Momentos olímpicos para la posteridad

Desde que se celebraron los primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna, en Atenas 1896, se han producido miles y miles de momentos para la posteridad. Desde aquellos Juegos, el atletismo, la natación y la gimnasia se han caracterizado por ser los deportes de referencia en cada cita olímpica. Por eso he querido hacer un pequeño repaso de doce grandes momentos que se recuerdan y se seguirán recordando con el paso de los años y las décadas. 

Son doce protagonistas. Grandes representantes de los tres deportes citados anteriormente. Siete hombres y cinco mujeres. Tres deportistas españoles y nueve extranjeros que forman parte de la historia olímpica y del deporte internacional. Seguramente habrá algún lector que piense que deberían ser otros los protagonistas. Pensarán en Mark Spitz, Ruth Beitia o Paavo Nurmi, por citar tres los grandes deportistas olímpicos. Como dice el refrán: «Ni son todos los que están, ni están todos los que son».

Las cuatro medallas de oro de Jesse Owens en Berlín 1936. Atletismo.

Jesse Owens fue el gran protagonista de los Juegos de 1936. En Berlín ganó 4 medallas de oro en 100, 200 y 4×100 metros y en salto de longitud. Esta última prueba fue la más emotiva de las cuatro. Su principal rival fue el rubio alemán Luz Long, que reconoció con un abrazo, la superioridad del americano. En ese instante Adolf Hitler abandonaba enfadado el palco de autoridades. Jesse Owens ganó en la pista y puso así en evidencia la superioridad de la raza aria divulgada por el régimen alemán.

Los cuatro oros de Fanny Blankers Koen en Londres 1948. Atletismo.

Fanny Blankers Koen participó en los Juegos de 1936, pero fue en los de Londres celebrados en 1948 cuando se convirtió en reina del atletismo. Ganó el oro de todas las carreras que se disputaban en aquellos años. Ganó cuatro oros, como Owens en Berlín, 100 y 200 lisos, 80 metros vallas y el relevo 4×100. Fue la primera mujer capaz de ganar cuatro pruebas en unos Juegos Olímpicos. 

 

Los cuatro oros de Larisa Latynina en Melbourne 1956. Gimnasia.

Hasta los Juegos de Londres celebrados en 2012, fue la primera en el medallero olímpico. Fue superada por el nadador estadounidense Michael Phelps. Larisa Latynina ganó dieciocho metales en tres participaciones. Seis en cada una de ellas. Fue en los de Melbourne 1956 donde se dio a conocer en todo el mundo y ganó el mayor número de oros de su carrera olímpica: cuatro. Campeona olímpica individual, por equipos, en salto y en suelo. 

El 10 de Nadia Comaneci en Montreal 1976. Gimnasia.

El 18 de julio de 1976 el Forum de la ciudad canadiense de Montreal asistió a un hecho sin precedentes. Un momento histórico para la gimnasia artística y el deporte mundial. La gimnasta rumana Nadia Comaneci logró la perfección. Su ejercicio en barras asimétricas fue puntuado con un 10. Nadie lo había conseguido anteriormente. Fue la gran protagonista de aquellos Juegos celebrados en Canadá. Además de su oro en asimétricas, logró otros dos más, en el concurso individual y en la barra de equilibrio. 

 

Los cuatro oros de Carl Lewis en Los Ángeles 1984. Atletismo.

Fue la gran estrella de los Juegos de 1984. Carl Lewis buscaba igualar al también estadounidense Jesse Owens cuarenta y ocho años después de su hazaña en Berlín. Lo consiguió. Ganó las mismas pruebas que Owens. Los 100, 200 y 4×100 metros lisos y también se impuso en el salto de longitud. La prueba que dominó durante cuatro Juegos Olímpicos consecutivos. Con sus cuatro oros “El Hijo del Viento” presentaba su candidatura a ser uno de los más grandes deportistas de todos los tiempos. 

 

El oro de Fermín Cacho en Barcelona 1992. Atletismo.

Si hay una imagen que recordaremos siempre de los Juegos Olímpicos de Barcelona es la victoria de Fermín Cacho. Ese momento en el que el atleta soriano abría sus brazos para celebrar su victoria en los 1.500 metros ha pasado a la historia como uno de los grandes momentos de la historia del atletismo español. Ese momento, el oro olímpico de Cacho, resume lo bien que le fue a España en 1992. Sin menospreciar las otras veintiuna medallas restantes logradas por la delegación española. 

