Gigantes del deporte español sin fecha de caducidad

Estamos acostumbrándonos a que el mundo pegue cambios cada dos por tres. Nadie sabe qué va a pasar dentro de un minuto. Todo puede dar un vuelco en un instante. La vida te cambia en un abrir y cerrar de ojos. Vivimos en una incertidumbre constante. Los que no cambian y parece que no tienen fecha de caducidad por el momento son una generación magnífica de deportistas españoles que siguen ahí quince o más años más tarde que cuando empezamos a verles triunfar. 

Hasta hace unos años el diario Marca sacaba un anuario del deporte en el mes de enero. Repasaba fabulosamente todo lo acontecido en los últimos doce meses tanto en el deporte nacional como en el internacional. Toca tirar de hemeroteca y vamos a viajar al año 2005. Para que comprobemos que hay cosas que no han cambiado. Para que veamos que algunos deportistas españoles llevan más de quince años haciéndonos vibrar en sus respectivas disciplinas.

Fernando Alonso

Cogemos el anuario de 2005 y vemos en su portada al gran protagonista de aquel año. El piloto asturiano Fernando Alonso (Oviedo, 29 de julio de 1981) ganaba su primer Mundial de Fórmula 1 y se convertía en leyenda viva del automovilismo español.  A sus casi 40 años ya sabemos todo lo que ha ganado. Podría haberse retirado sin problemas. Ahí sigue dando guerra entre los mejores del circuito. 

Alejandro Valverde

Pasamos algunas páginas y nos encontramos con otro gigante del deporte español. El ciclista Alejandro Valverde (Las Lumbreras, Murcia, 25 de abril de 1980) ganaba la décima etapa del Tour de Francia con final en Courchevel por delante de Armstrong. Además fue subcampeón en el Mundial celebrado en Madrid. A sus 41 años recién cumplidos acaba de ser tercero en la Flecha Valona, cuarto en la Lieja-Bastoña-Lieja y quinto en la Amstel Gold Race. No descarta continuar un año más encima de la bicicleta. Nos deja sin palabras. Queremos verle en el podio olímpico. Sería el broche de oro a una carrera sensacional. 

Rafael Nadal

Parece que siempre ha estado ahí. Lo de Rafael Nadal (3 de junio de 1986) es algo fuera de lo normal. En 2005, concretamente el 5 de junio de ese año, conquistó su primer título en Roland Garros. Pero no solo eso, ganó otros diez torneos más, siete en tierra batida más el grande logrado en París. En ese año también ganó por primera vez el Trofeo Conde de Godó. A día 26 de abril de 2021 suma trece Roland Garros, doce Condes de Godó y un sin fin de títulos más que lo elevan a lo más alto del tenis mundial. 20 Grand Slams, más de 1.000 partidos jugados a sus espaldas y convertido en rey indiscutible de la tierra batida. 


Teresa Portela

Ninguna española ha participado en seis Juegos Olímpicos. Solo ella. La piragüista Teresa Portela (Cangas de Morrazo, Pontevedra, 5 de mayo de 1982) lo logrará en Tokio 2020. Posiblemente será la última oportunidad para que se suba a un podio olímpico. Algo que se le ha quedado muy cerca en varias ocasiones (2 quintos puestos en Atenas 2004, 5ª en Pekín 2008, 4ª en Londres 2012, 6ª en Río 2016). Miramos la hemeroteca y vemos que en 2005 ganó tres medallas en los Mundiales de Zagreb (oro en K1-200, plata en K2-200 y bronce en K4-200 metros) y que fue pentacampeona nacional. No descarta seguir compitiendo después de los Juegos de Tokio. 

Pau Gasol

No hay discusión. Sin duda Pau Gasol (Barcelona, 6 de julio de 1980) es el mejor jugador español de baloncesto de la historia. Lo ha ganado todo con la selección española, tiene dos anillos de la NBA ganados con los Lakers. Ha jugado en varios equipos de la mejor competición baloncestística del planeta. Hace poco ha regresado al Barcelona. Al equipo donde nació su leyenda. Acaba de meter 16 puntos al Andorra y le han dado un 19 de valoración. Cuando todo parecía perdido, ahí está de nuevo. En 2005 jugaba en los Grizzlies de Memphis, el primer equipo en el que asombró en la NBA. No pudo jugar el Eurosbasket celebrado en Serbia y Montenegro. España acabó en cuarto lugar. El único Europeo celebrado en el siglo XXI en el que España no ha logrado medalla. 

¿Qué más cosas ocurrieron en el deporte en 2005?

2005 fue un año espectacular para el motor español. En el gráfico de arriba, publicado en el anuario de Marca, se puede comprobar fácilmente. Triunfos de Dani Pedrosa, Marc Coma, Laia Sanz… El búlgaro Veselin Topalov fue campeón mundial de ajedrez. La pertiguista rusa Yelena Isinbayeva se convirtió en la primera mujer que superaba los cinco metros. El jamaicano Asafa Powell dejaba el récord mundial de 100 metros lisos en 9.77. El Real Madrid ganaba la liga ACB de baloncesto en Vitoria gracias a un triple de Alberto Herreros y a una remontada inolvidable. El Maccabi ganaba la Euroliga con Sarunas Jasikevicius en sus filas. 

El Barça ganaba la Copa de Europa en balonmano y España ganaba su primer Mundial masculino. Lance Armstrong ganaba su séptimo Tour. Años después sabríamos que todo había sido mentira. María José Rienda acabó tercera en la general de la Copa del Mundo de Gigante. La selección española de fútbol sala ganaba el Campeonato de Europa. Rafa Martínez se proclamó campeón de Europa de gimnasia artística. Tiger Woods, sí, también estaba por ahí en 2005, ganaba el Open Británico y el Masters de Augusta de golf. 

Medallas de «viejos» conocidos

La selección masculina de hockey hierba ganó el oro en el Europeo celebrado en Leipzig. Edurne Pasaban alcanzó el octavo «ochomil» de su carrera deportiva como alpinista. Valentino Rossi, sí, también estaba por ahí como Tiger Woods, ganó su séptimo Mundial de motociclismo, el cuarto en la categoría reina. David Meca ganó la única medalla de oro española en los Mundiales de natación celebrados en Montreal. Fue campeón en la prueba de 25 kilómetros en aguas abiertas. Además cruzó el Canal de la Mancha por segunda vez. 

El equipo español de natación sincronizada ganó cuatro medallas en Montreal. Gemma Mengual formó parte en las cuatro: plata en dúo con Paola Tirados, y tres bronces en solo, combo y equipo. Almería acogió los Juegos del Mediterráneo. España sumó más metales que nunca en esta competición: 152, solo por detrás de italianos y franceses. Aquel año fue el de la primera decepción olímpica para Madrid, Londres fue la elegida para organizar los Juegos de 2012. Belén Asensio fue campeona mundial de taekwondo en peso minimosca. 

La americana Lindsay Davenport cerró el año como número 1 del tenis femenino. El suizo Roger Federer, sí, también estaba por ahí como Rossi y Woods, era número 1 y en 2005 conquistó Wimbledon y US Open y fue semifinalista en Roland Garros y en el Open de Australia. 

