Mis fotos deportivas preferidas: el abrazo de Mireia Belmonte y Fred Vergnoux en Budapest 2017


27 de julio de 2017. Mireia Belmonte García (Badalona, 10 de noviembre de 1990) acaba de cerrar el círculo en Budapest con el único oro que le faltaba en su carrera. La obra completa de una nadadora excepcional. Llegó en la prueba en la que un año antes se proclamó campeona olímpica en Río de Janeiro. Tras ganar en los 200 metros mariposa, salió de la piscina y lo primero que hizo fue abrazar a su guía, al entrenador que cambió el rumbo de su carrera deportiva, al francés Fred Vergnoux.

Es un abrazo sincero, emocionante, de esos que nunca se olvidan. En la foto de Alberto Estévez (agencia EFE) la campeona mundial aparece con su gorro negro y con las gafas recién salida del agua. Se aprecian las gotas en su espalda. Vergnoux sonríe y cierra los ojos. Se le ve feliz y emocionado. Seguramente pensando en que el objetivo, por fin, estaba conseguido. Mireia tenía un oro olímpico, varios oros europeos en piscina corta y larga, oros mundiales en piscina corta. Pero le faltaba ser campeona mundial en piscina de 50 metros.

Un abrazo eterno

Su entrenador desde septiembre de 2010 sujeta una botella de agua y sus gafas de ver con la mano izquierda mientras toca la cabeza de su pupila con la derecha. Ellos son los creadores de un oro mundial ganado tras muchas horas de entrenamientos. Un oro histórico para la natación española. Llegó en 2 minutos 5 segundos y 26 centésimas. Mireia fue más rápida que la alemana Franciska Hentke (2:05.39) y que la húngara Katinka Hosszu (2:06.02). Ambas nacieron un año antes que la española.
Aquel oro inolvidable permitió que Mireia Belmonte entrara en el selecto club de los ganadores de la triple corona (oro olímpico, mundial y europeo en 200 mariposa). Un logro al alcance pocos que llegó gracias a ella y a Fred, su compañero de viaje por las piscinas de todo el mundo. Una pareja deportiva única que posiblemente sea irrepetible en la natación española.

ALBERTO ESTÉVEZ -EFE

El regreso de Mireia

 

Cuando ella está en la piscina todo es diferente. Siempre puede pasar algo. El regreso de Mireia Belmonte se ha producido en el Trofeo Internacional de Castellón, primera oportunidad para conseguir las mínimas olímpicas. Volvía Mireia tras un año extraño, con menos entrenamientos de los habituales por la pandemia y después de haber pasado por el quirófano para tratarse dos hernias inguinales. 

La mejor nadadora española de la historia se presentaba en Castellón dispuesta a lograr el billete para los Juegos de Tokio. Tras haber pasado las últimas semanas en Sierra Nevada y con la dificultad de haber entrenado menos de lo esperado, los resultados no han podido ser mejores. Belmonte estaba inscrita en los 400 metros libres y en los 400 metros estilos, pero renunció a nadar las finales de ambas pruebas y así centrarse en los 800 y en los 1.500 metros libre.

Estará en Tokio en las dos pruebas de fondo. En la más larga, ha logrado la mínima olímpica tras una remontada sensacional. Se pedían 16:32.04 y Mireia ha parado el crono en 16:05.02. Una de las mejores marcas de 2020 en los 1.500 metros. Insuficiente, eso sí, si quiere aspirar a una medalla en Tokio. Pero quedan meses para bajar de los 16 minutos. Posiblemente el podio olímpico esté por debajo de los 15:55. El oro parece ya adjudicado para la estadounidense Katie Ledecky

En los 800 metros libre, Mireia ha sumado su segunda mínima por los pelos. Se pedían 8:33.36 y ha acabado en 8:32.61. Lejos de sus marcas habituales en esta prueba, pero con el segundo billete olímpico en el bolsillo. 

Mireia Belmonte estará en sus cuartos Juegos Olímpicos. Tras Pekín 2008, donde no le fue muy bien, llegaron los de Londres 2012 donde firmó dos platas. Después se convirtió en campeona olímpica y se colgó un bronce en Río 2016. Cuatro medallas que quiere ampliar en Tokio 2020 en el verano de 2021. 

Cada vez es más complicado. Nadie ha logrado ganar una medalla en natación a los 30. Pero para Mireia Belmonte no hay nada imposible. Incluso participar en París 2024. Ella está convencida de que puede llegar a competir en los que serían sus quintos Juegos Olímpicos. Soñemos con ella. Se lo ha ganado. Todos con Mireia. 

Fotos: EFE y As

Los 30 años de Mireia Belmonte en 10 portadas, 10 fotos y 10 frases

Mireia Belmonte vino al mundo el 10 de noviembre de 1990. 30 años que han dado para mucho. Medallas olímpicas, mundiales, europeas, en campeonatos nacionales. Toda una vida en la piscina que de momento no tiene fecha de caducidad. Ella quiere seguir hasta los Juegos Olímpicos de París que se celebrarán en 2024. Tres décadas que han dado para muchas fotos, portadas y para que, la mejor nadadora española de todos los tiempos, conceda multitud de entrevistas y nos haya dejado frases para aprender de ella y con ella. 30 años de Mireia Belmonte en 10 portadas, 10 fotos y 10 frases.

 

10 fotos

 

Sin duda la foto más importante de su carrera deportiva. Oro olímpico en Río 2016.

El abrazo con su entrenador Fred Vergnoux tras ganar el oro mundial en Budapest.

Mireia muestra su alegría tras ganar una medalla en el Mundial de piscina corta celebrado en Doha 2014.

En el Campeonato de Europa de Berlín 2014 arrasó con seis medallas. Doblete español en 200 metros mariposa. En la foto se abraza con Judit Ignacio, medalla de plata.

 

La alegría tras ganar una de las dos medallas olímpicas conseguidas en Londres 2012.

 

Mireia aprieta el puño tras ganar una medalla en el Mundial de Barcelona 2013.

