Medallas olímpicas de países organizadores en sus Juegos y en los posteriores

Organizar unos Juegos Olímpicos es el sueño de cualquier país del mundo. Todo el planeta está pendiente de ti durante dieciséis días de competición. Los cuatro años anteriores, son una cuenta atrás interminable hasta que se enciende el pebetero. Es importante la imagen que des al mundo a través de la televisión, pero también tienes que preparar a tus deportistas para que luchen por las máximas medallas posibles, para hacer un papel digno deportivamente hablando. Y no solo eso, también es vital invertir dinero, para que el esfuerzo de la organización de los Juegos no se quede únicamente en los cuatro años de la olimpiada. 

Múnich 1972

Desde 1972 se han celebrado doce Juegos Olímpicos. Han sido sede once países diferentes: cinco europeos, dos americanos, dos asiáticos, un oceánico y un sudamericano. Solo ha repetido Estados Unidos, en 1984 y en 1996.

Múnich (Alemania) fue la sede de los Juegos Olímpicos de 1972. En aquel momento Alemania estaba dividida en la RDA y la RFA. La suma de ambos (66 + 40) hizo que sobrepasaran la barrera de las cien medallas. Acabaron en el tercer y en el cuarto lugar del medallero, respectivamente. En Montreal 76 y en Moscú 80 (solo participó la RDA) aumentaron el número de medallas y se mantuvieron en los primeros lugares del medallero. Hasta Barcelona 92 no llegó el momento de la Alemania unificada. Las 82 medallas les situaron en la tercera posición.

Posteriormente han bajado en número de metales, con el mínimo de 41 en Pekín 2008, pero siempre situados en las seis primeras posiciones de la tabla. Se puede decir que la progresión de Alemania desde que fue sede en 1972 ha sido uniforme. Aunque si nos fijamos en las medallas conquistadas desde la unificación se ha pasado de 82 a 44. En cualquier caso, mantenerse en los primeros puestos del medallero, es muy complicado.

 

Montreal 1976

Montreal (Canadá) fue la ciudad que organizó los Juegos Olímpicos de 1976. Canadá venía de ganar cinco medallas en los Juegos del 72. Siendo sede logró subir a 11. Eso sí, en ambos casos sin ningún oro. En Moscú 1980 formó parte del grupo de países del boicot. Parece que aquel «descanso» les vino genial. En Los Ángeles 1984 ascendió hasta el sexto lugar del medallero con 44 medallas, diez de oro, en el que ha sido el mayor éxito cosechado por este país en unos Juegos de verano. Y a partir de ahí todo volvió a la normalidad.

22 metales en Atlanta 96 han sido su segundo mejor resultado. Desde Barcelona 92 los canadienses se han mantenido cerca de las veinte medallas y lejos de los primeros puestos de la clasificación.

 

Moscú 1980

Moscú fue la sede de los Juegos Olímpicos de 1980. Hasta 1988 hay que hablar de la URSS como país. En 1992 participó como CEI (Equipo Unificado) y desde Atlanta 1996 como lo que es actualmente, Rusia. Los rusos siempre han ocupado los primeros puestos del medallero. En sus Juegos, se quedaron cerca de los dos centenares de medallas, gracias a la ausencia del otro gigante, de EEUU, que no participó.  Fue en Seúl 1988 cuando sobrepasaron a los americanos en 38 medallas y volvieron a ser primeros en la tabla.

En Barcelona 92 hubo casi un empate en número de metales (112-108) pero la CEI se hizo con 45 oros por 37 de EEUU. A partir de ese momento bajadas y subidas en el número de medallas, pero siempre ocupando los tres primeros puestos. En Londres 2012 bajaron al cuarto lugar, a pesar de aumentar en 9 el número de medallas ganadas en Pekín 2008.

 

Los Ángeles 1984 y Atlanta 1996

EEUU es el único país que ha repetido como sede olímpica desde 1972. Organizó los Juegos de Los Ángeles en 1984 y los de Atlanta de 1996. Siempre cerca o sobrepasando el centenar de medallas. Perenne en los primeros puestos del medallero. Casi siempre en el primer lugar. De los últimos seis Juegos ha sido primero en cinco, China es su gran rival actualmente. Le quitó el primer puesto en Pekín 2008. Su mejor actuación llegó en Los Ángeles con 173 medallas. Allí no estuvo la URSS.

 

Seúl 1988

Seúl (Corea del Sur) fue la ciudad que organizó los Juegos Olímpicos de 1988. A partir de ese momento Corea del Sur se ha mantenido en los primeros puestos del medallero. Una progresión espectacular tras haber organizado los Juegos. Corea ganó una medalla en 1972, seis en 1976 y no participó en Moscú 80. En Los Ángeles 84 sumó diecinueve, seis de oro. En Seúl acabó cuarto del medallero con 33 metales, doce de oro. Desde ese momento, siempre ha estado rondando las tres decenas de medallas. En Londres 2012 acabó quinto con veintiocho metales, trece de oro.

Barcelona 1992

El Plan ADO significó el gran empujón para el deporte español a partir de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Moscú 80, con varios países ausentes por el boicot, era el mayor éxito olímpico de España hasta ese momento. Se ganaron seis medallas, una de oro y se acabó en el puesto veinte. Las 22 medallas, 13 de oro , y el sexto lugar en el medallero en Barcelona, demostraron que la inversión había merecido la pena. Podemos decir que España tocó techo en aquel momento. 

Las veinte medallas de Atenas 2004 se acercaron a dos de las conquistadas en Barcelona. El impulso del deporte femenino hizo que en Londres 2012 se llegase a los diecisiete metales. En los Juegos de Río 2016 la delegación española volvió a alcanzar los 17 podios. Eso sí, se consiguieron siete oros, la segunda mejor cifra de campeones olímpicos españoles de la historia, cifra solo superada en Barcelona 92. En cualquier caso España necesita más inversión privada y recuperar la esencia del Plan ADO que casi tres décadas después, está estancada.

Sídney 2000

Sídney (Australia) fue la ciudad sede de los Juegos Olímpicos de 2000. El país organizador logró su mejor resultado de la historia con 58 medallas, 16 de oro y una excelente cuarta posición en la clasificación final. A partir de ese momento, Australia se ha mantenido en el top 10 del medallero. Aunque es cierto que cada vez con menos medallas. En Londres 2012 ganaron 23 menos que en 2000. 

 

Atenas 2004

Atenas (Grecia) fue la sede de los Juegos Olímpicos de 2004. Las 16 medallas conquistadas (6 de oro) por los griegos, supusieron su mayor éxito olímpico. A partir de ahí la ruina. Ruina económica para el país y ruina deportiva. En Pekín 2008 solo fueron capaces de ganar cuatro medallas y en Londres 2012 volvieron a la media habitual, antes del 2004, dos metales. Ni en 2008 ni en 2012 lograron medallas de oro. Progresión a la baja, que demuestra que no se hicieron bien las cosas en ningún ámbito. 

 

Pekín 2008

Pekín (China) organizó los Juegos de 2008. China es un gigante deportivo. Desde Barcelona 92 no ha hecho más que progresar hasta alcanzar el número uno del medallero en 2008. Con la cifra mágica de las 100 medallas, superó a EEUU y se situó por primera vez en la historia como el rival a batir. 51 medallas de oro, quince más que los americanos, les catapultaron. En Londres 2012 bajaron a 87 metales, 38 de oro. Pero en las próximas citas olímpicas, seguirá la lucha por ser la mayor potencia deportiva del mundo entre chinos y estadounidenses.

