Únicas

Una de las acepciones de la palabra “única” en el diccionario de la RAE, indica que es alguien extraordinario, excelente. Así son las mujeres deportistas españolas que han sido capaces de ganar una medalla olímpica: únicas, extraordinarias, excelentes. Podríamos referirnos a muchas más, pero vamos a quedarnos con diez. Nueve son o fueron deportistas que se ganaron el pan de manera individual y una selección que hizo historia en unos Juegos inolvidables para España, los de Barcelona 92. Olímpicas que fueron y siempre serán las primeras en conseguir los logros que consiguieron. 

Blanca Fernández Ochoa

Blanca Fernández Ochoa (Madrid, 22 de abril de 1963- Madrid, agosto de 2019) se marchó al cielo demasiado pronto. Su legado será recordado hasta el final de los tiempos. Fue la primera mujer española en ganar una medalla olímpica. Lo intentó en cuatro ocasiones. Participó en los Juegos de Lake Placid 1980 acabando en la decimoctava posición en el slalom gigante. Fue sexta, logrando diploma olímpico en la misma prueba, en los Juegos de Sarajevo 1984. Acabó quinta en el slalom de los Juegos de Calgary celebrados en 1988. Un nuevo diploma y la decepción tras una caída en la segunda manga del gigante, cuando luchaba por ser campeona. 

Y a la cuarta fue la vencida. El 20 de febrero de 1992 se convirtió en un día histórico para el deporte olímpico español. Blanca Fernández Ochoa ganó la medalla de bronce en el slalom de Albertville. Unos Juegos que recordaremos siempre gracias a ella. La primera de todas. 1 minuto 33 segundos y 35 centésimas fue el tiempo que la llevó al podio. En la primera manga fue segunda (48 segundos y 25 centésimas). En la segunda fue séptima (45 segundos y 10 centésimas) pero gracias a una primera bajada excepcional, consiguió la medalla que llevaba buscando desde 1980. La neozelandesa Annelise Coberger fue plata. La austriaca Petra Kronberger se colgó la medalla de oro. 

Miriam Blasco

Miriam Blasco (Valladolid, 12 de diciembre de 1963) consiguió la primera medalla de oro olímpica de una mujer española. Lo hizo en judo, en la categoría de menos de 56 kilos. En los memorables Juegos de Barcelona y ganando en la gran final a la británica Nikola Fairbrother. Aquel 31 de julio de 1992, en un Palau Sant Jordi abarrotado, Blasco derribó otra barrera que parecía infranqueable. El destino quiso que la campeona y la subcampeona olímpica se enamorasen años más tarde. Están casadas desde 2015.  

Selección femenina de hockey 

La selección femenina de hockey llegó a Barcelona 92 con la ilusión de hacer algo grande. Y vaya si lo hizo. El 7 de agosto ganaron en la final a Alemania por dos goles a uno y consiguieron dos grandes gestas: primer oro olímpico de una selección española y primer  y único oro de una selección femenina hasta la fecha. Estas fueron las campeonas: Natalia Dorado, Virginia Ramírez, Carmen Barea, Silvia Manrique, Mari Ángeles “Masa” Rodríguez, Sonia Barrio, Eli Maragall, Teresa Motos, Maider Tellería, Mercedes Coghen, Nuria Olivé, Anna Maiques, Marivi González y Maribel Martínez

Theresa Zabell

Theresa Zabell (Ipswich, Inglaterra, 22 de mayo de 1965) es una de las más grandes deportistas españolas de todos los tiempos. Podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que es la reina de la vela española. Dos participaciones olímpicas, dos medallas de oro. La única deportista española que es bicampeona olímpica, el resto de integrantes del selecto club de bicampeones son hombres. 3 de agosto de 1992 y 1 de agosto de 1996 esas son las fechas para enmarcar. La primera en Barcelona, la segunda en Atlanta. Zabell lo logró en la clase 470. En la primera ocasión acompañada de Patricia Guerra y en la segunda de Begoña Vía Dufresne

María Vasco

María Vasco (Barcelona, 26 de diciembre de 1975) se convirtió en los Juegos de Sídney 2000 en la primera mujer española en ganar una medalla olímpica en atletismo. Toda una institución de su deporte, participó en cinco Juegos Olímpicos. En los de Atlanta 1996 fue 28ª en los 10 kilómetros marcha. En los de Sídney logró una magnífica medalla de bronce en los 20 km marcha con un tiempo de 1 hora 30 minutos y 23 centésimas y sin sufrir ninguna penalización. Era 28 de septiembre de 2000. En los tres siguientes Juegos, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012 no ganó medalla, pero sí sumó diploma en las tres ocasiones. Un séptimo, un quinto y un octavo puesto que la convierten en una de las más grandes atletas españolas de siempre. Una marchadora excepcional. 

Maialen Chourraut

Maialen Chourraut (San Sebastián, 8 de marzo de 1983) es sin lugar a dudas la mejor piragüista española en la modalidad de slalom o aguas bravas. En tres participaciones olímpicas suma dos medallas. Algo que parecía impensable cuando quedó décimosexta en los Juegos de Pekín 2008 en el K1. Cuatro años después, el 2 de agosto de 2012 en los Juegos de Londres se convirtió en la primera medallista de piragüismo slalom gracias a una enorme medalla de bronce. Y si fue grande aquel metal, el 11 de agosto de 2016 en Río de Janeiro se convirtió en campeona olímpica. 

Lydia Valentín

Lydia Valentín (Ponferrada, 10 de febrero de 1985) es la mejor halterófila española de la historia. Su efectividad es máxima. Tres Juegos Olímpicos, tres medallas ganadas. El dopaje de varias de sus rivales le impidió subir al podio en dos de las tres ocasiones y tuvo que recibir un oro y una plata olímpica años después del día que las ganó limpiamente. Su oro, su plata y su bronce olímpicos los ganó en la categoría de menos de 75 kilos. La primera fue la de plata, ganada en Pekín el 15 de agosto de 2008 tras levantar un total de 250 kilos. La siguiente fue la de oro, campeona olímpica sin subir al podio aquel 3 de agosto de 2012 en Londres. Levantó 265 kilos. Y a la tercera fue la vencida. El 12 de agosto de 2016 en Río de Janeiro se quedó a solo un kilo de ganar la plata. El bronce llegó tras levantar 257 kilos y allí sí pudo emocionarse el día que subió al podio olímpico. 

