Las ocho maravillas de Carolina Marín

El debate está ahí. ¿Es Carolina Marín la mejor deportista española de todos los tiempos? El tiempo juzgará cuando se retire. Pero si no lo es ya, poco le falta. Gracias a ella conocemos el bádminton en España. Es la conquistadora de un mundo que está lleno de asiáticas. La que un día comenzó a ganar y ya no paró. No conoce la derrota en una final europea, mundial y olímpica. En solo cuatro años, de 2014 a 2018 fue capaz de conquistar ocho oros: cuatro europeos, tres mundiales y uno olímpico. Estas son las ocho maravillas de Carolina Marín. Una mujer irrepetible en el deporte español. La que siempre puede porque piensa que puede.

Oro europeo en Kazán

El Campeonato de Europa de 2014 tuvo lugar en Kazán (Rusia) del 23 al 27 de abril. Carolina Marín llegaba a la cita tres años después de haberse proclamado campeona de Europa junior. Esta era la primera oportunidad de hacer algo grande. Y no la desaprovechó. Ganó en dos sets todos sus duelos hasta la final. En dieciseisavos se impuso a la local Perminova (21-13 y 21-12). En octavos ganó a la húngara Sarosi (21-15 y 21-16). Venció a la búlgara Stoeva en cuartos (21-10 y 21-15). Su rival en semifinales fue la alemana Schnaase-Beermann (21-12 y 21-9). 

Fue en la final donde cambió la racha y necesitó tres sets para vencer a la danesa Madsen (21-9,14-21 y 21-8). Ese 27 de abril de 2014 podemos decir que España comenzó a aficionarse al bádminton y a empezar a admirar a esta mujer luchadora que no se rinde jamás. En Kazán ganó los cinco partidos que jugó, diez de once sets y el 61,5% de los juegos que disputó (224 por 140 de sus rivales).

 

Campeona del mundo en Copenhague

No tardó mucho en llegar la segunda maravilla de Carolina Marín, solo cuatro meses. Del 25 al 31 de agosto se celebra el Campeonato del Mundo de Copenhague (Dinamarca). El “imperio” asiático a escena. La jugadora española comienza la competición en los dieciseisavos de final contra la malasia Tee. Casi una hora le cuesta vencer en tres sets: 21-18, 16-21 y 21-10. En la siguiente ronda se enfrenta a la china Wang y gana en dos sets: 21-9 y 21-12. En cuartos de final toca remontada contra la taiwanesa Tai. Pierde el primer set 19-21 y gana los dos siguientes por 21-19 y 21-11.

En semifinales se enfrenta a la india Pusarla y Caro gana en dos sets: 21-17 y 21-15. Ya solo queda un paso para convertirse en campeona mundial por primera vez y volver a hacer historia como cuatro meses antes en Kazán. El 31 de agosto de 2014 vence en tres sets a la china Li y rompe una barrera que parecía imposible para el bádminton español. Ganó 17-21, 21-17 y 21-18 en una hora y diecinueve minutos, el partido más largo para la onubense en el Mundial de Copenhague. Carolina ganó seis partidos, diez de los trece sets que disputó y un 55,6% de los juegos (262 por 209 de sus rivales). 

 

Bicampeona mundial

En 2015 no hubo Europeo. La competición más importante iba a ser el Mundial de mediados de agosto del 10 al 16. Como el año anterior, la rival de Carolina Marín en primera ronda fue la malasia Tee. De nuevo tocó vencer en tres sets: 19-21, 21-14 y 21-13 en una hora y diez minutos de juego. Empezaba fuerte el Mundial de Yakarta (Indonesia). Caro necesitó tres sets también para deshacerse de la taiwanesa Pai: 21-11, 18-21 y 21-17. Todo los partidos de la española en el Mundial de Yakarta duraron una hora o más. En cuartos de final ganó a la china Wang, a la que también había vencido el año anterior: 21-17 y 21-19. La surcoreana Sung fue la rival de la defensora del título mundial en semifinales. Carolina necesitó tres sets para alcanzar el partido definitivo. Ganó 21-17, 15 -21 y 21-16. 

En la final se enfrentó a la india Newhal a la que ganó en dos sets: 21-16 y 21-19. Carolina Marín se convertía en bicampeona mundial de bádminton. En solo dos años sumaba tres grandes títulos, las tres primeras maravillas de su carrera. En Yakarta ganó seis partidos, diez de los trece sets que jugó y un 54,1% de los juegos (262 por 222 de sus rivales). 