 

Londres 2012

Londres (Gran Bretaña) fue la sede de los Juegos Olímpicos de 2012. Se trata del mejor ejemplo de como deben hacerse las cosas. Los británicos invirtieron 320 millones de euros en deporte en cuatro años y los resultados llegaron. Las 65 medallas conseguidas en Londres 2012 no fueron casualidad, los 29 oros y el tercer lugar en el medallero (primeros después de los gigantes chino y estadounidense) llegaron gracias al esfuerzo de sus deportistas y de una inversión espectacular. 

Todo comenzó en Atlanta 1996 donde solo pudieron ganar un oro.  A partir de ese momento se dieron cuenta de que necesitaban algo más. En Sidney 2000 invirtieron 95 millones de euros. Los resultados no se hicieron esperar. Se pasó de 15 a 28 medallas en cuatro años. Y de un oro ganado a once. En Atenas 2004 alcanzaron las 30 medallas (9 oros), en Pekín 2008 ganaron 47 medallas (19 oros).

Sin duda, la mejor progresión de todos los países en las últimas décadas. Uniendo deporte e inversión, pero antes de organizar los Juegos.  Fue una actuación fantástica la de los británicos en los Juegos de Londres 2012. La corroboraron cuatro años más tarde. En los Juegos de 2016, sumaron 67 metales, 27 oros. 

 

Río 2016

Río de Janeiro (Brasil) fue la ciudad organizadora de los Juegos de 2016. En Pekín 2008 y Londres 2012, los brasileños sumaron 17 medallas. La cifra no aumentó mucho como organizadores, alcanzaron 19 metales. Subieron un poco más, las cifras correspondientes a las medallas de oro. Pasaron de tres en las ediciones de 2008 y 2012 a siete, las mismas que logró España, en los de 2016. En el último cuarto de siglo, Brasil ha ganado siempre más de 10 medallas olímpicas en todos los Juegos en los que ha participado. 

 

Tokio 2020

Tokio (Japón) fue la sede de los Juegos Olímpicos de 2020, celebrados en 2021 al ser aplazados por la pandemia del COVID 19. Como era esperado, Japón aumentó tanto en número de medallas como en oros. Diecisiete metales y quince oros más que en la edición anterior. Brasil también aumentó su botín de medallas e igualó el número de oros. Hay que destacar también las subidas de Australia y China, tanto en total como en la clasificación de campeones olímpicos.

 

 

Los deportes de equipo españoles en los Juegos Olímpicos

Veintiuna de las ciento cincuenta y seis medallas olímpicas (contando los bronces de Londres 2012 que deben recibir Ruth Beitia y Sete Benavides) que ha ganado España a lo largo de la historia, han llegado gracias a los deportes de equipo. Tres de oro, doce de plata y seis de bronce. Ese es el balance. Unos resultados que han ido mejorando desde los Juegos de Barcelona 92. A partir de ese momento, España ha ganado al menos dos medallas en deportes de equipo en todos los Juegos, excepto en Atenas 2004 donde no hubo suerte.

Amberes 1920

La primera medalla olímpica española en deportes de equipo llegó gracias al polo masculino. El 31 de julio de 1920, en los Juegos de Amberes, España se colgó una plata tras caer por 13 a 11 contra Gran Bretaña.  Estos fueron los ganadores de la plata: Leopoldo Saínz de la Maza, Álvaro de Figueroa, José de Figueroa, Hernando Fitz-James y Jacobo Fitz-James. 

La segunda medalla también llegó en Amberes 1920 gracias al fútbol masculino. El 5 de septiembre ganaron la medalla de plata. España venció por tres goles a uno a la selección de Países Bajos. Estos fueron los subcampeones que se colgaron aquella plata histórica para el deporte español: Ricardo Zamora, Pedro Vallana, Mariano Arrate, José Samitier, José María Belausteguigoitia, Agustín Sancho, Ramón Eguiazábal, Sabino Bilbao, Félix Sesúmaga, Patricio Arabolaza, Rafael “Pichichi” Moreno, Domingo Gómez, Juan Artola, Francisco “Pagaza” Pagazaurtundúa, Luis Otero, Joaquín Vázquez, Ramón “Moncho” Gil y Marcelino Silverio Izaguirre.

Roma 1960

Hubo que esperar cuarenta años para volver a ver a una selección española subida a un podio olímpico. En los Juegos de Roma, celebrados en 1960, se colgaron la medalla de bronce los jugadores de hockey masculino. Subieron al podio el 9 de septiembre de 1960 tras vencer por dos goles a uno a Gran Bretaña: Pedro Amat, Francisco Cavaller, Juan Ángel Calzado, José Colomer, Carlos Del Coso, José Antonio Dinarés, Eduardo Dualde, Joaquín Dualde, Rafael Egusquiza, Ignacio Macaya, Pedro María Murua, Pedro Roig, Luis María Usoz y Narciso Ventalló. 

Moscú 1980

Dos décadas después llegó la tercera medalla olímpica española en deportes de equipo. De nuevo fue el hockey masculino el que se subió al podio. Esta vez lo hizo como subcampeón en los Juegos de Moscú celebrados en 1980. El 29 de julio de ese año, España cayó en la final contra India por 4 goles a 3. Estos fueron los protagonistas: Juan Amat, José Miguel García, Santiago Malgosa, Rafael Garralda, Francisco Fábregas, Juan Luis Coghen, Ricardo Cabot, Jaime Arbós, Carlos Roca, Miguel Chaves, Juan Arbós y Javier Cabot. 

Los Ángeles 1984

Los Juegos de Los Ángeles 1984 significaron el debut del baloncesto español en el podio olímpico. Un equipo fantástico que solo cayó en la final contra la todopoderosa selección de Estados Unidos. Era 10 de agosto y la selección masculina entrenada por Antonio Díaz Miguel se colgó la medalla de plata tras perder por 96 a 65. Se proclamaron subcampeones olímpicos los siguientes jugadores: Andrés Jiménez, Juan Antonio San Epifanio “Epi”, Fernando Martín, José María Margall, Juan Antonio Corbalán, Juan Manuel López Iturriaga, Fernando Romay, José Luis Llorente, Fernando Arcega, José Manuel Beirán, Juan de la Cruz e Ignacio Solozábal. 

 

 

Barcelona 1992

Tres medallas en deportes de equipo ganó España en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Dos de oro y una de plata. Todas ellas ya forman parte del recuerdo de todos los que tuvimos la oportunidad de vivirlo in situ o por televisión. Llegó la primera medalla de oro de un equipo español y además era el primer metal que ganaba un equipo femenino. La selección de hockey venció en la final a Alemania por 2 goles a 1 e hizo historia. Las chicas de oro dieron la gran sorpresa al subirse al primer cajón del podio olímpico. 

Estas fueron las flamantes ganadoras de la medalla de oro el 7 de agosto de 1992: Natalia Dorado, Virginia Ramírez, Carmen Barea, Silvia Manrique, Mari Ángeles “Masa” Rodríguez, Sonia Barrio, Eli Maragall, Teresa Motos, Maider Tellería, Mercedes Coghen, Nuria Olivé, Anna Maiques, Marivi González y Maribel Martínez. 

Un día después llegó el segundo oro para un deporte de equipo español. El 8 de agosto de 1992 lo recordaremos por aquel gol de Kiko Narváez cuando el partido contra Polonia se aproximaba a la prórroga. España ganó por 3 goles a 2. Estos fueron los campeones olímpicos: Toni Jiménez, Cañizares, Albert Ferrer, David Billabona, Mikel Lasa, Rafael Berges, Paqui, López, Roberto Solozábal , Luis Enrique, Pep Guardiola, Gabriel Vidal, Amavisca, Alfonso, Javier Manjarín, Kiko Narváez, Abelardo, Miguel, Antonio Pinilla y Paco Soler.

