Mis fotos deportivas preferidas: el abrazo de Mireia Belmonte y Fred Vergnoux en Budapest 2017


27 de julio de 2017. Mireia Belmonte García (Badalona, 10 de noviembre de 1990) acaba de cerrar el círculo en Budapest con el único oro que le faltaba en su carrera. La obra completa de una nadadora excepcional. Llegó en la prueba en la que un año antes se proclamó campeona olímpica en Río de Janeiro. Tras ganar en los 200 metros mariposa, salió de la piscina y lo primero que hizo fue abrazar a su guía, al entrenador que cambió el rumbo de su carrera deportiva, al francés Fred Vergnoux.

Es un abrazo sincero, emocionante, de esos que nunca se olvidan. En la foto de Alberto Estévez (agencia EFE) la campeona mundial aparece con su gorro negro y con las gafas recién salida del agua. Se aprecian las gotas en su espalda. Vergnoux sonríe y cierra los ojos. Se le ve feliz y emocionado. Seguramente pensando en que el objetivo, por fin, estaba conseguido. Mireia tenía un oro olímpico, varios oros europeos en piscina corta y larga, oros mundiales en piscina corta. Pero le faltaba ser campeona mundial en piscina de 50 metros.

Un abrazo eterno

Su entrenador desde septiembre de 2010 sujeta una botella de agua y sus gafas de ver con la mano izquierda mientras toca la cabeza de su pupila con la derecha. Ellos son los creadores de un oro mundial ganado tras muchas horas de entrenamientos. Un oro histórico para la natación española. Llegó en 2 minutos 5 segundos y 26 centésimas. Mireia fue más rápida que la alemana Franciska Hentke (2:05.39) y que la húngara Katinka Hosszu (2:06.02). Ambas nacieron un año antes que la española.
Aquel oro inolvidable permitió que Mireia Belmonte entrara en el selecto club de los ganadores de la triple corona (oro olímpico, mundial y europeo en 200 mariposa). Un logro al alcance pocos que llegó gracias a ella y a Fred, su compañero de viaje por las piscinas de todo el mundo. Una pareja deportiva única que posiblemente sea irrepetible en la natación española.

ALBERTO ESTÉVEZ -EFE

Lucas Eguibar, magia en la nieve

Tenía que ser él. Llevaba años luchando entre los mejores del snowboard cross y buscando el primer lugar en una gran competición. Lucas Eguibar Bretón (San Sebastián, 9 de febrero de 1994) ya forma parte del club de los grandes pioneros del deporte español. La perseverancia y el esfuerzo diario han dado sus frutos. La demostración de que es posible alcanzar los sueños. Merecía el oro mundial conquistado en Idre Fjäll (Suecia). Magia en la nieve. Ha probado varias veces el sabor amargo de las medallas de chocolate. Buenos cuartos puestos, pero por debajo del valor de un deportista que ha sabido caer y volver a levantarse. Eso solo saben hacerlo los elegidos, los grandes deportistas como Lucas, que lleva subido a la tabla de snowboard desde que cumplió los dieciséis años. 

Cuando comenzó en este deporte, con poquísimas licencias en España, lo tenía clarísimo: “no quiero ser una persona que gana una vez, sino un deportista que está muchos años en la élite, arriba del todo”. Alcanzada la cima, con el oro mundial ganado en Suecia y con la plata lograda en Sierra Nevada en el año 2017, entra de lleno en el libro de las grandes gestas del deporte de nuestro país. 

Y lo mejor está por llegar. Lo hemos comprobado muchas veces en cualquier disciplina deportiva. Eguibar ha participado en dos Juegos Olímpicos. En los de Sochi 2014 acabó en séptimo lugar. Un magnífico diploma a los 20 años recién cumplidos. Luego llegó la decepción de Pyeongchang 2018, donde aspiraba a todo. Fue 33º al caerse a la nieve en octavos de final. En aquellos Juegos llegó el histórico bronce de Regino Hernández, su amigo y compañero de fatigas en tantas competiciones. Ambos fueron plata por equipos en el Mundial de 2017. 