 

La cuarta maravilla

2016 fue el año en el que sumó dos maravillas más para su colección. Del 26 de abril al 1 de mayo se celebró el Campeonato de Europa en la ciudad francesa de La Roche-sur-Yon. Fue un paseo triunfal para Carolina excepto en el primer partido contra la lituana Stapusaityte. Necesitó una hora de juego para ganar en tres sets: 21-14, 20-22 y 21-9. El resto de partidos los resolvió en dos mangas.

En octavos de final ganó a la bielorrusa Zaitsava 21-6 y 21-12. La finlandesa Vainio cayó en cuartos 21-11 y 21-7. En semifinales la rival de la onubense fue la danesa Kjaersfeldt a la que ganó 23-21 y 21-15. La escocesa Gilmour intentó ganar a la española en la gran final. Marín se impuso 21-12 y 21-18. Seis partidos ganados. 10 sets ganados de 11 disputados. 61,2 % de juegos para Caro (232 por 147 de sus rivales). Cuarta maravilla para Carolina Marín que ya es bicampeona europea y mundial el 1 de mayo de 2016. 

 

Oro olímpico en Río

Y llegó el momento cumbre de su carrera deportiva. Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. La competición de bádminton se juega del 11 al 20 de agosto. Carolina juega dos partidos de la Round Robin y vence a la finlandesa Vainio (21-6 y 21-4) y a la danesa Kjarsfeldt (21-16 y 21-13). Queda exenta de jugar los octavos de final. Está a tres partidos de ser campeona olímpica. 

En cuartos de final gana a la surcoreana Sung por 21-12 y 21-16. En semifinales vence también en dos sets a la china Li por 21-14 y 21-16. Es 19 de agosto de 2016 el día más importante en la carrera de Carolina Marín. Su rival es la india Pusarla. Pierde 19-21 el primer set. Pero remonta y gana los otros dos sets por 21-12 y 21-15. Carolina llora de alegría. Fernando Rivas, su entrenador, su compañero de viaje en este mundo del bádminton, salta emocionado. Lo han conseguido. Cuatro años antes de lo que pensaban. Carolina ya lo ha ganado todo. Tiene la triple corona en sus manos. Campeona olímpica, mundial y europea. La quinta maravilla es un oro olímpico. El mejor resultado para un deportista. Solo puede luchar por superarse a sí misma. Leyenda vida del deporte y el bádminton español. 

 

Tricampeona europea

Del 25 al 30 de abril de 2017 se celebra el Europeo de Kolding (Dinamarca). De nuevo es la gran favorita. Es la vigente campeona olímpica, europea y mundial. Todos los focos están puestos en Carolina. Arrasa. Ganando todos sus partidos en dos sets. A la polaca Hart (21-9 y 21-10). A la turca Bayrak (21-9 y 24-22). La danesa Rohde es su rival en cuartos de final (21-11 y 21-14). Otra danesa, Poulsen, es su contrincante en semifinales (21-17 y 21-12). Como el año anterior vuelve a ganar en la final a la escocesa Gilmour (21-14 y 21-12). Seis partidos ganados, diez de diez en sets y un 62,1% de puntos vencidos (213 por 130 de sus rivales). La sexta maravilla ya está en el bolsillo. Es 30 de abril de 2017. Meses después cae en cuartos de final del Mundial de Glasgow.

 

Cuarto oro europeo consecutivo

Si 2016 fue un año para enmarcar, 2018 no se queda atrás. Llegan la séptima y la octava maravilla de Carolina Marín en forma de cuarto oro europeo consecutivo y tercer oro mundial. 

Del 24 al 29 de abril de 2019 el Campeonato de Europa se celebra en Huelva, en el pabellón que lleva el nombre de la tricampeona europea, bicampeona mundial y campeona olímpica. Como el año anterior vuelve a vencer todos los partidos del torneo en solo dos sets. Huelva vibra y ve ganar el 29 de abril a su heroína. Se convierte en la única mujer que ha ganado cuatro oros europeos y además seguidos (2014,2016,2017 y 2018). 

Caro ganó a la francesa Batomene (21-15 y 21-12) en primera ronda. En la siguiente se impuso a la suiza Jaquet (21-14 y 21-7). La danesa Rohde pierde en cuartos (21-17 y 21-10). En semifinales vence a la danesa Blichfeldt (21-17 y 21-16). La rusa Kosetskaya es derrotada en la gran final (21-15 y 21-7). 

