Medallas olímpicas de países organizadores en sus Juegos y en los posteriores

Organizar unos Juegos Olímpicos es el sueño de cualquier país del mundo. Todo el planeta está pendiente de ti durante dieciséis días de competición. Los cuatro años anteriores, son una cuenta atrás interminable hasta que se enciende el pebetero. Es importante la imagen que des al mundo a través de la televisión, pero también tienes que preparar a tus deportistas para que luchen por las máximas medallas posibles, para hacer un papel digno deportivamente hablando. Y no solo eso, también es vital invertir dinero, para que el esfuerzo de la organización de los Juegos no se quede únicamente en los cuatro años de la olimpiada. 

Múnich 1972

Desde 1972 se han celebrado doce Juegos Olímpicos. Han sido sede once países diferentes: cinco europeos, dos americanos, dos asiáticos, un oceánico y un sudamericano. Solo ha repetido Estados Unidos, en 1984 y en 1996.

Múnich (Alemania) fue la sede de los Juegos Olímpicos de 1972. En aquel momento Alemania estaba dividida en la RDA y la RFA. La suma de ambos (66 + 40) hizo que sobrepasaran la barrera de las cien medallas. Acabaron en el tercer y en el cuarto lugar del medallero, respectivamente. En Montreal 76 y en Moscú 80 (solo participó la RDA) aumentaron el número de medallas y se mantuvieron en los primeros lugares del medallero. Hasta Barcelona 92 no llegó el momento de la Alemania unificada. Las 82 medallas les situaron en la tercera posición.

Posteriormente han bajado en número de metales, con el mínimo de 41 en Pekín 2008, pero siempre situados en las seis primeras posiciones de la tabla. Se puede decir que la progresión de Alemania desde que fue sede en 1972 ha sido uniforme. Aunque si nos fijamos en las medallas conquistadas desde la unificación se ha pasado de 82 a 44. En cualquier caso, mantenerse en los primeros puestos del medallero, es muy complicado.

 

Montreal 1976

Montreal (Canadá) fue la ciudad que organizó los Juegos Olímpicos de 1976. Canadá venía de ganar cinco medallas en los Juegos del 72. Siendo sede logró subir a 11. Eso sí, en ambos casos sin ningún oro. En Moscú 1980 formó parte del grupo de países del boicot. Parece que aquel «descanso» les vino genial. En Los Ángeles 1984 ascendió hasta el sexto lugar del medallero con 44 medallas, diez de oro, en el que ha sido el mayor éxito cosechado por este país en unos Juegos de verano. Y a partir de ahí todo volvió a la normalidad.

22 metales en Atlanta 96 han sido su segundo mejor resultado. Desde Barcelona 92 los canadienses se han mantenido cerca de las veinte medallas y lejos de los primeros puestos de la clasificación.

 

Moscú 1980

Moscú fue la sede de los Juegos Olímpicos de 1980. Hasta 1988 hay que hablar de la URSS como país. En 1992 participó como CEI (Equipo Unificado) y desde Atlanta 1996 como lo que es actualmente, Rusia. Los rusos siempre han ocupado los primeros puestos del medallero. En sus Juegos, se quedaron cerca de los dos centenares de medallas, gracias a la ausencia del otro gigante, de EEUU, que no participó.  Fue en Seúl 1988 cuando sobrepasaron a los americanos en 38 medallas y volvieron a ser primeros en la tabla.

En Barcelona 92 hubo casi un empate en número de metales (112-108) pero la CEI se hizo con 45 oros por 37 de EEUU. A partir de ese momento bajadas y subidas en el número de medallas, pero siempre ocupando los tres primeros puestos. En Londres 2012 bajaron al cuarto lugar, a pesar de aumentar en 9 el número de medallas ganadas en Pekín 2008.

 

Los Ángeles 1984 y Atlanta 1996

EEUU es el único país que ha repetido como sede olímpica desde 1972. Organizó los Juegos de Los Ángeles en 1984 y los de Atlanta de 1996. Siempre cerca o sobrepasando el centenar de medallas. Perenne en los primeros puestos del medallero. Casi siempre en el primer lugar. De los últimos seis Juegos ha sido primero en cinco, China es su gran rival actualmente. Le quitó el primer puesto en Pekín 2008. Su mejor actuación llegó en Los Ángeles con 173 medallas. Allí no estuvo la URSS.

