España en los Mundiales de Ciclismo en Ruta

Los Campeonatos del Mundo de Ciclismo en Ruta comenzaron a celebrarse allá por el año 1927 en Nürburgring (Alemania). El primer campeón fue el ciclista italiano Alfredo Binda apodado “La Gioconda”, dicen que por su elegancia y sonrisa permanente. Binda ganó cinco veces el Giro de Italia y además del primer oro mundial de la historia, sumó otros dos más en 1930 y 1932. Fue el primer tricampeón del mundo de ciclismo en ruta.

Solo cuatro ciclistas más han logrado vencer en tres ocasiones, uno de ellos es español y se llama Óscar Freire, dos belgas Rik Van Steenbergen y Eddy Merckx y el eslovaco Peter Sagan,el único de los cinco que ha ganado tres Mundiales de manera consecutiva (2015, 2016 y 2017) y que puede seguir aumentando palmarés.

España es el cuarto país que más medallas tiene en Mundiales de Ruta, veinticuatro. Solo han ganado más Italia (55), Bélgica (48) y Francia (35). En cuanto a número de oros, España es quinta con cinco, perdiendo un puesto en favor de Países Bajos que tiene ocho.

Los oros tardaron en llegar. Pero la primera medalla en ruta llegó en 1935. El Mundial tuvo lugar en la ciudad belga de Floreffe. El abulense Luciano Montero Hernández fue subcampeón del mundo a dos minutos y cincuenta y nueve segundos del belga Jean Aerts. Al año siguiente fue décimo.

Los más grandes de la historia del ciclismo han ganado medallas mundiales

El palmarés de los Mundiales de Ciclismo en Ruta está lleno de nombres de ciclistas que han hecho historia y que han dejado su nombre escrito con mayúsculas para siempre. El siguiente medallista español lo encontramos en 1967. Ramón Sáez Marzo se colgó la medalla de bronce. Aquel año ganó Eddy Merckx, uno de los más grandes ciclistas de todos los tiempos. El Mundial se celebró en Heerlen (Países Bajos).

Barcelona acogió el Mundial de 1973. Y allí llegó la tercera medalla planetaria para España. Luis Ocaña Pernía, uno de los mejores ciclistas que ha tenido nuestro país ganó el bronce. Llegó con el mismo tiempo que otros dos enormes corredores, el italiano y vencedor Felice Gimondi y el belga Freddy Maertens.

El siguiente español en subir al podio fue el granadino Juan Fernández Martín. Se puede decir que el Mundial fue su competición fetiche. Ganó tres bronces mundiales, el primero en Sallanches (Francia) en 1980, ganó el francés Bernard Hinault, otro de los más grandes. El segundo llegó en Villach (Austria) en 1987, ganó el irlandés Stephen Roche. Y el tercer y último bronce llegó un año más tarde en Ronse (Bélgica). Fue campeón el italiano Maurizio Fondriest.

Miguel Indurain sumó tres medallas en Mundiales de fondo en carretera

El ciclismo español sigue buscando campeón. Hasta ese momento suma una plata y cinco bronces. Se acercan momentos inolvidables. El siguiente en sumar medalla es el mejor ciclista español de la historia, Miguel Indurain Larraya. Es 25 de agosto de 1991. El ciclista navarro acaba tercero en Stuttgart (Alemania) por detrás del italiano Gianni Bugno y del holandés Steven Rooks. El 23 de agosto de 1993, Indurain sube un escalón más y se cuelga la medalla de plata. Por delante, es oro el mayor tramposo de la historia del ciclismo, el americano Lance Armstrong.  

 

Miguel Indurain nunca ganó un oro en el Mundial en Ruta, pero sí en CRI. Fue en el Campeonato del Mundo celebrado en Duitama (Colombia). Una exhibición española en toda regla con Abraham Olano en segunda posición. El 8 de octubre de 1995, días después de haber conseguido el doblete en la contrarreloj, fue histórico.

Por fin llegaba la medalla de oro. Abraham Olano Manzano se convertía en el primer ciclista español en ganar un oro mundial de fondo en carretera en aquel inolvidable Mundial de Duitama, donde Miguel Indurain acabó con la medalla de plata colgada del cuello. Indurain sumaba su tercer podio en ruta: dos platas y un bronce y Olano hacía historia con su primer puesto.