 

Mireia Belmonte

Mireia Belmonte (Badalona, 10 de noviembre de 1990) es la mejor nadadora española de todos los tiempos. Hizo historia en Río el 10 de agosto de 2016 al convertirse en la primera campeona olímpica de la natación española. Un oro que llegó con mucha emoción, con tres centésimas de ventaja sobre la australiana Groves en la final de los 200 metros mariposa. Belmonte ha participado en tres Juegos Olímpicos y suma cuatro medallas olímpicas, el oro de Río, dos platas y un bronce. En Pekín 2008 no le fue bien, se quedó con las ganas de alcanzar una final. Fue en Londres 2012 donde su talento explotó. Participó en tres finales y ganó dos platas: fue subcampeona olímpica en 200 mariposa y 800 metros libre. Acabó octava en los 400 metros estilos. Cuatro años después sumó un bronce en esta última prueba. Además del oro y el bronce, en Río 2016 fue cuarta en los 800 metros libre, a solo dos segundos de las nadadoras que ganaron plata y bronce. 

Carolina Marín

Carolina Marín (Huelva, 15 de junio de 1993) está a las puertas de ser la mejor jugadora de bádminton de la historia, si no lo es ya. Pentacampeona de Europa, tricampeona mundial y campeona olímpica. En los Juegos de Londres se quedó en la fase de grupos. Pero en los de Río hizo historia el 19 de agosto de 2016. Campeona olímpica venciendo en tres sets a la india Pusarla V. Sindhu. Ganó todos los partidos sin ceder un set hasta la final. En semifinales se impuso a la china Li Xuerui, que cuatro años atrás le impidió pasar de ronda. La ambición de Carolina Marín es de otro nivel. Parece de otro planeta. Acompañada de un magnífico equipo nunca falla. 

Ruth Beitia

Ruth Beitia (Santander, 1 de abril de 1979) es la mejor atleta española de siempre. Su reinado es indiscutible. El salto de altura fue su territorio. Participó en cuatro Juegos Olímpicos y ganó dos medallas. Una de ellas todavía no se le ha entregado, el bronce de Londres 2012, como en el caso de Lydia Valentín, una rival tramposa y dopada impidió que pudiera disfrutar del podio. En Atenas 2004 no se clasificó para la final. Fue cuarta en Pekín 2008. En Londres logró el citado bronce. Y cuatro años después, el 20 de agosto de 2016 en Río, se proclamó campeona olímpica, la primera atleta española en conseguirlo. Saltó a la primera 1,88m, 1,93m y 1,97m. Esta última altura le valió para ganar un oro que brilla más que todas sus medallas mundiales y europeas. Ni ella ni ninguna de sus rivales fueron capaces de saltar dos metros. 

Mis fotos deportivas preferidas: el abrazo de Mireia Belmonte y Fred Vergnoux en Budapest 2017


27 de julio de 2017. Mireia Belmonte García (Badalona, 10 de noviembre de 1990) acaba de cerrar el círculo en Budapest con el único oro que le faltaba en su carrera. La obra completa de una nadadora excepcional. Llegó en la prueba en la que un año antes se proclamó campeona olímpica en Río de Janeiro. Tras ganar en los 200 metros mariposa, salió de la piscina y lo primero que hizo fue abrazar a su guía, al entrenador que cambió el rumbo de su carrera deportiva, al francés Fred Vergnoux.

Es un abrazo sincero, emocionante, de esos que nunca se olvidan. En la foto de Alberto Estévez (agencia EFE) la campeona mundial aparece con su gorro negro y con las gafas recién salida del agua. Se aprecian las gotas en su espalda. Vergnoux sonríe y cierra los ojos. Se le ve feliz y emocionado. Seguramente pensando en que el objetivo, por fin, estaba conseguido. Mireia tenía un oro olímpico, varios oros europeos en piscina corta y larga, oros mundiales en piscina corta. Pero le faltaba ser campeona mundial en piscina de 50 metros.

Un abrazo eterno

Su entrenador desde septiembre de 2010 sujeta una botella de agua y sus gafas de ver con la mano izquierda mientras toca la cabeza de su pupila con la derecha. Ellos son los creadores de un oro mundial ganado tras muchas horas de entrenamientos. Un oro histórico para la natación española. Llegó en 2 minutos 5 segundos y 26 centésimas. Mireia fue más rápida que la alemana Franciska Hentke (2:05.39) y que la húngara Katinka Hosszu (2:06.02). Ambas nacieron un año antes que la española.
Aquel oro inolvidable permitió que Mireia Belmonte entrara en el selecto club de los ganadores de la triple corona (oro olímpico, mundial y europeo en 200 mariposa). Un logro al alcance pocos que llegó gracias a ella y a Fred, su compañero de viaje por las piscinas de todo el mundo. Una pareja deportiva única que posiblemente sea irrepetible en la natación española.

ALBERTO ESTÉVEZ -EFE

15 oros mundiales que nunca olvidaremos

España es una potencia europea y mundial a nivel deportivo. De eso no hay ninguna duda. Lo que también está claro es que, ganar un oro mundial, está al alcance de muy pocos deportistas. Pocas disciplinas quedan en las que no haya, al menos un español, que se haya proclamado campeón del mundo. Este es un pequeño repaso a quince días históricos. Son quince oros mundiales de españoles que nunca olvidaremos. Todos ellos contaron con su portada del diario Marca correspondiente. Oros mundiales en atletismo, natación, bádminton, motociclismo, waterpolo, baloncesto, patinaje, automovilismo… Grandes estrellas con nombres y apellidos españoles que forman parte de la historia del deporte internacional.

18 de octubre de 1990. Carlos Sainz gana por primera vez el Mundial de rallyes. Dos años después volvería a lograrlo. Acompañado de Luis Moya y conduciendo un Toyota Celica.

10 de agosto de 1997. Abel Antón gana el oro en maratón en el Mundial de atletismo celebrado en Atenas. Martín Fiz, campeón mundial dos años atrás, se cuelga la medalla de plata. Antón revalidó el título en Sevilla 1999. Como Carlos Sainz es bicampeón del mundo.

14 de marzo de 2003. Solo él, Manolo Martínez, ha sido capaz de ganar un oro en un Mundial de atletismo bajo techo. 21 metros y 24 centímetros le valieron al leonés para ser campeón. Un centímetro más que el subcampeón y a tres de batir su propio récord nacional.

MÍTICO FREIRE

3 de octubre de 2004. El ciclista cántabro, Óscar Freire, gana su tercer Mundial de ciclismo en ruta. Igualaba así a toda una leyenda como Eddy Merckx. Lo logró en Verona (Italia), el mismo lugar donde se colgó su primer oro en 1999.