 

Seúl 1988

Seúl (Corea del Sur) fue la ciudad que organizó los Juegos Olímpicos de 1988. A partir de ese momento Corea del Sur se ha mantenido en los primeros puestos del medallero. Una progresión espectacular tras haber organizado los Juegos. Corea ganó una medalla en 1972, seis en 1976 y no participó en Moscú 80. En Los Ángeles 84 sumó diecinueve, seis de oro. En Seúl acabó cuarto del medallero con 33 metales, doce de oro. Desde ese momento, siempre ha estado rondando las tres decenas de medallas. En Londres 2012 acabó quinto con veintiocho metales, trece de oro.

Barcelona 1992

El Plan ADO significó el gran empujón para el deporte español a partir de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Moscú 80, con varios países ausentes por el boicot, era el mayor éxito olímpico de España hasta ese momento. Se ganaron seis medallas, una de oro y se acabó en el puesto veinte. Las 22 medallas, 13 de oro , y el sexto lugar en el medallero en Barcelona, demostraron que la inversión había merecido la pena. Podemos decir que España tocó techo en aquel momento. 

Las veinte medallas de Atenas 2004 se acercaron a dos de las conquistadas en Barcelona. El impulso del deporte femenino hizo que en Londres 2012 se llegase a los diecisiete metales. En los Juegos de Río 2016 la delegación española volvió a alcanzar los 17 podios. Eso sí, se consiguieron siete oros, la segunda mejor cifra de campeones olímpicos españoles de la historia, cifra solo superada en Barcelona 92. En cualquier caso España necesita más inversión privada y recuperar la esencia del Plan ADO que casi tres décadas después, está estancada.

Sídney 2000

Sídney (Australia) fue la ciudad sede de los Juegos Olímpicos de 2000. El país organizador logró su mejor resultado de la historia con 58 medallas, 16 de oro y una excelente cuarta posición en la clasificación final. A partir de ese momento, Australia se ha mantenido en el top 10 del medallero. Aunque es cierto que cada vez con menos medallas. En Londres 2012 ganaron 23 menos que en 2000. 

 

Atenas 2004

Atenas (Grecia) fue la sede de los Juegos Olímpicos de 2004. Las 16 medallas conquistadas (6 de oro) por los griegos, supusieron su mayor éxito olímpico. A partir de ahí la ruina. Ruina económica para el país y ruina deportiva. En Pekín 2008 solo fueron capaces de ganar cuatro medallas y en Londres 2012 volvieron a la media habitual, antes del 2004, dos metales. Ni en 2008 ni en 2012 lograron medallas de oro. Progresión a la baja, que demuestra que no se hicieron bien las cosas en ningún ámbito. 

 

Pekín 2008

Pekín (China) organizó los Juegos de 2008. China es un gigante deportivo. Desde Barcelona 92 no ha hecho más que progresar hasta alcanzar el número uno del medallero en 2008. Con la cifra mágica de las 100 medallas, superó a EEUU y se situó por primera vez en la historia como el rival a batir. 51 medallas de oro, quince más que los americanos, les catapultaron. En Londres 2012 bajaron a 87 metales, 38 de oro. Pero en las próximas citas olímpicas, seguirá la lucha por ser la mayor potencia deportiva del mundo entre chinos y estadounidenses.

 

Londres 2012

Londres (Gran Bretaña) fue la sede de los Juegos Olímpicos de 2012. Se trata del mejor ejemplo de como deben hacerse las cosas. Los británicos invirtieron 320 millones de euros en deporte en cuatro años y los resultados llegaron. Las 65 medallas conseguidas en Londres 2012 no fueron casualidad, los 29 oros y el tercer lugar en el medallero (primeros después de los gigantes chino y estadounidense) llegaron gracias al esfuerzo de sus deportistas y de una inversión espectacular. 

Todo comenzó en Atlanta 1996 donde solo pudieron ganar un oro.  A partir de ese momento se dieron cuenta de que necesitaban algo más. En Sidney 2000 invirtieron 95 millones de euros. Los resultados no se hicieron esperar. Se pasó de 15 a 28 medallas en cuatro años. Y de un oro ganado a once. En Atenas 2004 alcanzaron las 30 medallas (9 oros), en Pekín 2008 ganaron 47 medallas (19 oros).