 

Leyenda mundial

Del 30 de julio al 5 de agosto se celebra el Mundial de Nanjing (China). Carolina busca hacer historia, otra vez. Allí se convierte en tricampeona mundial. La única jugadora de bádminton que ha sido capaz de lograrlo. Está a solo un paso de ser la mejor jugadora de la historia de su deporte. La española solo encontró oposición en las semifinales y en la final. En primera ronda se impuso a la tailandesa Ongbamrungphan por 21-9 y 21-8. En octavos venció a la japonesa Sato (21-7 y 21-13). La india Nehwal cae en cuartos de final 21-6 y 21-11. Los tres partidos los gana Carolina en poco más de media hora. 

En semifinales comienza perdiendo contra la china He que gana a Carolina por 13 a 21. Caro remonta y gana 21-16 y 21-13 clasificándose, tras más de una hora de juego, para una nueva final. Allí espera una vieja conocida. La subcampeona olímpica en Río, la india Pusarla. Cuarenta y seis minutos necesitó Carolina Marín para gritar como tricampeona del mundo. Ganó 21-19 y 21-10. La octava maravilla de la mejor jugadora española de bádminton de la historia y posiblemente la mejor deportista. Con ella siempre lo mejor está por llegar. Seguro que las ocho maravillas se quedan cortas próximamente. 

 

 

Mis fotos deportivas preferidas: el abrazo de Mireia Belmonte y Fred Vergnoux en Budapest 2017


27 de julio de 2017. Mireia Belmonte García (Badalona, 10 de noviembre de 1990) acaba de cerrar el círculo en Budapest con el único oro que le faltaba en su carrera. La obra completa de una nadadora excepcional. Llegó en la prueba en la que un año antes se proclamó campeona olímpica en Río de Janeiro. Tras ganar en los 200 metros mariposa, salió de la piscina y lo primero que hizo fue abrazar a su guía, al entrenador que cambió el rumbo de su carrera deportiva, al francés Fred Vergnoux.

Es un abrazo sincero, emocionante, de esos que nunca se olvidan. En la foto de Alberto Estévez (agencia EFE) la campeona mundial aparece con su gorro negro y con las gafas recién salida del agua. Se aprecian las gotas en su espalda. Vergnoux sonríe y cierra los ojos. Se le ve feliz y emocionado. Seguramente pensando en que el objetivo, por fin, estaba conseguido. Mireia tenía un oro olímpico, varios oros europeos en piscina corta y larga, oros mundiales en piscina corta. Pero le faltaba ser campeona mundial en piscina de 50 metros.

Un abrazo eterno

Su entrenador desde septiembre de 2010 sujeta una botella de agua y sus gafas de ver con la mano izquierda mientras toca la cabeza de su pupila con la derecha. Ellos son los creadores de un oro mundial ganado tras muchas horas de entrenamientos. Un oro histórico para la natación española. Llegó en 2 minutos 5 segundos y 26 centésimas. Mireia fue más rápida que la alemana Franciska Hentke (2:05.39) y que la húngara Katinka Hosszu (2:06.02). Ambas nacieron un año antes que la española.
Aquel oro inolvidable permitió que Mireia Belmonte entrara en el selecto club de los ganadores de la triple corona (oro olímpico, mundial y europeo en 200 mariposa). Un logro al alcance pocos que llegó gracias a ella y a Fred, su compañero de viaje por las piscinas de todo el mundo. Una pareja deportiva única que posiblemente sea irrepetible en la natación española.

ALBERTO ESTÉVEZ -EFE

Lucas Eguibar, magia en la nieve

Tenía que ser él. Llevaba años luchando entre los mejores del snowboard cross y buscando el primer lugar en una gran competición. Lucas Eguibar Bretón (San Sebastián, 9 de febrero de 1994) ya forma parte del club de los grandes pioneros del deporte español. La perseverancia y el esfuerzo diario han dado sus frutos. La demostración de que es posible alcanzar los sueños. Merecía el oro mundial conquistado en Idre Fjäll (Suecia). Magia en la nieve. Ha probado varias veces el sabor amargo de las medallas de chocolate. Buenos cuartos puestos, pero por debajo del valor de un deportista que ha sabido caer y volver a levantarse. Eso solo saben hacerlo los elegidos, los grandes deportistas como Lucas, que lleva subido a la tabla de snowboard desde que cumplió los dieciséis años. 

