Únicas

Una de las acepciones de la palabra “única” en el diccionario de la RAE, indica que es alguien extraordinario, excelente. Así son las mujeres deportistas españolas que han sido capaces de ganar una medalla olímpica: únicas, extraordinarias, excelentes. Podríamos referirnos a muchas más, pero vamos a quedarnos con diez. Nueve son o fueron deportistas que se ganaron el pan de manera individual y una selección que hizo historia en unos Juegos inolvidables para España, los de Barcelona 92. Olímpicas que fueron y siempre serán las primeras en conseguir los logros que consiguieron. 

Blanca Fernández Ochoa

Blanca Fernández Ochoa (Madrid, 22 de abril de 1963- Madrid, agosto de 2019) se marchó al cielo demasiado pronto. Su legado será recordado hasta el final de los tiempos. Fue la primera mujer española en ganar una medalla olímpica. Lo intentó en cuatro ocasiones. Participó en los Juegos de Lake Placid 1980 acabando en la decimoctava posición en el slalom gigante. Fue sexta, logrando diploma olímpico en la misma prueba, en los Juegos de Sarajevo 1984. Acabó quinta en el slalom de los Juegos de Calgary celebrados en 1988. Un nuevo diploma y la decepción tras una caída en la segunda manga del gigante, cuando luchaba por ser campeona. 

Y a la cuarta fue la vencida. El 20 de febrero de 1992 se convirtió en un día histórico para el deporte olímpico español. Blanca Fernández Ochoa ganó la medalla de bronce en el slalom de Albertville. Unos Juegos que recordaremos siempre gracias a ella. La primera de todas. 1 minuto 33 segundos y 35 centésimas fue el tiempo que la llevó al podio. En la primera manga fue segunda (48 segundos y 25 centésimas). En la segunda fue séptima (45 segundos y 10 centésimas) pero gracias a una primera bajada excepcional, consiguió la medalla que llevaba buscando desde 1980. La neozelandesa Annelise Coberger fue plata. La austriaca Petra Kronberger se colgó la medalla de oro. 

Miriam Blasco

Miriam Blasco (Valladolid, 12 de diciembre de 1963) consiguió la primera medalla de oro olímpica de una mujer española. Lo hizo en judo, en la categoría de menos de 56 kilos. En los memorables Juegos de Barcelona y ganando en la gran final a la británica Nikola Fairbrother. Aquel 31 de julio de 1992, en un Palau Sant Jordi abarrotado, Blasco derribó otra barrera que parecía infranqueable. El destino quiso que la campeona y la subcampeona olímpica se enamorasen años más tarde. Están casadas desde 2015.  

Selección femenina de hockey 

La selección femenina de hockey llegó a Barcelona 92 con la ilusión de hacer algo grande. Y vaya si lo hizo. El 7 de agosto ganaron en la final a Alemania por dos goles a uno y consiguieron dos grandes gestas: primer oro olímpico de una selección española y primer  y único oro de una selección femenina hasta la fecha. Estas fueron las campeonas: Natalia Dorado, Virginia Ramírez, Carmen Barea, Silvia Manrique, Mari Ángeles “Masa” Rodríguez, Sonia Barrio, Eli Maragall, Teresa Motos, Maider Tellería, Mercedes Coghen, Nuria Olivé, Anna Maiques, Marivi González y Maribel Martínez

Theresa Zabell

Theresa Zabell (Ipswich, Inglaterra, 22 de mayo de 1965) es una de las más grandes deportistas españolas de todos los tiempos. Podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que es la reina de la vela española. Dos participaciones olímpicas, dos medallas de oro. La única deportista española que es bicampeona olímpica, el resto de integrantes del selecto club de bicampeones son hombres. 3 de agosto de 1992 y 1 de agosto de 1996 esas son las fechas para enmarcar. La primera en Barcelona, la segunda en Atlanta. Zabell lo logró en la clase 470. En la primera ocasión acompañada de Patricia Guerra y en la segunda de Begoña Vía Dufresne

María Vasco

María Vasco (Barcelona, 26 de diciembre de 1975) se convirtió en los Juegos de Sídney 2000 en la primera mujer española en ganar una medalla olímpica en atletismo. Toda una institución de su deporte, participó en cinco Juegos Olímpicos. En los de Atlanta 1996 fue 28ª en los 10 kilómetros marcha. En los de Sídney logró una magnífica medalla de bronce en los 20 km marcha con un tiempo de 1 hora 30 minutos y 23 centésimas y sin sufrir ninguna penalización. Era 28 de septiembre de 2000. En los tres siguientes Juegos, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012 no ganó medalla, pero sí sumó diploma en las tres ocasiones. Un séptimo, un quinto y un octavo puesto que la convierten en una de las más grandes atletas españolas de siempre. Una marchadora excepcional. 