 

10 portadas

 

 

 

 

 

 

 

 

10 frases

1- Competir me gusta más que nadar. Quiero ser la mejor en todo lo que hago.

2- Me gustaría que me recordaran como una mujer que amaba lo que hacía, que disfrutaba y no tenía miedo a nada.

3- La magia está en creer en ti mismo. Si crees en ti, puedes lograr cualquier cosa.

4- Aprende de tus errores para poder disfrutar de cada uno de tus triunfos

5- No pienso en eso de ser la mejor deportista española de la historia, simplemente me despierto y me tiro cada mañana a la piscina.

6- Tienes que ver las cosas difíciles para ponerte más presión. Ahí está la gracia. De no ser así sería muy aburrido. 

7-Es bueno probar cosas nuevas, no estar estancada. Tengo mucho que aprender.

8-Si no compites el entrenamiento no tiene mucho sentido. En el día a día es mejor tener un objetivo.

9- No me rindo en una prueba por muy perdida que la vea. Siempre hay que luchar hasta el último metro.

10- Si tus sueños no te dan miedo, no son lo suficientemente grandes.

 

Fotos: EFE, AFP, AP, Getty, Reuters

Dubai 2010, la primera gran obra de Mireia Belmonte


Todos vivimos momentos en la vida en los que sabemos que ya nada volverá a ser como antes. En septiembre de 2010 Fred Vergnoux comenzó a entrenar a Mireia Belmonte. A partir de ahí cambió para siempre y para bien la trayectoria deportiva de la mejor nadadora española de la historia. Cuatro meses después de empezar a entrenar juntos llegó la primera gran obra de Belmonte y Vergnoux. El Mundial de piscina corta celebrado en Dubai en diciembre de 2010 lo cambió todo.
En tan solo tres días de competición y con veinte años recién cumplidos, Mireia Belmonte subió al podio en cuatro ocasiones. En tres de ellas se colgó la medalla de oro y en otra se hizo con una plata. Ponía fin a las críticas tras no haber conseguido medallas en el Europeo de piscina larga celebrado en Budapest.
El 15 de diciembre de 2010, Belmonte ganó dos medallas de oro en tan solo 44 minutos. Lo hizo en dos pruebas tan exigentes como los 200 mariposa o los 400 metros estilos. Precisamente las dos pruebas que más alegrías le han dado a lo largo de su carrera deportiva.

Oro en 200 metros mariposa

Llegó a la final de los 200 mariposa con el segundo mejor tiempo: 2 minutos 4 segundos y 84 centésimas. Una marca que superó para ganar la medalla de oro. Son las 20:05 hora de Dubai y Mireia sale por la calle 5. Es la tercera más rápida en reaccionar. Cubre los primeros 50 metros en séptima posición (28.53). Al paso por los 100 metros sigue en penúltimo lugar (1:00.29). Sube dos posiciones en el siguiente viraje. Es quinta con un tiempo de 1:32.01. Los últimos 50 metros de Belmonte son sensacionales. Pasa del quinto lugar a ser medalla de oro con una marca de 2:03.59, récord de los campeonatos y campeona mundial de 200 mariposa en piscina de 25 metros.


Sus acompañantes en el podio fueron, la británica Jemma Lowe y la sueca Petra Granlund. La húngara Hosszu y la china Liu se quedaron en la cuarta y en la quinta posición respectivamente.

Oro en 400 metros estilos

Mireia Belmonte logró el quinto mejor tiempo en las series de los 400 metros estilos: 4:32.37. Marca que barrió en la final para ser campeona del mundo. Son las 20:49. Solo han pasado cuarenta y cuatro minutos desde que se lanzó a la piscina para ganar el oro en 200 mariposa. Sale por la calle 2 y cubre los primeros 100 metros (mariposa) en primera posición (1:01.76). En los siguientes 100 (espalda) baja hasta la quinta posición (2:11.00). Es en la braza donde comienzan a opositar hacia el oro. Ya es primera con un tiempo de 3:24.51. Acaba con un tiempazo. Récord de Europa y otro nuevo récord de los campeonatos: 4:24.21.


La única que le planta cara es la china Shiwen Ye que se cuelga la medalla de plata a treinta cuatro centésimas de la española. El bronce es para otra china, Xuanxu Li.

Plata en 800 metros libre

Al día siguiente de haber arrasado con dos oros, llegó la final de los 800 metros libre. Fue un duelo español entre Erika Villaécija y Mireia Belmonte. El reloj marca las 20:54. Villaécija sale por la calle 3 y Belmonte por la 7. Durante toda la prueba, la primera ocupa posiciones de podio. Mireia mantiene su estrategia de nadar de menos a más. Al paso por los 600 metros Villaécija ocupa la segunda posición, peleando por el oro. Belmonte es quinta y pelea por la cuarta plaza. Al paso por los 650 metros, son primera y cuarta. A falta de solo 100 metros el crono marca un tiempo de 7:12.00. Lidera Villaécija. Belmonte sigue cuarta pero cada vez más cerca de las tres primeras.
En el antepenúltimo viraje se confirma la exhibición española y el oro y la plata. Erika Villaécija, campeona del mundo, gana con un tiempo de 8:11.61. Mireia Belmonte, subcampeona mundial, acaba con 8:12.48. Les acompaña en el podio la estadounidense Kate Ziegler con una marca de 8:12.84.


Ese mismo día, Belmonte también nadó las series de los 100 metros estilos, una prueba que no le beneficia en absoluto. Acabó con el vigésimo octavo mejor tiempo de las participantes.