 

15 oros mundiales que nunca olvidaremos

España es una potencia europea y mundial a nivel deportivo. De eso no hay ninguna duda. Lo que también está claro es que, ganar un oro mundial, está al alcance de muy pocos deportistas. Pocas disciplinas quedan en las que no haya, al menos un español, que se haya proclamado campeón del mundo. Este es un pequeño repaso a quince días históricos. Son quince oros mundiales de españoles que nunca olvidaremos. Todos ellos contaron con su portada del diario Marca correspondiente. Oros mundiales en atletismo, natación, bádminton, motociclismo, waterpolo, baloncesto, patinaje, automovilismo… Grandes estrellas con nombres y apellidos españoles que forman parte de la historia del deporte internacional.

18 de octubre de 1990. Carlos Sainz gana por primera vez el Mundial de rallyes. Dos años después volvería a lograrlo. Acompañado de Luis Moya y conduciendo un Toyota Celica.

10 de agosto de 1997. Abel Antón gana el oro en maratón en el Mundial de atletismo celebrado en Atenas. Martín Fiz, campeón mundial dos años atrás, se cuelga la medalla de plata. Antón revalidó el título en Sevilla 1999. Como Carlos Sainz es bicampeón del mundo.

14 de marzo de 2003. Solo él, Manolo Martínez, ha sido capaz de ganar un oro en un Mundial de atletismo bajo techo. 21 metros y 24 centímetros le valieron al leonés para ser campeón. Un centímetro más que el subcampeón y a tres de batir su propio récord nacional.

MÍTICO FREIRE

3 de octubre de 2004. El ciclista cántabro, Óscar Freire, gana su tercer Mundial de ciclismo en ruta. Igualaba así a toda una leyenda como Eddy Merckx. Lo logró en Verona (Italia), el mismo lugar donde se colgó su primer oro en 1999.

6 de febrero de 2005. La selección masculina de balonmano hace historia al ganar la medalla de oro en el Mundial de Túnez. Ganaron y marcaron 40 goles a un rival muy fuerte como la selección croata. Ocho años después llegaría el segundo oro para España en un Campeonato del Mundo.

25 de septiembre de 2005. Brasil. Otra barrera rota para el deporte español. Fernando Alonso se proclama por primera vez campeón del mundo de Fórmula 1 a los veinticuatro años. El piloto más joven en conseguirlo. Un año después repetiría en el primer puesto del cajón.

3 de septiembre de 2006. Una generación irrepetible de jugadores gana el primer Mundial de baloncesto para España en Japón. Arrasando a Grecia y logrando un hito que parecía que jamás se iba a conseguir. En 2019 llegó el segundo Mundial, también en Asia, China.

2 de agosto de 2013. La selección femenina de waterpolo, las «Guerreras del Agua», gana el oro en el Mundial celebrado en Barcelona tras vencer a Australia en el partido decisivo. Un oro histórico en casa.

10 de noviembre de 2013. Marc Márquez gana su primer Mundial de Moto GP al acabar tercero en el circuito de Cheste. Se convertía así en el campeón más joven de la categoría reina del motociclismo. Después han llegado cinco títulos más en Moto GP. El piloto catalán suma ocho mundiales en tres cilindradas.

PIONERO FERNÁNDEZ

28 de marzo de 2015. Javier Fernández se convierte en campeón del mundo de patinaje artístico en Shanghai (China). La victoria fue ajustada, pero logro un hito para el deporte español. ¿Irrepetible? Un año después en Boston logró hacerlo todavía mejor.

27 de julio de 2017. Mireia Belmonte logra el oro que le faltaba en Budapest (Hungría). En los 200 metros mariposa, la misma prueba en la que un año antes ganó el oro olímpico en la piscina de Río. Pocas veces en su historia el diario Marca ha cambiado su mancheta por el nombre de un deportista. La ocasión lo merecía.

5 de agosto de 2018. Carolina Marín gana su tercer Mundial de bádminton en Nanjing (China). La primera mujer en conseguirlo. A la tercera ocupa más espacio en la portada de Marca que en los dos mundiales anteriores. Se acaban las palabras para definir lo logrado por la jugadora onubense.

30 de septiembre de 2018. Después de varias medallas de plata y de bronce, Alejandro Valverde, lograba el oro mundial a los 38 años. Por fin llegaba la medalla que Valverde y todos los aficionados al ciclismo esperábamos.

24 de noviembre de 2019. España gana su sexta Copa Davis en Madrid. Se estrenaba formato, pero Nadal, Bautista, Carreño, López y Granollers se impusieron al equipo canadiense en la gran final.

11 de febrero de 2021. Lucas Eguibar se convierte en el primer español campeón mundial de snowboard en la modalidad de snowboard cross. La última barrera echada abajo en el deporte español.

Las impresionantes cifras de Rafa Nadal

Estar entre los 10 mejores del mundo en tu profesión durante más de 800 semanas consecutivas. ¿Está al alcance de mucha gente esa estadística? Si preguntásemos a cualquiera, todos contestaríamos que nos encantaría estar en el Top 10 de nuestro oficio. En el mundo del tenis solo ha habido un hombre capaz de lograrlo, Rafa Nadal. 800 semanas. Qué barbaridad. 800 veces seguidas entre los 10 primeros del tenis mundial. 

La primera vez tenía 18 años. Era 25 de abril de 2005. Poco antes de ganar su primer Roland Garros y de comenzar a conquistar la tierra batida durante más de tres lustros. De esas 800 veces entre los 10 primeros, la mayoría ha estado en el número 1 y en el 2 con más de 570 semanas. Leyendas del tenis como Jimmy Connors (789) Roger Federer (734) Ivan Lendl (619) o Pete Sampras (565) siempre quedarán por detrás de Rafa Nadal en esta estadística. 

Las cifras de la carrera del tenista mallorquín son impresionantes. El 11 de octubre de 2020 ganó su decimotercer título en Roland Garros. Con pandemia o sin pandemia será siempre dueño y señor de la Philippe Chatrier. Nadie podrá alcanzar tantas victorias como Rafa. Y todavía no ha dicho su última palabra sobre la tierra de París. 

Aunque la cifra más importante de todas está por venir. El día que ganó su Roland Garros número trece, Nadal igualó a Federer a veinte títulos de Grand Slam. La edad no perdona. En eso Rafa es igual que el resto de los mortales. La retirada está a la vuelta de la esquina. Pero antes de que llegue ese momento (ojalá aguante varios años más) intentará ser el hombre con más Grand Slam del planeta. El 21 está al alcance. 

Las semanas consecutivas en el Top10 será difícil que sean superadas. Los títulos de Roland Garros, también. 

Más de un millar de partidos ganados

Más de 1.000 veces hemos visto ganar a Rafa Nadal un partido de tenis. En este caso, parece muy complicado que el manacorí consiga superar a Connors (1274) o a Federer (1242). Sí parece más factible pasar a Lendl (1068). 

Buscará Rafa alcanzar también las 100 victorias en torneos ATP antes de decir adiós a las pistas de tenis. Es un reto posible. Suma 86 en torneos individuales y 11 en dobles. Connors sumó 109, Federer lleva 103 e Ivan Lendl llegó a los 94. Solo ocho más que Nadal.

Si hablamos solo de tierra batida, Nadal es y será el líder indiscutible de esta clasificación. Solo él ha sido capaz de alcanzar los 60 títulos en polvo de ladrillo. 

Lugares mágicos del deporte a los que probablemente nunca iremos

Soñar es gratis y mientras la vida nos lo permita deberíamos seguir soñando. Lo que no es gratis y es bastante más complicado de cumplir, es poder ir a lugares mágicos del deporte. Esos a los que probablemente nunca iremos. Son recintos que forman parte de la historia. Algunos inalcanzables. Otros que formaron parte del mundo olímpico. Lugares que nos dejan con la boca abierta cuando los vemos por televisión y sentimos envidia sana de aquellos privilegiados que han podido disfrutarlos. 