El cántabro Óscar Freire es tricampéon del mundo de ciclismo en ruta

Óscar Freire es uno de los cinco tricampeones del mundo de la historia. De 1999 a 2004 ganó cuatro medallas. Tres fueron de oro y una de bronce. El 10 de octubre de 1999 se convirtió en el segundo ciclista español en ganar un Mundial de Ruta. Fue en Verona (Italia), la misma ciudad donde también ganó el 3 de octubre de 2004.

 

 

Abrió el cofre de las medallas y lo cerró en la ciudad de Romeo y Julieta. Entre esas dos victorias llegaron el bronce de Plouay (Francia) el 15 de octubre de 2000 y el oro de Lisboa (Portugal) el 14 de octubre de 2001. El ciclista cántabro forma parte de la historia de los Mundiales de ciclismo. Memorable.

Alejandro Valverde suma siete medallas mundiales en ruta

El 12 de octubre de 2003 llegó el segundo doblete para España tras el conseguido por Olano e Indurain en 1995. Igor Astarloa Askasibar se proclamó campeón del mundo de fondo en carretera, le acompañó en el podio Alejandro Valverde, el ciclista español con más medallas mundialistas. El murciano fue plata inaugurando así su idilio con los Mundiales en los que ha ganado un total de seis medallas.

Valverde fue plata en Madrid 2005, bronce en Salzburgo 2006, bronce en Valkenburg 2012, bronce en Florencia 2013 y también bronce en Ponferrada 2014.Seis medallas:dos platas y cuatro bronces que intentará aumentar en el Mundial de Innsbruck 2018. Otro ciclista español que ha sido capaz de ganar más de una medalla mundial es Joaquim Rodríguez. Fue bronce en Mendrisio 2009 y plata en Florencia 2013. En la ciudad italiana se quedó muy cerca de ser campeón del mundo.

 

El Mundial de Ciclismo en Ruta 2018 llegó la medalla más esperada. El oro de Alejandro Valverde en Innsbruck fue uno de los mejores momentos que ha vivido el ciclismo español en toda su historia. Un domingo 30 de septiembre inolvidable.

El día que Miguel Induráin se convirtió en leyenda

Único en el mundo. Irrepetible en el ciclismo español. Nadie ha sido capaz en la historia de lograr cinco grandes carreras ciclistas consecutivamente. Solo él aparece en ese registro superlativo. El 23 de julio de 1995, Miguel Induráin Larraya (Villava, Navarra, 16 de julio de 1964) ganó su quinto Tour de Francia seguido. Se convirtió en leyenda. Ninguno ha sido capaz de igualarle y posiblemente nadie lo hará en el futuro. Hubo uno que ganó siete, haciendo trampas, dopándose entre 1999 y 2005. La historia del deporte le sitúa ya como uno de los mayores tramposos de todos los tiempos. 

Otros tres grandes ciclistas de la historia han ganado cinco “Grandes Boucles”, pero ni Eddy Mercks (1969, 1970, 1971, 1972, 1974) ni Bernard Hinault (1978, 1979, 1981, 1982, 1985) ni Jacques Anquetil (1957, 1961, 1962, 1963, 1964)  lo hicieron como el ciclista navarro. Induráin es el rey indiscutible del Tour de Francia. Dominador aplastante de 1991 a 1995. Enorme en las etapas de montaña. Gigante en las contrarrelojes. Etapas míticas descendiendo, atacando… Muchos intentaron pararle. Ninguno lo logró. 

El más completo de los cinco

El Tour de Francia de 1995, el quinto consecutivo para Induráin, fue el más completo del mejor ciclista español de la historia. Sus rivales tuvieron que conformarse con luchar por el segundo puesto, porque el primero era inalcanzable.

La quinta victoria de Induráin comenzó el 1 de julio con una etapa prólogo de 7,3 kilómetros entre Saint y Breuc. Ganó Jacky Durand. El francés mantuvo el maillot amarillo una etapa más. El también galo Laurent Jalabert ocupó el primer lugar de la clasificación general en las dos siguientes. El italiano Iván Gotti en la cuarta y quinta etapa y el danés Bjarne Riis en la sexta. Induráin que había empezado en el puesto 35 en el prólogo, ya era décimo a cuarenta y nueve segundos del líder de la carrera.  