Oro en 200 metros estilos

18 de diciembre de 2010. Mireia Belmonte alcanza la final de los 200 metros estilos con la octava mejor marca. Se clasifica por los pelos. Por ser dos centésimas más rápida (2:10.09) que la británica Hannah Miley (2:10.11). Mireia salta a la piscina a las 20:27 hora local por la calle 8. Cubre los primeros 50 metros en tercera posición (28.07). Como es normal, baja hasta la séptima en el tramo de espalda (1:01.02). Toca remontar para alcanzar el podio por cuarta vez en los Mundiales de Dubai. A falta de 50 metros ya es segunda con un tiempo de 1:36.76. Gana la medalla de oro con récord de los campeonatos y una marca de 2:05.73. La plata es para la china Ye, y el bronce para la estadounidense Kukors. “Por la mañana me sentía muy cansada y nerviosa, pero poco a poco me fui relajando. No me creo que vuelva a casa con cuatro medallas, tres de ellas de oro” dijo Mireia Belmonte.


Un día después de haber ganado su cuarta medalla en Dubai, nadó las series de los 200 metros braza y cerró su participación con el décimo noveno mejor tiempo.
Fue la reina de aquel Mundial de piscina corta. Al regresar a España seguía sin creérselo: “Todavía no he asimilado lo que he logrado. No esperaba esto, pero las dos medallas del primer día en 45 minutos me dieron mucha moral”. Fred Vergnoux lo tenía claro: “No le veo límite. Tiene mucho talento, una enorme capacidad de trabajo y gran fuerza mental”.

Fotos: EFE y AP

Sean Kelly, el hombre que quiere transformar la natación española

“Tengo un método cuyos efectos durarán 20 años” dijo el irlandés Sean Kelly en una entrevista de Alberto Martínez en el diario As. Kelly es el Director Nacional de Rendimiento de Natación Española y Aguas Abiertas. Se trata del hombre que quiere transformar la natación de nuestro país que cuenta con tan solo ocho medallas olímpicas en su palmarés. Cuatro de ellas logradas por Mireia Belmonte en los dos últimos Juegos.

“Estoy aquí para dar soporte a los entrenadores. Estar con ellos con esta generación de nadadores, la siguiente y la que venga después”. Kelly está convencido de que los resultados de la natación española pueden cambiar en los próximos años y también es consciente de que los resultados no llegarán de inmediato. Que requiere de trabajo por parte de todos y de cambiar la manera de hacer las cosas. Ha quedado demostrado que lo anterior no ha funcionado todo lo bien que se esperaba. Mireia Belmonte o Jessica Vall no van a nadar eternamente. 

 

Sin prisa pero sin pausa

“Tenemos que lograr que la mayoría del equipo haga finales. Es deprimente que solo llegue uno porque sino el 90 por ciento hace un mal resultado. Cuando lo logremos nos dará confianza y nos pondremos al lado de Francia y Alemania”. Lo dice un hombre que lleva dos décadas logrando buenos resultados para la natación británica. 

Hagamos un repaso de las medallas conquistadas por Reino Unido, Francia y Alemania desde los Juegos de Sidney 2000 comparando resultados con España. En las últimas cinco citas olímpicas, Francia ha ganado 23 metales, Reino Unido ha sumado 17 y Alemania 12. España se ha quedado en solo cinco y cuatro de ellas las ha logrado la misma nadadora.

Si hablamos de Campeonatos del Mundo, los resultados de Reino Unido y de Francia son muy superiores a los de Alemania y España. Ocurre tanto en piscina larga como en piscina corta. Entre británicos y franceses han sumado 100 medallas en las últimas diez citas mundialistas.

En cuanto a los Campeonatos de Europa, no hay color. Reino Unido ha sido el máximo dominador en las cinco últimas citas tanto de piscina de 50 metros como de 25. A los otros tres países no les ha ido mal, pero han quedado bastante lejos. Es lógico que, con la ausencia de Estados Unidos, Australia o Japón, los podios de estos cuatro grandes países alcancen mejores resultados que en los Mundiales.

Ojalá que en los próximos años funcione el “método Kelly” y podamos estar celebrando los podios de los nadadores españoles en un campeonato sí y en otro también.

Foto Sean Kelly: Ángel Rivero

Las tres oportunidades de los nadadores españoles para llegar a los Juegos de Tokio

Cambió la fecha de los Juegos Olímpicos de Tokio. Si nada falla se celebrarán entre el 23 de julio y el 8 de agosto de 2021. Y ahora también cambian los criterios de clasificación de la natación española para alcanzar la cita olímpica. Así lo ha decidido la Federación Española de Natación. Con los nuevos criterios se permite clasificar a un máximo de dos nadadores por prueba y habrá tres competiciones donde poder clasificarse. El primer nadador que logre la mínima se clasificará directamente para Tokio 2020 y no tendrá que ratificar su marca en las siguientes competiciones. Pedirán, eso sí, las mínimas FINA A en las finales de cada cita clasificatoria. 

Trofeo Internacional de Castellón

En un principio estaba previsto que la primera posibilidad de clasificación llegara en el Open de los Países Bajos que se celebrará en Rotterdam entre el 3 y 6 de diciembre. Pero la Federación Española de Natación ha decidido no viajar fuera de España y la primera oportunidad de mínimas olímpicas llegará el 5 y 6 de diciembre en el Trofeo Internacional Castalia Castellón. Si un nadador logra la mínima en esa competición tendrá la posibilidad de preparar los Juegos en los siete meses restantes, sin necesidad de volver a hacer mínima en el Open de Primavera. Aunque dos nadadores hagan la mínima en una misma distancia, solo uno podrá clasificarse de manera directa.

Open de Primavera

La segunda posibilidad de clasificación llegará del 24 al 28 de marzo. Sabadell acogerá el Open de Primavera. Allí se pondrán en juego las plazas que no se hayan cubierto en Rotterdam. Si en una distancia ya hay un clasificado, solo habrá una plaza en juego más. Podría darse la circunstancia de que se llegue a Sabadell con todas las plazas cubiertas. 

Campeonato de Europa de Budapest

La tercera y última posibilidad de clasificación olímpica llegará en el Europeo de Budapest del 17 al 23 de mayo. La ciudad donde Mireia Belmonte logró la triple corona en 200 metros mariposa y se convirtió en campeona del mundo. Como en las otras dos ocasiones servirá con hacer mínima FINA A y se ocuparan las plazas que previamente no hayan sido ocupadas. 

