacho levantaba los brazos y nos emocionaba a todos por delante del marroquí Rachid El-Basir y del catarí Mohamed Suleiman. Tres minutos, cuarenta segundos y doce centésimas que recordaremos toda la vida. 

Dominio africano

Nadie sabe qué hubiera ocurrido si Hicham El Guerrouj no se llega a tropezar y a entorpecer a Fermín Cacho en la final de Atlanta 1996. El atleta español tuvo que conformarse con ser subcampeón cuatro años después. Se llevó el oro el argelino Noureddine Morceli. El bronce fue para el keniata Stephen Kipkorir

En los Juegos de Sidney volvió a ganar un africano. Esta vez fue el keniata Noah Ngeny. El marroquí Hicham El Guerrouj se quedó a unas centésimas del oro, pero tuvo que conformarse con la medalla de plata. El bronce fue para el keniata Bernard Lagat. Triplete de medallas para África. Dominio aplastante.

Fue en Atenas 2004 cuando Hicham El Guerrouj pudo resarcirse de la caída en Atlanta ocho años atrás y de la plata de Sidney 2000. El oro olímpico le confirmó como uno de los grandes mediofondistas de la historia. Superó por poco a Bernard Lagat, plata, y al portugués Rui Silva.

La sombra del dopaje

La final de los 1.500 metros de los Juegos de Pekín 2008 la ganó el bahrainí Rashid Ramzi. Un año después se descubrió su trampa. Fue desposeído por dopaje. El keniata Asbel Kiprop, que había sido plata, se convirtió en oro. Años después le pillaron dopado. Pero no le quitaron la medalla de Pekín. El neozelandés Nick Willis fue subcampeón y el francés Mehdi Baala fue bronce. El español Juan Carlos Higuero acabó quinto, pero por el dopaje de Ramzi ocupa el cuarto lugar. 

Dieciséis años después de la victoria de Morceli en Atlanta, volvió a ganar un argelino. Taoufik Makhloufi se convirtió en campeón olímpico en Londres 2012. Lo hizo por delante del estadounidense Leonel Manzano y del marroquí Abdalaati Iguider

Dos estadounidenses se proclamaron campeones olímpicos de 1.500 metros allá por 1904 y 1908. El tercero en lograrlo fue Matthew Centrowitz en los Juegos de Río 2016. El campeón en Londres 2012, Makhloufi bajó un puesto y tuvo que conformarse con la plata. Ocho años después de ser subcampeón en Pekín, el neozelandés Willis acabó tercero.

Reino Unido es el gran dominador del medallero olímpico de los 1.500 metros masculinos. Cinco oros, cinco platas y tres bronces en esta prueba le sitúan por delante de Kenia con cuatro oros, dos platas y dos bronces. En tercer lugar aparecen los estadounidenses con tres oros, siete platas y cuatro bronces. España tiene una medalla de cada color, gracias al oro y la plata de Fermín Cacho en 1992 y 1996 respectivamente y al bronce de José Manuel Abascal en Los Ángeles 1984. 

 

Fotos: Getty, AFP, AP, Reuters, Alamy

Los mejores días olímpicos

Cualquier día olímpico con medalla ya es digno de recordar. Si se ganan dos medallas mucho más. Pero si en un día cualquiera de competición olímpica, un país gana más medallas, es un exitazo. En siete días de la historia olímpica, España ha logrado sumar cuatro o más metales. En esos siete días de competición, el equipo español ha ganado 30 medallas de un total de 156. Es decir, un 19,23% de las medallas conseguidas por nuestro país en la historia olímpica se han ganado en esos siete días. El tope está en cinco medallas, aquel memorable 8 de agosto de 1992, igualado el 11 de agosto de 2012, aunque faltan dos medallas por entregar. Se trata de los mejores días olímpicos de nuestros atletas. Días históricos para el deporte nacional que merecen ser recordados. Son los mejores días olímpicos del deporte español.

5 medallas. 8 de agosto de 1992

El mejor día olímpico para España se produjo en los Juegos de Barcelona 92. No podía ser de otra manera. El equipo español sumó 22 medallas en total, 5 ese día. Los metales llegaron en cuatro deportes diferentes: atletismo, fútbol, tenis y gimnasia rítmica. Fueron dos medallas de oro y tres de plata. Estos fueron los protagonistas de aquella jornada histórica para el deporte español. 
 