Cuando comenzó en este deporte, con poquísimas licencias en España, lo tenía clarísimo: “no quiero ser una persona que gana una vez, sino un deportista que está muchos años en la élite, arriba del todo”. Alcanzada la cima, con el oro mundial ganado en Suecia y con la plata lograda en Sierra Nevada en el año 2017, entra de lleno en el libro de las grandes gestas del deporte de nuestro país. 

Y lo mejor está por llegar. Lo hemos comprobado muchas veces en cualquier disciplina deportiva. Eguibar ha participado en dos Juegos Olímpicos. En los de Sochi 2014 acabó en séptimo lugar. Un magnífico diploma a los 20 años recién cumplidos. Luego llegó la decepción de Pyeongchang 2018, donde aspiraba a todo. Fue 33º al caerse a la nieve en octavos de final. En aquellos Juegos llegó el histórico bronce de Regino Hernández, su amigo y compañero de fatigas en tantas competiciones. Ambos fueron plata por equipos en el Mundial de 2017. 

El sueño olímpico

En el horizonte más cercano aparece Pekín 2022 (del 4 al 20 de febrero). Sin duda estará entre los favoritos para subir al podio olímpico. Él ya está acostumbrado a fabricar milagros. A hacernos disfrutar mientras vuela sobre la nieve. Allí cumplirá 28 años. ¿Qué mejor regalo que una medalla de oro? Soñemos.

LA NARRACIÓN de José Manuel Tallada en Eurosport

 

LAS PORTADAS

 

 

 

LA ALEGRÍA de su familia. El vídeo está grabado por su hermano Nico. 

 

LOS RESULTADOS OFICIALES

 

 

 

EL PALMARÉS DEL CAMPEÓN DEL MUNDO

 

Dubai 2010, la primera gran obra de Mireia Belmonte


Todos vivimos momentos en la vida en los que sabemos que ya nada volverá a ser como antes. En septiembre de 2010 Fred Vergnoux comenzó a entrenar a Mireia Belmonte. A partir de ahí cambió para siempre y para bien la trayectoria deportiva de la mejor nadadora española de la historia. Cuatro meses después de empezar a entrenar juntos llegó la primera gran obra de Belmonte y Vergnoux. El Mundial de piscina corta celebrado en Dubai en diciembre de 2010 lo cambió todo.
En tan solo tres días de competición y con veinte años recién cumplidos, Mireia Belmonte subió al podio en cuatro ocasiones. En tres de ellas se colgó la medalla de oro y en otra se hizo con una plata. Ponía fin a las críticas tras no haber conseguido medallas en el Europeo de piscina larga celebrado en Budapest.
El 15 de diciembre de 2010, Belmonte ganó dos medallas de oro en tan solo 44 minutos. Lo hizo en dos pruebas tan exigentes como los 200 mariposa o los 400 metros estilos. Precisamente las dos pruebas que más alegrías le han dado a lo largo de su carrera deportiva.

Oro en 200 metros mariposa

Llegó a la final de los 200 mariposa con el segundo mejor tiempo: 2 minutos 4 segundos y 84 centésimas. Una marca que superó para ganar la medalla de oro. Son las 20:05 hora de Dubai y Mireia sale por la calle 5. Es la tercera más rápida en reaccionar. Cubre los primeros 50 metros en séptima posición (28.53). Al paso por los 100 metros sigue en penúltimo lugar (1:00.29). Sube dos posiciones en el siguiente viraje. Es quinta con un tiempo de 1:32.01. Los últimos 50 metros de Belmonte son sensacionales. Pasa del quinto lugar a ser medalla de oro con una marca de 2:03.59, récord de los campeonatos y campeona mundial de 200 mariposa en piscina de 25 metros.


Sus acompañantes en el podio fueron, la británica Jemma Lowe y la sueca Petra Granlund. La húngara Hosszu y la china Liu se quedaron en la cuarta y en la quinta posición respectivamente.