El 9 de agosto de 1992 llegó una medalla de plata amarga. La selección masculina de waterpolo se quedó a las puertas del oro tras caer en la final contra Italia por 9 goles a 8. Jugaron tres prórrogas. Se convirtieron en campeones olímpicos los siguientes jugadores: Daniel Ballart, Manel Estiarte, Pedro García, Salvador Gómez, Marco Antonio González, Rubén Michavila, Miki Oca, Sergi Pedrerol, Jesús Rollán, Josep Picó, Ricardo Sánchez y Jordi Sans. 

 

Atlanta 1996

El 28 de julio de 1996, casi cuatro años después de la decepción de Barcelona, la selección masculina de waterpolo ganó la medalla de oro en los Juegos de Atlanta. Vencieron a Croacia por 7 goles a 5 y se convirtieron en el tercer equipo español en conseguir un oro olímpico. Varios jugadores que vivieron la final del llanto en Barcelona fueron campeones olímpicos: José María Abarca, Daniel Ballart, Manel Estiarte, Pedro García, Salvador Gómez, Iván Moro, Miki Oca, Jordi Payá, Sergi Pedrerol, Jesús Rollán, Jordi Sans y Carles Sanz. 

Al igual que en Barcelona, España ganó en Atlanta 96 tres medallas en deportes de equipo. Además del oro en waterpolo, el hockey masculino se colgó la plata y el balonmano acabó en tercer lugar. Los chicos del hockey cayeron por tres goles a uno contra Países Bajos en la gran final. Era 2 de agosto de 1996. Se convirtieron en subcampeones olímpicos los siguientes jugadores: Jaume Amat, Pol Amat, Javier Arnau, Jordi Arnau, Óscar Barrena, Ignacio Cobos, Juan Dinarés, Juan Escarré, Xavier Escudé, Juantxo García-Mauriño, Antonio González, Ramón Jufresa, Joaquín Malgosa, Victor Pujol, Ramón Sala y Pablo Usoz. 

La selección masculina de balonmano se impuso a Francia en el partido por el bronce por 27 a 25. Estos fueron los medallistas: Talant Dujshebaev, Salvador Esquer, Aitor Etxaburu, Jesús Fernández, Jaume Fort, Mateo Garralda, Raúl González, Rafael Guijosa, Fernando Hernández, José Javier Hombrados, Demetrio Lozano, Jordi Núñez, Jesús Olalla, Juancho Pérez, Iñaki Urdangarin y Alberto Urdiales. Era 4 de agosto de 1996.

Sídney 2000

Cuatro años más tarde, en Sídney 2000, la selección de balonmano repitió medalla de bronce. Esta vez el rival fue Serbia. España ganó 26 a 22 en el partido por el tercer y cuarto puesto. Estos fueron los protagonistas: David Barrufet, Talant Dujshebaev, Mateo Garralda, Rafael Guijosa, Demetrio Lozano, Enric Masip, Jordi Nuñez, Jesús Olalla, Juancho Pérez, Xavier O’Callaghan, Antonio Carlos Ortega, Antonio Ugalde, Iñaki Urdangarín, Alberto Urdiales y Andrei Xepkin. Era 30 de septiembre de 2000.

El mismo día que la selección masculina de balonmano ganó su segundo bronce olímpico, la de fútbol ganó la medalla de plata tras acariciar una nueva medalla de oro como la de Barcelona 92. Llegó al descanso con dos a cero sobre Camerún. Pero el equipo africano empató a dos y luego España fue incapaz de ganar en los penaltis. Ganaron la medalla de plata: David Albelda, Iván Amaya , Miguel Ángel Angulo, Daniel Aranzubia, Joan Capdevila, Jordi Ferrón, Gabriel García, Xavi Hernández, Jesús María Lacruz, Albert Luque, Carlos Marchena, Felip Ortiz, Carles Puyol, José María Romero, Ismael Ruiz, Raúl Tamudo, Toni Velamazán y Unai Vergara. 

Pekín 2008

España llegó a Atenas 2004 tras encadenar dos o más medallas olímpicas en deportes de equipo en los tres últimos Juegos. En la capital griega no consiguió ninguna. Hubo que esperar cuatro años más para aumentar el botín en Pekín 2008. Tres equipos españoles subieron al podio: el baloncesto y el hockey masculino se colgaron sendas platas y el balonmano ganó su tercera medalla de bronce olímpica. 

Un gol de penalty corner le valió a Alemania para ganar por 1 a 0 a la selección de hockey el 23 de agosto de 2008. Una valiosa plata para España que consiguieron los siguientes protagonistas:  David Alegre, Ramón Alegre, Pol Amat, Eduard Arbós, Francisco Cortés, Sergi Enrique, Alex Fábregas, Francisco Fábregas, Juan Fernández, Santi Freixa, Rodrigo Garza, Roc Oliva, Xavier Ribas, Albert Sala, Víctor Sojo, Edi Tubau, Eric Bellido.

El 24 de agosto de 2008 llegó la plata de la selección de baloncesto. España se quedó muy cerca del oro y de ganar a Estados Unidos. El resultado final fue de 118 a 107.  Estos fueron los subcampeones: José Manuel Calderón, Rudy Fernández, Jorge Garbajosa, Marc Gasol, Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Raúl López, Álex Mumbrú, Carlos Jiménez, Felipe Reyes, Berni Rodríguez y Ricky Rubio. 

También aquel 24 de agosto llegó la tercera medalla olímpica de la selección española de balonmano. De nuevo fue un bronce. Conseguido contra Croacia por 35 goles a 29. Subieron al tercer cajón del podio estos jugadores:  David Barrufet, Ion Belaustegui, David Davis, Alberto Entrerríos, Raúl Entrerríos, Rubén Garabaya, Juanín García, José Javier Hombrados, Demetrio Lozano, Cristian Malmagro, Carlos Prieto, Albert Rocas, Iker Romero y Víctor Tomás. 

Londres 2012

Los Juegos de Londres 2012 también fueron importantes para los equipos españoles. De nuevo otras tres medallas, como cuatro años antes. Esta vez fueron para dos equipos femeninos, el de waterpolo y el de balonmano y uno masculino, repitió la selección de baloncesto. 

El 9 de agosto de 2012 la selección femenina de waterpolo, las Guerreras del Agua, hacían historia al ser subcampeonas olímpicas. Cayeron en la final contra Estados Unidos por 8 goles a 5. Estas fueron las protagonistas de una plata inolvidable: Laura Ester, Marta Bach, Anni Espar, Roser Tarragó, Mati Ortíz, Jennifer Pareja, Lorena Miranda, Pili Peña, Andrea Blas, Ona Meseguer, Maica García y Laura López. 

Dos días después de la plata del waterpolo llegó otra medalla histórica para el deporte femenino español. Las Guerreras del balonmano se imponían 31 a 29 a Corea del Sur en la prórroga del partido por el bronce. Se colgaron la medalla las siguientes jugadoras: Marta López, Andrea Barno, Nely Alberto, Beatriz Fernández, Verónica Cuadrado, Marta Mangué, Macarena Aguilar, Silvia Navarro, Jessica Alonso, Eli Pinedo, Begoña Fernández, Vanesa Amorós y Mihaela Ciobanu.

12 de agosto de 2012. España y Estados Unidos vuelven a encontrarse en la final del torneo masculino de baloncesto. Fue un partidazo, como el que jugaron cuatro años atrás en Pekín. España se quedó a solo siete puntos. La selección española perdió por 107 a 100. Más cerca que nunca del oro olímpico. Ganaron la plata olímpica: Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, José Manuel Calderón, Rudy Fernández, Felipe Reyes, Marc Gasol, Serge Ibaka, Sergio Llull, Fernando San Emeterio, Víctor Claver, Víctor Sada y Sergio Rodríguez. 