  
FERMÍN CACHO- ORO EN 1.500 METROS-ATLETISMO . Venció con un tiempo de 3’40″12c con el Estadio Olímpico de Montjuic en pie y aplaudiendo sin parar al atleta soriano nacido en Ágreda en 1969. Su entrada en meta con los brazos en alto simboliza el éxito de los Juegos de Barcelona para España. 
 
 

  
SELECCIÓN DE FÚTBOL- ORO. Con un Camp Nou lleno a rebosar, la selección española esperó al descuento de la segunda parte para certificar la victoria contra Polonia. El 3-2 de Kiko Narváez (primero en la imagen) desató el delirio.
 
  
 
JORDI ARRESE- PLATA EN INDIVIDUALES-TENIS . El tenista catalán perdió en la final contra el suizo Marc Rosset por 7-6 6-4 3-6 4-6 y 8-6 en cinco horas y tres minutos de juego.

 

 

ARANTXA SÁNCHEZ VICARIO Y CONCHITA MARTÍNEZ- PLATA EN DOBLES-TENIS- Las mejores tenistas de la historia de nuestro país, no pudieron ganar en la final a las norteamericanas hermanas Fernández, Gigi y Mary Jo. Perdieron en dos horas exactas de partido por 7-5 2-6 y 6-2.
CAROLINA PASCUAL- PLATA EN GIMNASIA RÍTMICA- La gimnasta alicantina logró una medalla inesperada con solo dieciséis años. Su actuación fue soberbia en mazas, aro, cuerda y cinta, pero su ejercicio de pelota fue mejor aún. La rusa Timoshenko ganó el oro con una puntuación de 59.037 y Carolina Pascual fue subcampeona olímpica con 58.100.

5 medallas. 11 de agosto de 2012

El 11 de agosto de 2012, España ganó tres medallas olímpicas. Años después nos enteramos de que dos tramposos se habían dopado y la cifra subió a cinco. Eso sí, todavía no se han entregado esas dos medallas a la saltadora de altura Ruth Beitia y al piragüista Sete Benavides, ambas de bronce. Además de las dos medallas anteriores, llegaron un oro en vela, una plata en piragüismo y un bronce en balonmano. 
EQUIPO ELLIOTT 6m -VELA- ORO- Ángela Pumariega, Sofía Toro y Támara Echegoyen ganaron un oro inesperado. Derrotaron al trío australiano en una final muy emocionante y en un día que llegó a tener vientos de hasta veinte nudos.
SAÚL CRAVIOTTO -K1-200 METROS- PIRAGÜISMO- PLATA- Llegaba a Londres 2012 tras haber sido campeón olímpico cuatro años antes junto a Carlos Pérez Rial. No defraudó y se colgó una valiosísima medalla de plata. La segunda de sus cuatro medallas olímpicas.
EQUIPO FEMENINO BALONMANO- BRONCE -Ni más ni menos que dos prórrogas hicieron falta para que la selección femenina de balonmano se hiciera con un bronce olímpico histórico. Vencieron a las surcoreanas por 31 a 29.
RUTH BEITIA-SALTO DE ALTURA-ATLETISMO- BRONCE Ruth Beitia saltó dos metros aquel día. Una gran marca que le valió para ser cuarta. Siete años más tarde se confirmó el dopaje de la rusa Shkolina. La mejor atleta española de todos los tiempos sigue esperando su medalla.
SETE BENAVIDES-C1-200 METROS-PIRAGÜISMO- BRONCE Sete Benavides lleva años entre los mejores del piragüismo. Como Beitia, acabó cuarto. Pero siete años después nos enteramos de que el lituano Shuklin se había dopado. También sigue esperando la entrega de su bronce.

4 medallas. 2 de agosto de 1996

Ni más ni menos que en cinco días olímpicos, España ha sumado cuatro medallas. Dos tuvieron lugar en los Juegos de Atlanta (2 y 3 de agosto de 1996). Otro en los Juegos de Atenas (21 de agosto de 2004) y otros dos en Pekín (17 y 23 de agosto de 2008).

El segundo día de agosto de 1996, llegaron cuatro medallas de cuatro deportes diferentes, gimnasia rítmica, atletismo, hockey hierba y tenis. Una fue de oro, dos de plata y una de bronce.