Sin duda, la mejor progresión de todos los países en las últimas décadas. Uniendo deporte e inversión, pero antes de organizar los Juegos.  Fue una actuación fantástica la de los británicos en los Juegos de Londres 2012. La corroboraron cuatro años más tarde. En los Juegos de 2016, sumaron 67 metales, 27 oros. 

 

Río 2016

Río de Janeiro (Brasil) fue la ciudad organizadora de los Juegos de 2016. En Pekín 2008 y Londres 2012, los brasileños sumaron 17 medallas. La cifra no aumentó mucho como organizadores, alcanzaron 19 metales. Subieron un poco más, las cifras correspondientes a las medallas de oro. Pasaron de tres en las ediciones de 2008 y 2012 a siete, las mismas que logró España, en los de 2016. En el último cuarto de siglo, Brasil ha ganado siempre más de 10 medallas olímpicas en todos los Juegos en los que ha participado. 

 

España en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988

Doscientos hombres y  solo veintinueve mujeres  participaron representando a España en los Juegos Olímpicos de Seúl celebrados en 1988.  El 17 de septiembre tuvo lugar la ceremonia de inauguración con la Infanta Cristina como abanderada. Desde aquel día y hasta la clausura del 2 de octubre, España solo fue capaz de sumar  cuatro medallas y dieciséis diplomas. Una cifra muy baja teniendo en cuenta que cuatro años más tarde correspondería la organización de los Juegos a Barcelona. Los deportes que contaron con más participación española fueron el atletismo, la vela y el hockey hierba.

Las medallas llegaron en cuatro deportes diferentes, los diplomas en once. España acabó en el puesto número 25 del medallero de los 52 países que ganaron al menos un bronce. Un oro, una plata y dos bronces fue el resultado final de España en Seúl, donde se llegaba tras haber ganado seis metales en Moscú 80 y cinco en Los Ángeles 84, sus mejores resultados olímpicos hasta ese momento.

Seis días de espera para celebrar la primera medalla española

El primero en abrir la lata fue Sergi López Miró (Barcelona, 15 de agosto de 1968). Era viernes, 23 de septiembre. El nadador barcelonés llegaba a Seúl como el máximo aspirante de la natación española a hacer un buen papel. Nadie pensaba en la medalla, pero él se encargó de que todos estaban equivocados. La mañana de la final de 200 metros braza, se clasificó con el sexto mejor tiempo: 2´17″ 06,  a 55 centésimas de su récord nacional conseguido en el Europeo de Estrasburgo de 1987 con un excelente cuarto lugar. Llegado el momento clave de su carrera le tocó situarse en la calle 7 entre dos soviéticos.

Salió mal y pasó en sexto lugar en los primeros cincuenta metros de la final con un tiempo de 31 segundos y 10 centésimas. Al paso por el primer hectómetro subió una posición con un tiempo de 1 minuto 5 segundos y 52 centésimas . Llegó a los 150 metros en el mismo lugar con 1 minuto 40 segundos y 15 centésimas. Tocaba remontar a dos rivales para ganar medalla.

La medalla de Sergi López en 200 metros braza fue inesperada

Los últimos cincuenta metros fueron muy emocionantes, casi dramáticos, una lucha total entre tres nadadores: López, el estadounidense Barrowman y el soviético Lozik. A diez metros de la llegada el nadador español les adelanta y se cuelga la medalla de bronce olímpica con un récord de España que también es la séptima mejor marca de todos los tiempos. 2 minutos 15 segundos y 21 centésimas que valieron un histórico podio para la natación española, el segundo tras el bronce de David López Zubero en 200 metros mariposa.

«Estoy como en una nube. Solo pienso en descansar» » Me he quedado mudo al ver a la Reina Sofía y al Príncipe Felipe en el túnel de vestuarios» «Siempre lo he hecho, pero ahora más que nunca quiero dedicarle esta medalla a mi madre» dijo tras ganar la medalla de bronce.

Jorge Guardiola cazó el bronce

La segunda medalla de España en Seúl llegó un día después que la primera. Fue el mismo día que Ben Johnson batía dopado el récord mundial de los 100 metros lisos con 9.79. Jorge Guardiola Hay (Madrid, 11 de septiembre de 1963) ganó la medalla de bronce en la modalidad de «skeet» de tiro olímpico. Semanas atrás ya había sido subcampeón de Europa , llegaba a la capital surcoreana como candidato a la medalla y no defraudó. Guardiola entró en la final con dos buenísimas series, acertó 49 de sus 50 tiros. Su marca definitiva para colgarse el bronce fue de 220, una más consiguió el subcampeón y dos más el campeón olímpico. 196 platos en las series clasificatorias y 24 en la última ronda le sirvieron para cazar el segundo metal para España en los Juegos de Corea.