Maialen Chourraut

Maialen Chourraut (San Sebastián, 8 de marzo de 1983) es sin lugar a dudas la mejor piragüista española en la modalidad de slalom o aguas bravas. En tres participaciones olímpicas suma dos medallas. Algo que parecía impensable cuando quedó décimosexta en los Juegos de Pekín 2008 en el K1. Cuatro años después, el 2 de agosto de 2012 en los Juegos de Londres se convirtió en la primera medallista de piragüismo slalom gracias a una enorme medalla de bronce. Y si fue grande aquel metal, el 11 de agosto de 2016 en Río de Janeiro se convirtió en campeona olímpica. 

Lydia Valentín

Lydia Valentín (Ponferrada, 10 de febrero de 1985) es la mejor halterófila española de la historia. Su efectividad es máxima. Tres Juegos Olímpicos, tres medallas ganadas. El dopaje de varias de sus rivales le impidió subir al podio en dos de las tres ocasiones y tuvo que recibir un oro y una plata olímpica años después del día que las ganó limpiamente. Su oro, su plata y su bronce olímpicos los ganó en la categoría de menos de 75 kilos. La primera fue la de plata, ganada en Pekín el 15 de agosto de 2008 tras levantar un total de 250 kilos. La siguiente fue la de oro, campeona olímpica sin subir al podio aquel 3 de agosto de 2012 en Londres. Levantó 265 kilos. Y a la tercera fue la vencida. El 12 de agosto de 2016 en Río de Janeiro se quedó a solo un kilo de ganar la plata. El bronce llegó tras levantar 257 kilos y allí sí pudo emocionarse el día que subió al podio olímpico. 

 

Mireia Belmonte

Mireia Belmonte (Badalona, 10 de noviembre de 1990) es la mejor nadadora española de todos los tiempos. Hizo historia en Río el 10 de agosto de 2016 al convertirse en la primera campeona olímpica de la natación española. Un oro que llegó con mucha emoción, con tres centésimas de ventaja sobre la australiana Groves en la final de los 200 metros mariposa. Belmonte ha participado en tres Juegos Olímpicos y suma cuatro medallas olímpicas, el oro de Río, dos platas y un bronce. En Pekín 2008 no le fue bien, se quedó con las ganas de alcanzar una final. Fue en Londres 2012 donde su talento explotó. Participó en tres finales y ganó dos platas: fue subcampeona olímpica en 200 mariposa y 800 metros libre. Acabó octava en los 400 metros estilos. Cuatro años después sumó un bronce en esta última prueba. Además del oro y el bronce, en Río 2016 fue cuarta en los 800 metros libre, a solo dos segundos de las nadadoras que ganaron plata y bronce. 

Carolina Marín

Carolina Marín (Huelva, 15 de junio de 1993) está a las puertas de ser la mejor jugadora de bádminton de la historia, si no lo es ya. Pentacampeona de Europa, tricampeona mundial y campeona olímpica. En los Juegos de Londres se quedó en la fase de grupos. Pero en los de Río hizo historia el 19 de agosto de 2016. Campeona olímpica venciendo en tres sets a la india Pusarla V. Sindhu. Ganó todos los partidos sin ceder un set hasta la final. En semifinales se impuso a la china Li Xuerui, que cuatro años atrás le impidió pasar de ronda. La ambición de Carolina Marín es de otro nivel. Parece de otro planeta. Acompañada de un magnífico equipo nunca falla. 