EQUIPO GIMNASIA RÍTMICA- ORO – Marta Baldó, Nuria Cabanillas, Estela Giménez, Lorena Guréndez, Tania Lamarca y Estíbaliz Martínez, ganaron el oro con una puntuación de 38.933. Bulgaria se quedó muy cerca con 38.866 y ganó la plata y Rusia fue bronce con 38.365.

EQUIPO MASCULINO HOCKEY HIERBA- PLATA-La selección masculina de hockey hierba perdió en la final contra Holanda por 3 a 1, a pesar de haberse adelantado en el marcador.
 
 

  
 
ARANTXA SÁNCHEZ VICARIO- PLATA EN INDIVIDUALES-TENIS- Tercera medalla olímpica de la tenista española, tras las dos logradas en Barcelona 92. Perdió en la final contra la estadounidense Lindsay Davenport por 7-6 y 6-2.
 

VALENTÍ MASSANA- BRONCE EN 50KM MARCHA-ATLETISMO- Después de un esfuerzo descomunal, Valentí Massana llegó tercero con más de 3 horas y 44 minutos. Se quitó la espina de cuatro años antes en Barcelona 92, donde fue descalificado a muy pocos metros de terminar la prueba de 20km marcha.

4 medallas. 3 de agosto de 1996


Tres deportes diferentes sumaron cuatro medallas para España en este día. Ciclismo, tenis y atletismo. Una fue de oro y tres fueron de plata. Los cuatro metales llegaron del lado masculino.

MIGUEL INDURÁIN- ORO EN CONTRARRELOJ INDIVIDUAL-CICLISMO. Después de no haber podido ganar su sexto Tour de Francia consecutivo, días más tarde, el ciclista navarro se impuso con superioridad a todos sus rivales (1h 04´05″). Abraham Olano (1h 04´ 17″) fue subcampeón olímpico firmando un doblete español histórico. El británico Chris Boardman (1h 04′ 36″) les acompañó en el podio.

ABRAHAM OLANO- PLATA EN CONTRARRELOJ INDIVIDUAL-CICLISMO

SERGI BRUGUERA- PLATA EN INDIVIDUALES- TENIS- El tenista catalán perdió en la final contra el americano André Agassi por 6-2 6-3 y 6-1 en 75 minutos de juego.


FERMÍN CACHO- PLATA EN 1.500 METROS- ATLETISMO- El campeón olímpico en Barcelona 92 volvía a subir al podio en unos Juegos, esta vez como medallista de plata. Se impuso Morceli. Nadie sabe que habría pasado de no caerse El Guerrouj, al que el atleta soriano tuvo que saltar para no ir al suelo también.

4 medallas. 21 de agosto de 2004

Tres platas y un bronce fueron la cosecha de medallas en aquel día. Llegaron en tres deportes diferentes. En vela dos, en hípica y en ciclismo en pista.

 

RAFA TRUJILLO- PLATA- CLASE FINN- VELA- El regatista gaditano triunfaba en Atenas 2004, tras haber pasado una infancia llena de derrotas en la clase «Optimist».




NATALIA VIA DUFRESNE Y SANDRA AZÓN-PLATA- CLASE 470- VELA- La pareja española llevaba seis años preparándose para ganar una medalla olímpica. En Atenas lo lograron siendo subcampeonas.




BEATRIZ FERRER SALAT, RAFAEL SOTO, JUAN ANTONIO JIMÉNEZ E IGNACIO RAMBLA- PLATA- DOMA CLÁSICA- HÍPICA- La hípica española volvía a conquistar una medalla olímpica 56 años después de los Juegos de Londres 1948.

SERGI ESCOBAR-BRONCE- PERSECUCIÓN INDIVIDUAL- CICLISMO EN PISTA- No sería la única medalla para el pistard español. Lograría otra en la persecución por equipos.

 

4 medallas. 17 de agosto de 2008

Un oro y tres platas procedentes de tres deportes diferentes, llegaron en este día de mediados de agosto de 2008. Tenis, vela y gimnasia artística fueron los protagonistas.

RAFA NADAL-ORO- INDIVIDUALES- TENIS- El mejor tenista español y el mejor deportista  de todos los tiempos sumaba el oro olímpico a su ya extensa carrera cargada de triunfos. Se impuso al chileno Fernando González por 6-3 7-6 y 6-3 en 2 horas y 22 minutos de juego.

VIRGINIA RUANO Y ANABEL MEDINA-PLATA- DOBLES- TENIS- La pareja española cayó derrotada en la final por las hermanas Williams. Venus y Serena se impusieron 6-2 y 6-0.