6 de febrero de 2005. La selección masculina de balonmano hace historia al ganar la medalla de oro en el Mundial de Túnez. Ganaron y marcaron 40 goles a un rival muy fuerte como la selección croata. Ocho años después llegaría el segundo oro para España en un Campeonato del Mundo.

25 de septiembre de 2005. Brasil. Otra barrera rota para el deporte español. Fernando Alonso se proclama por primera vez campeón del mundo de Fórmula 1 a los veinticuatro años. El piloto más joven en conseguirlo. Un año después repetiría en el primer puesto del cajón.

3 de septiembre de 2006. Una generación irrepetible de jugadores gana el primer Mundial de baloncesto para España en Japón. Arrasando a Grecia y logrando un hito que parecía que jamás se iba a conseguir. En 2019 llegó el segundo Mundial, también en Asia, China.

2 de agosto de 2013. La selección femenina de waterpolo, las «Guerreras del Agua», gana el oro en el Mundial celebrado en Barcelona tras vencer a Australia en el partido decisivo. Un oro histórico en casa.

10 de noviembre de 2013. Marc Márquez gana su primer Mundial de Moto GP al acabar tercero en el circuito de Cheste. Se convertía así en el campeón más joven de la categoría reina del motociclismo. Después han llegado cinco títulos más en Moto GP. El piloto catalán suma ocho mundiales en tres cilindradas.

PIONERO FERNÁNDEZ

28 de marzo de 2015. Javier Fernández se convierte en campeón del mundo de patinaje artístico en Shanghai (China). La victoria fue ajustada, pero logro un hito para el deporte español. ¿Irrepetible? Un año después en Boston logró hacerlo todavía mejor.

27 de julio de 2017. Mireia Belmonte logra el oro que le faltaba en Budapest (Hungría). En los 200 metros mariposa, la misma prueba en la que un año antes ganó el oro olímpico en la piscina de Río. Pocas veces en su historia el diario Marca ha cambiado su mancheta por el nombre de un deportista. La ocasión lo merecía.

5 de agosto de 2018. Carolina Marín gana su tercer Mundial de bádminton en Nanjing (China). La primera mujer en conseguirlo. A la tercera ocupa más espacio en la portada de Marca que en los dos mundiales anteriores. Se acaban las palabras para definir lo logrado por la jugadora onubense.

30 de septiembre de 2018. Después de varias medallas de plata y de bronce, Alejandro Valverde, lograba el oro mundial a los 38 años. Por fin llegaba la medalla que Valverde y todos los aficionados al ciclismo esperábamos.

24 de noviembre de 2019. España gana su sexta Copa Davis en Madrid. Se estrenaba formato, pero Nadal, Bautista, Carreño, López y Granollers se impusieron al equipo canadiense en la gran final.

11 de febrero de 2021. Lucas Eguibar se convierte en el primer español campeón mundial de snowboard en la modalidad de snowboard cross. La última barrera echada abajo en el deporte español.

El regreso de Mireia

 

Cuando ella está en la piscina todo es diferente. Siempre puede pasar algo. El regreso de Mireia Belmonte se ha producido en el Trofeo Internacional de Castellón, primera oportunidad para conseguir las mínimas olímpicas. Volvía Mireia tras un año extraño, con menos entrenamientos de los habituales por la pandemia y después de haber pasado por el quirófano para tratarse dos hernias inguinales. 

La mejor nadadora española de la historia se presentaba en Castellón dispuesta a lograr el billete para los Juegos de Tokio. Tras haber pasado las últimas semanas en Sierra Nevada y con la dificultad de haber entrenado menos de lo esperado, los resultados no han podido ser mejores. Belmonte estaba inscrita en los 400 metros libres y en los 400 metros estilos, pero renunció a nadar las finales de ambas pruebas y así centrarse en los 800 y en los 1.500 metros libre.

Estará en Tokio en las dos pruebas de fondo. En la más larga, ha logrado la mínima olímpica tras una remontada sensacional. Se pedían 16:32.04 y Mireia ha parado el crono en 16:05.02. Una de las mejores marcas de 2020 en los 1.500 metros. Insuficiente, eso sí, si quiere aspirar a una medalla en Tokio. Pero quedan meses para bajar de los 16 minutos. Posiblemente el podio olímpico esté por debajo de los 15:55. El oro parece ya adjudicado para la estadounidense Katie Ledecky

En los 800 metros libre, Mireia ha sumado su segunda mínima por los pelos. Se pedían 8:33.36 y ha acabado en 8:32.61. Lejos de sus marcas habituales en esta prueba, pero con el segundo billete olímpico en el bolsillo. 

Mireia Belmonte estará en sus cuartos Juegos Olímpicos. Tras Pekín 2008, donde no le fue muy bien, llegaron los de Londres 2012 donde firmó dos platas. Después se convirtió en campeona olímpica y se colgó un bronce en Río 2016. Cuatro medallas que quiere ampliar en Tokio 2020 en el verano de 2021. 

Cada vez es más complicado. Nadie ha logrado ganar una medalla en natación a los 30. Pero para Mireia Belmonte no hay nada imposible. Incluso participar en París 2024. Ella está convencida de que puede llegar a competir en los que serían sus quintos Juegos Olímpicos. Soñemos con ella. Se lo ha ganado. Todos con Mireia. 

Fotos: EFE y As

Los 30 años de Mireia Belmonte en 10 portadas, 10 fotos y 10 frases

Mireia Belmonte vino al mundo el 10 de noviembre de 1990. 30 años que han dado para mucho. Medallas olímpicas, mundiales, europeas, en campeonatos nacionales. Toda una vida en la piscina que de momento no tiene fecha de caducidad. Ella quiere seguir hasta los Juegos Olímpicos de París que se celebrarán en 2024. Tres décadas que han dado para muchas fotos, portadas y para que, la mejor nadadora española de todos los tiempos, conceda multitud de entrevistas y nos haya dejado frases para aprender de ella y con ella. 30 años de Mireia Belmonte en 10 portadas, 10 fotos y 10 frases.

 

10 fotos

 

Sin duda la foto más importante de su carrera deportiva. Oro olímpico en Río 2016.

El abrazo con su entrenador Fred Vergnoux tras ganar el oro mundial en Budapest.

Mireia muestra su alegría tras ganar una medalla en el Mundial de piscina corta celebrado en Doha 2014.

En el Campeonato de Europa de Berlín 2014 arrasó con seis medallas. Doblete español en 200 metros mariposa. En la foto se abraza con Judit Ignacio, medalla de plata.

 

La alegría tras ganar una de las dos medallas olímpicas conseguidas en Londres 2012.

 

Mireia aprieta el puño tras ganar una medalla en el Mundial de Barcelona 2013.