Augusta National Golf Club

Probablemente sea el campo de golf más bonito del planeta. La sede del Masters de Augusta tiene algo mágico, especial. Su belleza impresiona. El Augusta National Golf Club, situado en la ciudad de Augusta, estado de Georgia, fue inaugurado en enero de 1933. Sus preciosos colores verdes, como la chaqueta que se entrega al vencedor, y su luminosidad nos dejan con la boca abierta. El golfista que más veces ha ganado allí ha sido el estadounidense Jack Nicklaus. Seis veces se ha enfundado la chaqueta verde y en cuatro ocasiones se ha quedado a las puertas de ganar. 

All England Lawn Tennis & Croquet Club

El torneo de tenis de Wimbledon es el más antiguo. Lleva celebrándose desde 1877. No sabemos si será por eso, pero asistir a un partido en la Centre Court parece algo único. Desde 2009 cuenta con techo retráctil. Allí han visto ganar a la checa Martina Navratilova en nueve ocasiones y al suizo Roger Federer en ocho. Y probablemente en esa magnífica pista central tuvo lugar en 2008 el mejor partido de tenis de todos los tiempos. Rafa Nadal ganó a Roger Federer en cinco sets memorables.

Hampden Park

En este estadio de fútbol situado en la ciudad escocesa de Glasgow tuvo lugar el denominado mejor partido de la historia. El 18 de mayo de 1960 el Real Madrid ganaba su quinta Copa de Europa tras vencer a los alemanes del Eintracht de Frankfurt por 7 goles a 3. Más de 130.000 espectadores vieron como Puskas anotó cuatro goles y Di Stéfano otros tres. Hampden Park fue inaugurado en 1903 y remodelado en 1999. Allí marcó Zinedine Zidane el que probablemente sea el mejor gol de las finales de la Copa de Europa, era 15 de mayo de 2002 y el Madrid se adjudicó su novena orejona. 

Madison Square Garden

Inaugurado el 11 de febrero de 1968, el Madison Square Garden tiene ese punto mágico necesario para que muchos deportistas y aficionados quieran cruzar sus puertas. Grandes partidos de baloncesto de la NBA, de hockey sobre hielo y combates de boxeo, hacen que sea visita obligada si vas a Nueva York. Está situado en el cruce entre las avenidas séptima y octava de las calles 31 a 33 en Manhattan. 

Philippe-Chatrier

La pista central del torneo de tenis de Roland Garros fue construida en 1928. En la Philippe Chatrier, ahora con techo para resguardarse de la lluvia parisina, han visto ganar a Rafa Nadal en trece ocasiones. ¿Habrá alguien que haya estado en esas trece finales? Es historia del tenis y del deporte mundial. Es la catedral de la tierra batida. La segunda casa de Nadal. Otro lugar mágico al que probablemente nunca iremos. 

Centro Acuático Nacional o Cubo de Agua de Pekín

El Cubo de Agua fue la sede de la natación de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Allí vieron algo que seguramente no se volverá a repetir jamás. El nadador estadounidense Michael Phelps, ganó ocho medallas de oro en aquella mágica piscina. Comenzó a construirse a finales de 2003 y se terminó meses antes de los Juegos de 2008. Será la sede del curling en los Juegos de invierno de 2022. 

Estadio Nacional o Nido de Pájaro de Pekín

El Nido de Pájaro fue la sede del atletismo en Pekín 2008. Allí vieron volar sobre el tartán a un atleta jamaicano llamado Usain Bolt. Ganó dos medallas de oro y batió los récords mundiales de 100 y 200 metros lisos. Comenzó a construirse en diciembre de 2003 y se terminó en septiembre de 2007. También será el estadio de los Juegos de invierno de Pekín 2022. 

Fotos: Getty, Reuters, ten-golf.com,

El día que Nadal, Hamilton y los Lakers unieron sus destinos para siempre


A medida que pasa el tiempo lo tengo más claro, el deporte es maravilloso. Llegará un día que echaremos la vista atrás, buscaremos qué ocurrió el 11 de octubre de 2020 y encontraremos una coincidencia brutal. Rafa Nadal, Lewis Hamilton y los Lakers unieron sus destinos para siempre. Con unas pocas horas de diferencia, el tenista, el piloto de Fórmula 1 y el equipo de baloncesto, igualaron tres registros que hace unos años parecían inalcanzables. Los números 20, 91 y 17, que a priori no tienen nada que ver, ahora aparecen unidos en la historia del deporte internacional.


Lewis Hamilton alcanzó en el circuito de Nürburgring la victoria 91 en un gran premio de Fórmula 1, igualando el registro récord que había dejado el alemán Michael Schumacher. El siete veces campeón del mundo logró su última victoria, a los mandos de un Ferrari, el 1 de octubre de 2006 en el Gran Premio de China. Ocurrió días antes de que el español Fernando Alonso se convirtiera en bicampeón mundial. Aquel día del récord fue segundo conduciendo su Renault. Su compañero de equipo, Giancarlo Fisichella, acabó en tercera posición.
Hamilton comenzó a ganar grandes premios de Fórmula 1 un año después de que Schumacher ganase su última carrera. En 2007 se impuso en cuatro carreras. En 2008 ganó su primer Mundial. Está a uno de ser heptacampeón como Schumacher. Todo apunta a que lo logrará en las próximas semanas. Desde 2014 ha ganado todos los Mundiales disputados salvo el de 2016. A partir de ahora solo queda esperar cuándo ganará su Gran Premio número 92 y establecerá un nuevo récord en solitario.

¿Qué significado tiene el número 91?

Es independiente y humanitario. Entiende las situaciones y es compasivo, paciente y tolerante. Encuentra satisfacción en estar solo, explorando nuevas formas de hacer las cosas o progresando hacia sus propias metas.


El 28 de enero de 2018 Roger Federer ganó su vigésimo Grand Slam de tenis. Venció en la final del Open de Australia al croata Marin Cilic en cinco sets: 6-2, 6-7, 6-3, 3-6 y 6-1. En ese momento Rafa Nadal sumaba 16 grandes títulos. Siempre lejos de los registros de Federer. Pero a partir de ahí llegaron otros dos títulos en Roland Garros y uno en el US Open. Hasta el 11 de octubre de 2020. El tenista español ha ganado en tres sets a Novak Djokovic (6-0, 6-2 y 7-5) y ha sumado su decimotercero Roland Garros y ha igualado al suizo cinco años mayor que él a 20 títulos sumando el torneo parísino, los cuatro US Open, dos Wimbledon y un Open de Australia. La lógica y los años indican que Nadal está en condiciones de superar los 20 Grand Slams y de colocarse como el jugador con más majors de todos los tiempos. El tiempo dirá si es así. La primera oportunidad llegará en el Open de Australia 2021. Ya le va tocando a Nadal volver a ganar en Melbourne. Allí ganó en 2009 y ha sido finalista en cuatro ocasiones.

¿Qué significado tiene el número 20?

En la numerología la carta con el número 20 representa para muchos momento de cambio y renovación. A este número se le asocia con palabras como fe, renovación y verdad. El destino nos está diciendo que ha llegado la hora de descubrir nuevos rumbos.