IKER MARTÍNEZ Y XABI FERNÁNDEZ-PLATA- CLASE 49er- VELA- Fue plata, pero tenía que haber sido oro. La pareja ganadora, la de los daneses, rompió su barco y compitió con el de los croatas.


GERVASIO DEFERR-PLATA- SUELO- GIMNASIA ARTÍSTICA-Gervasio Deferr conseguía su tercera medalla olímpica. Las dos anteriores fueron de oro, en salto. Plata que tendría que haber sido oro, pero estaba el chino Kai Zou y las decisiones de los jueces para impedirlo. Sidney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008, llevan su nombre. Tres Juegos, tres medallas. Sencillamente espectacular.

4 medallas. 23 de agosto de 2008

Penúltimo día de los Juegos de Pekín. España sumó en tres deportes diferentes, en piragüismo, en hockey hierba y en natación sincronizada. Fueron un oro y tres platas.

SAÚL CRAVIOTTO Y CARLOS PÉREZ RIAL-ORO- K2-500 METROS- PIRAGÜISMO- Fue la medalla que nadie esperaba. Era su segunda competición oficial juntos. Un oro de ley.

 
  
DAVID CAL-PLATA- C1-500 METROS- PIRAGÜISMO- El piragüista gallego sumaba con esta medalla de plata, su cuarta medalla olímpica. Dos en Atenas 2004 y otras dos en Pekín 2008. Luego llegaría Londres 2012 para convertirle en leyenda del deporte mundial.
 
 
SELECCIÓN MASCULINA-PLATA- HOCKEY HIERBA- El equipo español perdió en la final contra Alemania por 1-0.
 
 
EQUIPO-PLATA- NATACIÓN SINCRONIZADA- Un subcampeonato olímpico histórico. Solo superadas por la todopoderosa Rusia.

30 medallas conquistadas en siete días de competición son muchas.  7 oros, 18 platas y 5 bronces para ser más exactos. Una excelente cosecha que esperamos siga aumentando. El resto de días en los que España ha logrado metales olímpicos se consiguieron una, dos o incluso tres. En diez días diferentes desde Barcelona 92 a Río 2016 se lograron tres medallas en una misma jornada, lo que tampoco está nada mal. Si sumaramos esas 30 a las 30 repasadas en este artículo, el resultado nos daría 60 en diecisiete días de competición. Esto supone el 38,46% del total de medallas olímpicas de España.

Fotos: EFE, AFP, AP

El día más grande de la gimnasia española

Los lunes. Ay, los lunes. El día de la semana que menos gusta a la mayoría de la gente. Pero aquel 23 de agosto de 2004 lo tenemos que recordar con una sonrisa y también con lágrimas de alegría. La gimnasia artística española vivió la jornada más importante de su historia. Día grande en el que se sumaron dos medallas olímpicas en los Juegos de Atenas. Gervasio Deferr en salto y Patricia Moreno en suelo ganaron un oro y un bronce para recordar. Dos medallas españolas en gimnasia. Lo nunca visto. Un éxito sin precedentes para nuestra país en uno de los deportes olímpicos más destacados junto al atletismo y la natación. 


Oro y diploma en Atenas 2004

Gervasio Deferr (7 de noviembre 1980, Premiá de Mar, Barcelona) llegaba a Atenas falto de preparación debido a varias lesiones que le acompañaron en el camino olímpico. A medio año de los Juegos, pasó de no poder entrenar a hacerlo siete horas diarias. Deferr ya había sido campeón olímpico en salto en Sidney 2000. 

Un día antes de la final de salto, se quedo a las puertas del podio en suelo. «No me han ganado la medalla, la he perdido yo, y eso es lo que más me duele» dijo al quedar cuarto. «He tenido dos errores que me han dejado sin podio, pero así es este deporte, en 60 segundos te lo juegas todo».  La diferencia entre los medallistas y el gimnasta español fue muy pequeña. Ganó el canadiense Shewfelt con 9,787. Fue plata el rumano Dragulescu con la misma puntuación. El bronce se lo colgó el búlgaro Jovtchev con 9,775 y Deferr hizo 9,712.

El primer oro para España

España llegaba al lunes 23 de agosto con siete medallas, ninguna de oro. Gervi llega a la final de salto enrabietado por el cuarto puesto del día anterior. Cambió el medallero tras hacer dos saltos enormes. El segundo casi perfecto.