 

10 portadas

 

 

 

 

 

 

 

 

10 frases

1- Competir me gusta más que nadar. Quiero ser la mejor en todo lo que hago.

2- Me gustaría que me recordaran como una mujer que amaba lo que hacía, que disfrutaba y no tenía miedo a nada.

3- La magia está en creer en ti mismo. Si crees en ti, puedes lograr cualquier cosa.

4- Aprende de tus errores para poder disfrutar de cada uno de tus triunfos

5- No pienso en eso de ser la mejor deportista española de la historia, simplemente me despierto y me tiro cada mañana a la piscina.

6- Tienes que ver las cosas difíciles para ponerte más presión. Ahí está la gracia. De no ser así sería muy aburrido. 

7-Es bueno probar cosas nuevas, no estar estancada. Tengo mucho que aprender.

8-Si no compites el entrenamiento no tiene mucho sentido. En el día a día es mejor tener un objetivo.

9- No me rindo en una prueba por muy perdida que la vea. Siempre hay que luchar hasta el último metro.

10- Si tus sueños no te dan miedo, no son lo suficientemente grandes.

 

Fotos: EFE, AFP, AP, Getty, Reuters

Dubai 2010, la primera gran obra de Mireia Belmonte


Todos vivimos momentos en la vida en los que sabemos que ya nada volverá a ser como antes. En septiembre de 2010 Fred Vergnoux comenzó a entrenar a Mireia Belmonte. A partir de ahí cambió para siempre y para bien la trayectoria deportiva de la mejor nadadora española de la historia. Cuatro meses después de empezar a entrenar juntos llegó la primera gran obra de Belmonte y Vergnoux. El Mundial de piscina corta celebrado en Dubai en diciembre de 2010 lo cambió todo.
En tan solo tres días de competición y con veinte años recién cumplidos, Mireia Belmonte subió al podio en cuatro ocasiones. En tres de ellas se colgó la medalla de oro y en otra se hizo con una plata. Ponía fin a las críticas tras no haber conseguido medallas en el Europeo de piscina larga celebrado en Budapest.
El 15 de diciembre de 2010, Belmonte ganó dos medallas de oro en tan solo 44 minutos. Lo hizo en dos pruebas tan exigentes como los 200 mariposa o los 400 metros estilos. Precisamente las dos pruebas que más alegrías le han dado a lo largo de su carrera deportiva.

Oro en 200 metros mariposa

Llegó a la final de los 200 mariposa con el segundo mejor tiempo: 2 minutos 4 segundos y 84 centésimas. Una marca que superó para ganar la medalla de oro. Son las 20:05 hora de Dubai y Mireia sale por la calle 5. Es la tercera más rápida en reaccionar. Cubre los primeros 50 metros en séptima posición (28.53). Al paso por los 100 metros sigue en penúltimo lugar (1:00.29). Sube dos posiciones en el siguiente viraje. Es quinta con un tiempo de 1:32.01. Los últimos 50 metros de Belmonte son sensacionales. Pasa del quinto lugar a ser medalla de oro con una marca de 2:03.59, récord de los campeonatos y campeona mundial de 200 mariposa en piscina de 25 metros.


Sus acompañantes en el podio fueron, la británica Jemma Lowe y la sueca Petra Granlund. La húngara Hosszu y la china Liu se quedaron en la cuarta y en la quinta posición respectivamente.

Oro en 400 metros estilos

Mireia Belmonte logró el quinto mejor tiempo en las series de los 400 metros estilos: 4:32.37. Marca que barrió en la final para ser campeona del mundo. Son las 20:49. Solo han pasado cuarenta y cuatro minutos desde que se lanzó a la piscina para ganar el oro en 200 mariposa. Sale por la calle 2 y cubre los primeros 100 metros (mariposa) en primera posición (1:01.76). En los siguientes 100 (espalda) baja hasta la quinta posición (2:11.00). Es en la braza donde comienzan a opositar hacia el oro. Ya es primera con un tiempo de 3:24.51. Acaba con un tiempazo. Récord de Europa y otro nuevo récord de los campeonatos: 4:24.21.


La única que le planta cara es la china Shiwen Ye que se cuelga la medalla de plata a treinta cuatro centésimas de la española. El bronce es para otra china, Xuanxu Li.

Plata en 800 metros libre

Al día siguiente de haber arrasado con dos oros, llegó la final de los 800 metros libre. Fue un duelo español entre Erika Villaécija y Mireia Belmonte. El reloj marca las 20:54. Villaécija sale por la calle 3 y Belmonte por la 7. Durante toda la prueba, la primera ocupa posiciones de podio. Mireia mantiene su estrategia de nadar de menos a más. Al paso por los 600 metros Villaécija ocupa la segunda posición, peleando por el oro. Belmonte es quinta y pelea por la cuarta plaza. Al paso por los 650 metros, son primera y cuarta. A falta de solo 100 metros el crono marca un tiempo de 7:12.00. Lidera Villaécija. Belmonte sigue cuarta pero cada vez más cerca de las tres primeras.
En el antepenúltimo viraje se confirma la exhibición española y el oro y la plata. Erika Villaécija, campeona del mundo, gana con un tiempo de 8:11.61. Mireia Belmonte, subcampeona mundial, acaba con 8:12.48. Les acompaña en el podio la estadounidense Kate Ziegler con una marca de 8:12.84.


Ese mismo día, Belmonte también nadó las series de los 100 metros estilos, una prueba que no le beneficia en absoluto. Acabó con el vigésimo octavo mejor tiempo de las participantes.

Oro en 200 metros estilos

18 de diciembre de 2010. Mireia Belmonte alcanza la final de los 200 metros estilos con la octava mejor marca. Se clasifica por los pelos. Por ser dos centésimas más rápida (2:10.09) que la británica Hannah Miley (2:10.11). Mireia salta a la piscina a las 20:27 hora local por la calle 8. Cubre los primeros 50 metros en tercera posición (28.07). Como es normal, baja hasta la séptima en el tramo de espalda (1:01.02). Toca remontar para alcanzar el podio por cuarta vez en los Mundiales de Dubai. A falta de 50 metros ya es segunda con un tiempo de 1:36.76. Gana la medalla de oro con récord de los campeonatos y una marca de 2:05.73. La plata es para la china Ye, y el bronce para la estadounidense Kukors. “Por la mañana me sentía muy cansada y nerviosa, pero poco a poco me fui relajando. No me creo que vuelva a casa con cuatro medallas, tres de ellas de oro” dijo Mireia Belmonte.