Ruth Beitia

Ruth Beitia (Santander, 1 de abril de 1979) es la mejor atleta española de siempre. Su reinado es indiscutible. El salto de altura fue su territorio. Participó en cuatro Juegos Olímpicos y ganó dos medallas. Una de ellas todavía no se le ha entregado, el bronce de Londres 2012, como en el caso de Lydia Valentín, una rival tramposa y dopada impidió que pudiera disfrutar del podio. En Atenas 2004 no se clasificó para la final. Fue cuarta en Pekín 2008. En Londres logró el citado bronce. Y cuatro años después, el 20 de agosto de 2016 en Río, se proclamó campeona olímpica, la primera atleta española en conseguirlo. Saltó a la primera 1,88m, 1,93m y 1,97m. Esta última altura le valió para ganar un oro que brilla más que todas sus medallas mundiales y europeas. Ni ella ni ninguna de sus rivales fueron capaces de saltar dos metros. 

Theresa Zabell, la maestra de la vela

De vez en cuando salen listados para que votemos cuáles son los mejores deportistas españoles de la historia. Curiosamente el nombre de Theresa Zabell Lucas (Ipswich, Gran Bretaña, 22 de mayo de 1965) suele aparecer pocas veces. Cuenta que sus padres son ingleses, pero no de su lugar de nacimiento. Nació allí por el trabajo de su padre. «A él no le gustaba Inglaterra. Siempre quiso irse. Su luna de miel fue en España». 

La maestra de la vela española debería estar siempre en los primeros lugares del ránking deportivo de todos los tiempos. Seguramente nadie tenga una respuesta clara a esa injusticia. Solo hay que mirar su historial para entender lo que ha significado en la historia del deporte que dominó durante una década. 

Hablar de Theresa Zabell es hacerlo de la única mujer española que ha sido capaz de ganar dos oros olímpicos. Solo seis españoles son bicampeones, cinco hombres y ella. También forma parte del selecto club de los campeones de todo, de los ganadores de la triple corona : oro olímpico, mundial y europeo en una misma prueba. El 3 de agosto de 1992 se convirtió junto a Patricia Guerra, en las primeras mujeres españolas que lograron una medalla olímpica en vela.

Todo comenzó con Montreal 1976

Podríamos decir que todo comenzó cuando Theresa tenía 11 años. Se fue a Inglaterra a perfeccionar el inglés a casa de unos amigos de sus padres. Él veía los Juegos de Montreal en la televisión. Dice Zabell que ahí comenzó su sueño: ir a unos Juegos Olímpicos. Aunque en aquellos días era una utopía. La vela femenina aún no era olímpica. 

Zabell empezó a navegar en 1979, a los catorce años, en la clase Optimist. Seis años más tarde logró su primera gran medalla internacional. En 1985 fue oro mundial en la clase Europa.

A pesar de haberse ganado la clasificación para los Juegos de Seúl 1988 (estreno de la vela olímpica femenina), una decisión incomprensible de la Federación Española la dejó fuera y en su lugar acudieron Adelina González y Patricia Guerra. Zabell pensó en dejarlo todo. Se fue a vivir un año a Inglaterra y animada por su familia, afortunadamente regresó en el ciclo olímpico de Barcelona 92. 

Campeona de todo

En 1991 comenzó a ganar oros en la clase 470. Campeona de Europa junto a Patricia Guerra (en el mismo barco desde 1989).  Llegaron a los Juegos de Barcelona como vigentes campeonas mundiales y europeas. A solo un oro de firmar la triple corona. Llegaron a la ciudad condal como claras favoritas a subir al podio. 

El 28 de julio de 1992 comenzaron su participación en los primeros y únicos Juegos celebrados en España. No tuvieron suerte. Un juez las descalificó en la primera regata al apreciar que estaban fuera de la línea de salida. Demostraron que no tenía razón, pero la reclamación no valió para nada. Tocaba remontada. Y así lo hicieron. Nadie había podido sobreponerse a un cero en una primera regata. Ellas lo lograron y se colgaron la medalla de oro. Sin ningún fallo desde la primera regata.  «Hemos soñado con este momento tantas veces» dijeron Zabell y Guerra. «También ha sido un triunfo de la industria náutica española». «Ésta era la única oportunidad que teníamos de lograr un oro en nuestro país» añadió Zabell tras ganar el oro olímpico.

Tras convertirse en campeonas olímpicas no bajaron el listón. «El oro no nos cansa. Seguiremos navegando en 470 y volveremos a intentar estar en otros Juegos» dijo Zabell. La siguiente cita olímpica estaba prevista en Atlanta a cuatro años vista. 