Oro en 400 metros estilos

Mireia Belmonte logró el quinto mejor tiempo en las series de los 400 metros estilos: 4:32.37. Marca que barrió en la final para ser campeona del mundo. Son las 20:49. Solo han pasado cuarenta y cuatro minutos desde que se lanzó a la piscina para ganar el oro en 200 mariposa. Sale por la calle 2 y cubre los primeros 100 metros (mariposa) en primera posición (1:01.76). En los siguientes 100 (espalda) baja hasta la quinta posición (2:11.00). Es en la braza donde comienzan a opositar hacia el oro. Ya es primera con un tiempo de 3:24.51. Acaba con un tiempazo. Récord de Europa y otro nuevo récord de los campeonatos: 4:24.21.


La única que le planta cara es la china Shiwen Ye que se cuelga la medalla de plata a treinta cuatro centésimas de la española. El bronce es para otra china, Xuanxu Li.

Plata en 800 metros libre

Al día siguiente de haber arrasado con dos oros, llegó la final de los 800 metros libre. Fue un duelo español entre Erika Villaécija y Mireia Belmonte. El reloj marca las 20:54. Villaécija sale por la calle 3 y Belmonte por la 7. Durante toda la prueba, la primera ocupa posiciones de podio. Mireia mantiene su estrategia de nadar de menos a más. Al paso por los 600 metros Villaécija ocupa la segunda posición, peleando por el oro. Belmonte es quinta y pelea por la cuarta plaza. Al paso por los 650 metros, son primera y cuarta. A falta de solo 100 metros el crono marca un tiempo de 7:12.00. Lidera Villaécija. Belmonte sigue cuarta pero cada vez más cerca de las tres primeras.
En el antepenúltimo viraje se confirma la exhibición española y el oro y la plata. Erika Villaécija, campeona del mundo, gana con un tiempo de 8:11.61. Mireia Belmonte, subcampeona mundial, acaba con 8:12.48. Les acompaña en el podio la estadounidense Kate Ziegler con una marca de 8:12.84.


Ese mismo día, Belmonte también nadó las series de los 100 metros estilos, una prueba que no le beneficia en absoluto. Acabó con el vigésimo octavo mejor tiempo de las participantes.

Oro en 200 metros estilos

18 de diciembre de 2010. Mireia Belmonte alcanza la final de los 200 metros estilos con la octava mejor marca. Se clasifica por los pelos. Por ser dos centésimas más rápida (2:10.09) que la británica Hannah Miley (2:10.11). Mireia salta a la piscina a las 20:27 hora local por la calle 8. Cubre los primeros 50 metros en tercera posición (28.07). Como es normal, baja hasta la séptima en el tramo de espalda (1:01.02). Toca remontar para alcanzar el podio por cuarta vez en los Mundiales de Dubai. A falta de 50 metros ya es segunda con un tiempo de 1:36.76. Gana la medalla de oro con récord de los campeonatos y una marca de 2:05.73. La plata es para la china Ye, y el bronce para la estadounidense Kukors. “Por la mañana me sentía muy cansada y nerviosa, pero poco a poco me fui relajando. No me creo que vuelva a casa con cuatro medallas, tres de ellas de oro” dijo Mireia Belmonte.


Un día después de haber ganado su cuarta medalla en Dubai, nadó las series de los 200 metros braza y cerró su participación con el décimo noveno mejor tiempo.
Fue la reina de aquel Mundial de piscina corta. Al regresar a España seguía sin creérselo: “Todavía no he asimilado lo que he logrado. No esperaba esto, pero las dos medallas del primer día en 45 minutos me dieron mucha moral”. Fred Vergnoux lo tenía claro: “No le veo límite. Tiene mucho talento, una enorme capacidad de trabajo y gran fuerza mental”.

Fotos: EFE y AP

El inolvidable oro mundial de Martín Fiz

12 de agosto de 1995. El estadio Ullevi de Goteborg (Suecia) asistió a uno de los momentos más memorables de la historia del atletismo español. Martín Fiz (Vitoria, 3 de marzo de 1963) ganó el oro mundial de maratón. Faltaban solo dos días para que se cumpliera el primer aniversario del triplete histórico en el Europeo de Helsinki donde él también fue oro. Campeón europeo y mundial en un año, brutal. 

Fue un día de muchísimo calor. A las dos de la tarde, momento de la salida de la prueba, los termómetros marcaban veintiséis grados. Por eso la carrera comenzó bastante lenta. Nadie quería gastar fuerzas innecesariamente. Se corrieron los 10 primeros kilómetros en 31 minutos y 59 segundos. La media maratón en 1 hora 6 minutos y 54 segundos. 