Los seis oros de Vitaly Scherbo en Barcelona 1992. Gimnasia.

Vitaly Scherbo fue el principal protagonista de los Juegos de 1992. Se convirtió en el primer gimnasta capaz de ganar seis medallas en unos Juegos Olímpicos. Solo comparable a las siete del nadador Mark Spitz en Múnich 1972 y a las ocho logradas por el también nadador Michael Phelps en Pekín 2008. Scherbo ganó cuatro de las seis medallas en un solo día. En eso sigue siendo único y probablemente lo seguirá siendo en el futuro. Sus seis oros llegaron en equipos, individual, paralelas, salto, anillas y caballo con arcos. 


El oro de Gervasio Deferr en Atenas 2004. Gimnasia.

Gervasio Deferr había sido campeón olímpico de salto en Sidney 2000. Quería repetir título en Atenas 2004. Y lo logró. No fue fácil. Sus saltos en la final fueron espectaculares. Pero el rumano Marian Dragulescu lo bordó en el primero. Una caída en el segundo le dio la victoria al mejor gimnasta español de la historia. El oro de Atenas confirmó a Deferr como uno de los mejores deportistas olímpicos españoles de siempre. Un oro inolvidable, para la posteridad. 

Los récords de Bolt en Pekín 2008. Atletismo.

Lo conseguido por el atleta jamaicano Usain Bolt en Pekín 2008 lo recordaremos toda la vida. Ganó los 100 y los 200 metros lisos con una superioridad aplastante. Sobre todo los 100 metros donde aventajó en varios metros a sus rivales. Batió dos récords mundiales que se encargaría de superar él mismo un año más tarde. En los 100 metros dejó la plusmarca en 9 segundos y 69 centésimas. En los 200 la rebajó hasta los 19 segundos y 30 centésimas. De otro planeta. 

 

Los ocho oros de Phelps en Pekín 2008. Natación.

Los Juegos de Pekín 2008 tuvieron dos claros protagonistas. Además de Usain Bolt y sus récords, Michael Phelps. El nadador estadounidense llegaba a Pekín con un objetivo muy claro, superar los siete oros ganados por Mark Spitz en Múnich 1972. Lo logró. Con sufrimiento en algunas de las pruebas y con la ayuda de sus compañeros del equipo americano. Pero ganar ocho oros en unos Juegos Olímpicos es un récord que solo le pertenece a él. Posiblemente nunca más se repetirá una gesta semejante. 

El oro de Mireia Belmonte en Río 2016. Natación. 

Llegó tras el esfuerzo de muchos años. Después de pasar miles de horas nadando. Tras mucho esfuerzo y dedicación. El día soñado por Mireia Belmonte fue el 10 de agosto de 2016. Muchos españoles trasnochamos para verla ganar el oro olímpico en los 200 metros mariposa. Sufrimos hasta la última brazada. El oro llegó por solo tres centésimas. Pero llegó, que es lo importante. Será difícil que volvamos a vivir algo parecido. 

Los cuatro oros de Simone Biles en Río 2016. Gimnasia. 

Fue la estrella de la gimnasia artística en Río 2016. Ganó cuatro medallas de oro, como Latynina en 1956. La atleta estadounidense Simone Biles demostró que es una de las más grandes de siempre. Se impuso en salto, suelo, en el concurso individual y por equipos. Todos los focos, todo el protagonismo fue para ella. Podría haber firmado un oro más, pero se tuvo que conformar con el bronce en la barra de equilibrio.

La duración de las medallas olímpicas: Carl Lewis

Carl Lewis forma parte de ese selecto grupo de los elegidos. De los mejores deportistas de la historia. Hasta la llegada del jamaicano Usain Bolt fue el mejor atleta. Dominó el salto de longitud durante más de una década ganando cuatro oros olímpicos entre Los Ángeles 1984 y Atlanta 1996. Fue un velocista fantástico. El “Hijo del Viento” lo llamaron. Corría sobre el tartán. Volaba sobre el foso de longitud. Subió al podio olímpico en diez ocasiones. Nueve veces lo hizo en el escalón más alto. Una vez se tuvo que conformar con ser subcampeón. 