El sueño olímpico

En el horizonte más cercano aparece Pekín 2022 (del 4 al 20 de febrero). Sin duda estará entre los favoritos para subir al podio olímpico. Él ya está acostumbrado a fabricar milagros. A hacernos disfrutar mientras vuela sobre la nieve. Allí cumplirá 28 años. ¿Qué mejor regalo que una medalla de oro? Soñemos.

LA NARRACIÓN de José Manuel Tallada en Eurosport

 

LAS PORTADAS

 

 

 

LA ALEGRÍA de su familia. El vídeo está grabado por su hermano Nico. 

 

LOS RESULTADOS OFICIALES

 

 

 

EL PALMARÉS DEL CAMPEÓN DEL MUNDO

 

Dubai 2010, la primera gran obra de Mireia Belmonte


Todos vivimos momentos en la vida en los que sabemos que ya nada volverá a ser como antes. En septiembre de 2010 Fred Vergnoux comenzó a entrenar a Mireia Belmonte. A partir de ahí cambió para siempre y para bien la trayectoria deportiva de la mejor nadadora española de la historia. Cuatro meses después de empezar a entrenar juntos llegó la primera gran obra de Belmonte y Vergnoux. El Mundial de piscina corta celebrado en Dubai en diciembre de 2010 lo cambió todo.
En tan solo tres días de competición y con veinte años recién cumplidos, Mireia Belmonte subió al podio en cuatro ocasiones. En tres de ellas se colgó la medalla de oro y en otra se hizo con una plata. Ponía fin a las críticas tras no haber conseguido medallas en el Europeo de piscina larga celebrado en Budapest.
El 15 de diciembre de 2010, Belmonte ganó dos medallas de oro en tan solo 44 minutos. Lo hizo en dos pruebas tan exigentes como los 200 mariposa o los 400 metros estilos. Precisamente las dos pruebas que más alegrías le han dado a lo largo de su carrera deportiva.

Oro en 200 metros mariposa

Llegó a la final de los 200 mariposa con el segundo mejor tiempo: 2 minutos 4 segundos y 84 centésimas. Una marca que superó para ganar la medalla de oro. Son las 20:05 hora de Dubai y Mireia sale por la calle 5. Es la tercera más rápida en reaccionar. Cubre los primeros 50 metros en séptima posición (28.53). Al paso por los 100 metros sigue en penúltimo lugar (1:00.29). Sube dos posiciones en el siguiente viraje. Es quinta con un tiempo de 1:32.01. Los últimos 50 metros de Belmonte son sensacionales. Pasa del quinto lugar a ser medalla de oro con una marca de 2:03.59, récord de los campeonatos y campeona mundial de 200 mariposa en piscina de 25 metros.


Sus acompañantes en el podio fueron, la británica Jemma Lowe y la sueca Petra Granlund. La húngara Hosszu y la china Liu se quedaron en la cuarta y en la quinta posición respectivamente.

Oro en 400 metros estilos

Mireia Belmonte logró el quinto mejor tiempo en las series de los 400 metros estilos: 4:32.37. Marca que barrió en la final para ser campeona del mundo. Son las 20:49. Solo han pasado cuarenta y cuatro minutos desde que se lanzó a la piscina para ganar el oro en 200 mariposa. Sale por la calle 2 y cubre los primeros 100 metros (mariposa) en primera posición (1:01.76). En los siguientes 100 (espalda) baja hasta la quinta posición (2:11.00). Es en la braza donde comienzan a opositar hacia el oro. Ya es primera con un tiempo de 3:24.51. Acaba con un tiempazo. Récord de Europa y otro nuevo récord de los campeonatos: 4:24.21.


La única que le planta cara es la china Shiwen Ye que se cuelga la medalla de plata a treinta cuatro centésimas de la española. El bronce es para otra china, Xuanxu Li.

Plata en 800 metros libre

Al día siguiente de haber arrasado con dos oros, llegó la final de los 800 metros libre. Fue un duelo español entre Erika Villaécija y Mireia Belmonte. El reloj marca las 20:54. Villaécija sale por la calle 3 y Belmonte por la 7. Durante toda la prueba, la primera ocupa posiciones de podio. Mireia mantiene su estrategia de nadar de menos a más. Al paso por los 600 metros Villaécija ocupa la segunda posición, peleando por el oro. Belmonte es quinta y pelea por la cuarta plaza. Al paso por los 650 metros, son primera y cuarta. A falta de solo 100 metros el crono marca un tiempo de 7:12.00. Lidera Villaécija. Belmonte sigue cuarta pero cada vez más cerca de las tres primeras.
En el antepenúltimo viraje se confirma la exhibición española y el oro y la plata. Erika Villaécija, campeona del mundo, gana con un tiempo de 8:11.61. Mireia Belmonte, subcampeona mundial, acaba con 8:12.48. Les acompaña en el podio la estadounidense Kate Ziegler con una marca de 8:12.84.