Un día después de haber ganado su cuarta medalla en Dubai, nadó las series de los 200 metros braza y cerró su participación con el décimo noveno mejor tiempo.
Fue la reina de aquel Mundial de piscina corta. Al regresar a España seguía sin creérselo: “Todavía no he asimilado lo que he logrado. No esperaba esto, pero las dos medallas del primer día en 45 minutos me dieron mucha moral”. Fred Vergnoux lo tenía claro: “No le veo límite. Tiene mucho talento, una enorme capacidad de trabajo y gran fuerza mental”.

Fotos: EFE y AP

Sean Kelly, el hombre que quiere transformar la natación española

“Tengo un método cuyos efectos durarán 20 años” dijo el irlandés Sean Kelly en una entrevista de Alberto Martínez en el diario As. Kelly es el Director Nacional de Rendimiento de Natación Española y Aguas Abiertas. Se trata del hombre que quiere transformar la natación de nuestro país que cuenta con tan solo ocho medallas olímpicas en su palmarés. Cuatro de ellas logradas por Mireia Belmonte en los dos últimos Juegos.

“Estoy aquí para dar soporte a los entrenadores. Estar con ellos con esta generación de nadadores, la siguiente y la que venga después”. Kelly está convencido de que los resultados de la natación española pueden cambiar en los próximos años y también es consciente de que los resultados no llegarán de inmediato. Que requiere de trabajo por parte de todos y de cambiar la manera de hacer las cosas. Ha quedado demostrado que lo anterior no ha funcionado todo lo bien que se esperaba. Mireia Belmonte o Jessica Vall no van a nadar eternamente. 

 

Sin prisa pero sin pausa

“Tenemos que lograr que la mayoría del equipo haga finales. Es deprimente que solo llegue uno porque sino el 90 por ciento hace un mal resultado. Cuando lo logremos nos dará confianza y nos pondremos al lado de Francia y Alemania”. Lo dice un hombre que lleva dos décadas logrando buenos resultados para la natación británica. 

Hagamos un repaso de las medallas conquistadas por Reino Unido, Francia y Alemania desde los Juegos de Sidney 2000 comparando resultados con España. En las últimas cinco citas olímpicas, Francia ha ganado 23 metales, Reino Unido ha sumado 17 y Alemania 12. España se ha quedado en solo cinco y cuatro de ellas las ha logrado la misma nadadora.

Si hablamos de Campeonatos del Mundo, los resultados de Reino Unido y de Francia son muy superiores a los de Alemania y España. Ocurre tanto en piscina larga como en piscina corta. Entre británicos y franceses han sumado 100 medallas en las últimas diez citas mundialistas.

En cuanto a los Campeonatos de Europa, no hay color. Reino Unido ha sido el máximo dominador en las cinco últimas citas tanto de piscina de 50 metros como de 25. A los otros tres países no les ha ido mal, pero han quedado bastante lejos. Es lógico que, con la ausencia de Estados Unidos, Australia o Japón, los podios de estos cuatro grandes países alcancen mejores resultados que en los Mundiales.

Ojalá que en los próximos años funcione el “método Kelly” y podamos estar celebrando los podios de los nadadores españoles en un campeonato sí y en otro también.

Foto Sean Kelly: Ángel Rivero

La década de Mireia Belmonte y Fred Vergnoux en 10 momentos inolvidables

Mireia Belmonte y Fred Vergnoux son de esas personas en las que hay que fijarse. Intentar aprender de lo que hacen. De su espíritu de superación. De cómo luchar por ser los mejores. La vida de ambos cambió para siempre en septiembre de 2010. El momento en el que Vergnoux comenzó a entrenar a Belmonte. A partir de ahí han llegado éxitos imborrables para la natación española. Posiblemente no volvamos a ver nada igual en el futuro. Estamos hablando de un tándem irrepetible. Este es un pequeño repaso a una década sensacional en diez momentos inolvidables. La unión de todos ellos han convertido a Mireia Belmonte en la mejor nadadora española de la historia. 

Dubai 2010

El Mundial de piscina corta celebrado en Dubai en diciembre de 2010 es el comienzo de los éxitos compartidos por Mireia y Fred. La nadadora catalana arrasa con cuatro medallas. Se cuelga tres oros y una plata en tres estilos diferentes. Gana en 200 mariposa, en 200 y 400 metros estilos. Es subcampeona mundial en 800 metros libre. Belmonte se resarcía así de no haber podido ganar ninguna medalla en el Europeo de piscina larga de cuatro meses antes. 

Szczecin 2011

Como en el año anterior, Mireia afronta varias competiciones. En verano de 2011 solo puede ser cuarta en los 400 metros estilos del Mundial de Shanghai. Llega con hambre de medallas al Europeo de piscina corta de Szczecin, la ciudad polaca de nombre impronunciable. Los resultados son inmejorables. La badalonesa gana cuatro medallas de oro venciendo en 200 mariposa, 200 estilos, 400 libre y 400 estilos. Solo faltan ocho meses para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.  

Londres 2012

Mireia Belmonte ya había participado en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. A los de Londres llegaba con mucha más experiencia y acompañada de Fred Vergnoux. Meses antes de la cita olímpica se proclamó campeona de Europa de 1.500 metros y subcampeona de 400 libre en Debrecen. 

Quedó cuarta de Europa en los 200 mariposa. En Londres inauguró el medallero español con una fantástica plata que bien pudo ser de oro. Dos días más tarde se colgaba otra plata en 800 libre, solo por detrás del diamante en bruto estadounidense, Katie Ledecky. Belmonte se convertía en la única nadadora española con dos medallas olímpicas. Dos subcampeonatos que la elevaron a las alturas. 

Barcelona 2013

Mireia Belmonte llegó al Mundial de Barcelona 2013 como doble subcampeona olímpica y aspirando a grandes momentos cargados de medallas. Era su cuarto Mundial. Hasta ese momento había participado en Melbourne 2007, Roma 2009 y Shanghai 2011. Quería cambiar la tendencia en los Campeonatos del Mundo de piscina larga y subir al podio por primera vez. 

Lo logró en tres ocasiones. Comenzó con un bronce en los 200 metros estilos. Justo un año después de su plata olímpica en 200 mariposa, repitió resultado y se convirtió en subcampeona mundial. Tres días después ganó otra plata en los 400 metros estilos. 

Herning 2013

Cuatro oros. Una medalla cada día. Ese fue el excelente resultado de Mireia Belmonte en el Europeo de piscina corta celebrado en diciembre de 2013. Cuatro meses después de los grandes resultados cosechados en el Mundial de Barcelona, Mireia arrasaba en Herning. De nuevo ganando medallas en todos los estilos: 200 mariposa, 800 y 400 libre y en 400 metros estilos. 