Siempre en las primeras posiciones

Martín Fiz siempre estuvo bien situado. Horas antes de la prueba había dicho: “estoy convencido de que os vamos a dar una gran alegría”. Era el máximo favorito. Llegaba en un gran estado de forma, pero en el deporte no se puede cantar victoria hasta que cruzas la línea de meta. 

La temperatura supera los treinta grados. Faltan poco más de siete kilómetros para el final y  cinco atletas lideran la prueba. El español Alberto Juzdado (tercero en Helsinki 1994) , el mexicano Cerón, el brasileño Dos Santos y el británico Whitehead acompañan a Fiz en la búsqueda del podio mundial. 

El atleta vitoriano comienza a aumentar la marcha y Juzdado no puede seguir el ritmo, le entra flato. En cabeza cuatro corredores. Luego tres.  A cinco kilómetros para meta, se quedan solos el Dionicio Cerón y Martín Fiz. Dos Santos no les alcanza.

El mexicano comienza a incrementar la velocidad pero Fiz aguanta. A cuatro kilómetros del final, Cerón se queda solo. Fiz está a unos metros pero sigue con posibilidades. El atleta español mira su cronómetro y es consciente de que el mexicano no va a poder aguantar mucho más el ritmo que ha impuesto. 

Ataque definitivo

Martín Fiz ataca y alcanza a Cerón cuando el reloj marca 2 horas 3 minutos y 43 segundos de carrera. El español supera al mexicano como si fuera un tren de alta velocidad. Ahora el que manda es él. Cerón sufre y comprueba que su ataque de unos metros atrás fue suicida. El calor y la humedad hacen mella. 

A dos kilómetros de meta, la distancia de Fiz sobre Cerón es considerable. El oro está cada vez más cerca. Martín Fiz entra en el estadio a las 16 horas y 11 minutos. La hora del campeón mundial de maratón. Se pone las gafas de sol de su patrocinador. En la recta levanta el brazo derecho en señal de victoria. Después cierra los dos puños. Ha corrido los últimos 2000 metros a un ritmo de dos minutos y cincuenta y un segundos el kilómetro. 

Es el hombre más feliz de la Tierra. Levanta los dos brazos y hace el signo de la victoria con sus manos. 2 horas 11 minutos y 41 segundos después de una prueba asfixiante se proclama campeón mundial. Mira al cielo y da las gracias.Se arrodilla, besa la pista, levanta los brazos y se tumba con las piernas abiertas y los brazos en cruz. Se levanta. Coge la bandera española y la de Euskadi y da la vuelta de honor más importante de su carrera deportiva. “Gané al estilo Induráin” dijo Fiz. Días atrás, el ciclista Miguel Induráin había ganado su quinto Tour. Curiosamente los dos compartían el mismo preparador, el médico Sabino Padilla.  “Me merecía este oro” añadió el campeón vitoriano. Los 250 kilómetros semanales de preparación por tierras segovianas habían merecido la pena. 

Campeón de Europa y del mundo

Cerón llega medio minuto después. Dos Santos gana el bronce. Los héroes de Helsinki, Alberto Juzdado y Diego García llegan en quinta y sexta posición respectivamente. En 1994 hubo triplete español en el Europeo. Un año después tres españoles entre los cinco primeros del mundo. Sensacionales. «Martín nos gana hasta en los entrenamientos; no nos cede ni un metro. Todo lo quiere ganar» dijo García. 

La de Goteborg era la quinta maratón de su vida. Cuatro victorias y una sola derrota para Martín Fiz. Ganó en Helsinki en 1993 y 1994. Venció en Rotterdam cuatro meses antes de su oro mundial. Acabó duodécimo en Boston en abril del 94. “No me arrepiento de empezar tarde en esta disciplina; era el momento justo” dijo el campeón de Europa y mundial.

Fiz ganó con el dorsal 403 pero con una camiseta que no era la suya. Se colgó el oro mundial con la de su compañero de habitación Valentín Massana, subcampeón mundial de 20 kilómetros marcha unos días antes. Una prenda que valió un oro y una plata, las dos únicas medallas de España en Goteborg 1995. Fiz cogió la camiseta por error porque según dijo eran muy parecidas las de marcha y maratón.

 

FOTOS: GETTY IMAGES

Álex Crivillé, el primero de la clase

A los cinco años Álex Crivillé comenzó a dar la tabarra en casa. Quería una moto. Comenzaba a soñar. Dos años después le dijo a su madre que quería ser campeón del mundo. A los diecinueve años lo consiguió, ganó el Mundial de 125cc. Era 1989. 