Ese mismo día, Belmonte también nadó las series de los 100 metros estilos, una prueba que no le beneficia en absoluto. Acabó con el vigésimo octavo mejor tiempo de las participantes.

Oro en 200 metros estilos

18 de diciembre de 2010. Mireia Belmonte alcanza la final de los 200 metros estilos con la octava mejor marca. Se clasifica por los pelos. Por ser dos centésimas más rápida (2:10.09) que la británica Hannah Miley (2:10.11). Mireia salta a la piscina a las 20:27 hora local por la calle 8. Cubre los primeros 50 metros en tercera posición (28.07). Como es normal, baja hasta la séptima en el tramo de espalda (1:01.02). Toca remontar para alcanzar el podio por cuarta vez en los Mundiales de Dubai. A falta de 50 metros ya es segunda con un tiempo de 1:36.76. Gana la medalla de oro con récord de los campeonatos y una marca de 2:05.73. La plata es para la china Ye, y el bronce para la estadounidense Kukors. “Por la mañana me sentía muy cansada y nerviosa, pero poco a poco me fui relajando. No me creo que vuelva a casa con cuatro medallas, tres de ellas de oro” dijo Mireia Belmonte.


Un día después de haber ganado su cuarta medalla en Dubai, nadó las series de los 200 metros braza y cerró su participación con el décimo noveno mejor tiempo.
Fue la reina de aquel Mundial de piscina corta. Al regresar a España seguía sin creérselo: “Todavía no he asimilado lo que he logrado. No esperaba esto, pero las dos medallas del primer día en 45 minutos me dieron mucha moral”. Fred Vergnoux lo tenía claro: “No le veo límite. Tiene mucho talento, una enorme capacidad de trabajo y gran fuerza mental”.

Fotos: EFE y AP

El récord de otro planeta de Jonathan Edwards

La historia del triple salto masculino no se entendería sin el británico Jonathan Edwards. Nacido en Londres el 10 de mayo de 1966, forma parte de la pequeña lista de los atletas legendarios de todos los tiempos. Participó en cuatro Juegos Olímpicos (1988-2000), medalla de oro en Sidney 2000 y plata en la cita anterior celebrada en Atlanta en 1996. Dos veces campeón del mundo al aire libre, campeón de Europa y varias medallas de todos los colores conquistadas en los grandes campeonatos de atletismo. Se retiró a los 37 años, en el Mundial celebrado en París en 2003.

Si miramos la clasificación de mejores marcas de todos los tiempos del triple salto, Jonathan Edwards aparece cinco veces en los quince primeros puestos. Fue el primer hombre en sobrepasar la barrera de los 18 metros. Una hazaña digna de recordar por los siglos de los siglos.

Rozando los 18 metros en Salamanca

El 16 de junio de 1985, el estadounidense Willie Banks batía el récord del mundo con una marca de 17.97. Lo logró en Indianapolis con un viento a favor de 1.5 m/s . En esa época, Jonathan Edwards soñaba con superarlo, pero tan solo tenía 19 años y su carrera deportiva estaba comenzando. El destino quiso que fuera en nuestro país, concretamente en la ciudad de Salamanca, donde el atleta británico consiguió batir a Banks diez años después. La marca fue de 17.98, cada vez más cerca de los inalcanzables 18 metros. Ocurrió el 18 de julio de 1995, con un viento favorable de 1.8 m/s.

El 7 de agosto de 1995 se celebra la final de triple salto del Mundial de Goteborg (Suecia). Estadio Ullevi de la ciudad sueca. Edwards (dorsal 539) es el gran favorito para ganar la medalla de oro y, por lo tanto, proclamarse campeón del mundo por primera vez. Recuerdo aquella tarde como si fuera hoy. Acababa de volver de una boda de unos amigos en Villafranca de los Barros (Badajoz).