La inolvidable etapa de Lieja

El 8 de julio de 1995 se celebra la séptima etapa en territorio belga. 203 kilómetros entre Charleroi y Lieja. Etapa larga que marca el camino hacia el quinto Tour de Induráin. Fue una exhibición en un terreno inesperado. Una demostración de quién mandaba en la grande francesa. Atento a todo. Atacando en puertos de baja categoría, en zonas donde se puede perder más que ganar, Induráin fue valiente y se escapó con Johan Bruyneel en una etapa inolvidable para todo amante del ciclismo.  El ciclista belga no le dio ni un relevo al español y terminó ganando la etapa y colgándose el maillot amarillo. 

Induráin llegó segundo de la general a la primera contrarreloj individual a treinta y un segundos de Bruyneel. La CRI de 54 kilómetros entre Huy y Seraing colocó al pentacampeón navarro como líder de la carrera tras aventajar en doce segundos a Riis. Años después supimos que el danés también se había dopado. A partir del 9 de julio, Induráin mantuvo el maillot amarillo hasta el final de la carrera. 

Sin problema en los Alpes

Tras el día de descanso llegó la montaña. En La Plagne solo pudo con él el suizo Alex Zülle. Induráin llegó a dos minutos y dos segundos pero aventajó al resto de rivales en más de dos minutos, lo que le hizo ser más líder. Después de nueve etapas el navarro sacaba dos minutos y veintisiete segundos a Zülle y casi seis a Bjarne Riis. 

En la etapa con final en Alpe D’huez dominó el italiano Marco Pantani. Induráin mantuvo las distancias con sus rivales. Llegados los Pirineos, todo siguió igual. Volvió a ganar Pantani, esta vez en Guzet-Neige. Induráin controló en todo momento la carrera llegando tercero a la meta. 

El francés Richard Virenque se impuso en la etapa con final en Cauterets. Sin problemas para Induráin que veía ya como se acercaba su quinta victoria seguida en París. Zülle estaba ya a dos minutos y cuarenta y seis segundos y Riis a seis minutos. Misma ventaja tras la decimoséptima etapa con final en Burdeos. 

 

La sentencia en el lago

Quedaba la contrarreloj de 46 kilómetros en el Lac de Vassivière para terminar de saber cuánta ventaja sacaría Induráin a sus rivales en la clasificación general. Como era de esperar, el navarro ganó la CRI y terminó de sumar segundos para cerrar un triunfo histórico en la capital francesa un día después. Aventajó a Riis en cuarenta y ocho segundos y al suizo Tony Rominger en un minuto y cinco segundos. 

En la general final, Zülle acabó segundo a más de cuatro minutos y medio y Riis fue tercero a seis minutos y cuarenta y siete segundos. Ventajas muy parecidas a las de los otros cuatro Tours ganados por Induráin. 

Miguel Induráin hizo historia. Ganó el Tour de 1995. Fue el mejor en las cronos, ganó dos. Fue el más fuerte en la montaña aunque no ganó ninguna etapa en ese terreno. Acabó cuarto en esa clasificación. En la de la regularidad solo fue superado por Jalabert y Abdoujaparov, el ganador de la etapa final. 

Todos veían el sexto

Aquel 23 de julio de 1995 nadie veía límites para lograr el sexto un año más tarde. El propio Induráin dijo: “mientras pueda ganar… volveré”. “Este Tour me ha costado lo mismo que los otros, porque he ido todos los días a tope”. Tocaba hacer balance del dominio del último lustro: “el más difícil fue el de 1993, el año de la gripe”. 

El director de Banesto Eusebio Unzué dijo: “el quinto Tour le da más valor a los otros”. El seleccionador nacional, Pepe Grande, lo tenía claro: “Miguel ha empatado el récord, pero esta igualdad no durará mucho tiempo”. Eddy Mercks: “Induráin puede dominar en el Tour del próximo año”. Bernard Hinault: “Miguel me ha impresionado, el porvenir es suyo”. Pedro Delgado también lo veía claro: “Miguel ofrece garantías más que suficientes para repetir por sexta vez su victoria en el Tour del año que viene”. 