Berlín 2014

El Campeonato de Europa de Berlín celebrado en agosto de 2014 es una de la grandes obras maestras de Mireia Belmonte. Ganó seis medallas. Cinco en la piscina y una en aguas abiertas. Dos oros, dos platas y dos bronces que la convirtieron en toda una estrella del deporte español y de la natación internacional. Los oros llegaron en 200 mariposa y 1.500 metros libre. Las platas en 400 estilos y 800 libre. Los bronces en 400 libre y en los 5 kilómetros aguas abiertas. Memorable. Inmensa. Gigante. 


Doha 2014

Si la actuación de Mireia en el Europeo de Berlín fue extraordinaria. Lo que logró en el Mundial de piscina corta de Doha, no se queda atrás. Cuatro oros en tres días. Dos de ellos con solo unos pocos minutos de diferencia y batiendo récords. Una maravilla al alcance de las mejores deportistas del mundo. Impresionate. 

Río 2016

La historia volvió a repetirse. En Londres 2012 Mireia Belmonte inauguró el medallero de España. Cuatro años después, en Río 2016, hizo lo mismo. Esta vez logró un valiosísimo bronce en los 400 metros estilos, una de las pruebas más exigentes de la natación. Pero Mireia llegó a Brasil con el objetivo que llevaba persiguiendo desde que se tiró a la piscina por primera vez: ser campeona olímpica. Cumplió su sueño en los 200 metros mariposa el 10 de agosto de 2016. Dicen que si no te cuelgas un oro en unos Juegos, poca gente se acuerda de ti. A partir de ese momento, todo el planeta sabe quién es Mireia Belmonte. Cuatro medallas olímpicas ganadas en dos Juegos Olímpicos.  


Budapest 2017

Llegaba al Mundial de Budapest dispuesta a ganar el único oro que le faltaba. Campeona olímpica, de Europa. Oro mundial y europeo en piscina corta. Solo le quedaba ser campeona mundial en piscina larga. Solo un oro para ser inmortal en los 200 metros mariposa, para entrar a formar parte del club de los ganadores de todo, de la triple corona. 

Se colgó tres medallas. Comenzó siendo subcampeona mundial en 1.500 libre. Dos días más tarde, 27 de julio de 2017, cerraba el círculo convirtiéndose en campeona del mundo de 200 mariposa. Necesitó cuarenta y un centésimas más que en el oro olímpico. No contenta con el magnífico resultado, tres días más tarde ganó otra plata en 400 metros estilos. 

Tarragona 2018

Mireia no llegó en su mejor estado a los Juegos del Mediterráneo celebrados en Tarragona en 2018. Fue la abanderada del equipo español. A pesar de no estar físicamente al cien por cien, se colgó tres medallas, dos oros y una plata. Mireia, que había sido dos veces plata en Pescara 2009, se proclamó por vez primera, campeona mediterránea. 

Los siete oros de Río 2016

Todo el que me conoce un poco sabe que el deporte y los Juegos Olímpicos son algo muy importante en mi vida. El verano de 2016 me tocó vivir la cita olímpica en tres lugares diferentes: Benalmádena, Cuenca y Madrid. Desde Barcelona 92 había seguido todos los Juegos en casa salvo los de Atenas 2004, que también los vi durante unos días en el pueblo de mi padre, Berlanga de Duero (Soria).

Los de Río 2016 fueron unos Juegos Olímpicos especiales. Lo entenderemos si miramos al medallero final. España ganó diecisiete medallas. Los números finales estuvieron en la horquilla habitual de ediciones anteriores. Pero hubo algo que cambió, el número de campeones olímpicos. Una cifra que llegó a alcanzar los trece en el mágico verano del 92. En Atlanta 1996 y en Pekín 2008 se llegó a los cinco oros. En Brasil se llegó más lejos, no al nivel de Barcelona, pero España sumó siete. Un resultado magnífico. Cuatro de los siete campeones fueron mujeres. El mejor resultado dorado del deporte femenino en casi un cuarto de siglo.

Los siete oros llegaron en siete días diferentes. Cuatro lo hicieron en deportes de agua: una en natación y tres en piragüismo. El tenis, el bádminton y el atletismo fueron el resto de disciplinas donde sonó el himno español.

10 de agosto

Noche del 10 de agosto en Brasil. Madrugada del 11 de agosto en España. Llega el primer oro para España. Estoy pasando unos días en el apartamento de unos amigos en Benalmádena (Málaga). Todos duermen menos yo. Volumen de la televisión en el cero para no molestar. Tarda en llegar el momento. Por fin sale a la piscina Mireia Belmonte. Dispuesta a hacer historia en la final de 200 metros mariposa. Con suspense y gracias a una carrera sensacional y a una última brazada inolvidable, la mejor nadadora española de siempre, se convierte en campeona olímpica con tres centésimas de ventaja sobre la subcampeona, la australiana Groves. No puedo gritar. Contengo la emoción, pero lloro como un niño. Mireia abre la lata de los oros. Cuatro días antes había abierto la del medallero español con el bronce en los 400 metros estilos.

11 de agosto

Tras haber dormido tres horas, amaneció un nuevo día de sol y playa. Por la tarde teníamos previsto ir a Mijas, otro lugar maravilloso de la costa malagueña. De camino vi el siguiente oro español. En el móvil. Nos los dicen hace años y no nos los hubiéramos creído. En la parte trasera del coche de mis amigos, vi ganar a Maialen Chourraut en piragüismo aguas bravas. El destino o la casualidad quisieron que el oro llegase antes de entrar en el parking. Chourraut se superaba a sí misma y subía dos escalones en el podio con respecto a Londres 2012 donde conquistó la medalla de bronce. Una gesta increíble de la piragüista vasca.

12 de agosto

El tercer oro para España en Río 2016 también lo vi en tierras malagueñas. De nuevo tocó trasnochar. 12 de agosto en Brasil. Rafa Nadal y Marc López luchan por el oro contra la pareja rumana. Nadal ya sabe lo que es ganar un oro olímpico (Pekín 2008). Repite esta vez acompañado de su amigo.Fue una final emocionante que se resolvió en tres sets. Ganaron los españoles el primero, igualaron los rumanos en el segundo y certificaron el oro, Nadal y López, en el tercero y definitivo. De nuevo, me tocó vivirla en silencio.

 

16 de agosto

El 16 de agosto nos fuimos a pasar unos días a la Casa del Canónigo en Caracenilla (Cuenca). Ese día llegó el cuarto oro para España en los Juegos de Río. De manera inesperada el piragüista Marcus Cooper se impuso en el K1-1000 metros con una remontada espectacular. Lo vi mientras comíamos en un restaurante en un pueblo cercano a la casa rural, en Huete.