¿Qué pasa con los nadadores que ya estaban clasificados para Tokio?

En diciembre de 2019 hubo varios nadadores españoles que se clasificaron para Tokio 2020. Ahora esas marcas dejan de ser válidas y todos los nadadores parten de cero para lograr la mínima olímpica. Mireia Belmonte, Jimena Pérez, María de Valdés, Jessica Vall, Lidón Muñoz, Hugo González y Joan Lluis Pons deberán luchar de nuevo por clasificarse. 

La década de Mireia Belmonte y Fred Vergnoux en 10 momentos inolvidables

Mireia Belmonte y Fred Vergnoux son de esas personas en las que hay que fijarse. Intentar aprender de lo que hacen. De su espíritu de superación. De cómo luchar por ser los mejores. La vida de ambos cambió para siempre en septiembre de 2010. El momento en el que Vergnoux comenzó a entrenar a Belmonte. A partir de ahí han llegado éxitos imborrables para la natación española. Posiblemente no volvamos a ver nada igual en el futuro. Estamos hablando de un tándem irrepetible. Este es un pequeño repaso a una década sensacional en diez momentos inolvidables. La unión de todos ellos han convertido a Mireia Belmonte en la mejor nadadora española de la historia. 

Dubai 2010

El Mundial de piscina corta celebrado en Dubai en diciembre de 2010 es el comienzo de los éxitos compartidos por Mireia y Fred. La nadadora catalana arrasa con cuatro medallas. Se cuelga tres oros y una plata en tres estilos diferentes. Gana en 200 mariposa, en 200 y 400 metros estilos. Es subcampeona mundial en 800 metros libre. Belmonte se resarcía así de no haber podido ganar ninguna medalla en el Europeo de piscina larga de cuatro meses antes. 

Szczecin 2011

Como en el año anterior, Mireia afronta varias competiciones. En verano de 2011 solo puede ser cuarta en los 400 metros estilos del Mundial de Shanghai. Llega con hambre de medallas al Europeo de piscina corta de Szczecin, la ciudad polaca de nombre impronunciable. Los resultados son inmejorables. La badalonesa gana cuatro medallas de oro venciendo en 200 mariposa, 200 estilos, 400 libre y 400 estilos. Solo faltan ocho meses para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.  

Londres 2012

Mireia Belmonte ya había participado en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. A los de Londres llegaba con mucha más experiencia y acompañada de Fred Vergnoux. Meses antes de la cita olímpica se proclamó campeona de Europa de 1.500 metros y subcampeona de 400 libre en Debrecen. 

Quedó cuarta de Europa en los 200 mariposa. En Londres inauguró el medallero español con una fantástica plata que bien pudo ser de oro. Dos días más tarde se colgaba otra plata en 800 libre, solo por detrás del diamante en bruto estadounidense, Katie Ledecky. Belmonte se convertía en la única nadadora española con dos medallas olímpicas. Dos subcampeonatos que la elevaron a las alturas. 

Barcelona 2013

Mireia Belmonte llegó al Mundial de Barcelona 2013 como doble subcampeona olímpica y aspirando a grandes momentos cargados de medallas. Era su cuarto Mundial. Hasta ese momento había participado en Melbourne 2007, Roma 2009 y Shanghai 2011. Quería cambiar la tendencia en los Campeonatos del Mundo de piscina larga y subir al podio por primera vez. 

Lo logró en tres ocasiones. Comenzó con un bronce en los 200 metros estilos. Justo un año después de su plata olímpica en 200 mariposa, repitió resultado y se convirtió en subcampeona mundial. Tres días después ganó otra plata en los 400 metros estilos. 

Herning 2013

Cuatro oros. Una medalla cada día. Ese fue el excelente resultado de Mireia Belmonte en el Europeo de piscina corta celebrado en diciembre de 2013. Cuatro meses después de los grandes resultados cosechados en el Mundial de Barcelona, Mireia arrasaba en Herning. De nuevo ganando medallas en todos los estilos: 200 mariposa, 800 y 400 libre y en 400 metros estilos. 

Berlín 2014

El Campeonato de Europa de Berlín celebrado en agosto de 2014 es una de la grandes obras maestras de Mireia Belmonte. Ganó seis medallas. Cinco en la piscina y una en aguas abiertas. Dos oros, dos platas y dos bronces que la convirtieron en toda una estrella del deporte español y de la natación internacional. Los oros llegaron en 200 mariposa y 1.500 metros libre. Las platas en 400 estilos y 800 libre. Los bronces en 400 libre y en los 5 kilómetros aguas abiertas. Memorable. Inmensa. Gigante. 


Doha 2014

Si la actuación de Mireia en el Europeo de Berlín fue extraordinaria. Lo que logró en el Mundial de piscina corta de Doha, no se queda atrás. Cuatro oros en tres días. Dos de ellos con solo unos pocos minutos de diferencia y batiendo récords. Una maravilla al alcance de las mejores deportistas del mundo. Impresionate. 

Río 2016

La historia volvió a repetirse. En Londres 2012 Mireia Belmonte inauguró el medallero de España. Cuatro años después, en Río 2016, hizo lo mismo. Esta vez logró un valiosísimo bronce en los 400 metros estilos, una de las pruebas más exigentes de la natación. Pero Mireia llegó a Brasil con el objetivo que llevaba persiguiendo desde que se tiró a la piscina por primera vez: ser campeona olímpica. Cumplió su sueño en los 200 metros mariposa el 10 de agosto de 2016. Dicen que si no te cuelgas un oro en unos Juegos, poca gente se acuerda de ti. A partir de ese momento, todo el planeta sabe quién es Mireia Belmonte. Cuatro medallas olímpicas ganadas en dos Juegos Olímpicos.  


Budapest 2017

Llegaba al Mundial de Budapest dispuesta a ganar el único oro que le faltaba. Campeona olímpica, de Europa. Oro mundial y europeo en piscina corta. Solo le quedaba ser campeona mundial en piscina larga. Solo un oro para ser inmortal en los 200 metros mariposa, para entrar a formar parte del club de los ganadores de todo, de la triple corona. 