Durante la década de 1980 la NBA vivió un duelo espectacular entre los Lakers y los Celtics. El equipo californiano ganó cinco anillos. Los de Boston se impusieron en tres. Son los dos equipos que más títulos han ganado a lo largo de la historia de la mejor competición de baloncesto del mundo. Los Celtics ganaron su último título en 2008 tras acumular 22 años sin hacerlo. Lo consiguieron tras imponerse a los Lakers por 4 a 2 en la final. Era 17 de junio de 2008 y los Boston Celtics colocaban el 17 en su casillero de títulos.
Justo dos años después, el 17 de junio de 2010, los Lakers se tomaron la revancha y ganaron 4 a 3 a los Celtics. Revalidando así el título del año anterior y situando en 16 sus títulos conquistados. La espera para igualar al equipo de Boston ha durado una década. Liderados por un gigante llamado LeBron James (cuatro anillos con tres equipos diferentes) los Lakers han igualado los 17 anillos tras imponerse en la final por 4 a 2 a los Miami Heat.

¿Qué significado tiene el número 17?

Es señal de aprendizaje y conocimiento para guiarnos hasta nuestro destino final. Según la numerología, la presencia del número 17, es una señal de esperanza, estabilidad y buena fortuna.
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Fotos: Getty

Rafa Nadal es historia del deporte mundial

Dicen que el dinero no da la felicidad pero ayuda. Pude comprobarlo, lo de la felicidad, durante los ocho meses que trabajé para Radio 3W, sin cobrar un euro, pero entrevistando cada semana a dos o tres deportistas españoles. La preparación y la grabación del programa Más allá del fútbol, de dos horas de duración, me tenía ocupado gran parte de la semana. Hubo algo que se me quedó grabado. Siempre recordaré que todos los deportistas que tuve el honor de entrevistar dijeron que el espejo en el que mirarse era Rafa Nadal. Nadie dijo otro nombre. Fueron alrededor de treinta programas, más de setenta entrevistas. 

Estamos hablando del año 2013. En ese momento, Nadal ya era un grande del deporte español. Pero pasados los años, la realidad nos indica que la magia continúa. Que me perdonen todos los deportistas que entrevisté y también los que no tuve oportunidad, pero todos están un escalón por detrás del tenista manacorí. Rafa Nadal es el mejor deportista español de todos los tiempos. Pero también forma parte del club de los deportistas más grandes de la historia. Podría comer en la mesa de Phelps, Bolt, Latinina, Jordan, Woods….

20 grandes

Rafa Nadal acaba de igualar al suizo Roger Federer con 20 Grand Slams. Parecía una utopía, pero para el 13 veces campeón de Roland Garros no existen los imposibles. Para cerrar el círculo, ha alcanzado esas dos míticas cifras habiendo ganado 100 veces en la tierra batida de París. Historia del tenis, del deporte, de nuestra vida. Qué afortunados somos. Hemos coincidido en el tiempo con un deportista legendario, único, irrepetible, gigante, eterno, gigante, grandioso, extraterrestre. Y español.

“SIle” ha ganado a “NOle” en un partido memorable e histórico. Los dos primeros sets (6-0 y 6-2 para el mallorquín) son para enseñarlos en todas las escuelas de tenis del mundo. El 7-5 del tercer set es la confirmación de que no hay nadie, ni habrá nadie como Nadal en tierra batida. Sus 13 Copas de los Mosqueteros son una cifra envidiable para cualquier otro tenista. Imbatible en un siglo. Nadie que ahora mismo esté vivo, verá nada igual. 

Cifras de otro planeta

Las victorias de Rafa Nadal están llenas de registros extraordinarios. A las 13 victorias en Roland Garros, a los 20 títulos en grandes torneos y a los 100 partidos ganados en París, hay que añadir que ha jugado 1.200 partidos en su carrera y que ha ganado 999. Un 83% de efectividad. Solo le superan en victorias Jimmy Connors (1.284), Roger Federer (1.242) e Iván Lendl (1.068). Queda lejos el primer triunfo del balear, precisamente en su casa, en el ATP de Mallorca, aquel 29 de abril de 2002 cuando se impuso al paraguayo Ramón Delgado. 

Para ganar 100 veces en Roland Garros se ha enfrentado a 65 rivales diferentes de 24 países. A los que más ha derrotado, a Djokovic (7) y a Federer (6). La decimotercera Copa de los Mosqueteros la ha alzado a los 34 años y 130 días. El segundo tenista de más edad en lograrlo. El primero también es español, Andrés Gimeno (q.e.p.d) lo logró con 34 años y 306 días. 

También es el tenista que más grandes ha ganado por encima de los treinta años. Ni más ni menos que seis Grand Slams se ha adjudicado el tenista manacorí desde que cumplió los treinta. 

La casa de Nadal

Muchos dijeron que con la pista cubierta, Nadal era menos favorito. Otros dijeron que Dominic Thiem sería el vencedor de este extraño Roland Garros en este terrorífico 2020. Un año en el que todo ha salido al revés menos una nueva victoria de Nadal en la tierra parisina. Rey de Roland Garros. Su casa. Rey de la tierra batida. Más títulos (13) que el resto de los españoles (12) juntos campeones en París. Arantxa Sánchez Vicario ganó 3, Sergi Bruguera 2, Manolo Santana 2. Juan Carlos Ferrero, Albert Costa, Carlos Moyá, Andrés Gimeno y Garbiñe Muguruza 1. 

La primera vez que ganó Roland Garros era 2005. Entre el primero y el decimotercero Roland Garros han pasado 14 años y tres meses. La superioridad de Rafa Nadal en tierra batida es sencillamente aplastante. 445 victorias y 40 derrotas es el balance del mallorquín tras haber ganado a Djokovic en un 11 de octubre de 2020 para la eternidad. 

¿Cuál es el límite? ¿Cuándo dejará de ganar? Sigamos disfrutando de él hasta que diga hasta aquí he llegado. Ese día lloraremos, sin duda. A partir de ese momento comenzaremos a echarle de menos. Miraremos hacia atrás y admiraremos todo lo conseguido por un deportista sideral, infinito, como su museo lleno de triunfos y trofeos. 

El camino hasta alcanzar los 20 títulos de Grand Slam no ha sido fácil. Pero sin duda le ha ayudado su familia. Ejemplo de humildad, sencillez, unión, ilusión y muchos años de trabajo sin descanso. 

Dice su tío, Toni Nadal, que tiene gran parte de culpa de que su sobrino haya alcanzado la cima en el tenis y en el deporte mundial, que le parece muy justo que Federer y Nadal sean considerados los dos mejores jugadores de la historia del tenis. No le falta razón. 

El club de los más de veinte

En la previa de la final de Roland Garros, ya advertía de que Rafa era el favorito para ganar. No se ha equivocado. El que sí lo hizo fue Goran Ivanisevic que veía a Novak Djokovic como ganador. La realidad se ha impuesto y ahora, tanto Federer como Nadal sacan tres grandes de ventaja al tenista serbio. 

Tanto el suizo como el español forman parte del club de los ganadores de 20 o más Grand Slams: Margaret Court 24, Serena Williams 23, Steffi Graf 22 y por detrás aparecen los dos mejores tenistas masculinos de la historia. 

Ambos son ejemplos a seguir. Los niños deberían fijarse en cómo actúan tanto dentro como fuera de las pistas de tenis. Para muestra un botón. La felicitación de Federer a Nadal tras haberle igualado y sabiendo que él tiene cinco años más que el tenista español y que la retirada llegará antes para él. 