El 24 de octubre de 1999, se convirtió en el primer español en ganar en la máxima categoría del motociclismo. El primer europeo en lograrlo en diecisiete años. Campeón en 500cc. Uno de los días más grandes de la historia del motociclismo en España. A los 29 años se hizo realidad el sueño de su vida. 

Ocurrió en Río de Janeiro, Brasil, en el circuito de Jacarepaguá. «Han sido muchos años de sacrificio, de mucha dedicación, de creer que podía ser campeón de 500cc; me he dejado media vida» dijo el piloto nacido en Seva (Barcelona), tras acabar en sexta posición aquel gran premio inolvidable en el que le valía un décimo lugar. «He salido fatal y he decidido no arriesgar e ir a por el Mundial que es lo que vale. Ha habido momentos muy tensos y peligro de caídas. Cuando he visto a Okada que se salía he podido ir más tranquilo y disfrutar». 

Sin duelo estelar con Doohan

Crivillé inició aquella temporada sabiendo que el objetivo no iba a ser nada fácil. El australiano Michael Doohan había vencido los últimos cinco años consecutivamente. Doohan no pudo revalidar el título ni rivalizar con el piloto español. Una tremenda caída en los entrenamientos de Jerez, le impidió luchar por los puestos de honor y le obligó a poner fin a su carrera deportiva más tarde. 

El americano Kenny Roberts Jr. y el japonés Tadayuki Okada, fueron los que más «guerra» dieron a Crivillé ese año. El español comenzó el Mundial con un tercer puesto en Malasia y con un cuarto lugar en Japón. Fue en las cuatro carreras siguientes cuando el catalán comenzó a cobrar ventaja en la clasificación. 

Ganó en Jerez, en Francia, Italia y Cataluña. Esas cuatro victorias consecutivas le convirtieron en el máximo favorito para la victoria final. Aquel año se disputaron dieciséis carreras. Crivillé acabó todas menos dos, Assen y Valencia. 

El más regular de todos

Su regularidad durante toda la temporada le hizo campeón del mundo. Además de las cuatro victorias citadas, ganó en Gran Bretaña y en San Marino. Segundo en Alemania y Checoslovaquia. Tercero en Malasia y Sudáfrica. Su peor puesto de la temporada, al margen de las dos retiradas, fue el sexto lugar de Brasil que le valió para proclamarse campeón. Cuarto en Japón. Quinto en Australia y Argentina. 

En la categoría reina, Álex Crivillé, fue subiendo escalones año tras año hasta alcanzar la cima. Siempre a las órdenes del equipo Honda. Fue octavo en 1992 y 1993. Sexto en 1994. Cuarto en 1995. Subcampeón en 1996. Bajó al cuarto lugar en 1997. Tercero en 1998 y en 1999 el mejor de todos. 

Honda le regaló un casco dorado y le colocó el número uno a su moto. «¡Parece que es la de Doohan» dijo el campeón mundial. «Es una pena haber sido campeón sin que él esté en la pista. He aprendido mucho de él. Es un maestro. Le tengo todos los respetos. Me ha ganado y yo le he ganado de tú a tú. Tengo 29 años, he aprendido y es el momento de ser número uno del mundo».

Diez años más tarde

El histórico título mundial de Álex Crivillé en 500cc llegó una década después del inolvidable triplete español de 1989. Crivillé ganó en 125cc. Sito Pons en 250cc y Manuel «Champi» Herreros en 80cc. A partir de ahí, una sequía de campeonatos con la que acabó el piloto de Seva. Días después de la victoria de Crivillé, el motociclismo español volvió a celebrar. Emilio Alzamora se hizo con el título de 125cc en Argentina, la última carrera de la temporada, sin haber sido primero en ninguna. 

La celebración del título de Álex Crivillé fue una locura. «Nos pasamos toda la tarde de barbacoa, todo el mundo, todos, acabamos en la piscina y a Ángel Nieto, maestro de ceremonias, se le fue la mano desde mi habitación» contó años más tarde Crivillé. 