 Cambio de pareja

Patricia Guerra se casó y se fue a vivir fuera de España. Para los Juegos de Atlanta, Theresa Zabell tuvo que encontrar una nueva compañera. La elegida fue Begoña Vía Dufresne. Juntas fueron campeonas de Europa, bicampeonas del mundo y llegaron con muchas opciones de medalla a los Juegos de Atlanta 1996. 

La competición de vela tuvo lugar en Savannah, a cinco horas de Atlanta. Zabell ha confesado que el camino hacia el oro fue igual de complicado que el de Barcelona. «Es la única vez que he pasado miedo en un campo de regatas. El segundo día estuvimos agarradas al barco casi una hora. Llegamos a pensar que nos ahogábamos, hundidas en mitad de una tormenta. Y eso nos pasó factura las primeras pruebas, y nos obligó a remontar» dijo en una entrevista en el diario As. 

Theresa Zabell es una de las más grandes deportistas españolas de la historia. Que a nadie se le olvide. Su legado es eterno. Leyenda viva de la vela y del deporte español. Cinco veces campeona del mundo, tres veces campeona de Europa, dos oros olímpicos, doce campeonatos de España. 

 

El club de los bicampeones olímpicos

Miles de deportistas españoles han participado en unos Juegos Olímpicos. Más de ciento cincuenta han conseguido una medalla en la cita más importante de su vida. Algunos se han quedado muy cerca de subir al podio y otros se han tenido que conformar con haber participado, que ya es un triunfo. Solo seis deportistas de nuestro país, forman parte de un club muy selecto. Solo cuatro de ellos han logrado dos medallas de oro en dos Juegos diferentes. Son el club de los bicampeones olímpicos.

Llegar a lo más alto en unos Juegos Olímpicos ya es difícil de por sí. Pero hacerlo dos veces es muy complicado. Conseguir dos medallas de oro olímpicas exige una preparación, un esfuerzo y una dedicación que roza lo imposible. Muy pocos en la historia del olimpismo han logrado subir en dos ocasiones a lo más alto. Por eso, estos seis españoles merecen ser recordados durante toda la vida por los que amamos el deporte.

 

El primer deportista español en lograr dos medallas de oro en unos Juegos, fue Luis Doreste Blanco. Regatista nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 7 de marzo de 1961. En Los Ángeles 1984 conquistó su primer oro olímpico. Lo hizo en la clase 470 de Vela junto a Roberto Molina. Solo tenía 23 años. Luis Doreste forma parte de una de las familias más representativas del deporte español, familia de regatistas que han hecho sumar triunfos para la vela de nuestro país. El premio que lograron Doreste y Molina por ganar ese primer oro fue una ayuda para pagarse la estancia en la Residencia Blume. El Plan ADO aún no había llegado.

En los Juegos Olímpicos de Barcelona llegó la segunda de oro. Esta vez con un nuevo compañero de viaje y de aventuras marinas. Con su paisano Domingo Manrique en la clase Flying Dutchman. Además en los Juegos del 92 pronunció el juramento de los deportistas olímpicos. En Atlanta 1996 fue el abanderado del equipo español y consiguió diploma, al quedar en octavo lugar en la clase Soling. Para Doreste «haber ido a unos Juegos es algo que no se olvida». Al resto tampoco se nos olvida su legado.

El segundo de los integrantes de este cuarteto de los elegidos también ha ganado medallas como regatista. Es una mujer. Ha sido vicepresidenta del COE y como Luis Doreste conquistó dos medallas de oro en el mar. Se llama Theresa Zabell y podríamos decir que es uno de los máximos exponentes del deporte femenino nacional. Además logró sus dos oros olímpicos de manera consecutiva, el más difícil todavía. Dominó la clase 470 durante varios años, tanto a nivel europeo como a nivel mundial y olímpico.

La primera medalla de oro para Zabell llegó en Barcelona 92 junto a Patricia Guerra. La segunda cuatro años después en Atlanta, junto a Begoña Via Dufresne. Para Theresa Zabell «es un milagro que España haya ganado tantas medallas olímpicas en vela, porque vivimos de espaldas al mar». No le falta razón. Además de sus dos oros olímpicos ganó cinco mundiales y tres europeos. Una auténtica número uno de la vela olímpica.