Además del oro en salto de longitud, en los Juegos de 1984 ganó también los 100, los 200 y el relevo 4×100 metros lisos. En Seúl 1988 también ganó en la longitud. Fue oro en los 100 (tras la descalificación del dopado Ben Johnson) y plata en los 200 metros lisos. Cuatro años más tarde ganó el 4×100 y de nuevo la longitud en Barcelona 1992. En Atlanta 1996 terminó su periplo olímpico ganando su cuarto título consecutivo en salto de longitud.

Seis oros en menos de dos minutos y medio

¿Cuánto tiempo invirtió en competición Carl Lewis para ganar sus seis medallas olímpicas sin contar las de salto de longitud? La respuesta es ¡menos de 2 minutos y medio! si sumamos los tiempos de los relevos estadounidenses. 

En Los Ángeles 1984 fue el auténtico dominador de la velocidad. Ganó los 100 metros con un tiempo inferior a los diez segundos. Lewis venció con una marca de 9.99. En los 200 metros logró el récord olímpico tras acabar en un tiempo de 19.80. Junto a Ron Brown, Sam Graddy y Calvin Smith ganó el oro olímpico en 4×100 metros lisos con un tiempo de 37.83. Con el oro logrado en salto de longitud igualó la gesta de Jesse Owens en Berlín 1936.

Llegó a Seúl 1988 dispuesto a igualar el excepcional resultado de cuatro años atrás. No pudo ser. En los 100 metros venció tras descubrirse que el ganador, Ben Johnson (9.79), se había dopado. Ganó Carl Lewis con un tiempo de 9.92, récord del mundo. En los 200 metros cayó derrotado por el también estadounidense Joe Deloach. Ganó la plata con un tiempo de 19 segundos y 79 centésimas. Invirtió una centésima menos que cuatro años antes en Los Ángeles. En el relevo 4×100 el equipo americano fue eliminado antes de la final. 

Fue una pena no verle correr los 100 metros en Barcelona 92. Además de su tercer oro en longitud ganó el relevo 4×100 metros lisos junto a Mike Marsh, Dennis Mitchell y Leroy Burrell con un magnífico récord mundial, treinta y siete segundos y cuarenta centésimas. En Atlanta 1996 solo participó, de nuevo con victoria, en el salto de longitud. 

 

Fotos: Getty, AFP, Reuters

Portadas deportivas inolvidables: Sports Illustrated tras el récord mundial de Mike Powell

El reloj marca las 19:06. Es viernes 30 de agosto de 1991. Estadio Nacional de Tokio. Es uno de los momentos históricos del atletismo y del deporte internacional. La final más recordada de salto de longitud. Dos estadounidenses, Carl Lewis y Mike Powell, buscan la medalla de oro en el Campeonato del Mundo.

Mike Powell supera un récord mundial vigente desde los Juegos Olímpicos de México 1968. Salta ocho metros y noventa y cinco centímetros y supera en cinco centímetros la marca conseguida por otro estadounidense, Bob Beamon. 

Veintiséis zancadas para la eternidad. Para superar a un Carl Lewis, que parecía imbatible y que no perdía una prueba de longitud desde febrero de 1981. Una década dominando. Se dice pronto. Con dos medallas olímpicas de por medio, las de Los Ángeles y las de Seúl. Más tarde llegarían los oros de Barcelona y de Atlanta, para completar un poker de oros maravilloso.

 

La portada del récord mundial

El salto fue espectacular. La portada que le dedicó la revista Sports Illustrated días después así lo refleja. El mensaje es claro: Mike Powell rompe el récord de salto de longitud de hace 23 años de Bob Beamon. 

29 pies y 2,3 pulgadas, dos pulgadas más lejos que la marca de Beamon. Así lo reflejó la prestigiosa revista americana con fecha nueve de septiembre de 1991. 

La fotografía es sensacional. Mike Powell, dorsal 1155, vuela hacia una marca memorable. El mejor salto de su vida. El más grande de todos los tiempos, 8.95 metros. Superando al gran dominador de la longitud. A Powell no le vemos la cara. Pero no hace falta. Basta con sus brazos y sus piernas. El autor de la imagen es Gerard Vandystadt de AllSport. Una de las instantáneas deportivas que nunca olvidaremos. 