El destino ha querido que Nadal haya alcanzado a Federer y sus 20 grandes, el mismo día que Lewis Hamilton ha igualado las 91 victorias de Michael Schumacher en grandes premios de Fórmula 1 y que horas después los Lakers liderados por Lebron James, hayan sumado su anillo número 17 en la NBA, también igualando los 17 títulos de los Boston Celtics. ¿Casualidad? No lo creo. El deporte es maravilloso y Rafa Nadal también. Como dice Marca en su histórica portada: «ERES LO MÁS GRANDE QUE VEREMOS JAMÁS». Tan grande que el diario ha cambiado su nombre por un día. MARCA se ha convertido en RAFA. Magnífica idea que ya usaron tras el oro mundial de Mireia Belmonte. El 28 de julio de 2017 MARCA se convirtió en MIREIA. 

 

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LA INFOGRAFÍA (Ferran Morales-Mundo Deportivo)

 

LAS PORTADAS

 

 

 

EL PALMARÉS

 

 

 

Fotos: GETTY, AP, Reuters

España en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000

Llegaba España a los Juegos de Sídney 2000 tras haber sacado matrícula de honor en Barcelona 1992 y tras una actuación muy buena en Atlanta 1996. Los precedentes eran 22 y 17 medallas respectivamente. Por eso las once medallas ganadas en tierras australianas fueron un jarro de agua fría. Los tres oros, las tres platas y los cinco bronces supusieron un bajonazo para el equipo olímpico español. Es verdad que los diplomas fueron muchos, más de cuarenta, concretamente cuarenta y tres. También es cierto que los cuartos puestos fueron once. Que los quintos fueron seis. Pero al final de unos Juegos lo que todo el mundo mira son las medallas, la posición de cada país en el medallero. España acabó en la vigesimoquinta posición. 

La delegación española en Sídney fue la más numerosa de la historia tras la de Barcelona 92. Trescientos veintiún atletas, doscientos dieciséis hombres y ciento cinco mujeres, viajaron a Australia en busca de la gloria olímpica. Los once metales españoles llegaron en once deportes diferentes. Otro indicador claro de lo que ocurrió. Es raro que España no repita podio en uno o más deportes en una misma edición de los Juegos. Judo, natación, ciclismo en pista, mountain bike, gimnasia artística, taekwondo, tenis, atletismo, fútbol, boxeo y balonmano fueron las disciplinas donde se colgaron las medallas. 

Tres días para inaugurar el medallero

Tres días tardó España en inaugurar su medallero. Y lo hizo por partida doble gracias a dos mujeres el 18 de septiembre de 2000. La judoca Isabel Fernández ganó la medalla de oro en judo y la nadadora Nina Zhivanevskaya se colgó el bronce olímpico en natación. 

Isabel Fernández llegaba a Sídney como una de las grandes favoritas a las medallas. Cuatro años antes, en Atlanta 96, había sido bronce. Varias medallas europeas. Campeona del mundo y de Europa en la categoría de menos de 57 kilos, buscaba la triple corona. Y lo consiguió. Sumaba así una nueva medalla para el judo español tras los dos oros de Barcelona y la plata y los dos bronces ganados en Atlanta. 

Con el oro olímpico, la judoca alicantina, igualaba a Miriam Blasco y conquistaba la triple corona. El camino hacia el oro comenzó contra la mongola Erdenet a la que ganó en tan solo dos minutos. Después ganó por Yuko a la estadounidense Wilson. En el siguiente combate se impuso a la japonesa Kusakabe por Koka. El pase a la final lo logró por Yusei-Gachi (lo decidieron los jueces). 

En la final se impuso a la cubana Driulys González. La rival que le quitó el título en el último Mundial. Esta vez no fue así. Isabel Fernández ganaba el oro gracias a un Waza-Ari. “Tantos años soñando con esto y ahora no me lo creo, todavía no sé lo que he conseguido. Dentro de unos días, miraré la medalla, la tocaré y entonces me lo creeré” dijo la campeona olímpica española. 

La primera nadadora

Nina Zhivanevskaya se convirtió en la primera nadadora española en ganar una medalla olímpica. Nacida en Rusia pero nacionalizada española, ganó el bronce en los 100 metros espalda. Para ello tuvo que batir su propio récord de España con un tiempo de 1:00.89. Nina tuvo que remontar. En los primeros cincuenta metros iba en quinto lugar. 

Zhivanevskaya ya había sido bronce olímpico ocho antes. En Barcelona 92 ganó con el Equipo Unificado, cuando aún era rusa, el 4×100 estilos. “Estoy muy contenta. Es mi primera medalla olímpica individual. Me siento feliz, pero siempre quiero más. Quiero el oro” dijo tras subir al podio. Treinta y cuatro centésimas le separaron de la plata y sesenta y ocho de ser campeona. 

Unos días después tuvo una segunda oportunidad para lograrlo en los 200 metros espalda. La prueba que mejor se le había dado ese año. Esa y no la lograda en los 100, era la medalla “segura” en Sídney. Nina acabó sexta. Un diploma que supo a poco. 

El rey de la pista

En Atlanta 1996 acabó sexto en la prueba de puntuación. Fue una decepción total cuando estaba luchando por las medallas. Joan Llaneras, el mejor pistard español de todos los tiempos, se convirtió en campeón olímpico el 20 de septiembre de 2000. El velódromo Dunc Gray vio cómo se tomaba la revancha y ganaba la primera de sus cuatro medallas olímpicas. El oro olímpico se había convertido en una obsesión y logró el sueño de todo deportista. 

“Soy el tío más feliz del mundo. Siempre pensé que en Atlanta merecía más de lo que conseguí. Luego gané cuatro mundiales, pero lo que más quería era esta victoria. Me he tirado cuatro años entrenando solo para esto” dijo Llaneras. Sin duda uno de los más grandes deportistas españoles de la historia. Siempre estará en los primeros lugares del medallero olímpico de nuestro país.  Un día más tarde de alcanzar la gloria y de colgarse la medalla de oro, acabó decimotercero en la prueba de Madison junto a Isaac Gálvez. Ya era campeón olímpico y eso era lo importante. 

El bronce agridulce de Marga Fullana

El 23 de septiembre de 2000 llegó la cuarta medalla para España en los Juegos de Sídney. La tercera de una mujer. Marga Fullana llegaba como bicampeona del mundo de mountain bike y sin duda como una de las grandes favoritas a las medallas y sobre todo a la de oro. Tres meses antes de los Juegos, había arrasado en el Mundial celebrado en Sierra Nevada donde logró la medalla de oro con una ventaja de tres minutos y medio sobre la subcampeona, la canadiense Alison Sydor

La ciclista española lideró buena parte de la prueba hasta que se cayó. La carrera tenía 35 kilómetros de recorrido. Fue a nueve del final cuando todo comenzó a torcerse. La italiana Paola Pezzo (bronce mundial y oro olímpico en Atlanta 96) se cruzó en la trayectoria de Fullana que acabó en el suelo. Y no solo eso, la suiza Barbara Blatter también superó a la balear. Una medalla de bronce que llegó con polémica. La reclamación no prosperó y Fullana se tuvo que conformar con el tercer puesto.

“Sin mi caída no sé quién hubiera ganado, si Pezzo o yo, pero por lo menos me ha privado de la posibilidad de disputarle la victoria. Quizás dentro de unos días valoraré esta medalla, pero ahora me sabe a poco, había venido a por el oro”. Así ha recordado dos décadas después cómo logró aquel bronce en el diario Última Hora : https://www.ultimahora.es/deportes/otros-deportes/2020/08/31/1193087/anos-del-hito-olimpico-marga-fullana.html

No fue la última participación olímpica de Fullana. También formó parte de la delegación española en Atenas 2004 y Pekín 2008. 