Se colgó tres medallas. Comenzó siendo subcampeona mundial en 1.500 libre. Dos días más tarde, 27 de julio de 2017, cerraba el círculo convirtiéndose en campeona del mundo de 200 mariposa. Necesitó cuarenta y un centésimas más que en el oro olímpico. No contenta con el magnífico resultado, tres días más tarde ganó otra plata en 400 metros estilos. 

Tarragona 2018

Mireia no llegó en su mejor estado a los Juegos del Mediterráneo celebrados en Tarragona en 2018. Fue la abanderada del equipo español. A pesar de no estar físicamente al cien por cien, se colgó tres medallas, dos oros y una plata. Mireia, que había sido dos veces plata en Pescara 2009, se proclamó por vez primera, campeona mediterránea. 

Michael Phelps y los 200 metros mariposa

Cuando Michael Phelps debutó en los Juegos de Sídney 2000 tenía solo quince años. En ese momento nadie imaginaba lo que se avecinaba. Phelps dominó la natación mundial durante cuatro ciclos olímpicos, de 2004 a 2016. El entrenador del mejor nadador de la historia, Bob Bowman, le dijo a la madre de Phelps que sería campeón olímpico en 2008. Se equivocó. Lo logró cuatro años antes y a lo largo de su insuperable carrera se colgó nada más y nada menos que veintitrés medallas de oro en la máxima competición deportiva. 

Sídney 2000

Phelps debutó como olímpico en los 200 metros mariposa. Prueba que volvió a nadar en los siguientes cuatro Juegos. La única que nadó en todas sus participaciones olímpicas. Era un adolescente cuando fue capaz de alcanzar la final en Sídney. Acabó quinto y no muy lejos de las medallas. A solo treinta y tres centésimas del bronce. 

Aquel 19 de septiembre de 2000 ganó el estadounidense Tom Malchow con un tiempo de 1:55.35. La plata fue para el ucraniano Denys Sylantiev con una marca de 1:55.76. El tercer puesto fue para el australiano Justin Norris con 1:56.17. Justo por delante de Michael Phelps acabó el ruso Anatoly Polyakov con 1:56.34. Phelps tocó pared con un tiempo de 1:56.50. 

Si analizamos la carrera por tramos, Phelps cubrió los primeros 50 metros con el tiempo más lento de los finalistas. Los cubrió en 26 segundos y 76 centésimas. Al paso por la mitad de la prueba ya era séptimo con un tiempo de 56.44. Los 150 metros los pasó en la misma posición con una marca de 1:26.63. En el último largo remontó dos posiciones hasta alcanzar la quinta plaza final. 

Fue solo el comienzo de una carrera extraordinaria. Un quinto lugar para decir al mundo aquí estoy yo con quince años. Un diploma olímpico para presentar candidatura a ser el mejor de todos los tiempos.  

Atenas 2004

El 17 de agosto de 2004, en Atenas, llegó el primer oro olímpico de Phelps en los 200 metros mariposa. Lo consiguió con un récord olímpico incluido. Dominó toda la prueba. Ocupó el primer puesto de principio a fin. Cubrió los primeros 50 metros en 25.55. Más de un segundo más rápido que en Sídney 2000. Llegó a la mitad de la prueba en 54 segundos y 45 centésimas, dos segundos mejor que cuatro años antes.

A falta de un largo el cronómetro de Phelps marcaba 1:24.54. Se convirtió en campeón olímpico con un tiempazo. El mejor de la historia olímpica hasta ese momento y la segunda mejor marca de 200 mariposa hasta ese día: 1:54.04. Batiendo la plusmarca de Malchow en el año 2000. La plata fue para el japonés Takashi Yamamoto: 1:54.56. El bronce se lo llevó el británico Stephen Parry con 1:55.52. Phelps dijo al final de la prueba: “Realmente lo pasé mal en el tercer largo”. 

Pekín 2008

Llegaba Michael Phelps a Pekín 2008 con el récord mundial y el olímpico en su poder. Batió ambos en los 200 mariposa celebrados en el Cubo de Agua. 1 minuto 52 segundos y 3 centésimas para la historia. 13 de agosto de 2008. Era su décima medalla de oro olímpica. Pareció fácil pero no lo fue. Phelps ganó prácticamente sin ver nada. Poco después de lanzarse a la piscina sus gafas se llenaron de agua. Cubrió el primer largo en segunda posición con un tiempo de 25 segundos y 36 centésimas. Al paso por los cien metros se situó en primer lugar con 53.53. Es ahí cuando realmente empiezan a complicarse las cosas para el de Baltimore.

“No vi nada en los últimos 100 metros. No vi los dos últimos muros, el de los 150 metros y el de la llegada”. Tuvo que nadar a ciegas. “Tuve que adivinar dónde estaba la pared contando mis brazadas”. Aún así lideró la prueba hasta el final con solvencia. Pasó el último viraje con un tiempo de 1:22.75. Después batió el récord mundial. Ocho centésimas más rápido que el anterior. Ese día también ganó en el relevo 4×200 libre y se convirtió en el deportista con más oros olímpicos de la historia. Una auténtica máquina de ganar.

Londres 2012

El 31 de julio de 2012 ocurrió algo inesperado. Michael Phelps se presentó en la final de 200 mariposa de los Juegos de Londres como gran favorito. Llevaba ni más ni menos que una década imbatido en la prueba. Salió por la calle 6 cuando el reloj de la piscina londinense marcaba las 19:52. 

Cubrió en primera posición los primeros 50 metros de la prueba: 25.18. Llegó al siguiente largo con un tiempo de 53.70. Siguió dominando al paso por los 150 metros con 1:23.18. Pero no llevaba una ventaja tan amplia como en otras ocasiones. El japonés Matsuda pasó con treinta y ocho centésimas de desventaja y el sudafricano Chad Le Clos con cincuenta y ocho. A falta de cincuenta metros la final estaba abierta.