Tres años antes, en los Juegos de Seúl 1988, Mike Powell fue subcampeón olímpico con un salto de 8 metros y 49 centímetros, lejos de los 8.72 metros de Carl Lewis. En Tokio el dueño y señor fue Powell, gracias a su récord mundial, pero Carl Lewis también realizó un concurso magnífico con un mejor salto legal de 8 metros y 87 centímetros. Historia del atletismo y del deporte. 

 

 

 

Grandes dominadores del deporte mundial: Carl Lewis y el salto de longitud

Hablar de Carl Lewis es hacerlo de uno de los mejores atletas de todos los tiempos. El “Hijo del Viento” logró diez medallas olímpicas y el mismo número en Campeonatos del Mundo. Fue un enorme velocista, llegando a batir el récord mundial de los 100 metros lisos. Pero donde tuvo su gran dominio fue en el salto de longitud. Lewis ganó cuatro oros olímpicos consecutivos entre Los Ángeles 1984 y Atlanta 1996. De los 23 a los 35 años. Solo el mejor nadador de la historia, Michael Phelps, el también atleta Al Oerter y el regatista Paul Elvstrøm, han logrado ganar en cuatro Juegos Olímpicos seguidos. 

De Los Ángeles a Atlanta

Carl Lewis ganó su primera medalla de oro olímpica, en salto de longitud, el 6 de agosto de 1984. Dos días antes ya había ganado su primer oro en los 100 metros. El atleta estadounidense sumó cuatro oros en total en Los Ángeles, como Jesse Owens en Berlín 1936. Eran las 17:40 de la tarde cuando comenzó la final de longitud. A Lewis le bastó con su primer salto para proclamarse campeón olímpico. Saltó 8 metros y 54 centímetros en el primero de sus seis intentos. Hizo nulo en el segundo y debió de ver tan seguro el oro que renunció a saltar los cuatro restantes. Al público no le sentó nada bien. Lewis lo explicó al término de la prueba: “Sentí algunas molestias después del segundo salto y decidí no correr riesgos. Si alguien hubiera saltado más que yo, no hubiera sido capaz de volver a saltar”. 

Las molestias no aparecieron en las siguientes finales que tuvo que disputar y que le ayudaron a igualar los cuatro oros de Owens. Dos días después del salto de longitud venció en los 200 metros y cinco días más tarde colaboró en el 4×100 estadounidense. Lewis estuvo acompañado en el podio del salto de longitud, por el australiano Gary Honey y por el italiano Giovanni Evangelisti. Ambos saltaron treinta centímetros menos que el americano, 8m24cm. Lewis se convertía en oro olímpico y ya era el vigente oro mundial tras su título ganado en Helsinki 1983. 

Doblete de oro

El 26 de septiembre de 1988, dos días después de la final de los 100 metros lisos de los Juegos Olímpicos de Seúl, Carl Lewis se colgó dos medallas de oro. Se descubrió la trampa del dopaje de Ben Johnson y la plata que había ganado se convirtió en oro. Ese día se proclamó campeón olímpico de salto de longitud por segunda vez. Carl Lewis llegaba a Seúl defendiendo título y como bicampeón mundial. Era el máximo favorito para la victoria y no defraudó. En el primer intento llegó hasta los 8 metros y 41 centímetros. Un gran salto para empezar. El también estadounidense Mike Powell, saltó dieciocho centímetros menos. En el siguiente salto, Lewis alcanzó los 8m56cm y casi que certificó por completo el oro.

En el tercer intento saltó 8.52. Mike Powell se acercó muchísimo. Hizo un gran salto de 8 metros y 49 centímetros. En el cuarto, Carl Lewis, ratificó el título olímpico tras hacer un salto sensacional de 8.72. En el quinto logró la misma marca que en el tercero y en el sexto y último hizo nulo. Carl Lewis se colgó la medalla de oro con veintitrés centímetros de ventaja sobre Mike Powell. Este último se colgó la plata gracias a los 8.49 de su tercer salto. El bronce fue para el también estadounidense Larry Myricks que saltó 8.27 en el quinto intento. 

Carl Lewis ganó tres medallas olímpicas en Seúl 1988. Los dos oros citados y la medalla de plata en los 200 metros lisos donde fue derrotado por su compatriota Joe Deloach. Fue una enorme sorpresa porque Lewis llegaba como favorito a revalidar el oro logrado en Los Ángeles cuatro años antes.