Doreste se bañó en oro

Cuando José Luis Doreste Blanco (Las Palmas de Gran Canaria, 18 de septiembre de 1956) llegó a los Juegos de Seúl ya sabía lo que era colgarse un montón de medallas en vela, tanto en la clase Star como en Finn. Campeón del mundo y de Europa, buscaba la triple corona con el oro olímpico en la clase Finn. El oro llegó un martes 27 de septiembre. Mientras el tartán se cubría de suciedad con el dopaje de Johnson, él se convertía en campeón olímpico. Doreste luchó el oro hasta la séptima y última regata, ya que había cuatro posibles candidatos a subir a lo más alto del podio.  «Ha valido la pena» dijo al llegar al puerto olímpico sabiéndose ganador.

El regatista español tiene un palmarés envidiable

Doreste empezó a navegar en 1970 y desde 1977 ganó medallas internacionales absolutas. En las anteriores citas olímpicas no le fue bien. Duodécimo en Montreal 1976 y decimoséptimo en Moscú 1980 en la clase Finn y séptimo (diploma olímpico) en Los Ángeles 1984 en la clase Star. A la cuarta fue la vencida. Doreste ganó el oro olímpico en Séul con un barco cedido por la organización, fue descalificado en la cuarta regata, pero aún así se proclamó campeón. Por si todo eso fuera poco, aquel año tuvo dos episodios negativos que complicaron mucho las cosas. Tras parar en un área de servicio, unos ladrones le robaron una de las mejores velas. A solo tres meses de los Juegos de Seúl, un accidente de tráfico volviendo de una competición hizo que se rompieran los mástiles.

«Estos Juegos Olímpicos han sido impropios, ha existido una antideportividad total y absoluta» «Algunos regatistas llegaron a mentir para descalificarme» «He luchado por la medalla y la he ganado en uno de los mejores momentos de mi carrera deportiva» «He cumplido con un objetivo que me había impuesto hace mucho tiempo, eso es lo que importa, ganar un reto que me había fijado».

La medalla olímpica de «Josele» en Séul supuso la cuarta de oro para España en toda su historia. La vela española sumaba así su quinta medalla, la cuarta consecutiva tras la plata de 1976 y los oros de 1980 y 1984.

La plata doble del tenis

El tenis llevaba sesenta y cuatro años sin ser olímpico. Desde Séul no ha dejado de deparar grandes partidos. El de la final de dobles masculino ya forma parte de la historia del tenis. El oro pudo ser para cualquiera de los cuatro finalistas . La pareja española formada por Sergio Casal Martínez (Barcelona, 8 de septiembre de 1962) y Emilio Sánchez Vicario (Madrid, 29 de mayo de 1965) luchó hasta el final por un oro que ganaron los americanos Flach y Seguso. Tres horas y cincuenta minutos de dura batalla en cinco sets.

El comienzo del partido no indicaba nada bueno. Los españoles perdían por un doble 6-3 y además tenían un 5-3 en contra en el tie break del tercer set. A partir de ahí el encuentro fue otro, Casal y Sánchez ganaron el tercer y cuarto set en sendas muertes súbitas. En el quinto y definitivo set, los estadounidenses se pusieron 5-3, pero los españoles lograron igualar la final. El público, emocionado, animaba sin parar. De nuevo el partido empatado a 7. Finalmente en el decimoquinto juego, Sánchez Vicario perdió su saque y con 8-7 a favor, la pareja americana no desaprovechó su servicio para imponerse 9-7 en el quinto y agónico set. El oro se quedó a un paso.  «Vimos el oro de cerca» «Caímos ante la mejor pareja del mundo» dijeron los subcampeones olímpicos.

El año anterior en el Torneo de Wimbledon, Casal y Sánchez también habían perdido contra los mismos rivales que en la final de Seúl. En 1988 ganaron el US Open y dos años después Roland Garros. Fueron una pareja mítica de dobles para el tenis español. Juntos ganaron cerca de cuarenta títulos ATP, pero pasaron a la historia olímpica y del tenis por ganar la plata en Seúl. Una medalla inolvidable.