Phelps siguió en primer lugar hasta los últimos metros. Parecía oro, pero Le Clos apretó y le birló la victoria in extremis. El final de estos 200 mariposa recordó a los 100 mariposa de Pekín 2008 donde Phelps le arrebató a Cavic el oro en el último instante. Le Clos le venció por solo cinco centésimas: 1:52.96 fue el tiempo del sudafricano. 1:53.01 para el rey Phelps. El nadador estadounidense acabó decepcionado pero reconoció la gran victoria de Le Clos: “Se lo ha merecido. Es un gran trabajador”. Con esa plata Phelps empató en medallas olímpicas con Larisa Latynina. Esa misma noche superó a la gimnasta rusa y firmó su medalla número 19 en unos Juegos. 

Río 2016

Es raro que a los grandes campeones del deporte se les derrote en dos ocasiones consecutivas. Si eres el mejor nadador y deportista de todos los tiempos es todavía más complicado. Michael Phelps recuperó su corona en 200 metros mariposa el 9 de agosto de 2016 en los Juegos de Río. Solo un día después y en la misma prueba, la española Mireia Belmonte se proclamaba campeona olímpica. 

Phelps sale por la calle 5. En la 6 está Le Clos. El americano pasa el primer largo en 24.85, segundo, por detrás del húngaro Cseh. Al paso por la mitad de la prueba ya era líder con 53.35 seguido por Cseh y Le Clos. Phelps dominó hasta el final. Pasó los 150 metros con una marca de 1:22.68 y recuperó el trono de los 200 metros mariposa con 1:53.36. “Guardaba en el fondo de mi alma la derrota de Londres 2012. Vine para una misión y ya la he cumplido. Fue mi primera prueba olímpica y he sido capaz de ganarla en mis quintos Juegos. Eso es algo muy especial”. 

Además de ganar tres oros y una plata y conseguir un quinto puesto en su debut olímpico, Phelps ganó cinco medallas mundiales en los 200 metros mariposa. De Fukuoka 2001 a Shanghai 2011 pasando por Barcelona 2003, Melbourne 2007 y Roma 2009. Ganó todo lo que nadó en esta prueba en Mundiales. En Montreal 2005 cambió su programa y no la nadó. 

Michael Phelps es el nadador que más veces ha bajado de 1 minuto 55 segundos en los 200 metros mariposa. Lo logró en 33 ocasiones. 

Fotos: GETTY IMAGES

 

Eric Moussambani, el nadador de Sídney 2000 que no sabía nadar

La vida de Eric Moussambani (31 de mayo de 1978, Malabo, Guinea Ecuatorial) cambió radicalmente el 19 de septiembre de 2000. Ese día el mundo entero supo quién era. Hasta ese momento nunca había nadado cien metros. Faltaban cinco meses para el comienzo de los Juegos de Sídney. Moussambani escuchó por la radio que el Comité Olímpico Guineano buscaba nadadores para acudir a los Juegos. El motivo es que el COI (Comité Olímpico Internacional) daba invitaciones especiales a los países menos desarrollados. 

Ni corto ni perezoso se presentó en un hotel de Malabo. Fue solo él. Estuvo esperando dos horas hasta que le dijeron que siguiera entrenando y que tuviera preparado el pasaporte para viajar a Sídney. Contestó que vale, pero que no tenía entrenador ni un lugar donde poder prepararse. 

Entrenando en un hotel

En Malabo solo había una piscina de menos de quince metros de largo. Estaba en un hotel. Le dijeron que la podía usar, pero solo tres veces por semana , de cinco a seis de la mañana, antes de que los clientes se despertasen. La situación era surrealista, pero Moussambani viajó a Australia: «Iba a viajar al exterior y a representar a mi país. No tenía ni idea de qué eran los Juegos Olímpicos. El viaje duró como tres días” contó al diario argentino La Nación. 

Cuando vio aquella piscina inmensa de cincuenta metros y con gradas con capacidad para 18.000 personas se sorprendió aún más: «Todo era inmenso, en especial, la pileta olímpica. ¡En mi vida había visto algo así!»

Le tocó compartir turnos de entrenamiento con los nadadores estadounidenses. Con los nervios a flor de piel, apareció un entrenador sudafricano. Le explicó por qué estaba allí y le enseñó a Moussambani a hacer los virajes. Todo en tiempo récord. 

Moussambani fue el abanderado de Guinea Ecuatorial, país representado por cuatro atletas en los Juegos de Sídney 2000. Cuatro días después llegó el día que le cambió la vida.

El día D

A las 10:02 de la mañana del 19 de septiembre de 2000 estaba prevista la primera serie eliminatoria de los 100 metros libre masculinos. En esa primera serie estaba inscrito junto a Karin Bare de Nigeria y a Farkhod Oripov de Tayikistán. Tanto Bare como Oripov salieron antes de tiempo y fueron descalificados. A Moussambani le tocaba competir en solitario desde la calle 5 y con un bañador azul que le había dejado el entrenador sudafricano con el que se encontró días antes. 

«Los primeros 50 metros creo que estuve bien, hice una buena actuación.En los segundos 50 metros estaba agotado. No sentía mis piernas. Sentía que no iba a ir más lejos. Pero sabía que el mundo entero me estaba observando: mi país, mi madre, mi hermana y mis amigos. No me preocupaba el tiempo. Todo lo que quería era terminar». 

 

Ovacionado a pesar de la marca

Todo el público que abarrotaba el Aquatic Center de Sídney lo llevó en volandas hasta que terminó la prueba. Todos le aplaudieron a pesar de que hizo el peor tiempo de los 100 metros libre de la historia olímpica. Tardó un minuto, cincuenta y dos segundos y setenta y dos centésimas en cubrir los dos largos de la piscina australiana. Para hacerse una idea de la marca, solo hay que mirar los tiempos de la final, los ocho nadadores bajaron de los cincuenta segundos. Una de las estrellas de la natación en ese momento, el australiano Ian Thorpe, le felicitó: «felicidades, esto es el espíritu olímpico”. 