Revancha después de Tokio

El 30 de agosto de 1991, Mike Powell batió el récord mundial de salto de longitud con unos impresionantes 8 metros y 95 centímetros. Carl Lewis se quedó a cuatro centímetros ventosos y tuvo que conformarse con la medalla de plata en aquel Mundial de Tokio. Casi doce meses después de aquella derrota, concretamente el 6 de agosto de 1992, tuvo lugar la final olímpica de Barcelona 92.

De nuevo el duelo entre Powell y Lewis. Seis saltos por delante para comprobar si el bicampeón olímpico y mundial es capaz de ganar su tercer oro consecutivo en unos Juegos. Bastó un intento para otorgar la victoria al “Hijo del Viento”. Los 8m67cm del primer salto le dieron la medalla de oro. Aunque Powell se quedó muy cerca de alcanzarlo en el sexto y último intento con 8 metros y 64 centímetros. La secuencia para el tricampeón de longitud fue 8.67, 8.33, nulo en el tercero y en el cuarto y 8.50 en el quinto y en el sexto. Powell saltó 7.95, 8.22, 8.33, nulo en el cuarto, 8.53 en el quinto y los 8.64 que le valieron el subcampeonato. 

Como en Seúl 88, hubo triplete estadounidense. El bronce fue para Joe Greene con 8 metros y 34 centímetros. Carl Lewis sumó su octavo oro olímpico en el 4×100 metros lisos. El cuarteto americano batió el récord mundial con 37 segundos y 40 centésimas. 

Punto y final en lo más alto

Los Juegos de Atlanta  significaron el punto y final a una excelente carrera deportiva. El 29 de julio de 1996, Carl Lewis ganó su cuarto título olímpico seguido en salto de longitud.

La final volvía a estar marcada por los vigentes campeón y subcampeón olímpico. Powell acabó quinto, lesionado y no se produjo el duelo esperado. Lewis solo necesitó tres saltos para ganar el póker de oros. Hizo nulo en el primero y en el sexto y renunció a saltar en el cuarto. En el segundo salto hizo 8.14. Los 8 metros y 50 centímetros del tercero le valieron para subirse a lo más alto del podio y en el quinto solo pudo llegar hasta los 8.06. 

La medalla de plata fue para el jamaicano James Beckford, catorce años más joven que Carl Lewis (35). Bekford hizo un mejor salto de 8.29. Como Lewis solo consiguió saltar la mitad de los seis intentos. El bronce, como en Barcelona 92, volvió a ser para Joe Greene con 8.24. Como sus dos acompañantes en el podio, hizo tres saltos válidos, los tres primeros. Los siguientes fueron nulos. 

Cuatro oros consecutivos para Carl Lewis. Algo muy complicado de conseguir en cualquier deporte o disciplina. Solo cuatro deportistas han sido capaces de firmar una hazaña tan enorme. El futuro dirá si alguien se une a este selecto club. 

Fotos: AP, GETTY, REUTERS

Momentazos legendarios de los Mundiales de atletismo

Todo empezó en Helsinki. El 7 de agosto de 1983 se inauguró el primer Mundial de atletismo. A día de hoy es uno de los acontecimientos deportivos más importantes del planeta. Cada dos años compiten los mejores atletas para intentar colgarse el oro más prestigioso tras el olímpico. Cada edición ha tenido su protagonista. El dueño y señor de los tres primeros Mundiales fue el atleta estadounidense Carl Lewis, ganador de nada más y nada menos que diez medallas en la competición de 1983 a 1993. “El hijo del viento” además de ser uno de los más grandes de todos los tiempos, pulverizó el récord del mundo de los 100 metros lisos en Tokio 1991. Esa plusmarca  forma parte de los momentazos legendarios de los Mundiales. Imágenes que recordaremos toda nuestra vida. Récords mundiales para la historia. Hazañas únicas, memorables. Atletas irrepetibles. Los reyes del tartán. 

Carl Lewis y su récord mundial en Tokio

Carl Lewis es uno de los más grandes atletas de la historia. Diez medallas olímpicas, diez medallas mundiales (ocho oros, una plata y un bronce). Las cifras hablan. Poco que añadir. El 25 de agosto de 1991 se celebró en el Estadio Olímpico de Tokio, la final de los 100 metros lisos. Lewis bate el récord del mundo con una marca de 9 segundos y 86 centésimas. Su mejor marca de siempre. El americano salió lento pero remontó desde la calle 5 para establecer un tiempo que mejoraba en cuatro centésimas el anterior récord. Fue oro en los 100 metros lisos en Helsinki 1993, Roma 1987 y Tokio 1991. Triplete consecutivo que después igualó Maurice Green de 1997 a 2001. 