 

 

 

 

Fotos: EFE, Reuters, AP, Getty

 

Los Giros de Miguel Induráin

Miguel Indurain participó en tres Giros de Italia. Ganó dos y pisó el podio en todos

 

Ganar el Giro de Italia se convirtió en algo imposible para los ciclistas de nuestro país, hasta que llegó él. El hombre que acabó con la siesta de los españoles. Miguel Indurain Larraya, llegó, vió y venció en su primera participación en la carrera transalpina. Luego llegarían dos participaciones más, con otra victoria para el navarro y con un tercer puesto con el que de despidió para siempre de la ronda italiana.

La historia de amor con el Giro de Italia, fue más efímera que la que tuvo con el Tour de Francia. La carrera francesa la ganó en cinco ocasiones. Y además lo hizo consecutivamente. Nadie más lo ha logrado en la historia del ciclismo. Indurain hizo doblete Giro/Tour de 1992 a 1994. Ganó ambas carreras en 1992 y 1993. En 1994 fue tercero en el Giro y primero en el Tour.

Después de alcanzar su octava temporada como profesional, Miguel Indurain, debutó en el Giro de Italia en el mágico año 1992. A partir de ese momento quedaba descartada su participación en la Vuelta a España (que por aquel entonces se disputaba en abril) y se centraba en la carrera italiana y en el Tour de Francia que ya había ganado el año anterior. El Giro del 92 comenzó en Génova, con una etapa prólogo de 8 kilómetros que ganó el francés Thierry Marie, por delante del navarro.  Indurain tardó muy pocas día en empezar a dominar aquel Giro. En la segunda etapa se viste de rosa por primera vez. Lo hace en Arezzo.

 

El mejor ciclista español de todos los tiempos, no soltó la maglia rosa hasta la meta de Milán. Con dos victorias de etapa en las contrarrelojes individuales incluidas, arrasó en la clasificación general a sus tres principales rivales, los italianos Chiappucci, Chioccioli y Giovannetti. Los tres atacaban a Indurain en las etapas de montaña, pero él no bajo los brazos en ningún momento. Sus respuestas acababan con las esperanzas de sus rivales de arrebatarle al campeón navarro el jersey rosa.

Indurain dominó su primer Giro de Italia casi de principio a fin. Demostraba así que su participación no era un capricho, ni una preparación para el Tour. La superioridad del navarro quedó zanjada por completo en la etapa final. Fue una contrarreloj individual de 66 kilómetros de distancia entre Vigevano y Milán. Dobló a Claudio Chiappucci que había salido tres minutos antes que él.

El Giro de 1992 acabó con Indurain en lo más alto del podio, con Chiappucci a más de cinco minutos en segundo lugar y Chioccioli en el tercer puesto a más de siete minutos. Era 14 de junio y Miguel Indurain se convertía en el primer ciclista español en ganar el Giro de Italia.

 

El segundo Giro de Miguel Indurain tuvo como gran rival al letón Piotr Ugrumov

El 23 de mayo de 1993 comenzaba la segunda participación de Miguel Indurain en el Giro de Italia. El ciclista navarro sumaba ya dos Tours de Francia y un Giro. Llegaba como gran favorito a revalidar el triunfo del año anterior. Indurain tardó algo más que en 1992 en enfundarse la maglia rosa. Fue en la décima etapa. En la contrarreloj de Senigallia de 28 kilómetros de recorrido.

Al día siguiente tras una escapada de varios corredores, el italiano Bruno Leali le quitaría el primer lugar al navarro. Indurain volvería a ser líder de aquel Giro en la 14ª etapa. Desde ese momento y hasta una semana más tarde en Milán, mantuvo la primera posición adjudicándose su segunda Vuelta italiana consecutiva. Como en su primera participación ganó dos etapas, ambas contra el crono.