18 de agosto

Tras pasar dos noches en Caracenilla tocaba regresar a Madrid. Decidimos pasar el día en el embalse de Buendía. El quinto oro de España llegó de nuevo desde el agua. Mientras buscábamos sitio para aparcar cerca del embalse, Saúl Craviotto y Cristian Toro hacían historia en el K2-200 metros. Tercer título para el piragüismo español en Río. Craviotto conseguía así su tercera medalla olímpica. Los baños en el embalse me sentaron genial aquel 18 de agosto. Me imaginaba a Craviotto y a Toro apareciendo a lo lejos con su medalla de oro colgada del cuello siendo aplaudidos por las pocas personas que estábamos allí.

19 de agosto

De los siete oros de España, solo viví los dos últimos en mi casa de Madrid. El sexto llegó la tarde del 19 de agosto gracias a Carolina Marín. La mejor jugadora de bádminton que ha tenido y tendrá España, llegaba como una de la grandes favoritas a las medallas y se colgó un oro que recordaremos siempre. Ella emocionada en Río y yo en mi sofá. Acordándome de aquella entrevista que tuve el honor de hacerle antes de que empezasen a llegar los éxitos internacionales. Marín demostrando una vez más su lema: «puedo porque pienso que puedo».

20 de agosto

La traca final llegó el 20 de agosto. De madrugada. Tras haber pasado la tarde tomando cañas y tapas en una de las terrazas del Parque de Aluche, volvimos a casa a tiempo para ver ganar un oro histórico para el atletismo español. Ruth Beitia se convertía en la primera atleta en ganar un título olímpico para nuestro país. Un salto de altura para la eternidad. Como el abrazo que le dio a su entrenador Ramón Torralbo, su 50%, al confirmarse que era campeona olímpica.

 

Nueve nombres que quedan en la historia olímpica para siempre. Siete medallas de oro conquistadas por Mireia Belmonte, Maialen Chourraut, Carolina Marín, Ruth Beitia, Rafa Nadal, Marc López, Saúl Craviotto, Cristian Toro y Marcus Cooper.

 

 

Olímpica Mireia

El octavo mes del año suele venir acompañado de grandes acontecimientos deportivos. Cada cuatro años el mundo se paraliza para ver a los mejores deportistas del planeta compitiendo en los Juegos Olímpicos. Agosto es el mes de las medallas. El mes en el que la mejor nadadora española de la historia, Mireia Belmonte, ha ganado sus cuatro metales olímpicos. 

El destino ha querido que los días en los que Belmonte ha subido al podio estén ordenados cronológicamente. La primera medalla llegó el 1 de agosto, la segunda el 3, la tercera el 7 y la cuarta el 10. Será fruto de la casualidad, pero es un reflejo de la vida deportiva de la campeona olímpica, ordenada y disciplinada.  

1 de agosto de 2012

Mireia Belmonte llegó a la final de 200 metros mariposa, tras haber marcado el noveno mejor tiempo en las series (2:08.19) y tras ser la cuarta nadadora más rápida en las semifinales (2:06.62). Llegaba entre las favoritas para subir al podio, pero al lograr la clasificación tenía claro lo que había que hacer. Necesitaba bajar un segundo su marca personal y el récord de España que en ese momento era 2:06.25. 

Cuando Mireia se lanzó a la piscina aquella tarde del 1 de agosto de 2012, la delegación española en los Juegos de Londres no sumaba ninguna medalla tras varios días de competición. Comenzaban a saltar las alarmas. La nadadora nacida en Badalona cambió la tendencia. 

Había llegado a la final nadando de menos a más, vigilando a las rivales y siendo conservadora. Aquella tarde cambió de estrategia. La salida se dio a las 21:17 hora española. Mireia llegó a la calle 6 escuchando música, con su gorro de color blanco y con una toalla en el cuello. Salió fuerte. Nadó los primeros 50 metros de la prueba en 28.32, la segunda más rápida. Cubrió el ecuador de la prueba en primera posición. Invirtió menos de un minuto en nadar los primeros cien metros. La marca de 59.75 y las sensaciones, no podían ser más positivas. 

Una defensa muy complicada

Llegó al último viraje liderando la prueba con un tiempo de 1:31.91. El podio parecía asegurado, pero tocaba aguantar cincuenta metros más para colgarse el oro. Los últimos metros se le hicieron eternos. El esfuerzo realizado pasaba factura. Fue superada por la china Jiao Liuyang que acabó con un tiempo de 2:04.06 (récord olímpico). Mireia defendió la medalla de plata en los últimos metros y cumplió con el objetivo, bajar un segundo el récord nacional. Dicho y hecho. 2:05.25. Plata olímpica, la mejor marca española de la historia, la cuarta mejor de la historia de los 200 mariposa y primer metal para España en Londres 2012. 

Raúl Arellano, responsable de biomecánica de la Federación Española de Natación, contó al diario Marca que Mireia nadó gran parte de la prueba entre 53 y 54 brazadas por minuto. El cansancio y la acumulación de ácido láctico en los músculos hizo que la frecuencia bajase a 52 brazadas por minuto en los últimos 25 metros. “No respiró en las tres últimas brazadas y eso fue fundamental para tocar antes que la japonesa y la americana. Las medallas se ganan así.

“Cuando consigues un sueño no sabes qué hacer. Estoy en blanco todavía. Tengo que repartir esta medalla en mil pedacitos” dijo la subcampeona olímpica al salir de la piscina londinense. Era su primera medalla olímpica. El comienzo de un camino sensacional.

3 de agosto de 2012

Llegó a la final de 800 metros libre con la tranquilidad de haber ganado dos días antes la plata en los 200 mariposa. En las series se clasificó con el quinto mejor tiempo (8:25.26). Como en la anterior final, le tocó nadar por la calle número 6. Misma indumentaria. Todo en orden. Nadó bastante rápida toda la prueba aunque le tocó remontar en los últimos doscientos metros para alcanzar el podio. 

Mireia ocupó la quinta posición hasta la mitad de la prueba. Pasó lo 100 metros en 59.95. Los 200 en 2:01.07. Los 300 en 3:05.30 y los 400 en 4:08.51. La jovencísima británica de quince años, Katie Ledecky, dominaba la final con tiempos por debajo del récord del mundo. 

Remontada de plata

En el paso por los 500 metros Mireia Belmonte ya era cuarta con un tiempo de 5:11.00. La danesa Friis y la británica Adlington estaban a tres brazadas de distancia. Ledecky inalcanzable. 