El récord de Jonathan Edwards en Goteborg

7 de agosto de 1995. El mundo asiste a un momentazo increíble. El británico Jonathan Edwards batió en dos ocasiones su propio récord mundial de triple salto. Ocurrió en Goteborg y dejó 18 metros y 29 centímetros como marca a batir. Parece un registro insuperable, pero algunos saltadores ya han sido capaces de superar los dieciocho metros. Veremos que ocurre en el futuro. 

Los récords de Usain Bolt en Berlín

Hablar de Usain Bolt es hacerlo del mejor velocista de todos los tiempos. En el Campeonato del Mundo celebrado en Berlín en 2009, nos regaló dos momentos históricos. Fueron dos récords mundiales magníficos que parece se mantendrán ahí durante muchos años. El jamaicano dejó el récord de los 100 metros lisos en unos estratosféricos 9 segundos y 58 centésimas. El de 200 metros, superándose también a sí mismo, lo dejó en 19 segundos y 19 centésimas. Catorce medallas suma Usain Bolt en Mundiales: once oros, dos platas y un bronce. 

El inesperado récord de Mike Powell en Tokio

El favorito para ganar el oro en el salto de longitud del Mundial de Tokio 1991 era sin duda Carl Lewis. El atleta de Alabama había vencido en los dos Campeonatos del Mundo precedentes y en los Juegos de Los Ángeles 1984 y Seúl 1988. Lewis luchó hasta el final por conseguir otro triplete de oros consecutivos como el de los 100 metros lisos, pero no fue posible. Mike Powell saltó más que nadie en la historia superando un récord que duraba veintitrés años. Bob Beamon lo había dejado en 8 metros y 90 centímetros en los Juegos Olímpicos de México 1968. Powell saltó 8,95 metros. El relevo se acerca.

Parece que tarde o temprano alguien saltará más, pero ahí se mantiene. Nadie esperaba que Powell ganase el oro y tampoco que batiese el récord de Beamon. Dos años más tarde, Powell volvió a ganar el oro mundial en Stuttgart, pero no fue capaz de superar a Lewis en los Juegos de Barcelona y en los de Atlanta. 

Los tres oros consecutivos de Allyson Felix en 200 metros

En los Mundiales de atletismo hay una reina. Una mujer que ha sido capaz de ganar dieciséis medallas. La estadounidense Allyson Felix es la atleta (hombre o mujer) que más metales ha ganado en la competición. Con solo diecinueve años ganó la primera medalla en un Campeonato del Mundo. Fue de oro en los 200 metros lisos de Helsinki 2005. Después llegaron otros dos oros en la misma prueba, en Osaka 2007 y Berlín 2009. En Daegu 2011 se colgó el bronce. Se trata de una de las mejores velocistas de siempre. Once oros, tres platas y dos bronces adornan su espectacular palmarés en los Mundiales de atletismo. En Juegos Olímpicos suma nueve metales, seis de oro y tres de plata. 

Michael Johnson, el gran dominador de los 400 metros lisos

Ocho medallas. Todo oros. Ese es el historial del estadounidense Michael Johnson en los Campeonatos del Mundo de atletismo. Cuatro de esos oros llegaron en los 400 metros, su prueba preferida en la que también es bicampeón olímpico. Johnson logró su cuarteto de oros consecutivo en los Mundiales de Stuttgart 1993, Goteborg 1995, Atenas 1997 y Sevilla 1999. En estos últimos batió su propio récord mundial con una marca de 43 segundos y 18 centésimas.  

Los siete oros de Shelly-Ann Fraser-Pryce

Nueve medallas en total, siete oros y dos platas, han conseguido la atleta jamaicana Shelly-Ann Fraser-Pryce, una de las más grandes velocistas que hemos conocido. La bicampeona olímpica de 100 metros lisos, ha sido tricampeona mundial en esa prueba. Fue oro en Berlín 2009, Moscú 2013 y Pekín 2015. Se trata de la atleta con más oros mundiales tras Allyson Felix. 