La primera de Deferr

Diecinueve años tenía Gervasio Deferr cuando se colgó la medalla de oro en los Juegos de Sídney el 25 de septiembre de 2000. En ese momento nadie lo sabía, pero ocho años más tarde terminaría su trayectoria olímpica con otras dos medallas más, un oro y una plata. Pocos deportistas españoles pueden presumir de haber ganado una medalla en tres Juegos Olímpicos consecutivos

El Superdome le vio proclamarse campeón olímpico en la prueba de salto. Su especialidad era el suelo, pero no logró clasificarse para la final. Salió a por todas y se colgó el oro con dos saltos sensacionales. La medalla en este aparato no estaba en las quinielas. Pero lo bordó. Clavó los dos intentos. Da gusto verlos repetidos una y otra vez. El primero fue puntuado con 9.800 y el segundo con 9.625. Resultado final: 9.712. Campeón olímpico sin haber llegado a la veintena. Gigante. Irrepetible Gervasio Deferr. Superó al ruso Bondarenko (9.587) y al polaco Blanik (9.475). 

“Esta medalla es muy importante porque premia el esfuerzo no solo mío, sino de toda la gimnasia española, que ha subido mucho de nivel. Es como para flipar, estoy aquí, en los Juegos Olímpicos, con todos los mejores y de repente voy y gano un aparato. Y encima que no es el mío. Es increíble”. 

España sumaba cinco medallas, tres oros y dos bronces. Tres mujeres y dos hombres ya formaban parte de la historia olímpica española. Quedaba menos de una semana para intentar mejorar el resultado. 

Esparza abre la lata del taekwondo

El taekwondo debutó como deporte olímpico oficial en los Juegos de Sídney. El 27 de septiembre llegó la medalla de Gabriel Esparza en la categoría de menos de 58 kilos practicante de taekwondo desde que tenía siete años. Llegaba siendo tricampeón europeo y subcampeón mundial.

Participaron catorce taekwondistas. El español pasó exento a los cuartos de final donde se impuso al marroquí Sekkat por 3 a 1. En semifinales se enfrentó al húngaro Salim al que venció claramente por 5 a 0. 

En la gran final le tocó enfrentarse contra el griego Mouroutsos. Estuvieron igualados en los dos primeros asaltos. Pero en el tercero ganó el griego con claridad. Oro para él y plata para el español. 4 a 2 fue el resultado. 

“He perdido por burro. Me duele no haber logrado el oro, pero en frío seguro que me sentiré bien. El griego ha sido más listo que yo en el último minuto” dijo Esparza. 

El tenis nunca falla

El mismo día que Gabriel Esparza se convirtió en subcampeón olímpico, los tenistas Albert Costa y Álex Corretja ganaron la medalla de bronce en el torneo de dobles. En primera ronda vencieron a los argentinos Chela y Zabaleta en dos sets (6-3 y 6-4). En el siguiente partido tuvieron que remontar ante los checos Novak y Rikl. Perdieron el primer set 6-7 y se impusieron en los siguientes por 7-5 y 6-4. 

En cuartos de final los tenistas españoles tuvieron que volver a remontar. Esta vez a los bielorrusos Mirnyi y Volchkov. El resultado fue 6-7, 6-3 y 7-5. En semifinales llegaron palabras mayores. Se cruzaron contra los australianos Woodbridge y Woodforde. Cayeron por 6-3 y 7-6. 

En el partido por la medalla de bronce, de nuevo otra remontada para ganar. Perdieron el primer set contra los sudafricanos Adams y De Jager por 2-6. Después ganaron el segundo y el tercero por 6-4 y 6-3 respectivamente. El New South Wales Tennis Centre vio como Costa y Corretja se pegaban un pico como habían prometido si ganaban una medalla.

“Participar en unos Juegos es muy bonito, pero ganar una medalla es la leche y además con Albert, que es uno de mis mejores amigos en el circuito” dijo Corretja. “Un triunfo así solo se puede comparar con la Copa Davis, pues aunque lo consigues tú luego sientes que lo compartes con todo el equipo” celebró el bronce Costa.  

La histórica medalla de María Vasco

Una medalla y tres diplomas olímpicos adornan el museo particular de la atleta María Vasco. La marchadora española hizo historia en Sídney 2000 al convertirse en la primera atleta de nuestro país que ganaba una medalla olímpica. Fue de bronce y la ganó en los 20 kilómetros marcha el 28 de septiembre de 2000.

Fue una carrera en la que no sufrió ninguna sanción y que estuvo llena de descalificaciones de grandes favoritas para las medallas. María Vasco supo competir a la perfección para alcanzar el gran objetivo de su vida. Solo tenía 24 años y alcanzó el podio olímpico. 

La china Wang Liping ganó el oro con un tiempo de 1 hora 29 minutos 05 segundos. La noruega Kjersti Tysse-Plätzer se colgó la plata con un tiempo de 1 hora 29 minutos 33 segundos. María Vasco (1 hora 30 minutos 23 segundos) no esperaba la medalla de bronce: “me conformaba con estar entre las ocho primeras, y no tenía ni idea de la gente que estaban descalificando por delante. Siempre le dije a mi familia que no me retiraría sin ganar al menos una medalla. Lo que no podía imaginar es que sería en los Juegos”. 

Tras el bronce de Sídney 2000, María Vasco siguió compitiendo maravillosamente. Sus tres diplomas olímpicos logrados lo corroboran. En Atenas 2004 fue séptima, en Pekín 2008 fue quinta y en Londres 2012 acabó en octavo lugar. En 2008 se quedó a solo trece segundos de ganar otro bronce y a dieciocho segundos de ser subcampeona olímpica. 

Buscaban el oro y se tuvieron que conformar con la plata

La selección masculina de fútbol llegó a Sídney con la vitola de favorita. Con todas las cartas encima de la mesa para repetir el oro ganado en Barcelona 92. Quedó encuadrada en el grupo B. Ganó 3-0 a Corea del Sur en el debut. Perdió contra Chile por 3-1 y venció a Marruecos por 2-0. 

En cuartos de final, un gol de Gabri a cuatro minutos del final, valió para ganar a Italia por uno a cero. En semifinales el rival fue Estados Unidos. España se impuso por tres goles a uno. Por el equipo español marcaron Tamudo (minuto 16), Angulo (minuto 25) y José Mari (minuto 87). 

La selección española alcanzaba el objetivo de la final. Quedaba igualar a la Quinta del Cobi y su oro del 92. Camerún, que había ganado a Chile en la semifinal, era el rival. 30 de septiembre de 2000. España se va al descanso con un resultado fantástico. Xavi (minuto 2) y Gabri (minuto 47) ponen el dos a cero en el marcador. Una ventaja que podría haber sido mayor. Angulo falló un penalti en el minuto 5. 

Oportunidad perdida

Tras la reanudación la ventaja se fue al traste. Un gol en propia meta de Amaya en el minuto 53 y otro de Samuel Eto´o en el 58 igualaron la final cuando parecía que estaba todo controlado y a favor de España. Se llegó a los penaltis. Amaya fue el único jugador que falló y supuso la victoria y el oro para Camerún. España mereció más pero se quedó con la plata. Amaya recordará siempre el partido. Marcar un gol en tu propia portería y fallar un penalti decisivo en el mismo partido, es el colmo de la mala suerte.