Encendí la televisión y asistí a uno de los momentos más memorables de la historia del atletismo. El atleta inglés se batió a sí mismo en dos ocasiones. Superó por dos veces la barrera de los 18 metros. La primera vez que lo consiguió fue con un increíble 18.16 en su primer intento (tercera mejor marca mundial de todos los tiempos). En el segundo salto logró el récord del mundo que se mantiene intacto: 18.29 metros con un viento a favor y por tanto legal de 1.3 m/s. Una marca estratosférica. Un récord para muchos años. De otro planeta. Para la eternidad. Un récord de otro mundo. Incomparable.

El secreto

«El secreto es mantener la velocidad durante los saltos», dijo tras batir el récord mundial dos veces en la misma tarde. No tuvo rivales. La plata fue para Brian Wellman de Bermudas con 17.62 metros. El bronce para Jerome Romain de Dominica con 17.59 metros.

Una marca superior

Poca gente sabe, que Jonathan Edwards fue capaz de saltar aún más lejos días antes del Mundial de Goteborg. El viento (+2.4 m/s) tuvo la culpa de que la marca no fuera válida. Solo 0.4 m/s separaron al triplista inglés de una marca más colosal. Saltó 18.43 en la Copa de Europa celebrada en Villeneuve-d’Ascq, muy cerca de Lille (Francia).

Es posible que el récord del mundo de Edwards sea superado algún día. Atletas como el cubano Pedro Pablo Pichardo (18.08 como mejor marca) o el estadounidense Christian Taylor (18.21 como mejor marca, segunda de la historia) que han superado los 18 metros en varias ocasiones. Pichardo tiene la séptima y la octava mejores marcas de todos los tiempos. Taylor la segunda y la quinta. El también estadounidense Will Claye voló hasta los 18.14 metros y tiene la cuarta y la décima mejores marcas de la historia. La primera sigue siendo, de momento, territorio inalcanzable Jonathan Edwards.

FOTOS: GETTY IMAGES

Portadas deportivas inolvidables: Sports Illustrated tras el récord mundial de Mike Powell

El reloj marca las 19:06. Es viernes 30 de agosto de 1991. Estadio Nacional de Tokio. Es uno de los momentos históricos del atletismo y del deporte internacional. La final más recordada de salto de longitud. Dos estadounidenses, Carl Lewis y Mike Powell, buscan la medalla de oro en el Campeonato del Mundo.

Mike Powell supera un récord mundial vigente desde los Juegos Olímpicos de México 1968. Salta ocho metros y noventa y cinco centímetros y supera en cinco centímetros la marca conseguida por otro estadounidense, Bob Beamon. 

Veintiséis zancadas para la eternidad. Para superar a un Carl Lewis, que parecía imbatible y que no perdía una prueba de longitud desde febrero de 1981. Una década dominando. Se dice pronto. Con dos medallas olímpicas de por medio, las de Los Ángeles y las de Seúl. Más tarde llegarían los oros de Barcelona y de Atlanta, para completar un poker de oros maravilloso.

 

La portada del récord mundial

El salto fue espectacular. La portada que le dedicó la revista Sports Illustrated días después así lo refleja. El mensaje es claro: Mike Powell rompe el récord de salto de longitud de hace 23 años de Bob Beamon. 

29 pies y 2,3 pulgadas, dos pulgadas más lejos que la marca de Beamon. Así lo reflejó la prestigiosa revista americana con fecha nueve de septiembre de 1991. 

La fotografía es sensacional. Mike Powell, dorsal 1155, vuela hacia una marca memorable. El mejor salto de su vida. El más grande de todos los tiempos, 8.95 metros. Superando al gran dominador de la longitud. A Powell no le vemos la cara. Pero no hace falta. Basta con sus brazos y sus piernas. El autor de la imagen es Gerard Vandystadt de AllSport. Una de las instantáneas deportivas que nunca olvidaremos. 

Tres años antes, en los Juegos de Seúl 1988, Mike Powell fue subcampeón olímpico con un salto de 8 metros y 49 centímetros, lejos de los 8.72 metros de Carl Lewis. En Tokio el dueño y señor fue Powell, gracias a su récord mundial, pero Carl Lewis también realizó un concurso magnífico con un mejor salto legal de 8 metros y 87 centímetros. Historia del atletismo y del deporte. 