El primer salto fue muy bueno: 9,687. El segundo mejor aún. Lo clava y le puntúan con 9,787. Un salto histórico. Con una puntuación total de 9,737 tras dos saltos de dificultad 9.90 se coloca en primera posición. La plata está asegurada para el español. Faltan dos saltos, los del Marian Dragulescu.

El gimnasta rumano hace un primer salto perfecto, pero en el segundo se sale de la colchoneta y le da el segundo oro olímpico consecutivo en salto a Gervasio Deferr. Otro día para recordar. «Se lo dedico a toda España, menos a los grandes jefazos». «Estoy feliz, pero me podía haber ido de aquí con más, con dos oros». «Esta medalla no tiene rencor ni mala baba, solo trabajo». Gervi se convertía así en el tercer español que conseguía dos oros olímpicos, entraba en el club de los bicampeones junto a los regatistas Luis Doreste y Theresa Zabell. Dragulescu fue bronce y el letón Sapronenko se colgó la medalla de plata. 

Deferr también le dedicó su segundo oro olímpico a su hermano, fallecido el 25 de abril de aquel año. En medio de la preparación olímpica. «Lo de hoy ha costado las lágrimas de ayer. Una de cal y otra de arena, pero espero que a partir de ahora todo vaya bien» le dijo a su padre por teléfono tras colgarse la medalla. 

Una medalla ganada desde la humildad

Patricia Moreno (7 de enero de 1988, Madrid) llegaba a Atenas 2004 con el pensamiento de hacer un buen papel. Nadie la tenía en las quinielas por las medallas. Llegaba a los Juegos como la única gimnasta que había realizado una triple pirueta y media en la competición internacional de suelo. 

Moreno era la más joven de las participantes. 16 años, 1,45m y 34 kilos de peso. Todos los ojos miraban a Elena Gómez (oro mundial en 2002 y bronce en 2003), que no pudo llegar a la final de suelo por culpa de los jueces. Moreno sí llegó y se convirtió en la primera (y hasta hoy última) gimnasta española en ganar una medalla olímpica. Un bronce inolvidable que llegó gracias al desparpajo de la madrileña. Un bronce por sorpresa. Del suelo al cielo del podio en un abrir y cerrar de ojos. 

Patricia no falló

Las favoritas fallaron y Moreno no. La máxima candidata al oro, la brasileña Daiane Dos Santos, perdió la medalla al comienzo de su ejercicio saliéndose del tapiz. Moreno enlazó tres grandes diagonales y sumó 9,487 que le valieron el tercer lugar. La rumana Ponor se hizo con el oro gracias a sus 9,750. La plata también se fue para Rumanía. Sofronie alcanzó los 9,562. 

«Siento mucha felicidad, me he sentido muy a gusto». «Nunca había estado en una gran final y de repente verme en una olímpica ya era un premio para mí». «Yo estaba muy tranquila porque no tenía nada que perder y sí mucho que ganar». Dijo la gimnasta española tras ganar el bronce. 

«Me queda mucho por mejorar». «Desde pequeña el suelo es el aparato que más me gusta, pero creo que puedo ser bastante completa». Patricia Moreno fue la primera mujer española en ganar una medalla olímpica en gimnasia artística. Un bronce para la eternidad. 


Fotos: AFP, AP, EFE

Las tres medallas olímpicas de Gervasio Deferr

El 7 de noviembre de 1980 en Premiá de Mar (Barcelona) llegó al mundo Gervasio Deferr, uno de los mejores deportistas españoles de la historia. Fue campeón olímpico, mundial y europeo. Gervasio siempre estaba cuando se le esperaba. Llenó de gloría la gimnasia artística española en 3 Juegos Olímpicos consecutivos para formar parte de los elegidos, de las leyendas del deporte. A pesar de que su mejor prueba era el suelo, donde consiguió mejores resultados fue en salto.

Comenzó a practicar la gimnasia a los cinco años. Quedaban siete para los Juegos de Barcelona. La elección de la ciudad catalana como sede olímpica hizo que comenzara a ver más allá y a prepararse para un futuro que fue genial. En 1999 fue plata en el Mundial de Tianjin. Un año después repitió metal en Bremen, en el Campeonato de Europa.