Xavi Hernández, que marcó de falta nada más empezar la final, dijo: “ahora nos sabe a poco pero yo me siento orgulloso de esta plata. Pocos futbolistas tienen una medalla olímpica”. Ganaron la plata los siguientes jugadores: Aranzubía, Lacruz, Marchena, Amaya, Puyol, Albelda, Xavi, Angulo, Velamazán, Tamudo, José Mari, Gabri, Capdevila, Toni, Ferrón, Luque, Felip, Romero, Ismael y Vergara

La segunda de Lozano

Rafa Lozano se había colgado la medalla de bronce en los Juegos de Atlanta 1996. En los de Sídney 2000 repitió podio en la categoría de menos de 48 kilos, pero subió hasta el segundo escalón. El boxeador español pasó exento a la segunda ronda donde se impuso al filipino Lerio. En cuartos de final ganó al keniata Bilali. En la semifinal venció al norcoreano Kim Un-Chol.

El francés Brahim Asloum de orígen argelino fue el rival en la final. Lozano tuvo que conformarse con la medalla de plata: “falló la forma de puntuar y eso me obligó a hacer otra pelea. Me duele no ser oro, pero valoro esta plata”. “Balita” le dedicó el subcampeonato olímpico a su hija Sofía de tan solo cuatro meses. 

La última medalla llegó gracias al balonmano

Ocurrió en los Juegos de Atlanta y la historia se repitió cuatro años más tarde. La selección masculina de balonmano dio a España la última medalla de los Juegos de Sídney. Es 30 de septiembre. El último partido de Iñaki Urdangarín con España y gana el bronce olímpico, como en 1996. Después ya sabemos lo que ocurrió fuera del deporte.

España quedó encuadrada en el grupo B. Ganó tres partidos (Túnez, Australia y Eslovenia) y perdió dos (Francia y Suecia). En cuartos de final, otro rival difícil para la selección española: Alemania. España se impone por 27 a 26 y vuelve a luchar por las medallas. 

Suecia gana en semifinales por 32 a 25 y toca buscar el bronce para igualar el mejor resultado olímpico del balonmano español. España gana a Serbia y Montenegro por 26 a 22 y acaba en tercera posición. Es la undécima medalla para España en los Juegos de Sídney. Ganaron el bronce en balonmano: Barrufet, Dujshebaev, Garralda, Guijosa, Lozano, Masip, Núñez, Olalla, Pérez, O´Callaghan, Ortega, Ugalde, Urdangarín, Urdiales y Xepkin

España ganó un montón de diplomas en los Juegos de Sídney. Once cuartos puestos y seis quintos, que bien podrían haber significado un subidón en las medallas. Se lograron siete sextos puestos, nueve séptimos y otros diez octavos lugares. 

 

FOTOS: AFP, EFE, Reuters, Getty

Cuando Rafa y Roger no estén

En esta sociedad de la prisa en la que muchos luchan por ser los primeros, sin haber alcanzado el segundo puesto, conviene fijarse en los grandes de verdad. En los que nos han enseñado a no dar una pelota por perdida y que transitan por la cima de su deporte como si no costase. Cuando Rafa Nadal y Roger Federer se retiren, cuando ya no estén en las pistas de tenis, ya nada volverá a ser como antes. 

Llevamos años oyendo la misma cantinela. Que se acerca el momento de que dejen de ganar. Jóvenes tenistas como el griego Stefanos Tsitsipas (21 años), el ruso Daniil Medvedev (23), el alemán Alexander Zverev (22) o el austríaco Dominic Thiem (26) , son los grandes candidatos a acabar con la hegemonía de los dos mejores tenistas de la historia. 

Aspirantes al trono

Pero, de momento, son solo eso, aspirantes a un trono que en el futuro tendrá un vencedor final. La última Copa de Maestros la ha ganado Tsitsipas. El más joven desde que en 2001 ganara el australiano Lleyton Hewitt. El sexto más joven de la historia en lograrlo. Federer cayó eliminado en semifinales y Nadal y  Novak Djokovic no pudieron alcanzar la penúltima ronda. Que ninguno de los miembros del «Big Three» no haya ganado el Masters es algo que se ha repetido en los últimos cuatro años. Andy Murray ganó en 2016. Dimitrov se impuso en 2017 y Zverev en 2018. Cuatro ganadores diferentes a final de año. Todos pertenecientes a la «Next Gen». 

Que Djokovic, Nadal o Federer no hayan levantado el trofeo de Maestros desde 2015 (Nadal no lo ha logrado nunca) puede ser un síntoma de lo que puede ocurrir en los próximos años. Pero llevamos hablando del final de los grandes del tenis desde hace un montón de tiempo y ese final sigue sin llegar. Solo hay que repasar el listado de tenistas que han acabado como números uno del ránking al finalizar cada año o simplemente quién ha ganado los Grand Slams en los últimos diez años. Djokovic ha acabado como primero en cinco ocasiones (las mismas que en toda su carrera) Nadal en cuatro (cinco en toda su trayectoria) y Murray acabó liderando la clasificación en 2016. 

El «Big Three» ha ganado 33 Grand Slams en la última década

Desde 2010 se han celebrado cuarenta Grand Slams. Novak Djokovic ha logrado quince. Rafa Nadal ha ganado trece. Roger Federer ha vencido en cinco. Stanislas Wawrinka y Andy Murray han sido capaces de ganar tres y Marin Cilic uno. El 82,5 % de los títulos jugados en la última década se los han adjudicado los miembros del “Big Three”. Si nos fijamos solamente en los últimos tres años, el porcentaje es del 100%. Nadal ha ganado cinco grandes, Djokovic cuatro y Federer tres. 

La retirada de Federer y Nadal se acerca. Pero mientras sigan en activo, seguirán siendo favoritos a la victoria en cualquier torneo que disputen. Continúa la lucha por ser el tenista más grande de todos los tiempos. El suizo comenzará 2020 con 20 grandes en el marcador. El español lo hará con 19. Después está Djokovic. El serbio es el más joven de los tres y cuenta con dieciséis títulos. 

El saber ganar y el saber perder de Nadal y Federer, sus discursos y sus entrevistas, son dignas de enseñar a cualquier chaval que esté empezando en el mundo del tenis en particular o del deporte en general. La humildad de ambos y el reconocimiento de errores, los hacen especiales. Sin duda son los dos más grandes tenistas de la historia. Ejemplos a seguir fuera y dentro de las pistas de tenis. Los echaremos mucho de menos cuando decidan escribir la última página de sus libros tenísticos. Sigamos disfrutando y aprendiendo de ellos todo lo que podamos. 

 

 

Fotos: Reuters, Getty

 

Rafa Nadal es un regalo de la vida

Rafa Nadal ha ganado su duodécimo Roland Garros a los 33 años. Es una gesta irrepetible, increíble, inigualable. Pasarán los años y Nadal seguirá ahí. Imbatido. En lo más alto del trono como el mejor tenista de la historia en tierra batida. Título compartido a nivel general del tenis junto a Roger Federer. Nadal es un regalo que nos ha hecho la vida. Debemos sentirnos afortunados de estar viviendo una época tan maravillosa como esta.

De él y del tenista suizo. Aunque alguno se empeñe en añadir a Djokovic, no les alcanza ni dentro ni fuera de las pistas. Los grandes campeones tienen que tener unas características que solo reúnen el suizo y el español. Espejos en los que los niños pueden mirarse. Dos maravillas del deporte que han coincidido en el tiempo. Hemos tenido suerte de verlos competir y debemos seguir disfrutando hasta que la retirada los llame. Se merecen un aplauso infinito. Como es el tenis de ambos que no tiene fin.