Río 2016

Para plata histórica la de la selección femenina de baloncesto el 20 de agosto de 2016. Perdieron 101 a 72 contra Estados Unidos, pero ganaron el oro del resto de selecciones. Hicieron historia: Anna Cruz, Silvia Domínguez, Laura Gil, Astou Ndour, Laura Nicholls, Laia Palau, Lucila Pascua, Laura Quevedo, Leonor Rodríguez, Leticia Romero, Alba Torrens y Marta Xargay. 

Cuando parecía que no iba a ser posible una tercera medalla olímpica de la selección masculina de baloncesto, llegó el bronce en los Juegos de Río 2016. Esta vez se luchó contra Australia en el partido por el tercer y cuarto puesto en un encuentro igualadísimo que acabó ganando España por 89 a 88. Estos fueron los protagonistas: Álex Abrines, José Manuel Calderón, Víctor Claver, Rudy Fernández, Pau Gasol, Willy Hernangómez, Sergio Llull, Nikola Mirotic, Juan Carlos Navarro, Felipe Reyes, Sergio Rodríguez y Ricky Rubio.

 

 

Los siete oros de Río 2016

Todo el que me conoce un poco sabe que el deporte y los Juegos Olímpicos son algo muy importante en mi vida. El verano de 2016 me tocó vivir la cita olímpica en tres lugares diferentes: Benalmádena, Cuenca y Madrid. Desde Barcelona 92 había seguido todos los Juegos en casa salvo los de Atenas 2004, que también los vi durante unos días en el pueblo de mi padre, Berlanga de Duero (Soria).

Los de Río 2016 fueron unos Juegos Olímpicos especiales. Lo entenderemos si miramos al medallero final. España ganó diecisiete medallas. Los números finales estuvieron en la horquilla habitual de ediciones anteriores. Pero hubo algo que cambió, el número de campeones olímpicos. Una cifra que llegó a alcanzar los trece en el mágico verano del 92. En Atlanta 1996 y en Pekín 2008 se llegó a los cinco oros. En Brasil se llegó más lejos, no al nivel de Barcelona, pero España sumó siete. Un resultado magnífico. Cuatro de los siete campeones fueron mujeres. El mejor resultado dorado del deporte femenino en casi un cuarto de siglo.

Los siete oros llegaron en siete días diferentes. Cuatro lo hicieron en deportes de agua: una en natación y tres en piragüismo. El tenis, el bádminton y el atletismo fueron el resto de disciplinas donde sonó el himno español.

10 de agosto

Noche del 10 de agosto en Brasil. Madrugada del 11 de agosto en España. Llega el primer oro para España. Estoy pasando unos días en el apartamento de unos amigos en Benalmádena (Málaga). Todos duermen menos yo. Volumen de la televisión en el cero para no molestar. Tarda en llegar el momento. Por fin sale a la piscina Mireia Belmonte. Dispuesta a hacer historia en la final de 200 metros mariposa. Con suspense y gracias a una carrera sensacional y a una última brazada inolvidable, la mejor nadadora española de siempre, se convierte en campeona olímpica con tres centésimas de ventaja sobre la subcampeona, la australiana Groves. No puedo gritar. Contengo la emoción, pero lloro como un niño. Mireia abre la lata de los oros. Cuatro días antes había abierto la del medallero español con el bronce en los 400 metros estilos.

11 de agosto

Tras haber dormido tres horas, amaneció un nuevo día de sol y playa. Por la tarde teníamos previsto ir a Mijas, otro lugar maravilloso de la costa malagueña. De camino vi el siguiente oro español. En el móvil. Nos los dicen hace años y no nos los hubiéramos creído. En la parte trasera del coche de mis amigos, vi ganar a Maialen Chourraut en piragüismo aguas bravas. El destino o la casualidad quisieron que el oro llegase antes de entrar en el parking. Chourraut se superaba a sí misma y subía dos escalones en el podio con respecto a Londres 2012 donde conquistó la medalla de bronce. Una gesta increíble de la piragüista vasca.

12 de agosto

El tercer oro para España en Río 2016 también lo vi en tierras malagueñas. De nuevo tocó trasnochar. 12 de agosto en Brasil. Rafa Nadal y Marc López luchan por el oro contra la pareja rumana. Nadal ya sabe lo que es ganar un oro olímpico (Pekín 2008). Repite esta vez acompañado de su amigo.Fue una final emocionante que se resolvió en tres sets. Ganaron los españoles el primero, igualaron los rumanos en el segundo y certificaron el oro, Nadal y López, en el tercero y definitivo. De nuevo, me tocó vivirla en silencio.

 

16 de agosto

El 16 de agosto nos fuimos a pasar unos días a la Casa del Canónigo en Caracenilla (Cuenca). Ese día llegó el cuarto oro para España en los Juegos de Río. De manera inesperada el piragüista Marcus Cooper se impuso en el K1-1000 metros con una remontada espectacular. Lo vi mientras comíamos en un restaurante en un pueblo cercano a la casa rural, en Huete.

18 de agosto

Tras pasar dos noches en Caracenilla tocaba regresar a Madrid. Decidimos pasar el día en el embalse de Buendía. El quinto oro de España llegó de nuevo desde el agua. Mientras buscábamos sitio para aparcar cerca del embalse, Saúl Craviotto y Cristian Toro hacían historia en el K2-200 metros. Tercer título para el piragüismo español en Río. Craviotto conseguía así su tercera medalla olímpica. Los baños en el embalse me sentaron genial aquel 18 de agosto. Me imaginaba a Craviotto y a Toro apareciendo a lo lejos con su medalla de oro colgada del cuello siendo aplaudidos por las pocas personas que estábamos allí.

19 de agosto

De los siete oros de España, solo viví los dos últimos en mi casa de Madrid. El sexto llegó la tarde del 19 de agosto gracias a Carolina Marín. La mejor jugadora de bádminton que ha tenido y tendrá España, llegaba como una de la grandes favoritas a las medallas y se colgó un oro que recordaremos siempre. Ella emocionada en Río y yo en mi sofá. Acordándome de aquella entrevista que tuve el honor de hacerle antes de que empezasen a llegar los éxitos internacionales. Marín demostrando una vez más su lema: «puedo porque pienso que puedo».

20 de agosto

La traca final llegó el 20 de agosto. De madrugada. Tras haber pasado la tarde tomando cañas y tapas en una de las terrazas del Parque de Aluche, volvimos a casa a tiempo para ver ganar un oro histórico para el atletismo español. Ruth Beitia se convertía en la primera atleta en ganar un título olímpico para nuestro país. Un salto de altura para la eternidad. Como el abrazo que le dio a su entrenador Ramón Torralbo, su 50%, al confirmarse que era campeona olímpica.

 

Nueve nombres que quedan en la historia olímpica para siempre. Siete medallas de oro conquistadas por Mireia Belmonte, Maialen Chourraut, Carolina Marín, Ruth Beitia, Rafa Nadal, Marc López, Saúl Craviotto, Cristian Toro y Marcus Cooper.

 

 

La historia olímpica de los 1.500 metros masculinos desde Moscú 1980

Es la prueba reina del medio fondo. Ha dado nombres ilustres a la historia del atletismo. Grandes campeones que se hicieron con las tres medallas en juego en cada cita olímpica. Los 1.500 metros lisos masculinos llevan celebrándose desde los Juegos de Atenas 1896. Desde ese momento y hasta Melbourne 1976 hubo dieciocho campeones olímpicos en la prueba. La mayoría fueron europeos, once en total: cuatro británicos, tres finlandeses, un italiano, un luxemburgués, un sueco y un irlandés. Dos estadounidenses, dos neozelandeses, un australiano y un keniata completaron el palmarés en esos ochenta años interrumpidos por las guerras mundiales. 