 

El siguiente bicampeón olímpico español es Gervasio Deferr . Un crack de la gimnasia artística, que como Theresa Zabell, ganó sus dos oros consecutivamente. Los dos los ganó en la prueba de salto. En sus primeros Juegos Olímpicos y con tan solo 19 años llegaba la primera. Sidney 2000 se rindió a sus pies. La siguiente cita olímpica se celebró en Atenas en 2004. Volvió a ganar en una final que forma parte de la historia del deporte por todo lo que allí aconteció. Por si todo esto fuera poco, Gervi, no contento con haber ganado dos oros olímpicos, ganó la medalla de plata en suelo en Pekín 2008. Dice Deferr que «ser olímpico es lo mejor que me ha pasado en la vida».

Cuatro medallas olímpicas contemplan al cuarto de los elegidos. Dos de oro y dos de plata. Mallorquín de nacimiento, Joan Llaneras es el mejor pistard español de todos los tiempos. Y uno de los mejores ciclistas de pista de la historia. Participó en cuatro Juegos Olímpicos y en tres de ellos ganó medalla. En Sidney 2000 llegó la primera de oro en la prueba de puntuación. En la misma prueba logró el segundo oro olímpico en Pekín 2008. El siete veces campeón del mundo ganó la plata, también en puntuación en Atenas 2004 y fue subcampeón olímpico de Madison en Pekín 2008 junto a Toni Tauler.

Solo seis deportistas españoles han ganado dos medallas de oro olímpicas

Fue el abanderado español en la clausura de los Juegos disputados en la capital china. Sus cuatro metales olímpicos le sitúan solo por detrás del piragüista gallego David Cal, que lleva cinco hasta el momento. Cuenta Joan Llaneras «cuando acabé la carrera en Sidney, me quedé encima de la bici dando vueltas por la parte alta de la pista. Estaba en un estado de éxtasis total y quería disfrutar del momento. Ya me dirán que baje, pensaba».

Todo el mundo conoce la excepcional trayectoria de Rafa Nadal. El tenista mallorquín lo ha ganado todo en su carrera deportiva.  Es el mejor tenista español de siempre y uno de los mejores de la historia, si no el mejor. En los Juegos Olímpicos ha estado a punto de ganar una medalla individual más, que habría sumado a la lograda en Pekín 2008 contra el chileno González. En Río 2016 además de ser el abanderado del equipo español, ha ganado el oro en dobles junto a su amigo Marc López tras derrotar en la final a la pareja rumana. Nadal ya forma parte de este club selecto de bicampeones olímpicos, al que es muy difícil entrar. No podía ser de otra manera.

 

 

Saúl Craviotto suma ya cuatro medallas olímpicas. Solo David Cal le supera. Una plata y un bronce acompañan a dos oros logrados en compañía. Y la carrera olímpica del piragüista leridano aún sigue adelante. El primer oro lo consiguió junto a Carlos Pérez Rial en Pekín 2008 en K2 500 metros. El segundo lo ha ganado junto a Cristian Toro en K2 200 metros. Cuatros medallas en tres Juegos Olímpicos diferentes. Solo al alcance de los más grandes del deporte mundial. Saúl Craviotto ya es una leyenda viva del piragüismo y del deporte español. Y además y por eso forma parte del club de los elegidos, bicampeón olímpico.

 

 

 

Barcelona 92: las medallas que llegaron del Mediterráneo

 

Llevo tu luz y tu olor por donde quiera que vaya, dice Joan Manuel Serrat en su maravillosa canción «Mediterráneo». En aquellos días mágicos de agosto de 1992, el mar que baña las costas del levante español, se cubrió de oro y plata. Más del primer metal que del segundo, mucho más. Se cubrió de olor a triunfo y de trabajo bien hecho. Brilló más que nunca por el excelente resultado de la vela española en los Juegos de Barcelona. Fueron cinco medallas, cuatro de oro y una de plata, las que llegaron gracias a la vela. Fue un resultado sobresaliente, adornado con dos diplomas, gracias a dos sextos puestos.

En Barcelona 92 hubo diez clases. Había posibilidad de diez medallas de oro. Casi la mitad llevaron nombre español. Una auténtica barbaridad en cualquier deporte olímpico.