 

 

 

La mejor foto deportiva de 2018

Esta fotografía se podría titular «El triunfo de la perseverancia». Ocurrió en Innsbruck (Austria) el domingo 30 de septiembre. Alejandro Valverde, ya es campeón del mundo de ciclismo tras haberlo intentado en los cinco últimos lustros. El ciclista murciano levanta la mano izquierda en señal de triunfo. Después levantaría la derecha, la que sujeta el manillar, pero ese gesto ya no sale en la imagen tomada por Getty Images.

Por detrás de Valverde, aparecen otros dos ciclistas. El francés Romain Bardet a la derecha de la foto y el canadiense Michael Woods, a la izquierda. Los tres lucharon por el oro mundial, pero se lo llevó el español. Bardet fue plata y Woods se tuvo que conformar con la medalla de bronce.

En 2018 se han hecho miles de fotos en todos los deportes, pero esta es la mejor por todo lo que ha significado para el ciclismo español, porque su protagonista nos emocionó a todos con un sprint que ya es historia del deporte de nuestro país. Uno de los grandes momentos deportivos del año. Alejandro Valverde se vistió de arcoíris. Un maillot que va a llevar como mínimo hasta el 29 de septiembre de 2019. El próximo Mundial de ciclismo se celebrará en Yorkshire (Inglaterra).

La victoria en Innsbruck ha sido la mejor de la carrera deportiva del murciano. Un triunfo que llegó después de 265 kilómetros de gran esfuerzo sobre la bicicleta. La selección española funcionó de diez para que Valverde lograra su objetivo. Aquel 30 de septiembre, todo el mundo pensó que ya se podía retirar tranquilo. Pero tenemos Valverde hasta 2021.

 

 

 

 

Fotos: Getty y AFP

 

Alejandro Valverde se viste de arcoíris

Alejandro Valverde Belmonte ya es campeón del mundo de ciclismo. La perseverancia le ha llevado a lo más alto. Estaba escrito. Innsbruck (Austria) era el lugar donde tenía que hacer historia. A los 38 años. Pocos deportistas pueden decir que han ganado un Mundial con tanta edad. Ha llegado el sexto oro para el ciclismo español en un Campeonato del Mundo de Ruta, la séptima medalla para el ciclista murciano que por fin va a vestir de arcoíris, el cuarto español que lo consigue tras Abraham Olano, Óscar Freire e Igor Astarloa.

Se lo merecía. Por eso escribo secándome las lágrimas de los ojos después de emocionarme como solo hice cuando la nadadora Mireia (también Belmonte) ganó el oro olímpico aquel inolvidable 10 de agosto de 2016. Llevo con la piel de gallina desde que Valverde ha cruzado la línea de meta (más de media hora) sabiéndose ganador, arrancando a 300 metros del final en este día histórico para el deporte español. Después de 265 kilómetros de esfuerzo total, ha podido en el sprint con el francés Romain Bardet y con el canadiense Michael Woods. La selección española ha estado sensacional. Como las fantásticas narraciones de Carlos de Andrés en Teledeporte y de Antonio Alíx en Eurosport, que han servido para que la emoción haya sido mayor.

La mejor victoria de su carrera

Valverde ha declarado emocionado: “No me lo creo, estoy sin palabras. Es la mejor victoria de mi carrera deportiva. Tantos años luchando, tantas medallas y al final se ha conseguido. Gracias a la selección, todos han estado de 10, no podía fallarles. Esta victoria es de toda la selección y de toda la gente que me ha apoyado siempre”.

Estoy seguro que muchos españoles, aficionados o no al ciclismo, hemos llorado con el oro mundial de Alejandro Valverde. Cuando ha cruzado la meta, en sus primeras declaraciones como campeón y viéndole escuchar el himno de España en el cajón más alto del podio. Para recordar, la entrega de la medalla del tricampeón del mundo consecutivo, el eslovaco Peter Sagan.