La 19ª etapa de aquel Giro es una cronoescalada de 55 kilómetros con final en Sestriere. Indurain le saca 45 segundos a Ugrumov ganando la etapa y casi casi certifica su segundo Giro. En ese momento le saca 1 minuto y 34 segundos al ciclista letón. Falta la penúltima etapa con final en Oropa (un recorrido bastante duro) para cerrar el Giro de 1993 antes del paseo de la última etapa hasta Milán. Ugrumov ataca a Indurain y el navarro lo deja marchar a cinco kilómetros para el final. Indurain sube a su ritmo y el letón le saca en meta treinta y seis segundos de ventaja. La victoria de Indurain en la general final queda confirmada con cincuenta y ocho segundos de ventaja sobre Ugrumov. Chiappucci es tercero a más de cinco minutos. Sin duda, el segundo Giro ganado por Indurain no fue tan fácil como el primero.

La tercera participación de Miguel Indurain en el Giro fue la última vez que lo vimos en la gran carrera italiana

Miguel Indurain llegaba como máximo favorito al Giro de 1994, tras haber logrado las dos últimas grandes carreras italianas y también tres Tours de Francia. Sin embargo, el ciclista navarro se topó con el italiano Marco Pantani y con el ruso Eugeni Berzin. Sobre todo con este último.

En la contrarreloj con final en Follonica quedó confirmado que Indurain no ganaría aquel Giro de Italia. Fue superado por Gianni Bugno y por Berzin. El ciclista ruso aventajó al navarro en dos minutos y treinta y cuatro segundos. Berzin se vistió con la maglia rosa prácticamente en toda la edición. Funcionó mejor que Indurain tanto en la montaña como contra el crono y acabó ganando el Giro con casi tres minutos de ventaja sobre Pantani y tres minutos y veintiún segundos sobre Indurain.

En cualquier caso, participar en tres grandes carreras ciclistas, ganar en dos y quedar tercero en la otra, es un excelente resultado. No tan grande evidentemente como el que cosechó en el Tour de Francia, pero le ha servido a Miguel Indurain para entrar recientemente en el Salón de la Fama de la carrera italiana. Después de las dos victorias de «Miguelón» solo un español ha sido capaz de ganar el Giro de Italia, Alberto Contador en 2008 y en 2015.

 

Fotos: datuopinion.com y EFE

Aquel inolvidable Mundial de Duitama

El 8 de octubre de 1995 pasó a la historia del deporte español en general y del ciclismo en particular, gracias a las dos medallas conquistadas en el Mundial de fondo en carretera celebrado en Duitama (Colombia). En la ciudad situada a 180 kilómetros de Bogotá, se produjo un doblete que jamás olvidaremos. Abraham Olano se vistió de arcoíris y Miguel Induráin se colgó la medalla de plata tras un actuación colosal. Olano e Induráin venían de hacer otro doblete en la contrarreloj individual unos días antes. En esa ocasión el ciclista navarro fue campeón y el vasco, subcampeón del mundo.

 

 

 

El mejor Mundial de la historia

Se puede decir que el Campeonato del Mundo de Duitama ha sido hasta hoy el mejor de la historia. La dureza del recorrido y la emoción por conseguir las medallas será difícil de igualar. 265,5 kilómetros (15 vueltas a un circuito de 17,7) con la subida a un puerto de 6 y con un desnivel cercano al 6%. A todo esto hubo que sumar el bochorno y la lluvia durante gran parte de la prueba.

 

Al comienzo de la penúltima vuelta Abraham Olano, lanzó un ataque que se convirtió en escapada. Olano aguantó como un jabato. Mientras tanto, Induráin (que había pinchado a una vuelta de meta) controlaba a todos sus rivales en el grupo perseguidor. Todo estaba preparado para que Olano ganara la medalla de oro. La ventaja de casi un minuto sobre el resto de favoritos, no podía significar otra cosa. Pero en cualquier deporte, nada está escrito hasta que se cruza la meta. Un inesperado pinchazo en la rueda trasera de su bicicleta hizo que Olano sufriera para vencer. El ciclista guipuzcoano aguantó los últimos kilómetros sin parar de pedalear y con la ayuda de Induráin, que iba frenando al italiano Pantani y al suizo Gianetti. Cuatro ciclistas para tres medallas en juego. Uno de ellos se iba a quedar sin metal.

Olano llegó a la meta sin poder levantar los dos brazos, solo el izquierdo, pero lo hizo como campeón del mundo tras 7 horas 9 minutos y 55 segundos de duro esfuerzo.  Por detrás venían mirándose los otros tres, Pantani, Induráin y Gianetti. Todo podía suceder. La plata estaba en juego y se la iban a jugar al sprint. El primero en arrancar fue Pantani. Pero un soberbio arreón final del navarro, valió la medalla de plata y un nuevo doblete para España. Pantani conquistó el bronce.