Bubka o cómo ganar seis oros consecutivos en salto con pértiga

Seis oros mundiales. Se escribe pronto pero es tan difícil dominar una prueba durante catorce años, que lo conseguido por el pertiguista ruso, Serguei Bubka, parece increíble. Fue campeón olímpico en Seúl 1988, en Barcelona 1992 era el favorito y quedó fuera. Campeón de Europa en Stuttgart 1986. Bubka fue campeón mundial de pértiga en Helsinki 1983, Roma 1987, Tokio 1991, Stuttgart 1993, Goteborg 1995 y Atenas 1997. Superó marcas en cinco de los seis Mundiales. En Helsinki ganó con una marca de 5 metros y 70 centímetros y en Atenas superó los 6 metros y un centímetro. 

Los tres oros consecutivos de España en maratón

La marcha ha sido el principal granero de medallas para España en los Mundiales de atletismo. De los treinta y ocho metales conquistados de Helsinki 1983 a Londres 2017, diecisiete han llegado en los 20 y 50 kilómetros marcha. Tres campeones del mundo en esta disciplina: Jesús Ángel García Bragado y Valentín Massana en Stuttgart 1993 y Miguel Ángel López en Pekín 2015 adornan un palmarés sensacional. 

Cinco medallas españolas han llegado en la prueba más difícil, la maratón. Tres protagonistas: Martín Fiz, Abel Antón y Julio Rey. El primero fue campeón del mundo en Goteborg 1995, el segundo consiguió un doblete histórico en Atenas 1997 (con Fiz subcampeón) y en Sevilla 1999. Rey fue subcampeón mundial en París 2003. España dominó la maratón de los Mundiales durante tres ediciones consecutivas. Tres oros que llegaron gracias a los dos mejores maratonianos que ha tenido y posiblemente tendrá España a lo largo de la historia. 

 

Barcelona 92: el relevo 4×100 masculino

Los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, dejaron miles de imágenes para el recuerdo. Seguramente las haya más emotivas que esta. Pero pocas con los tres protagonistas levantando los brazos tras ganar una medalla olímpica, demostrando su alegría, cada uno a su manera. En la imagen solo aparecen tres atletas, pero se puede ver como por detrás de ellos hay unos cuantos más. Se trata de la final del relevo 4×100 metros lisos. Entre el ganador y el tercero, tan solo hubo sesenta centésimas de diferencia. Estados Unidos se llevó el oro y un nuevo récord del mundo tras rebajar en diez centésimas la plusmarca anterior. Los tres atletas que cerraron los relevos y que aparecen en esta bonita foto son de izquierda a derecha, el nigeriano Davidson Ezinwa, el estadounidense Carl Lewis (esta fue su novena medalla olímpica) y el cubano Jorge Luis Aguilera.
INTEGRANTES
DE
LOS
PAÍSES MEDALLISTAS
EN EL
RELEVO
4X100 MASCULINO
DE
BARCELONA
92.
ESTADOS UNIDOS
NIGERIA
CUBA
37.40
37.98
38.00
Dennis Mitchell
Oluyemi Kayode
Joel Lamele
Michael Marsh
Olapade Adeniken
Andrés Simón
Leroy Burrell
Chidi Imoh
Joel Isasi
Carl Lewis
Davidson Ezinwa
Jorge Luis Aguilera

 

Los cuatro relevistas de Estados Unidos bajaron en su carrera deportiva de 9.94 en los 100 metros lisos. En ese momento era un cuarteto imbatible, liderado por «el hijo del viento». Dennis Mitchell fue medalla de bronce en el hectómetro en Barcelona 92. Michael Marsh fue plata en los 200 metros lisos.
En el Mundial de Tokio celebrado en 1991, Lewis, Burrell y Mitchell ocuparon los tres cajones del podio de una carrera histórica, en la que seis de los ocho finalistas bajaron de los diez segundos y en la que Lewis batió el récord del mundo con 9.86.
MEDALLAS DEL RELEVO 4X100 MASCULINO BARCELONA 92
ESTADOS UNIDOS
         37.40 (R.M)
ORO
NIGERIA
37.98
PLATA
CUBA
38.00
BRONCE

 

 

 

Powell, Lewis y un récord mundial insuperable

 

LA HISTORIA

El atletismo nos ha dejado momentos memorables a lo largo del último siglo. El salto de longitud también. Quedará para siempre en nuestras retinas, la final del Campeonato del Mundo de 1991 celebrado en el Estadio Nacional de Tokio. Dos protagonistas, Mike Powell y Carl Lewis, ambos estadounidenses, luchan por la medalla de oro como nunca antes se había visto en la longitud.