Desde los de Moscú celebrados en 1980 se han celebrado diez Juegos Olímpicos. El panorama ha cambiado considerablemente. Si hasta 1976 había habido un dominio de los europeos, seis de los diez Juegos celebrados entre 1980 y 2016, tuvieron como ganador de los 1.500 metros a un atleta africano. Tres oros llevaron nombre europeo y uno estadounidense. 

Veinticinco hombres en diez Juegos Olímpicos

La que sigue es la historia de la prueba de Moscú 1980 a Río 2016. Veinticinco hombres diferentes han logrado subir al podio olímpico. Once africanos, diez europeos, dos estadounidenses, un neozelandés y un catarí se han colgado los oros, las platas y los bronces. 

Solo un atleta ha sido capaz de ganar dos oros olímpicos en los 1.500 metros. Lo hizo consecutivamente en los Juegos de Moscú 1980 y en los de Los Ángeles 1984. El británico Sebastian Coe es el único bicampeón olímpico en la prueba. De ahí su importancia y la dificultad que conlleva llegar a lo más alto en esta prueba tan exigente.

El oro de Moscú

En los de Moscú 1980 Coe se impuso al alemán Jürgen Straub y a su gran rival, el también inglés Steve Ovett. Sin duda es una de las finales más recordadas del atletismo olímpico y de los 1500 metros lisos. Faltaron los atletas estadounidenses por el boicot de su país a los Juegos rusos. 

Cuatro años después Sebastian Coe tuvo dos acompañantes diferentes en el podio. El británico Steve Cram tuvo que conformarse con la medalla de plata. El bronce llevó nombre y apellidos españoles. José Manuel Abascal hacía historia para el atletismo de nuestro país en los Juegos de Los Ángeles. 

La primera victoria africana en dos décadas

En Seúl 1988 llegó la primera victoria africana después de veinte años. El keniata Peter Rono se colgaba el oro olímpico dos décadas más tarde que Kipchoge Keino. El también Keniata fue campeón en México 1968 y plata en Múnich 1972. Rono superó al británico Peter Elliott, plata, y al alemán Jens-Peter Herold. Podría llamar a esta final, la de los “Peters”. 

Mayoría británica en los podios de 1980 a 1988. Cuatro atletas, cinco medallas. Dos oros, dos platas y un bronce gracias a Coe, Ovett, Elliott y Cram. Nombres míticos del atletismo de Reino Unido. 

Con los Juegos de Barcelona 1992 cambiaron muchas cosas. También la tendencia en los 1.500 metros. Comienza el dominio africano en las pruebas de fondo y medio fondo. En Barcelona llegó un oro histórico para España. Fermín Cacho levantaba los brazos y nos emocionaba a todos por delante del marroquí Rachid El-Basir y del catarí Mohamed Suleiman. Tres minutos, cuarenta segundos y doce centésimas que recordaremos toda la vida. 

Dominio africano

Nadie sabe qué hubiera ocurrido si Hicham El Guerrouj no se llega a tropezar y a entorpecer a Fermín Cacho en la final de Atlanta 1996. El atleta español tuvo que conformarse con ser subcampeón cuatro años después. Se llevó el oro el argelino Noureddine Morceli. El bronce fue para el keniata Stephen Kipkorir

En los Juegos de Sidney volvió a ganar un africano. Esta vez fue el keniata Noah Ngeny. El marroquí Hicham El Guerrouj se quedó a unas centésimas del oro, pero tuvo que conformarse con la medalla de plata. El bronce fue para el keniata Bernard Lagat. Triplete de medallas para África. Dominio aplastante.

Fue en Atenas 2004 cuando Hicham El Guerrouj pudo resarcirse de la caída en Atlanta ocho años atrás y de la plata de Sidney 2000. El oro olímpico le confirmó como uno de los grandes mediofondistas de la historia. Superó por poco a Bernard Lagat, plata, y al portugués Rui Silva.

La sombra del dopaje

La final de los 1.500 metros de los Juegos de Pekín 2008 la ganó el bahrainí Rashid Ramzi. Un año después se descubrió su trampa. Fue desposeído por dopaje. El keniata Asbel Kiprop, que había sido plata, se convirtió en oro. Años después le pillaron dopado. Pero no le quitaron la medalla de Pekín. El neozelandés Nick Willis fue subcampeón y el francés Mehdi Baala fue bronce. El español Juan Carlos Higuero acabó quinto, pero por el dopaje de Ramzi ocupa el cuarto lugar. 

Dieciséis años después de la victoria de Morceli en Atlanta, volvió a ganar un argelino. Taoufik Makhloufi se convirtió en campeón olímpico en Londres 2012. Lo hizo por delante del estadounidense Leonel Manzano y del marroquí Abdalaati Iguider

Dos estadounidenses se proclamaron campeones olímpicos de 1.500 metros allá por 1904 y 1908. El tercero en lograrlo fue Matthew Centrowitz en los Juegos de Río 2016. El campeón en Londres 2012, Makhloufi bajó un puesto y tuvo que conformarse con la plata. Ocho años después de ser subcampeón en Pekín, el neozelandés Willis acabó tercero.

Reino Unido es el gran dominador del medallero olímpico de los 1.500 metros masculinos. Cinco oros, cinco platas y tres bronces en esta prueba le sitúan por delante de Kenia con cuatro oros, dos platas y dos bronces. En tercer lugar aparecen los estadounidenses con tres oros, siete platas y cuatro bronces. España tiene una medalla de cada color, gracias al oro y la plata de Fermín Cacho en 1992 y 1996 respectivamente y al bronce de José Manuel Abascal en Los Ángeles 1984. 

 

Fotos: Getty, AFP, AP, Reuters, Alamy

Mis fotos deportivas preferidas: Carolina Marín y Fernando Rivas en Río 2016

19 de agosto de 2016. Pabellón 4 del centro de conferencias Riocentro de Río de Janeiro. Carolina Marín Martín (Huelva, 15 de junio de 1993) acaba de convertirse en campeona olímpica de bádminton. Una hazaña sin precedentes en España. Una gesta con la que pocos soñaban. Menos los dos protagonistas de la foto, Marín y Fernando Rivas, su entrenador. El arquitecto de una obra maravillosa. El hombre que en 2008 se propuso estar en una final olímpica. Un proyecto de locura que tenía doce años para lograrse. Llegó antes de lo previsto, en Río 2016. 

El objetivo era que España se convirtiera en una potencia en el bádminton. En 2008 Carolina tenía quince años. Había que trabajar mucho para alcanzar el sueño planteado. Y así lo hicieron. Trabajaron duro, innovaron en la manera de entrenar y competir contra las todopoderosas asiáticas. Y aquel viernes del verano de 2016 alcanzaron la cima. Lo máximo a lo que puede aspirar un deportista, el oro olímpico. 

Una imagen para siempre

La fotografía de Marcelo del Pozo refleja la importancia de lo conseguido aquel día. Carolina Marín se arrodilla emocionada, con las manos en la cara, sobre la pista verde donde acaba de lograr la victoria más importante de su vida. El rostro de Fernando Rivas, también arrodillado mientras sostiene la cabeza de la campeona olímpica, es de felicidad total. Solo él sabe lo que estaba pensando en ese momento, pero seguro que se le pasaron por la cabeza todos esos años luchando por alcanzar un objetivo de una dificultad tremenda. Le dijeron que estaba chalado. Pero con el oro de Río demostró lo contrario. Rivas es un genio. Una joya de infinitos quilates.  Marín es una jugadora irrepetible. 