 

25 de septiembre de 2000. Llega la primera gran oportunidad. Solo tiene diecinueve años. Nada que perder. Mucho que ganar. Nueve días antes, llegó como uno de los favoritos a la prueba de suelo y se quedó con la miel en los labios, no pudiendo entrar en la final. Antes de la final de salto, había seguido el mismo ritual de siempre: ducha fría antes de competir. Cuenta Deferr que antes de la final tenía muchísima confianza. Saltó y cuando notó los pies en el suelo se agarró con ellos tanto como pudo. No sabía si ganaría, pero sabía que iba a salir bien. Y salió muy bien. Nadie saltó mejor que él. Salto de oro. Olímpico. La cima a los diecinueve.

Dos saltos sensacionales: el primero 9,800, el segundo 9,625. 9,712 en total. Simplemente genial. La plata fue para el ruso Bondarenko y el bronce para el polaco Balnik. Gervasio Deferr inauguraba su medallero olímpico cubierto de oro.

La siguiente cita olímpica fue en Atenas 2004. La preparación fue muy corta debido a varias lesiones. A falta de seis meses para el comienzo de la competición, Deferr comienza a entrenar. Pasó de no poder hacerlo a siete horas diarias. En esta ocasión las finales de suelo y salto van en días consecutivos, no como cuatro años atrás en Sidney. El 22 de agosto es la de suelo. De nuevo, decepción para Gervi. «No me han ganado, la medalla la he perdido yo, y eso es lo que más me duele». «He tenido dos errores que me han dejado sin podio, pero así es este deporte, en sesenta segundos te lo juegas todo». Deferr queda cuarto (diploma olímpico) a solo 63 centésimas del bronce, cuando tenía el oro en la mano.

 

Al día siguiente le despertaron por si quería ir a entrenar antes de la final de salto. Prefirió descansar y presentarse tal y como estaba. Llegó enrabietado por el cuarto puesto del día anterior. El primer salto es muy bueno, la puntuación es 9,687. El segundo salto es mucho mejor, lo clava, 9,787. Un salto para la historia. Con una puntuación total de 9,737 tras dos saltos de dificultad 9.90 se coloca en primera posición. Solo falta por salir el rumano Marian Dragulescu. La medalla de plata está asegurada para el español.

Dragulescu hace un primer salto perfecto, pero en el segundo se sale de la colchoneta y le da el segundo oro olímpico consecutivo en salto a Gervasio Deferr. Otro día para recordar. «Se lo dedico a toda España, menos a los grandes jefazos». «Estoy feliz, pero me podía haber ido de aquí con más, con dos oros». «Esta medalla no tiene rencor ni mala baba, solo trabajo». Gervi se convirtió aquel 23 de agosto de 2004 en el tercer español que conseguía dos oros olímpicos, entraba en el club de los bicampeones junto a los regatistas Luis Doreste y Theresa Zabell. Dragulescu fue finalmente bronce y la plata fue para el letón Sapronenko.

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En 2007, fue plata en el Mundial de Stuttgart, esta vez en suelo. Un año más tarde llegó una nueva oportunidad olímpica. A la tercera fue la vencida. Por fin logró su medalla olímpica en suelo. El tercer metal en tres Juegos Olímpicos, algo al alcance de muy pocos deportistas. Aquel 17 de agosto de 2008 en Pekín, Gervi Deferr curaba las heridas de Sidney y Atenas donde llegaba como uno de los favoritos en suelo. Solo el chino Zou Kai lo hizo mejor que él, o mejor dicho arriesgó más que el español. Una puntuación de 15,775 que valió una medalla de plata. El chino alcanzó 16,050. «Me ha parecido que han puntuado un poco alto al chino, pero yo no he hecho mejor ejercicio que él».

Las medallas de oro se las tatuó para siempre en sus piernas. El de 2000 en la derecha, el de 2004 en la izquierda. Lástima que en 2008 se quedará a muy poco de ser tricampeón olímpico. En el libro “Ser Olímpico” de Ferrán Martínez Alonso, Deferr dice : “Si pudiera estar toda mi vida siendo un deportista de 25 años para poder estar en 15 Juegos Olímpicos, lo firmaba ya. Porque es una maravilla y si encima ganas ni te cuento. Ser olímpico es lo mejor que me ha pasado en la vida.” Gervi, tus tres medallas olímpicas son de lo mejor que nos ha pasado a los que amamos el deporte. Será muy difícil que salga otro gimnasta como él.