 

Hay deportistas que merecen un reconocimiento mundial. Valverde es uno de ellos. Muchos lo intentan como él, pero no logran el objetivo final. Seguramente el ciclista murciano continuará compitiendo, para poder lucir por todo el mundo el bonito maillot arcoíris que le acredita como campeón universal. Pero ya se puede retirar tranquilo. Ha ganado su séptima medalla mundial, quince años después que la primera. 

 

Así lo ha contado Heri Frade en Tiempo de Juego

 

 

Perseverancia, esfuerzo, ganas de ganar

Solo queda dar un GRACIAS con mayúsculas a don Alejandro Valverde Belmonte. Memorable, eterno, leyenda del ciclismo. GRACIAS por tu perseverancia, por tu esfuerzo, por tu humildad, por enseñarnos que el deporte no tiene edad, por tus ganas de ganar, por esta séptima medalla mundial, la primera de oro, que guardaremos para siempre en nuestras retinas y en nuestro corazón. Dentro de un tiempo nos preguntaremos: ¿Qué estabas haciendo cuando Alejandro Valverde ganó el oro mundial el 30 de septiembre de 2018?

 

 

Javier Fernández, la perfección sí existe

Bryan Snyder-Reuters

El público en pie aplaudiendo a un deportista español fuera de nuestras fronteras. Pocas veces hemos podido presenciarlo. Javier Fernández lo ha logrado en Boston. En el City Garden, pabellón donde maravillaron los Celtics de Larry Bird en la década de los ochenta. El mejor patinador del mundo y uno de los mejores deportistas españoles de la historia, ya es bicampeón mundial. Lo ha conseguido tras un programa libre perfecto, que será muy difícil que volvamos a ver más adelante. Remontando los doce puntos que le sacaba el japonés Yuzuru Hanyu, tras el programa corto. El 1 de abril de 2016 quedará para siempre en la historia del deporte español, como uno de lo más grandes, gracias al mejor patinador que han visto y verán nuestros ojos.

 

Decía el patinador madrileño cuando conquistó su cuarto Campeonato de Europa consecutivo, que «la perfección no existe, puedes ser bueno pero no perfecto». Se equivocaba, su ejercicio ha maravillado al mundo entero. El oro es de ley. Su historial sigue creciendo y lo seguirá haciendo hasta que en 2018 sea medalla olímpica. Solo queda esperar.

 

Steven Senne-AP

314,93 puntos su mejor marca personal. Doce más que los que consiguió en Bratislava, que le valieron el tetracampeonato europeo. Con la banda sonora de la película «Ellos y Ellas», protagonizada por Sinatra, ha volado, ha bailado y ha vuelto a convertir en oro el hielo de la pista de patinaje. En Shanghai 2015 subió a lo más alto por dos puntos. Esta vez se ha superado a sí mismo y remontando, ha ganado a Hanyu por diecinueve.

 

Maddie Meyer

Tras proclamarse bicampeón mundial, Javier Fernández ha dicho que ha pasado el último mes con dolores, que ha sido muy duro y que estaba emocionado. Que estaba contento de agradar a la gente y que eso es lo más importante para él. No para de ganar y sigue manteniendo la humildad del primer día. Sabe de donde viene y con los pies en el suelo, da una lección cada vez que compite dentro y fuera de la pista de patinaje. Hay tanto que agradecerle, que no terminaríamos nunca. Eres impresionante Javi.

 

PALMARÉS JAVIER FERNÁNDEZ EN CAMPEONATOS DEL MUNDO
AÑO
PUESTO
2007
35º
2008
30º
2009
19º
2010
12º
2011
10º
2012
2013
BRONCE
2014
BRONCE
2015
ORO
2016
ORO

 

 

LAS MEDALLAS DE JAVIER FERNÁNDEZ
2013
EUROPEO
ORO
2013
MUNDIAL
BRONCE
2014
EUROPEO
ORO
2014
MUNDIAL
BRONCE
2015
EUROPEO
ORO
2015
MUNDIAL
ORO
2016
EUROPEO
ORO
2016
MUNDIAL
ORO

 