Moussambani durmió poco. Cuenta que, cuando fue a desayunar, todos los atletas de la Villa Olímpica querían hacerse fotos con él. La empresa Speedo le regaló bañadores. “Todos valoraron mi esfuerzo, aquel lema de los Juegos que hablaba de la importancia de competir”. 

Desde 2012 es el seleccionador de natación de Guinea Ecuatorial. “Mi aparición en los Juegos Olímpicos sirvió para que se conociera más a mi país y me convertí en una figura del deporte, tanto allí como en los países de alrededor. Soy una especie de embajador de la natación en esta región». 

Según le contó al diario Marca, trabaja como ingeniero informático en una empresa que se dedica a exportar gas licuado, además de ser seleccionador. «Es una pena que no haya podido competir en otros Juegos Olímpicos». Llegó a bajar su marca en los 100 metros hasta los 56 segundos y las 88 centésimas. 

 

Fotos: AFP, Mundo Deportivo, Twitter Moussambani

Olímpica Mireia

El octavo mes del año suele venir acompañado de grandes acontecimientos deportivos. Cada cuatro años el mundo se paraliza para ver a los mejores deportistas del planeta compitiendo en los Juegos Olímpicos. Agosto es el mes de las medallas. El mes en el que la mejor nadadora española de la historia, Mireia Belmonte, ha ganado sus cuatro metales olímpicos. 

El destino ha querido que los días en los que Belmonte ha subido al podio estén ordenados cronológicamente. La primera medalla llegó el 1 de agosto, la segunda el 3, la tercera el 7 y la cuarta el 10. Será fruto de la casualidad, pero es un reflejo de la vida deportiva de la campeona olímpica, ordenada y disciplinada.  

1 de agosto de 2012

Mireia Belmonte llegó a la final de 200 metros mariposa, tras haber marcado el noveno mejor tiempo en las series (2:08.19) y tras ser la cuarta nadadora más rápida en las semifinales (2:06.62). Llegaba entre las favoritas para subir al podio, pero al lograr la clasificación tenía claro lo que había que hacer. Necesitaba bajar un segundo su marca personal y el récord de España que en ese momento era 2:06.25. 

Cuando Mireia se lanzó a la piscina aquella tarde del 1 de agosto de 2012, la delegación española en los Juegos de Londres no sumaba ninguna medalla tras varios días de competición. Comenzaban a saltar las alarmas. La nadadora nacida en Badalona cambió la tendencia. 

Había llegado a la final nadando de menos a más, vigilando a las rivales y siendo conservadora. Aquella tarde cambió de estrategia. La salida se dio a las 21:17 hora española. Mireia llegó a la calle 6 escuchando música, con su gorro de color blanco y con una toalla en el cuello. Salió fuerte. Nadó los primeros 50 metros de la prueba en 28.32, la segunda más rápida. Cubrió el ecuador de la prueba en primera posición. Invirtió menos de un minuto en nadar los primeros cien metros. La marca de 59.75 y las sensaciones, no podían ser más positivas. 

Una defensa muy complicada

Llegó al último viraje liderando la prueba con un tiempo de 1:31.91. El podio parecía asegurado, pero tocaba aguantar cincuenta metros más para colgarse el oro. Los últimos metros se le hicieron eternos. El esfuerzo realizado pasaba factura. Fue superada por la china Jiao Liuyang que acabó con un tiempo de 2:04.06 (récord olímpico). Mireia defendió la medalla de plata en los últimos metros y cumplió con el objetivo, bajar un segundo el récord nacional. Dicho y hecho. 2:05.25. Plata olímpica, la mejor marca española de la historia, la cuarta mejor de la historia de los 200 mariposa y primer metal para España en Londres 2012. 

Raúl Arellano, responsable de biomecánica de la Federación Española de Natación, contó al diario Marca que Mireia nadó gran parte de la prueba entre 53 y 54 brazadas por minuto. El cansancio y la acumulación de ácido láctico en los músculos hizo que la frecuencia bajase a 52 brazadas por minuto en los últimos 25 metros. “No respiró en las tres últimas brazadas y eso fue fundamental para tocar antes que la japonesa y la americana. Las medallas se ganan así.

“Cuando consigues un sueño no sabes qué hacer. Estoy en blanco todavía. Tengo que repartir esta medalla en mil pedacitos” dijo la subcampeona olímpica al salir de la piscina londinense. Era su primera medalla olímpica. El comienzo de un camino sensacional.

3 de agosto de 2012

Llegó a la final de 800 metros libre con la tranquilidad de haber ganado dos días antes la plata en los 200 mariposa. En las series se clasificó con el quinto mejor tiempo (8:25.26). Como en la anterior final, le tocó nadar por la calle número 6. Misma indumentaria. Todo en orden. Nadó bastante rápida toda la prueba aunque le tocó remontar en los últimos doscientos metros para alcanzar el podio. 

Mireia ocupó la quinta posición hasta la mitad de la prueba. Pasó lo 100 metros en 59.95. Los 200 en 2:01.07. Los 300 en 3:05.30 y los 400 en 4:08.51. La jovencísima británica de quince años, Katie Ledecky, dominaba la final con tiempos por debajo del récord del mundo. 

Remontada de plata

En el paso por los 500 metros Mireia Belmonte ya era cuarta con un tiempo de 5:11.00. La danesa Friis y la británica Adlington estaban a tres brazadas de distancia. Ledecky inalcanzable. 

Llegó a los 600 metros pisando los talones a Friis con un tiempo de 6:13.43. Al paso por los 650 metros Belmonte ya era tercera a sólo veinte centésimas de la británica Adlington. La plata estaba a tiro, el oro a más de tres segundos. 

En los siguientes 50 metros, Mireia superó a Adlington marcando un tiempo de 7:15.73. Ya solo quedaba por delante Ledecky a 2.92 segundos de distancia. La joven británica siempre por debajo del récord mundial. 