 

 

Es viernes, 30 de agosto de 1991. Son poco más de las seis de la tarde y está a punto de comenzar una final de leyenda. Uno de los grandes momentos de la historia del deporte en general y del atletismo y el salto de longitud en particular. Lewis de 30 años es el gran favorito para colgarse la medalla de oro. El atleta de Alabama, llevaba diez años imbatido hasta ese momento. Cinco días antes había batido el récord del mundo en la final de los 100 metros lisos (9.86). Pero en la final de salto de longitud tenía un rival que le iba a poner las cosas bastante difíciles para revalidar el título mundial conquistado en Roma 1987, Mike Powell.

Un concurso memorable

El mejor concurso de salto de longitud de la historia, comienza muy bien para Carl Lewis con un salto sensacional de 8.68 metros que le sitúa muy cerca de la medalla de oro. Powell se acerca en el segundo intento con 8.54, que le valen para asegurar la plata. Lewis no se conforma y llega hasta los 8.83 metros en el tercer salto, pero con viento superior a los dos metros por segundo. La marca no subiría al ránking pero si serviría para afianzar el primer puesto en la final. El cuarto salto de Powell fue nulo y el de Lewis fue el más largo de todos los tiempos hasta ese momento. Superaba en un centímetro el récord mundial de Bob Beamon, pero el viento a favor superior al legal, hizo que se quedara con la miel en los labios. El duelo parece claramente favorable a Carl Lewis que está haciendo un concurso colosal. El mejor de su magnífica carrera deportiva. Merecedor del oro mundial.

En el quinto

El reloj marca las siete y seis minutos de la tarde. Mike Powell se dispone a saltar por quinta vez. Su carrera hacia el foso de longitud dura seis segundos, da veinteseis zancadas hasta que llega a la tabla de batida. Powell vuela más que Bob Beamon en los Juegos de México 1968, más que Carl Lewis aquella tarde memorable. El salto es válido, muy largo y con viento a favor de 0,3 metros por segundo. Todo el mundo está pendiente de la medición. Está a punto de producirse un hecho histórico. Habían pasado veintitres años y nadie había podido superar un récord que parecía imposible de batir. Powell estalla de alegría y eleva los brazos al saber que ha saltado 8.95 metros, un récord de otro planeta. Carl Lewis no se lo cree. Después de haber hecho un concurso inmejorable, Powell le quita la medalla de oro en el quinto salto. Lewis tendrá otras dos oportunidades más. Dos grandes saltos, que no superan la marca del nuevo recordman mundial de salto de longitud. Por cierto, el bronce fue para el también estadounidense Larry Myricks con una marca buenísima de 8.42 metros.

Powell ganó a Lewis por primera vez

Powell ganó a Lewis por primera y única vez en un gran campeonato. Lewis volvería a reinar en la longitud en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y en los de Atlanta 96. En total sumó cuatro oros olímpicos y dos oros y una plata mundial en esta disciplina. Powell fue dos veces subcampeón olímpico y otras dos campeón del mundo. El saltador de Philadelphia, fue capaz de saltar hasta los 8.99 metros. Ocurrió en Sestriere (Italia) el 21 de julio de 1992, superándose a sí mismo. Eso sí, con un viento ilegal y a favor de 4,4 metros por segundo. ¿Superará alguien los 8.95 metros de Mike Powell?

LAS IMÁGENES

FINAL DE SALTO DE LONGITUD DE TOKIO 1991-MIKE POWELL
NÚMERO DE SALTO
LONGITUD
VIENTO
1.
7.85m
.+ 0,2
2.
8.54m
.+ 0,4
3.
8.29m
.+ 0,9
4.
nulo
5.
8.95m                      RÉCORD DEL MUNDO
.+ 0,3
6.
nulo
FINAL DE SALTO DE LONGITUD DE TOKIO 1991-CARL LEWIS
NÚMERO DE SALTO
LONGITUD
VIENTO
1.
8.68m
.+ 0,0
2.
nulo
3.
8.83m
.+ 2,3
4.
8.91m
.+ 2,9
5.
8.87m
.- 0,2
6.
8.84m
.+ 1,7

 

 

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