 

La rabia de Induráin

Quedará para la eternidad, la rabia con la que Induráin levantó su brazo derecho demostrando su alegría tras cruzar la línea de meta. Pasaran más de mil años, muchos más, pero seguiremos recordando este Campeonato del Mundo de ciclismo inigualable para el ciclismo de nuestro país.

 

 

CLASIFICACIÓN
1
ABRAHAM OLANO
ESPAÑA
7h 09´ 55”
2
MIGUEL INDURÁIN
ESPAÑA
a 35”
3
MARCO PANTANI
ITALIA
m.t.
4
MAURO GIANETTI
SUIZA
m.t.
5
PASCAL RICHARD
SUIZA
a 53”
6
RICHARD VIRENQUE
FRANCIA
a 1´31”
7
DIMITRI KONYSHEV
RUSIA
a 1´53”
8
OLIVERIO RINCÓN
COLOMBIA
m.t.
9
ROLF SORENSEN
DINAMARCA
m.t.
10
FELICE PUTTINI
SUIZA
m.t.

España en el Giro de Italia

El triunfo en el Giro de Italia se le resistió a los ciclistas españoles hasta la llegada de Miguel Indurain. Fue el campeón navarro el que abrió la lata en 1992 y repitió victoria al año siguiente. Se terminaban así décadas de sequía para España. Después de Indurain, el único que ha sido capaz de ganar la carrera italiana ha sido Alberto Contador. El madrileño se enfundó la maglia rosa de vencedor en 2008 y 2015. Seis segundos puestos y nueve terceros completan los diecinueve podios españoles.

El Giro lleva celebrándose desde 1909. La mayoría de victorias (69) han sido de italianos. Para hacerse una idea de la superioridad de Italia en esta carrera, hay que mirar al segundo clasificado, Bélgica ha logrado siete triunfos, cinco fueron de uno de los grandes ciclistas de todos los tiempos, Eddy Merckx. El belga comparte el primer puesto de victorias en el Giro con dos italianos de leyenda: Alfredo Binda y Fausto Coppi. Ninguno de los tres los ganó consecutivamente.

Primera piedra española en 1931

La primera participación española en el Giro de Italia llegó en 1931. Ninguno de los dos completó el recorrido, pero Ricardo Montero y Mariano Cañardo fueron los pioneros. Hubo que esperar dos años para ver a algún español terminando la carrera italiana. En 1933, Isidro Figueras y Vicente Trueba hicieron todos los kilómetros.

Si miramos quién fue el primer español en ganar una etapa, hay que viajar hasta 1955. Aquel año Bernardo Ruiz ganó en una jornada con final en Roma. El español que más victorias de etapa ha sumado a lo largo de la historia es Miguel Poblet. Ganó 20 entre 1956 y 1961. En total para los ciclistas españoles, 108 victorias de etapa repartidas en 53 corredores.

Indurain y Contador lideran la clasificación de maglias rosas españolas

La maglia rosa es el objeto más preciado del Giro de Italia. Quien lo porta al final de la carrera es el vencedor de ese año y también, el ciclista que es líder de la general tras cada una de las etapas. El que más jerseys rosas ha acumulado ha sido Miguel Indurain. 29 veces se vistió de rosa el ciclista navarro por 23 de Alberto Contador. La estadística es lógica al ser los únicos ganadores de la carrera.

Miguel Indurain debutó en el Giro de Italia en 1992. Una carrera que comenzó en Génova, con una etapa prólogo de 8 kilómetros y que ganó el francés Thierry Marie, por delante del navarro. Indurain tardó muy pocas día en empezar a dominar aquel Giro. En la segunda etapa con final en Arezzo se viste de rosa por primera vez.