Los primeros de la clase

El 2 de agosto del 92 llegaron las dos primeras medallas de la vela. Ambas fueron de oro. Luis Doreste y Domingo Manrique compartieron protagonismo y alcanzaron la gloria olímpica en la clase Flying Dutchman, los dos son canarios de nacimiento. Doreste es de los pocos deportistas españoles, que pueden presumir de haber ganado dos medallas de oro olímpicas. La primera la logró en la clase 470, en Los Ángeles 1984. Doreste y Manrique lucharon por subir a lo más alto durante siete regatas. Fueron los más regulares de la prueba. Ganaron la primera regata, fueron segundos en tres, y obtuvieron un tercero, un noveno y un puesto decimotercero.

El segundo oro llegó gracias a José María Van der Ploeg, en la clase Finn. Barcelonés de nacimiento, conocía como anillo al dedo el Puerto Olímpico. Conocía los vientos y las corrientes de la zona. «Majestad, los españoles somos los mejores», le dijo a Juan Carlos I cuando fue a felicitarle por la medalla. Van der Ploeg necesitó siete regatas para alcanzar el oro. Fue segundo en dos ocasiones, tercero, quinto, séptimo y primero en la última regata, donde ganó con facilidad.

Doblete en 470

 

El 3 de agosto llegaron tres medallas más. Dos de oro y una de plata. El 470 masculino y el femenino y el Europa femenino. Todos necesitaron siete regatas para alcanzar la medalla. El 470 masculino estaba formado por Francisco Sánchez Luna y por Jordi Calafat. Comenzaron a navegar juntos tres años atrás y ya fueron campeones del mundo en abril del 92. «El éxito se ha basado en la dedicación, el trabajo y el dinero con el que hemos contado para llegar hasta aquí. Me gustaría que en los próximo Juegos, los regatistas tuvieran las mismas facilidades que nosotros». Ese era el secreto del oro para Jordi Calafat, nacido en Palma de Mallorca veinticuatro años antes de Barcelona 92. Calafat y Luna ganaron tres de las siete regatas en las que compitieron, fueron décimos en otras dos y obtuvieron un 12º y un 32º puesto.

 

El 470 femenino estaba formado por Theresa Zabell y Patricia Guerra. La primera forma parte del club de los elegidos, como Luis Doreste. También sabe lo que es ganar dos oros olímpicos. El de Barcelona fue el primero. Cuatro años más tarde, en Atlanta 96 conseguiría un nuevo oro. Zabell y Guerra llegaban a Barcelona con el papel de favoritas, tras haberse proclamado campeonas del mundo. Su regularidad fue magnífica. Durante las siete regatas, no bajaron del octavo puesto. Ganaron dos, y quedaron segundas, terceras, cuartas y octavas. Fueron descalificadas en la primera regata, pero supieron sobreponerse. «El oro de Barcelona venga mi ausencia de Seúl 88» dijo Zabell tras proclamarse campeona olímpica.

La más joven

Ganar una medalla olímpica con solo 19 años está al alcance de muy pocos deportistas. Natalia Vía-Dufresne lo consiguió en Barcelona, en la clase Europa. Para ser subcampeona olímpica, quedó segunda, tercera, quinta, sexta, séptima y dos veces octava. Pocos apostaban por su medalla. Los resultados no fueron buenos durante esa temporada, pero en el momento más importante, supo dar un giro a la situación y ganó la plata olímpica. Doce años más tarde volvería a subir al segundo cajón del podio.Ganó la medalla de plata junto a Sandra Azón en el 470 de Atenas 2004.

 

 

LA MEDALLAS DE LA VELA ESPAÑOLA EN BARCELONA 92
CLASE
REGATISTAS
PUESTOS EN LAS REGATAS
POSICIÓN FINAL
FLYING DUTCHMAN
LUIS DORESTE Y DOMINGO MANRIQUE
1º/2º/9º/2º/2º/3º/13º
ORO
FINN
JOSÉ MARÍA VAN DER PLOEG
2º/7º/3º/5º/2º/1º/-
ORO
470
JORDI CALAFAT Y FRANCISCO SÁNCHEZ LUNA
1º/10º/1º/1º/12º/10º/32º
ORO
470
THERESA ZABELL Y PÀTRICIA GUERRA
-/2º/3º/1º/4º/1º/8º
ORO
EUROPA
NATALIA VÍA-DUFRESNE
8º/3º/6º/2º/7º/5º/8º
PLATA