Un reinado sin fin

El reinado de Nadal en tierra batida es impresionante. En Roland Garros ha jugado 95 partidos y ha ganado 93. La tierra de París debería llevar el nombre del tenista manacorí. 12 finales, 12 títulos.  Su obra maestra. Doblando al segundo clasificado, el sueco Bjorn Borg. Grandioso. Muchos dijeron que estaba acabado, que no volvería a ganar un Grand Slam. Seguirán hablando y Nadal haciéndoles callar. Como mejor sabe, ganando.

Con la victoria sobre Dominic Thiem ha alcanzado los dieciocho títulos.Se sitúa a solo dos grandes de Federer. El próximo Wimbledon va a ser importante para saber si la distancia se acorta todavía más. De nuevo le hemos visto tirarse al suelo de la Philippe Chatrier. Es su segunda casa. Su jardín preferido. Rafa es el creador de un tenis de época que recordaremos cuando seamos mayores. Es y siempre será el Rey de la Tierra. Nadie se le acerca. Nuestros nietos no lo verán caer del primer lugar. Pasarán los años. Llegarán nuevos tenistas y sus récords quedarán ahí para la eternidad.

Único e irrepetible

Nadal es único. No debemos cansarnos de decirlo. Parece que Thiem se convertirá en su sucesor algún día. Ya ha jugado las dos últimas finales de Roland Garros contra él. Capacidad y tenis tiene para ganar varios grandes. Pero mientras siga ahí Nadal seguirá siendo complicado.

Sin lesiones tendría más títulos

¿Qué hubiera ocurrido de no haber sufrido tantas lesiones?. Posiblemente Rafa Nadal tendría dos o tres grandes más. Nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es que Nadal, es sin duda alguna, el mejor deportista español (masculino) de todos los tiempos. Lleva compitiendo en el alto nivel desde hace quince años. Lo hemos visto ganar desde que cumplió la mayoría de edad. Rafa es el yerno que toda madre querría tener. El ejemplo a seguir. A pesar de ser tan grande y de haberlo ganado todo, nunca ha perdido la cabeza. Siempre ha tenido los pies en el suelo. Sus valores y su educación son maravillosos. Su familia y sus preparadores lo han acompañado en sus viajes por todo el mundo. Forman un equipo envidiable, sin fisuras. Juntos nos ha enseñado que no hay nada imposible, que hasta el último golpe todo puede ocurrir.

Dominando la tierra batida desde 2005

Rafa Nadal ganó su primer Grand Slam en 2005. Fue el comienzo de la era Nadal Garros que parece no tener fin. A partir de ahí ha escrito un libro con páginas de oro, como sus dos medallas olímpicas, una individual y la otra compartida. Dos Wimbledon, tres US Open, un Open de Australia 34 Masters 1000 y 29 torneos ATP 500 y 250. Rey de Roland Garros (12) de Montecarlo (11) del Godó (11) y de Roma (9).

Eterno, ídolo, maravilloso, leyenda, mito, humilde, talentoso, sencillo,infinito, sincero, gigante, invencible,luchador, ganador, mágico, perseverante, extraterrestre… se acaban los calificativos para definir quién es Nadal y cómo ha sido la enorme carrera deportiva del tenista español. Que nunca se acabe este sueño. Que la retirada llegue lo más tarde posible y que podamos seguir abriendo este gran regalo llamado Rafael Nadal Parera durante mucho más tiempo. Su legado ya es y será inigualable. Debemos sentirnos orgullosos de todo lo que ha conseguido y de lo que puede conseguir. Él ha hecho que parezca fácil pero nada hubiera sido posible sin un esfuerzo brutal y tantas horas de tenis en sus brazos y en sus piernas. GRACIAS, Rafa.

 

PORTADAS DEPORTIVAS DEDICADAS AL 12º TÍTULO DE ROLAND GARROS

 

 

 

 

Fotos: @nluttiau @jeromeprevost @pierre_lahaller /L´Equipe y REUTERS

Imágenes míticas de la historia del deporte: el Wimbledon de Conchita Martínez

Recuerdo muy bien donde estaba cuando Conchita Martínez (Monzón, Huesca, 16 de abril de 1972) ganó Wimbledon. Esos días no se olvidan. Era la primera vez que una española alcanzaba la final del torneo londinense en la Era Open (desde 1968). Sábado 2 de julio de 1994. Estoy en la piscina del Lago de la Casa de Campo de Madrid. Después de varios chapuzones, mi padre y nuestro amigo Paco (seguro que lo recuerda desde el cielo) me acompañan al bar para presenciar un momento histórico para el deporte español. Conchita Martínez se va a enfrentar a una de las mejores tenistas de todos los tiempos, Martina Navratilova.

Una rival muy potente

La española iba a luchar por su primer torneo de Grand Slam. Navratilova sumaba dieciocho grandes, la mitad firmados en la hierba de Wimbledon. Ningún tenista, hombre o mujer, ha ganado más Wimbledon que la tenista nacida en Praga en 1956. Una oportunidad única y muy difícil que Lili Álvarez rozó en tres ocasiones. La pionera del tenis femenino español fue subcampeona de 1926 a 1928.

El camino a la final para Conchita pasó por dos grandes rivales. En cuartos de final se deshizo de la estadounidense Lindsay Davenport en tres sets. En semifinales ganó un durísimo partido contra la también estadounidense Lori McNeil 6-3, 2-6 y 8-10 en más de dos horas y media de lucha. McNeil llegó a la penúltima ronda tras haber hecho un enorme torneo. En primera ronda mandó a casa, a nada y nada menos, que la alemana Steffi Graf. Palabras mayores.

El mejor día deportivo de su vida

La tarde en el All England Club era soleada y la pista central estaba llena a rebosar. La tenista aragonesa ganó el primer juego en blanco y el primer set de la final en treinta y nueve minutos. Navratilova sirvió con 5 a 4 en contra y acabó perdiendo la primera manga por seis juegos a cuatro. El segundo set fue para la multicampeona de Wimbledon. La americana lo ganó por tres juegos a seis. Hay que recordar que Conchita tuvo que ser atendida por molestias en el glúteo izquierdo y eso hizo que el encuentro se complicara.

En el tercer y definitivo set la española se colocó con cuatro a dos a favor. El título parecía encarrilado. Pero nada más lejos de la realidad. Martínez salvó dos bolas de break que hubieran permitido a Navratilova situarse con empate a cuatro en el marcador. Conchita se colocó con 5 a 3 y le rompió el break a su rival en el siguiente juego. Lanzó la raqueta al aire y se llevó las manos a la cabeza mientras sus padres se besaban en el palco y aplaudían a su hija a rabiar. Eran las cuatro y ocho minutos de la tarde. Objetivo conseguido. Momentazo histórico. Otra puerta abierta para el deporte español y para las mujeres. El tenis español sumaba un nuevo éxito.

La piel de gallina

“Un día de esos en los que me salió todo”. “Cada vez que voy allí o que veo alguna imagen de Wimbledon se me pone la carne de gallina. Son recuerdos muy bonitos y te cambia tu carrera y la vida” dijo en una entrevista a principios de 2019.Una hora y cincuenta nueve minutos para alcanzar la gloria. Para ganar su primer y único Grand Slam. La de Monzón se impuso 6-4, 3-6 y 6-3 en una maravillosa tarde de verano que recordaremos siempre. ¿Qué estabas haciendo tú cuando Conchita Martínez ganó Wimbledon?