En la imagen podemos ver al fondo el resultado del tercer set de la final. Carolina ganó 21 a 15 a la india Pusarla Venkata Sindhu. Al lado se puede ver también el resultado del primer set ganado por la jugadora india, 19 a 21. El tanteo del segundo set lo tapa Fernando Rivas. Lo ganó Marín 21 a 12. 

Una instantánea para la historia. Un tándem protagonista que ya forma parte de la historia del deporte español. Marín y Rivas, una pareja de oro que un día soñó en grande y que pudo porque pensó que podía. 

MARCELO DEL POZO/REUTERS

La duración de las medallas olímpicas: Mireia Belmonte

Lleva desde que era pequeña metida en una piscina. Se hace imposible contar los miles de kilómetros que ha nadado. Lo que sí sabemos es que Mireia Belmonte García (Badalona, Barcelona, 10 de noviembre de 1990) es la mejor nadadora española de la historia. Años de preparación, horas en el gimnasio y en el agua. Sacrificio, esfuerzo, perseverancia y muy pocas vacaciones al año desde que se convirtió en deportista de élite. Todo eso se traduce en una colección inmensa de medallas, triunfos que recordaremos siempre. Medallas olímpicas que ya forman parte de la historia de la natación y del deporte español.

Una de las nadadoras más completas de la historia

Hablar de Mireia Belmonte es hacerlo de una de las nadadoras más completas de todos los tiempos. Pocas pueden firmar un curriculum olímpico como el de la catalana. Mireia ha subido al podio en tres estilos diferentes. Si repasamos el palmarés de los Juegos vemos que solo dos nadadoras más consiguieron lo mismo. La alemana oriental Kristtin Otto en Seúl 1988 y la irlandesa Michelle Smith en Atlanta 1996. Otto fue campeona olímpica en 50 y 100 metros libre, 100 espalda y 100 mariposa. Smith fue oro en 400 libre, 200 y 400 metros estilos y ganó el bronce en los 200 metros mariposa.

¿Qué ocurre con Otto y Smith?

Que sus metales quedan en duda por el dopaje. Otto nunca admitió haberse dopado como hicieron compañeras suyas de la RDA. Smith sí fue pillada. Ambas iban bien preparadas con sustancias prohibidas.
Mireia Belmonte ha ganado cuatro medallas olímpicas tras haber participado en tres ediciones de los Juegos. Comenzó en Pekín 2008, donde no pudo ser finalista en ninguna prueba. Pero todo cambió en Londres 2012. En la capital inglesa nadó tres finales y ganó dos medallas de plata. En Río 2016 también nadó tres finales y ganó un oro y un bronce. La versatilidad de Belmonte la hace única. Se ha colgado un oro y una plata olímpicas en 200 metros mariposa, una plata en 800 metros libre y un bronce en 400 metros estilos. Ya ha quedado comprobado que subir al podio en tres estilos distintos es algo muy complicado.

¿Cuánto han durado las medallas olímpicas de Mireia Belmonte?

Si sumamos los cuatro metales conseguidos suman poco más de diecisiete minutos. Años de preparación para alcanzar la gloria y ha tenido que dedicar menos de veinte minutos en intentar ser la mejor.
Las cuatro medallas de Mireia han llegado en pruebas “largas”. La primera llegó el 1 de agosto de 2012 en los 200 metros mariposa. Se quedó muy cerca del oro. Ganó la plata con un tiempo de 2 minutos 5 segundos y 25 centésimas. Dos días después volvió a quedar en segunda posición en los 800 metros libre. La medalla olímpica en la que Belmonte ha invertido más tiempo. Ganó la plata en 8 minutos 18 segundos y 76 centésimas.

Dos medallas en Río

En los Juegos de Río celebrados en 2016 también ganó dos medallas. La primera llegó el 7 de agosto en una de las pruebas más exigentes de la natación: los 400 metros estilos. Cien metros nadando cada uno de los estilos. Mireia fue tercera en el tramo de mariposa. Sexta en la espalda, el estilo que más le ha costado siempre. Quinta en el tramo de braza y la más rápida en el crol donde se defiende a las mil maravillas. El tramo de estilo libre le valió para ganar la medalla de bronce remontando más de un segundo en el último largo. El tiempo invertido por Mireia fue de 4 minutos 32 segundos y 39 centésimas.

El sueño de una noche de verano

La medalla más importante de las cuatro llegó el 10 de agosto de 2016. Mireia Belmonte hizo historia al convertirse en la primera nadadora española en ser campeona olímpica. La final de los 200 metros mariposa ya forma parte de los mejores momentos olímpicos del deporte español. El sueño de la mejor nadadora de nuestro país se hacía realidad en un tiempo de 2 minutos 4 segundos y 85 centésimas. Solo tres centésimas mejor que la australiana Madeline Groves que dominó la prueba en sus primeros ciento cincuenta metros. La española ocupó plaza de podio desde el inicio. Fue segunda y alcanzó el primer lugar a cincuenta metros del final.
Mireia buscará en los Juegos de Tokio la quinta medalla olímpica. De conseguirla igualará al piragüista David Cal, que tiene el récord español con un oro y cuatro platas. De lograr un oro, superaría al gallego. Con la vigente campeona olímpica de 200 metros mariposa todo puede ocurrir.

Duelos olímpicos para la historia: el 4×100 libre de Estados Unidos y Francia

Los Juegos Olímpicos nos deparan siempre imágenes memorables, finales históricas y duelos que no olvidaremos jamás. De Pekín 2008 a Río 2016, el 4×100 metros libre masculino de natación, solo tuvo a dos países como campeones y subcampeones olímpicos. Estados Unidos y Francia se repartieron los oros y las platas. Dos oros y una plata para los americanos y un oro y dos platas para los franceses.

En las tres finales celebradas en Pekín, Londres y Río, solo repitieron dos hombres: Michael Phelps y Fabien Gilot de Francia. Phelps nunca ganó una medalla importante en los 100 metros libre. Ni en Juegos Olímpicos, ni en Mundiales. El mejor nadador de todos los tiempos colaboró para que los estadounidenses ganaran tres medallas olímpicas en el relevo. Y si lo miramos desde el otro lado, gracias a sus compatriotas, Phelps pudo alcanzar también el estratosférico récord de veintiocho medallas en los Juegos.

Se llegó a los Juegos de Pekín 2008 con el récord mundial y olímpico, conseguido por el cuarteto sudafricano en Atenas 2004. La marca era de 3 minutos 13 segundos y 17 centésimas. En la semifinal de Pekín 2008, un día antes de la final, Estados Unidos dejó el récord en 3:12.23. 

Una final épica

El 11 de agosto de 2008 se celebró una final para la historia. Estaba en juego el récord de medallas de Mark Spitz. Si Estados Unidos no ganaba el oro, Phelps no podría superar ya las siete medallas de oro de Spitz en Múnich 1972. La prueba tuvo de todo y todo fue bueno. De principio a fin podemos estar hablando de una de las más grandes finales de natación de todos los tiempos. 

Por Estados Unidos comparecen Michael Phelps, Garrett Weber-Gale, Cullen Jones y Jason Lezak. Por Francia, Alain Bernard, Frederik Bousquet, Fabien Gilot y Amaury Leveaux. Phelps y Leveaux son los primeros en lanzarse a la piscina. Todos los ojos están puestos en el americano. Si el cuarteto estadounidense gana, sumará su segundo oro en Pekín, y podrá seguir optando al récord de medallas en unos Juegos Olímpicos. 