Mireia logró su segunda medalla olímpica con un tiempo de 8:18.76 (récord de España).  Una nueva plata tras un esfuerzo descomunal. “En los últimos metros ya no sentía las piernas y pensaba, que esto acabe ya, tuve ganas de vomitar”. Ledecky se quedó finalmente sin récord del mundo pero ganó un oro histórico. El comienzo de una carrera deportiva memorable. 

Pocos deportistas pueden presumir de hacer doblete en unos mismos Juegos Olímpicos. Los piragüistas Herminio Menéndez (1980), David Cal (2004 y 2008) y Saúl Craviotto (2016), los pistards Joan Llaneras (2008) y Sergi Escobar (2004) y las nadadoras de sincronizada, Gemma Mengual y Andrea Fuentes (2008) son otros deportistas españoles que lo han logrado.La amazona Beatriz Ferrer Salat lo consiguió en 2004. Mireia volvió a repetir en Río 2016, con un oro y un bronce. Sencillamente espectacular. Igualó así a la tenista Arantxa Sánchez Vicario como las únicas deportistas españolas que han logrado dos dobletes de medallas en dos Juegos. Arantxa lo logró en 1992 y en 1996.

7 de agosto de 2016

Si tuviésemos que decir cuál es la prueba más completa de la natación, los 400 metros estilos se llevarían esa consideración. Reúne los cuatros estilos: mariposa, espalda, braza y crol. Mireia marcó el segundo mejor tiempo en las series con un tiempo de 4:32.75, a solo un segundo de su mejor marca en la prueba. 

La nadadora española se mantuvo siempre cerca de los puestos de honor. Durante toda la final estuvo situada entre las cinco primeras. El tramo de mariposa lo cubrió en 1:02.16. Solo se destacó la húngara Katinka Hosszu, dos segundos por delante de sus rivales. Fue en la espalda donde Mireia tuvo su momento más complicado. No es especialista y era algo que entraba dentro de la normalidad. A mitad de la prueba era quinta. Tocaba remontar en la braza y en el estilo libre. 

La braza y el crol para alcanzar el bronce

En el primer viraje de la braza (250 metros) volvió a la cuarta posición con Hosszu inalcanzable, pero muy cerca de las medallas. A falta de 100 metros para el final, la británica Miley le sacaba 1,3 segundos. Parecía difícil, pero con Belmonte todo puede pasar. Tocaba remontar y lo hizo a pesar de que a falta del último viraje seguía en cuarto lugar. Fue la más rápida en el último tramo. Cubrió el estilo libre en 1:01.32. Lo que le valió para alcanzar la medalla de bronce con un tiempo de 4:32.39. Katinka Hosszu ganó con un récord mundial sideral: 4:26.36. 

“He luchado hasta que no podía más, hasta que mi cuerpo no tenía más fuerzas, a falta de 50 metros veía bastante lejos a la británica. En los últimos metros no he respirado, que fuera lo que Dios quisiera, y metido la mano por delante”. Como ya ocurriese cuatro años antes en los Juegos de Londres, Mireia volvió a inaugurar el medallero español.

 

10 de agosto de 2016

Todos tenemos un día de nuestra vida que recordamos como el más importante de todos. En el caso de Mireia Belmonte no hay ninguna duda. El 10 de agosto de 2016 cumplió un sueño que llevaba peleando desde que comenzó a competir en las piscinas de todo el mundo. Aquella noche en Río de Janeiro, madrugada en España, se convirtió en campeona olímpica de 200 metros mariposa. La primera en lograrlo en la natación femenina española. 

Es su prueba preferida. La que le dio la plata olímpica en Londres. En la que ha sido capaz de firmar la triple corona. Campeona olímpica, mundial y europea, llegó a la final siendo la mejor en las series (2:06.64) y segundo en las semifinales (2:06.06). Si nada fallaba, la medalla estaba a tiro. Pero en una final olímpica puede ganar cualquiera y pasar cualquier cosa. 

Mireia salió a ganar por la calle 5 con gorro y bañador negro. “El plan era empezar más rápido que en semifinales, pero no tanto como en Londres, para hacer un segundo cien muy fuerte” dijo su entrenador Fred Vergnoux. Y así lo hizo. Cubrió lo primeros cincuenta metros en segundo lugar (28.48) Siempre pegada a la australiana Groves (27.49). 

Pisando los talones a la australiana

En el siguiente largo se quedó muy cerca de su principal rival en la final. Groves marcó un tiempo de 59.54. Mireia solo fue seis centésimas más lenta (1:00.00). Tiempo parecido al que logró a mitad de prueba en la final de Londres 2012 (59.75). 

Todo estaba por decidir y Mireia comenzó a nadar más rápido siguiendo el plan previsto con Vergnoux. El duelo por el oro olímpico estaba servido. Mireia superó a Groves y tocó en el último viraje con catorce centésimas de ventaja (1:32.17). No andaba muy lejos la japonesa Hoshi (bronce en 2012). 

Los últimos cincuenta metros fueron muy emocionantes. Mireia al límite de sus fuerzas intentando defender el oro que ya tocaba con las manos. Groves y Hoshi acercándose mucho. La española tocó primera. Solo tres centésimas antes que Groves. El oro llegó con una marca que jamás olvidaremos: 2:04.85. Mireia se quitó su gorro negro y descubrimos que debajo llevaba otro azul. Ella exultante y España también. 

Este oro significa lo que he soñado toda mi vida y lo tengo aquí ahora, he sufrido mucho en los últimos metros. Solo pensaba en seguir adelante, dar lo máximo con las piernas, sin mirar a los lados” contó Mireia Belmonte tras la final.  “Hace cuatro años me dijo que iba a ganar el oro, y esta tía lo ha hecho” dijo Fred Vergnoux. 

 

Cuatro medallas en dos Juegos Olímpicos. Un oro, dos plata y un bronce en tres estilos diferentes. Algo al alcance de las grandes de todos los tiempos. Dos medallas en 200 mariposa, una en 800 libre y otra en 400 metros estilos que la convierten en una de las nadadoras más completas de la historia.