16 diplomas con dos cuartos puestos rozando podio

Desde los Juegos Olímpicos de Londres 1948, el COI (Comité Olímpico Internacional) decidió premiar también con diploma a los clasificados en cuarto, quinto y sexto lugar. En Los Ángeles 1984 se decidió aumentar el premio al séptimo y al octavo clasificado. España ganó en Seúl dieciséis diplomas, gracias a dos cuartos puestos que se quedaron rozando la medalla de bronce, cuatro quintos, un sexto, seis séptimos y tres octavos puestos. Hubo un atleta (Josep Marín) que se quedó con la miel en los labios en dos ocasiones. En 20km marcha fue cuarto y en la prueba más larga, en los 50km marcha, acabó en quinta posición.

 

FOTOS: EFE

Seúl 88 y el final de una era

Paz, armonía y progreso. Ese fue el lema de los Juegos Olímpicos de Seúl celebrados entre el 17 de septiembre y el 2 de octubre de 1988. El mundo se encontraba a las puertas de un nuevo orden mundial. Al año siguiente caería el Muro de Berlín y después se disolvería la Unión Soviética. El deporte olímpico venía de dos boicots consecutivos de las grandes potencias mundiales, de Estados Unidos y la URSS, en los Juegos de Moscú 80 y Los Ángeles 84 respectivamente. En 1981, el Comité Olímpico Internacional decidió que los Juegos se celebrarían por segunda vez en Asia. En ese momento nadie sabía que serían los últimos Juegos Olímpicos de la Guerra Fría.

Además de la última competición olímpica de la URSS, los Juegos de Seúl supusieron el final de la división de Alemania y de la posición dominante y también polémica de la RDA. Años más tarde se supo que la Alemania del Este había dopado a más de 10.000 atletas entre 1968 y 1989. Un dopaje de Estado brutal. La RDA sumó 102 medallas en Seúl 88. La RFA consiguió 40. Cuatro años después, en Barcelona 92, Alemania «solo» ganó 82 medallas y a partir de ahí ha bajado en el medallero o se ha mantenido en torno a los 40 metales.

Seúl 88 tuvo dos grandes dominadores: Kristin Otto y Matt Biondi

En los Juegos de Corea del Sur hubo dos grandes estrellas. Las dos ganaron un montón de medallas en natación. La que más oros ganó fue la alemana Kristin Otto que en aquellos días tenía 22 años. Otto subió seis veces al podio y en las seis hizo sonar el himno. Fue la gran dominadora de la natación femenina en Seúl. Ganó en los 50m, en los 100m y en el 4x100m libres, en los 100m espalda, en los 100m mariposa y en los 4x100m estilos. Si su país hubiera ido a los Juegos de Los Ángeles 1984, seguro que su palmarés olímpico sería mayor.

El nadador estadounidense Matt Biondi ganó siete medallas en Seúl. Cinco fueron de oro, una de plata y otra de bronce. Llegó a la capital coreana a punto de cumplir los 23 años. Ganó en 50m y 100m libres, en 4×100 y 4×200 libres y en 4×100 estilos. Fue plata en 100m mariposa y bronce en 200m libres. Biondi es uno de los deportistas olímpicos que más medallas ha logrado a lo largo de la historia, once en total.

Kenia, Griffith y Johnson fueron los protagonistas en atletismo

El atletismo tuvo tres grandes protagonistas. Kenia sumó 9 medallas en Seúl, siete en ese deporte. Fue el país que dominó en el fondo y en el medio fondo. Ganó oro en 800m, en 1500m y en 5000m lisos , fue bronce en los 10000m, oro y plata en 3.000 obstáculos y plata en la maratón. Todas las medallas de Kenia en atletismo fueron ganadas por hombres.

La atleta americana Florence Griffith ganó cuatro medallas en los Juegos del 88, tres de oro y una de plata. Griffith llegaba a Seúl como reciente plusmarquista mundial de los 100m lisos, 10″49c (16 de julio de 1988). En Seúl se quedó a solo cinco centésimas de igualarlo con un oro en el que demostró una superioridad aplastante. El oro en los 200m lisos si estuvo acompañado del récord mundial 21 segundos y 34 centésimas. Son marcas que permanecen en el tiempo y que hacen sospechar de cómo consiguió la atleta estadounidense aquellas marcas tan brutales. Es cierto que nunca dio positivo, pero los datos están ahí. Griffith fue también oro en el 4×100 y plata en el 4×400.