Récords por doquier

La primera posta da a entender que estamos ante una final histórica, inolvidable. El australiano Eamon Sullivan cubre sus cien metros en 47.24, récord del mundo de 100 metros libre. En las imágenes se puede ver como siete de los ocho nadadores acaban el primer relevo, por debajo del récord que poseía el francés Alain Bernard. Phelps hizo un gran relevo 47.51, nuevo récord estadounidense y tercera mejor marca de todos los tiempos. 

Igualdad en la segundo relevo y varios hombres que siguen muy por debajo del récord mundial. Los franceses van por la calle 5. Bousquet se coloca en primer lugar y realiza el segundo relevo más rápido del 4×100 libre, 46.63. A falta de 150 metros para el final, Francia es primera, Estados Unidos segunda a 0.29 y Australia ocupa el tercer lugar a 0.63. 

La ventaja se amplía antes del último relevo. Francia va directa hacia el oro con 0.59 de ventaja sobre Estados Unidos. Australia queda ya a 1.07. Peligra el récord para Phelps. Se lanzan a la piscina, Alain Bernard y Jason Lezak. El francés aventaja al americano, tras el último viraje, en 0.82. El oro y la plata parece que tienen dueño. Los australianos ya solo pueden ser bronce. Pasan a casi dos segundos de los franceses. 

Los últimos cincuenta metros son una auténtica barbaridad. Bernard tiene que defender el oro. Lezak se aproxima cada vez más. A cinco metros para el final, el estadounidense iguala al francés y con una última brazada colosal, logra la medalla de oro para Estados Unidos. Fue una proeza increíble, sensacional. Un final épico que le dio el oro a los estadounidenses y que permitió a Michael Phelps seguir su camino hacia los ocho oros en unos mismos Juegos. 

La remontada increíble de Lezak

La euforia y los gritos del cuarteto americano también forman parte de la historia de la natación. Lo vieron perdido. Pero Lezak reaccionó espectacularmente para conseguir ser primeros. Su relevo fue el más rápido de la historia, 46 segundos y seis centésimas. El Cubo de Agua de Pekín acogió una carrera para guardar en el libro de oro del olimpismo. 

Cinco países batieron el récord mundial y olímpico. Estados Unidos ganó el oro con 3:08.24. Francia se colgó la plata con 3:08.32 y Australia el bronce con 3:09.91. Italia acabó en cuarto lugar con 3:11.48 y Suecia fue quinta con 3:11.92. Los ocho finalistas del 4×100 metros libres batieron la marca conseguida por Sudáfrica en Atenas 2004, 3:13.17. Los sudafricanos acabaron séptimos en Pekín con 3:12.66. 

Revancha en Londres

El 29 de julio de 2012 se celebró la final del 4×100 libre de los Juegos de Londres. Estados Unidos buscaba revalidar el título conquistado en Pekín cuatro años antes. Francia la revancha. Ocurrió lo segundo. El deporte te da la oportunidad de volverlo a intentar. De luchar por tu objetivo una y otra vez. En el caso de los Juegos Olímpicos, cada cuatro años. 

Michael Phelps, Cullen Jones y Ryan Lochte repitieron en el cuarteto americano. Se unió Nathan Adrian. Solo faltaba Jason Lezak, el héroe que remontó para ganar en Pekín. El cuarteto francés estuvo formado por Amaury Leveaux y Fabien Gilot, ambos plata en Pekín, Clement Lefert y Yannick Agnel

Estados Unidos nada en la calle 5 y Francia por la calle 6. Los primeros en tirarse a la piscina fueron Adrian y Leveaux. El francés también había sido el primer relevista en 2008. Al paso por los primeros cien metros, Estados Unidos le saca a Australia 0.14. Los franceses son terceros a 0.24. Todo está por decidir. 

Michael Phelps se lanza en segundo lugar. Nada al lado de Fabien Gilot. El relevo del multimedallista es fantástico. Phelps aumenta la ventaja y entrega la posta a Jones con 0.76 sobre los franceses. Australia sigue teniendo opciones, son terceros a 0.82. Lefert es el tercer relevista francés. 

Agnel supera a Lochte

Los últimos cien metros comienzan con ventaja estadounidense. 0.55 sobre Francia y 0.90 sobre Australia. Los últimos relevistas son Ryan Lochte y Yannick Agnel. Tras el último viraje la ventaja de Lochte es de tan solo treinta centésimas. El francés está cada vez más cerca. Los últimos metros de la final de Londres recuerdan a la de Pekín, pero esta vez son los americanos los que defienden el primer puesto. 

Agnel alcanza a Lochte a diez metros del final y le pasa como si fuera un avión. Esta vez no hubo que esperar a la última brazada para saber el vencedor. Agnel confirma la revancha con un parcial magnífico de 46.74. Lochte no lo hizo mal, pero un segundo más lento que el francés 47.74. Esta vez es Francia la reina de la velocidad. Las marcas no superan a las de Pekín, pero se cuelgan un oro histórico. Los que gritan de alegría esta vez son los franceses que ganan con un tiempo de 3:09.93. Estados Unidos es plata con 3:10.38. Rusia se cuelga la medalla de bronce con 3:11.41.

 

ESPECTACULAR REPORTAJE DEL DIARIO L´EQUIPE  (clic)

Estados Unidos vuelve a dominar

Los Juegos de Río 2016 significaron el adiós definitivo de Michael Phelps. Dieciséis años después de su debut en Sidney 2000, ponía punto y final a una carrera inmejorable. El 7 de agosto de 2016 se disputó la final del 4×100 libre. El equipo americano llegaba deseoso de revancha tras el resultado de Londres 2012. Allí los franceses vengaron la derrota de Pekín 2008. El tercer duelo franco estadounidense, de nuevo con Phelps como protagonista.

Phelps y Adrian repitieron en el cuarteto americano. Se unieron Caeleb Dressel y Ryan Held. Por parte de los franceses, Mehdy Metella, Florent Manaudou, Jéremy Stravius y repite Fabien Gilot. El reloj marca las 23:53:09 (hora de Río de Janeiro) cuando da comienzo la final. Phelps nada de nuevo en segundo lugar. Dressel y Metella son los primeros relevistas del equipo estadounidense y francés respectivamente. 

La final comienza igualadísima. Los primeros cien metros son para los franceses con dos centésimas de ventaja sobre Estados Unidos. En tercer lugar se colocan los anfitriones brasileños a cuatro centésimas. El relevo de Michael Phelps (47.12) fue decisivo. Al paso por la mitad de la prueba, Estados Unidos aventaja a Australia en 1.04 y a Canadá en 1.05. 

El llanto de Phelps

Nathan Adrian confirmó la victoria estadounidense en el último relevo. Esta final no fue tan emocionante como la de los dos Juegos Olímpicos anteriores, pero sí provocó las lágrimas del mejor nadador de siempre en el podio. Phelps ganaba así su vigésimo tercera medallas olímpica de las veintiocho que ganó finalmente. Era la decimonovena de oro, le quedaban otras cuatro. “En Pekín 2008 ganamos una gran carrera. Esta la hemos planeado en nuestras habitaciones en los últimos días. Era mi último 4×100 libre y es realmente genial haberlo ganado” dijo emocionado. 

Estados Unidos se colgó el oro con un tiempo de 3:09.92. Francia acabó en segundo lugar con 3:10.53. Australia regresó al podio con 3:11.37. Rusia, que había sido tercera en Londres, se quedó a un puesto de las medallas. 

Una prueba. Tres Juegos Olímpicos. Dos victorias para Estados Unidos y una para Francia. Un protagonista único e irrepetible: Michael Phelps. Natación de muchos kilates. Emoción, esfuerzo, perseverancia. Ingredientes que solo da el deporte. Momentos olímpicos para la eternidad.