PALMARÉS COMPLETO JAVIER FERNÁNDEZ
AÑO
COMPETICIÓN
PUESTO
2007
EUROPEO
28º
2007
MUNDIAL
35º
2008
EUROPEO
17º
2008
MUNDIAL
30º
2009
EUROPEO
11º
2009
MUNDIAL
19º
2010
EUROPEO
2010
MUNDIAL
12º
2010
JJOO TURIN
12º
2011
EUROPEO
2011
MUNDIAL
10º
2012
EUROPEO
2012
MUNDIAL
2013
EUROPEO
ORO
2013
MUNDIAL
BRONCE
2014
EUROPEO
ORO
2014
MUNDIAL
BRONCE
2014
JJOO SOCHI
2015
EUROPEO
ORO
2015
MUNDIAL
ORO
2016
EUROPEO
ORO

 

 

Javier Fernández, rey del mundo

Javier Fernández ha vuelto a escribir una página histórica para el deporte español. La ciudad china de Shanghai quedará para siempre como el lugar donde se proclamó campeón del mundo. El patinador madrileño se ha superado a si mismo y al campeón del mundo y olímpico Yuzuru Hanyu. No hay nada imposible para Javi. Campeón del mundo y de Europa en el mismo año, en tan solo unos meses. Algo que está solo al alcance de los grandes del deporte de todos los tiempos.

Nos ha hecho sufrir con su caída, mientras patinaba y volaba al ritmo de «El Barbero de Sevilla». Nos ha hecho disfrutar y emocionarnos como lleva haciendo en los últimos tres años en los que ha ganado tres oros europeos, un oro y dos bronces mundiales y se quedó a las puertas de la medalla en los Juegos Olímpicos de Sochi en 2014.  Y todo esto, con pocos recursos y viviendo fuera de nuestro país.  A Javier Fernández le queda cuerda para unos cuantos años más. Por lo menos hasta que consiga la medalla que le falta, la olímpica en 2018.

El oro de Shanghai ha llegado por tan solo dos puntos, pero en estos casos lo que importa es el ganador. La cámara enfocaba a Javi antes de la nota final. Estaba contento como no podía ser de otra manera. Después de saberse ganador del Mundial le ha entrado una risa nerviosa y ha puesto una cara de sorpresa como si no se creyera lo que estaba sucediendo. El trabajo de los últimos años, el esfuerzo y las largas horas de entrenamiento y de coreografías, han merecido la pena. La recompensa ha llegado en forma de oro.

 

AFP

Ejemplar la relación entre los patinadores al terminar cada prueba. Con Hanyu entrena todo el año en Canadá a las órdenes de Brian Orser. Pero ya se sabe que dentro del terreno de juego no hay amistad que valga. Sin embargo, el patinador japonés ha comenzado a animar al español cuando había terminado su turno. Los valores del deporte en estado puro. Los patinadores parece que están hechos de otra pasta. Así da gusto verles competir a todos.

Al deporte de nuestro país le faltan pocas disciplinas en las que no se haya logrado un campeonato del mundo. El patinaje artístico no estará nunca más en esa lista, gracias al hijo de Enriqueta y Antonio. Gracias a uno de los mejores deportistas de la historia de España y al mejor patinador español de todos los tiempos.

Así ha llegado el oro mundial:

 

PALMARÉS COMPLETO JAVIER FERNÁNDEZ
AÑO
COMPETICIÓN
PUESTO
2007
EUROPEO
28º
2007
MUNDIAL
35º
2008
EUROPEO
17º
2008
MUNDIAL
30º
2009
EUROPEO
11º
2009
MUNDIAL
19º
2010
EUROPEO
2010
MUNDIAL
12º
2010
JJOO TURIN
12º
2011
EUROPEO
2011
MUNDIAL
10º
2012
EUROPEO
2012
MUNDIAL
2013
EUROPEO
ORO
2013
MUNDIAL
BRONCE
2014
EUROPEO
ORO
2014
MUNDIAL
BRONCE
2014
JJOO SOCHI
2015
EUROPEO
ORO
2015
MUNDIAL
ORO

 

PALMARÉS JAVIER FERNÁNDEZ EN CAMPEONATOS DEL MUNDO
AÑO
PUESTO
2007
35º
2008
30º
2009
19º
2010
12º
2011
10º
2012
2013
BRONCE
2014
BRONCE
2015
ORO

Otros artículos sobre Javier Fernández en este blog:

La trilogía de oro de Javier Fernández

La cima como objetivo

Orgullosos de Javier Fernández

Leyenda con 22 años