Llegó a los 600 metros pisando los talones a Friis con un tiempo de 6:13.43. Al paso por los 650 metros Belmonte ya era tercera a sólo veinte centésimas de la británica Adlington. La plata estaba a tiro, el oro a más de tres segundos. 

En los siguientes 50 metros, Mireia superó a Adlington marcando un tiempo de 7:15.73. Ya solo quedaba por delante Ledecky a 2.92 segundos de distancia. La joven británica siempre por debajo del récord mundial. 

Mireia logró su segunda medalla olímpica con un tiempo de 8:18.76 (récord de España).  Una nueva plata tras un esfuerzo descomunal. “En los últimos metros ya no sentía las piernas y pensaba, que esto acabe ya, tuve ganas de vomitar”. Ledecky se quedó finalmente sin récord del mundo pero ganó un oro histórico. El comienzo de una carrera deportiva memorable. 

Pocos deportistas pueden presumir de hacer doblete en unos mismos Juegos Olímpicos. Los piragüistas Herminio Menéndez (1980), David Cal (2004 y 2008) y Saúl Craviotto (2016), los pistards Joan Llaneras (2008) y Sergi Escobar (2004) y las nadadoras de sincronizada, Gemma Mengual y Andrea Fuentes (2008) son otros deportistas españoles que lo han logrado.La amazona Beatriz Ferrer Salat lo consiguió en 2004. Mireia volvió a repetir en Río 2016, con un oro y un bronce. Sencillamente espectacular. Igualó así a la tenista Arantxa Sánchez Vicario como las únicas deportistas españolas que han logrado dos dobletes de medallas en dos Juegos. Arantxa lo logró en 1992 y en 1996.

7 de agosto de 2016

Si tuviésemos que decir cuál es la prueba más completa de la natación, los 400 metros estilos se llevarían esa consideración. Reúne los cuatros estilos: mariposa, espalda, braza y crol. Mireia marcó el segundo mejor tiempo en las series con un tiempo de 4:32.75, a solo un segundo de su mejor marca en la prueba. 

La nadadora española se mantuvo siempre cerca de los puestos de honor. Durante toda la final estuvo situada entre las cinco primeras. El tramo de mariposa lo cubrió en 1:02.16. Solo se destacó la húngara Katinka Hosszu, dos segundos por delante de sus rivales. Fue en la espalda donde Mireia tuvo su momento más complicado. No es especialista y era algo que entraba dentro de la normalidad. A mitad de la prueba era quinta. Tocaba remontar en la braza y en el estilo libre. 

La braza y el crol para alcanzar el bronce

En el primer viraje de la braza (250 metros) volvió a la cuarta posición con Hosszu inalcanzable, pero muy cerca de las medallas. A falta de 100 metros para el final, la británica Miley le sacaba 1,3 segundos. Parecía difícil, pero con Belmonte todo puede pasar. Tocaba remontar y lo hizo a pesar de que a falta del último viraje seguía en cuarto lugar. Fue la más rápida en el último tramo. Cubrió el estilo libre en 1:01.32. Lo que le valió para alcanzar la medalla de bronce con un tiempo de 4:32.39. Katinka Hosszu ganó con un récord mundial sideral: 4:26.36. 

“He luchado hasta que no podía más, hasta que mi cuerpo no tenía más fuerzas, a falta de 50 metros veía bastante lejos a la británica. En los últimos metros no he respirado, que fuera lo que Dios quisiera, y metido la mano por delante”. Como ya ocurriese cuatro años antes en los Juegos de Londres, Mireia volvió a inaugurar el medallero español.

 

10 de agosto de 2016

Todos tenemos un día de nuestra vida que recordamos como el más importante de todos. En el caso de Mireia Belmonte no hay ninguna duda. El 10 de agosto de 2016 cumplió un sueño que llevaba peleando desde que comenzó a competir en las piscinas de todo el mundo. Aquella noche en Río de Janeiro, madrugada en España, se convirtió en campeona olímpica de 200 metros mariposa. La primera en lograrlo en la natación femenina española. 

Es su prueba preferida. La que le dio la plata olímpica en Londres. En la que ha sido capaz de firmar la triple corona. Campeona olímpica, mundial y europea, llegó a la final siendo la mejor en las series (2:06.64) y segundo en las semifinales (2:06.06). Si nada fallaba, la medalla estaba a tiro. Pero en una final olímpica puede ganar cualquiera y pasar cualquier cosa. 

Mireia salió a ganar por la calle 5 con gorro y bañador negro. “El plan era empezar más rápido que en semifinales, pero no tanto como en Londres, para hacer un segundo cien muy fuerte” dijo su entrenador Fred Vergnoux. Y así lo hizo. Cubrió lo primeros cincuenta metros en segundo lugar (28.48) Siempre pegada a la australiana Groves (27.49). 

Pisando los talones a la australiana

En el siguiente largo se quedó muy cerca de su principal rival en la final. Groves marcó un tiempo de 59.54. Mireia solo fue seis centésimas más lenta (1:00.00). Tiempo parecido al que logró a mitad de prueba en la final de Londres 2012 (59.75). 

Todo estaba por decidir y Mireia comenzó a nadar más rápido siguiendo el plan previsto con Vergnoux. El duelo por el oro olímpico estaba servido. Mireia superó a Groves y tocó en el último viraje con catorce centésimas de ventaja (1:32.17). No andaba muy lejos la japonesa Hoshi (bronce en 2012). 

Los últimos cincuenta metros fueron muy emocionantes. Mireia al límite de sus fuerzas intentando defender el oro que ya tocaba con las manos. Groves y Hoshi acercándose mucho. La española tocó primera. Solo tres centésimas antes que Groves. El oro llegó con una marca que jamás olvidaremos: 2:04.85. Mireia se quitó su gorro negro y descubrimos que debajo llevaba otro azul. Ella exultante y España también. 

Este oro significa lo que he soñado toda mi vida y lo tengo aquí ahora, he sufrido mucho en los últimos metros. Solo pensaba en seguir adelante, dar lo máximo con las piernas, sin mirar a los lados” contó Mireia Belmonte tras la final.  “Hace cuatro años me dijo que iba a ganar el oro, y esta tía lo ha hecho” dijo Fred Vergnoux. 

 

Cuatro medallas en dos Juegos Olímpicos. Un oro, dos plata y un bronce en tres estilos diferentes. Algo al alcance de las grandes de todos los tiempos. Dos medallas en 200 mariposa, una en 800 libre y otra en 400 metros estilos que la convierten en una de las nadadoras más completas de la historia.