Fotos: diario L´EQUIPE , GETTY , AFP Y AP

La última brazada

La última brazada. La brazada del oro. La que hizo campeona olímpica a Mireia Belmonte. Tres centésimas de ventaja con la subcampeona, la australiana Groves. Un tiempo que en natación puede significar un mundo. El que separa el oro de la plata. Mireia ya forma parte de la historia olímpica de la natación, ya es eterna desde aquel 10 de agosto de 2016 en el que vivimos el sueño de una noche de verano. En el que nos emocionamos como nunca y disfrutamos como siempre, de una deportista excepcional que no se cansa de superar retos. Una nadadora que cumplió su sueño desde que comenzó a nadar. Lo hizo en Río de Janeiro, que quedará para siempre como el lugar en el que una española ganó por primera vez un oro en natación.

Pasará el tiempo y la emoción siempre será la misma, porque fue algo tan grande, que se convirtió en inolvidable desde el momento en el que Mireia tocó la pared, gracias a una última brazada perfecta. Cada día 10 desde aquel histórico de agosto de 2016, me pongo la narración y la comparto en redes sociales. Los pelos como escarpias todos los meses.

El reto olímpico de la nadadora española, está cumplido. Pero en Tokio 2020 intentará revalidar el título en 200 mariposa y si es posible, convertirse en la deportista española que más medallas olímpicas ha conquistado, para ello tendría que ganar dos medallas en la capital japonesa.

Ha pasado un año y Mireia ya ha logrado uno de los pocos retos que le faltaban, en Budapest se proclamó campeona del mundo, también en 200 mariposa, en un 27 de julio para la historia. Ya tiene la triple corona, oro europeo en 2014, oro olímpico en 2016 y oro mundial en 2017.


VÍDEO HOMENAJE

ASÍ SE NARRÓ EL ORO OLÍMPICO EN COPE

ASÍ SE NARRÓ EL ORO OLÍMPICO EN LA SER

LA NARRACIÓN DE JULIA LUNA Y JAVIER SORIANO PARA TVE:


ASÍ LO CONTÓ SPHERA SPORTS:

Mireia Belmonte conquista el oro olímpico



ASÍ LO CONTÓ MARCA: 

Mireia Belmonte ya es de oro puro

ASÍ LO CONTÓ AS: 

Siempre Mireia: oro olímpico

 

ASÍ LO CONTÓ MUNDO DEPORTIVO:
ASÍ LO CONTÓ EL PAÍS:
ASÍ LO CONTÓ EL MUNDO:
ASÍ LO CONTÓ ABC:
 

ASÍ LO CONTÓ EL PERIÓDICO:

Mireia Belmonte se baña en oro

ASÍ LO CONTÓ LA VANGUARDIA:

Mireia Belmonte, a una medalla de ser la más laureada del olimpismo español

FOTOS Y PORTADAS DE LA GESTA OLÍMPICA DE MIREIA BELMONTE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



La mejor foto deportiva de 2016

 

FOTO: PAUL GILHAM. GETTY IMAGES

Estadio Olímpico de Río de Janeiro. Es 16 de agosto. Son las 9:30 de la mañana en Brasil y las 14:30 en España. Se disputa la clasificación de los 5000 metros lisos femeninos. Las protagonistas de la foto del año son de Nueva Zelanda y de Estados Unidos. La atleta neozelandesa se llama Nikki Hamblin y la estadounidense Abbey D´Agostino. Ambas han quedado ya unidas para siempre gracias al deporte. Cuando las dos estaban luchando por clasificarse para la final, Hamblin tropezó con el bordillo de la pista de atletismo, se cayó e hizo que D´Agostino también se cayera. En lugar de intentar llegar a la meta, la atleta americana ayudó a la oceánica a levantarse, en un gesto de deportividad memorable. Y después Hamblin ayudó a D´Agostino al ver que cojeaba. Le dijo «Continúa, estos son los Juegos, tenemos que terminar». Y terminaron. Llegaron a la meta las últimas, pero en espíritu olímpico ganaron la medalla de oro y fueron recalificadas. Al final de la carrera se fundieron en un abrazo ejemplar. Quedará para siempre como uno de los momentos más bonitos de la historia de los Juegos Olímpicos. Deporte en estado puro. Ya lo decía Mandela : «el deporte tiene el poder de cambiar el mundo». Con actitudes como la que tuvieron estas dos atletas, el planeta estaría mejor de lo que está.

FOTO: REUTERS

 

 

FOTO: IAN WALTON. GETTY IMAGES

 

FOTO: DAVID GRAY. REUTERS
 
 
 
 
 
 
 

Un oro a la altura de Beitia

EFE
Los Juegos Olímpicos le debían una medalla a Ruth Beitia. En Londres 2012 le tocó el sabor del chocolate amargo, un cuarto lugar. En Río 2016 el destino ha querido que se proclamara campeona olímpica, la primera del atletismo español. No podía ser otra. Ella que tanto ha dado y sigue dando al atletismo de nuestro país, a sus 37 años, ha tocado la cima merecidamente. El sueño se ha cumplido. Veintiséis años de esfuerzo diario han quedado recompensados. Veintiséis años al lado de su 50% , de su entrenador Ramón Torralbo, al que fue a buscar descalza a la grada del estadio Engenhao, en cuanto se confirmó que había ganado el oro olímpico en salto de altura.
REUTERS
El oro llegó porque la santanderina no falló hasta el 1.97m y sus rivales sí. Los 2.00m fueron imposibles para todas. El título olímpico, el sueño dorado, el regalo más grande de su vida, ha llegado en Río de Janeiro en un año excepcional. Plata en el Mundial de pista cubierta de Portland en el mes de marzo, oro en el Europeo de Ámsterdam en julio. Sencillamente impresionante. Y todo con una sonrisa, una positividad y una deportividad impecables. Abrazando a todas sus compañeras como si fueran sus hermanas pequeñas en cada competición en la que participa. Un ejemplo a seguir.
EFE

El número 13

Dicen de Ruth Beitia que es supersticiosa y que nadie le contó la triple coincidencia que se daba antes de saltar hacia el oro olímpico. España sumaba trece medallas olímpicas en atletismo antes de su final. El equipo olímpico español desplazado a Río, sumaba trece medallas y ella también tenía trece medallas en competiciones internacionales. Un triple trece, que la saltadora de altura se ha encargado de convertir en un triple catorce en un abrir y cerrar de ojos.
La trayectoria deportiva de Ruth Beitia, se puede dividir en dos partes. La primera iría hasta los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Después llegaron aquellos meses en los que decidió retirarse. Comenzó a llover, porque el cielo deseaba que Ruth Beitia continuara su camino. Hasta que un día decidió volver y salió el sol de nuevo. Ahí comienza la segunda parte de su magnifica historia. Mejor que la anterior.
EFE
Hasta los Juegos de Londres, Ruth Beitia ganó un oro, cuatro platas y dos bronces en competiciones internacionales. Casi todas en pista cubierta. El oro, al aire libre en el Campeonato de Europa de 2012, a unos meses de la cita olímpica londinense. Después de Londres, ha ganado cuatro oros, una plata y dos bronces. Cuatro de esas medallas las ha conseguido al aire libre. Los tres últimos oros europeos outdoor han sido suyos. Es la reina del salto de altura europeo desde 2012. Y ahora reina a nivel mundial.
Todos queremos que continúe hasta Tokio 2020. Pero ella asegura que no estará. Eso sí, no pone fecha final a su carrera. Paso a paso, Ruth Beitia Vila continúa dando ejemplo allá donde va, aumentando su colección de medallas, que bien podría formar parte de un museo.

 

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