Los Giros de Indurain y Contador

Indurain no soltó la maglia rosa hasta la meta de Milán. Con dos victorias de etapa en las contrarrelojes individuales incluidas, arrasó en la clasificación general a sus tres principales rivales, los italianos Chiappucci, Chioccioli y Giovannetti. Dominó su primer Giro casi de principio a fin. Demostraba así que su participación no era un capricho, ni una preparación para el Tour. En la última etapa, una contrarreloj individual de 66 kilómetros de distancia entre Vigevano y Milán, confirmó su victoria. Dobló a Claudio Chiappucci que había salido tres minutos antes que él. Chiappucci acabó segundo a más de cinco minutos y Chioccioli en el tercer puesto a más de siete minutos. Era 14 de junio de 1992 y Miguel Indurain se convertía en el primer ciclista español en ganar el Giro de Italia.


El 23 de mayo de 1993 comenzaba la segunda participación del campeón navarro en el Giro. Llegaba como gran favorito a revalidar el triunfo del año anterior. Indurain tardó algo más que en 1992 en enfundarse la maglia rosa. Fue en la décima etapa. En la contrarreloj de Senigallia de 28 kilómetros

Al día siguiente tras una escapada de varios corredores, el italiano Bruno Leali le quitaría el primer lugar al navarro. Indurain volvería a ser líder de aquel Giro en la 14ª etapa. Desde ese momento y hasta una semana más tarde en Milán, mantuvo la primera posición adjudicándose su segunda Vuelta italiana consecutiva. Como en su primera participación ganó dos etapas, ambas contra el crono.

El segundo Giro llegó con más dificultad

La 19ª etapa de aquel Giro es una cronoescalada de 55 kilómetros con final en Sestriere. Indurain le saca 45 segundos a Ugrumov ganando la etapa y casi casi certifica su segundo Giro. En ese momento le saca 1 minuto y 34 segundos al ciclista letón. Falta la penúltima etapa con final en Oropa (un recorrido bastante duro) para cerrar el Giro de 1993 antes del paseo de la última etapa hasta Milán. Ugrumov ataca a Indurain y el navarro lo deja marchar a cinco kilómetros para el final. Indurain sube a su ritmo y el letón le saca en meta treinta y seis segundos de ventaja. La victoria de Indurain en la general final queda confirmada con cincuenta y ocho segundos de ventaja sobre Ugrumov. Chiappucci es tercero a más de cinco minutos.

De las vacaciones al Giro

Alberto Contador repitió la actuación de Indurain en su primer Giro. El pinteño llegó, vio y venció. Habían pasado quince años de la segunda y última victoria del navarro. Tocaba ya un triunfo español. Todo llegó de manera inesperada, sin preparación. Contador estaba de vacaciones en Chiclana de la Frontera cuando recibió la llamada de su director, Johan Bruyneel para participar en la ronda italiana.

Hasta la decimoquinta etapa no se vistió de rosa. Fue en la jornada con final en La Marmolada. Ya nadie le pudo bajar del primer lugar de la clasificación general. A la crono del último día llegó con tan solo cuatro segundos de ventaja sobre el italiano Riccardo Riccò. Finalmente le sacó un minutos y cincuenta y siete segundos. El también italiano, Marzio Bruseghin acabó en tercera posición. Contador ganaba su segunda grande tras el Tour de Francia de 2007.

Entre el 9 y el 31 de mayo se celebró el Giro de Italia de 2015. Fue una carrera espectacular que tuvo como gran protagonista al que sería el vencedor en Milán. En la quinta etapa de la carrera, Alberto Contador se enfundó la maglia rosa. Es 13 de mayo y el Giro llega a Abetone.

Desde aquella etapa y hasta la duodécima con final en Monte Verico, el ciclista español se mantuvo como líder. Perdió la maglia rosa en la siguiente etapa. El italiano Fabio Aru, se puso primero por una caída de Contador que quedó a treinta y seis segundos. La alegría para Aru duró poco. En la contrarreloj del día después, el pinteño alcanzaba de nuevo el liderato. Y ya no lo soltó hasta el final de la carrera.

En la penúltima etapa con final en Sestriere, Contador perdió más de dos minutos. Pero su ventaja en la general le permitió mantener el liderato. Acabó el Giro con un minuto y cincuenta y tres segundos sobre Aru y el español Mikel Landa, ganador de dos etapas de montaña, fue tercero a tres minutos y cinco segundos. Alberto Contador es el único ciclista español que ha ganado las tres grandes carreras.