Una de las mayores mentiras de la historia del deporte

El 24 de septiembre de 1988 el mundo asistió a una de las mejores carreras de 100 metros lisos de todos los tiempos. Dos días después se supo que todo había sido mentira, que el vencedor se había dopado, que había hecho trampa para ganar el oro olímpico y batir el récord mundial. Un fraude en toda regla. El protagonista de esta historia se llama Ben Johnson, atleta nacido en Jamaica pero nacionalizado canadiense. Llegaba a Seúl como récordman mundial gracias a los 9.83 conseguidos en agosto del 87 en el Mundial de Roma. Aquel día, Carl Lewis se quedó a diez centésimas de Johnson. Ambos se iban a batir en duelo en la final de Seúl.

El favorito era Lewis por lo que se había visto en las eliminatorias. Por primera vez en la historia cuatro hombres bajaron de los diez segundos. Ben Johnson batió el récord del mundo con una marca de 9.79. Carl Lewis se quedó en los 9.92, el británico Linford Christie fue bronce con 9.97 y Calvin Smith hizo 9.99.  48 horas más tarde se descubrió su positivo, le quitaron el oro y el récord, así como el oro y el récord mundial de Roma 1987 y fue suspendido durante dos años. Carl Lewis pasó a ser campeón olímpico y mundial. El «Hijo del Viento revalidaba su oro olímpico ganado en Los Ángeles 1984.  Linford Christie pasó a ser plata olímpica y Calvin Smith bronce.

El susto de Louganis

Ocurrió el 19 de septiembre. Se estaban disputando las eliminatorias del salto de trampolín de 3 metros. El mejor especialista, el estadounidense Greg Louganis, ocupaba el primer lugar y luchaba por llegar a la final. Era el noveno salto de los once  de la clasificación: un doble mortal y medio hacia delante. Cuando ya iniciaba el último mortal se golpeó en la cabeza con el trampolín y cayó al agua como si fuera un muñeco. Afortunadamente solo le dieron tres puntos y pudo continuar compitiendo. El susto fue tremendo. Finalmente se clasificó para la final y ganó la medalla de oro. Días después también fue campeón en la plataforma de 10 metros.

Louganis revalidaba así los dos títulos olímpicos que había conquistado cuatro años atrás en Los Ángeles. Cuatro oros y una plata (en plataforma 10m) en Montreal 1976 adornan su magnífico palmarés en los Juegos que sumados a los cinco oros Mundiales le hacen ser el más grande saltador de trampolín de todos los tiempos. Nadie sabe que hubiera pasado si Estados Unidos hubiera asistido a los Juegos de Moscú. Lo más probable es que tendría otros dos oros olímpicos más.

España ganó cuatro medallas

España había ganado seis medallas en Moscú y cinco en Los Ángeles. Eso sí, con la ausencia de las dos grandes potencias mundiales y deportivas, EEUU y URSS. Dos años antes de los Juegos de Seúl, supimos que Barcelona organizaría los de 1992. Era la primera prueba para saber como llegaría el equipo olímpico español a los Juegos en casa. El resultado fue bastante pobre, se ganaron cuatro medallas y dieciséis diplomas. Fue oro José Luis Doreste en vela, fueron plata Emilio Sánchez Vicario y Sergio Casal en tenis y fueron bronce, Sergi López en natación y Jorge Guardiola en tiro olímpico. España fue vigésimo quinta en el medallero.

La URSS y la RDA dominaron el medallero final

La Unión Soviética acabó Seúl 88 en el primer puesto del medallero con 132 medallas: 55 de oro, 31 de plata y 46 de bronce. La República Democrática Alemana ocupó el segundo lugar con 102 medallas: 37 de oro, 35 de plata y 30 de bronce. El tercer lugar fue para Estados Unidos con 94 medallas: 36 de oro, 31 de plata y 27 de bronce.

Los Juegos Olímpicos de Seúl fueron un éxito organizativa y deportivamente hablando. El presidente del COI en aquellos días, Juan Antonio Samaranch, los calificó en la ceremonia de clausura como los mejores de la historia. El deporte olímpico se modernizaba y dejaba atrás los boicots y el mal rollo. Con Seúl 1988 comenzaba una nueva era.