A las once de la noche, el campeón de 500cc estaba agotado y se subió a la habitación del hotel situada en el undécimo piso. A los 10 minutos, Nieto estaba llamando a su puerta. «Pero, bueno, Álex ¿qué haces en la cama? ¡Eres campeón del mundo! ¡eres el primer español que lo logra! Venga, sigamos la fiesta. ¡Hay que romperlo todo!» .Se volvieron locos. Ángel Nieto empujó el sofá de la habitación hasta la ventana y lo lanzaron hasta la piscina. Cuál sería el nivel de euforia que tenían, que casi tiraron también la televisión. Crivillé tuvo que pagar aquel sofá, pero nada importaba, era campeón del mundo. El primero de la clase.

 

Fotos: GETTY

Marc Márquez, octacampeón mundial y leyenda del motociclismo

Ocho veces campeón del mundo de motociclismo. Seis en la máxima categoría. Se acaban los calificativos para definir a Marc Márquez Alentá (Cervera, Lleida, 17 de febrero de 1993). Octacampeón. Qué bien suena esta palabra. El piloto español ya está en el Olimpo de los dioses del motociclismo. Leyenda viva. Dominio aplastante. Campeón en 2019 a cuatro carreras del final. El mejor piloto del mundo. Nadie se le acerca. Todos contra él. 

Esta vez ha sido en Tailandia, en el circuito de Chang, en su primera oportunidad para proclamarse campeón. En ninguno de sus anteriores títulos de MotoGP, Márquez consiguió matemáticamente ser campeón cuatro carreras antes de acabar la temporada. En 2014, 2015, 2016 y 2018, todas ellas en Japón, lo consiguió a tres carreras del final. Necesitaba dos puntos más que Andrea Dovizioso. Con quedar por delante del italiano era suficiente. Pero Márquez ha ganado a lo campeón tras superar a Quartararo en la última curva. Tras haber protagonizado un duelo estelar que seguramente veremos muchas veces en el futuro.

 

El mejor

Márquez arriesga más que nadie. Pilota mejor que ninguno de sus rivales. Su ambición no tiene límites. Solo él sabe dónde está su techo. Esa es la diferencia entre ser un buen piloto a ser el mejor de todos. Por eso gana tantas carreras y lleva tantos Mundiales. Ya ha superado a Mick Doohan en Campeonatos del Mundo de la categoría reina. El americano ganó cinco.

 

 

Se queda a tan solo un Mundial de Moto GP y en total del italiano Valentino Rossi. A dos Mundiales de Giacomo Agostini en la máxima categoría. Si miramos los títulos de pilotos españoles ya solo tiene por delante a Ángel Nieto. Seguro que habrá vuelto a disfrutar desde ahí arriba. Los 12+1 de Nieto parecen al alcance del dueño del número 93. Tiene 26 años y mucha carrera deportiva por delante. Ojalá lo podamos ver. Seguro que el maestro del motociclismo español se alegrará desde el cielo. 

Números de vértigo

El ocho veces campeón mundial ha dominado el Mundial de principio a fin. Salvo la caída en Austin cuando marchaba primero, en el resto de carreras ha sido primero y segundo. Así es imposible ganarle. Nueve victorias y cinco segundos puestos en quince carreras. Impresionante. 

De los últimos siete Mundiales celebrados en Moto GP, Márquez ha ganado seis. Los cuatro últimos han llegado consecutivamente. Es una estadística tan brutal que asusta. Para 2020 buscará superar otra gesta más. Solo dos pilotos han conseguido ganar cinco o más títulos seguidos en la categoría reina. Agostini ganó siete entre 1966 y 1972. Doohan ganó sus cinco Mundiales entre 1994 y 1998. 

En la mesa de los gigantes del motociclismo

Márquez ya come en la mesa de los más grandes de la historia del motociclismo. Memorable su carrera deportiva y sus celebraciones. Con el sexto mundial tiró un dado gigante. Con el séptimo pasó al nivel 7 de un videojuego. El octavo lo ha celebrado jugando al billar y metiendo la bola número 8.

 

 

Sigamos disfrutando de este deportista legendario. Contagiémonos de su alegría y de su forma de ser. Intentemos luchar y perseverar en nuestras vidas como lo hace él. Qué suerte hemos tenido. Estamos viviendo una época que posiblemente será irrepetible. Que se alargue lo máximo posible. Gracias, Marc.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotos: EFE y MotoGP.com

 

La mejor foto deportiva de 2018

Esta fotografía se podría titular «El triunfo de la perseverancia». Ocurrió en Innsbruck (Austria) el domingo 30 de septiembre. Alejandro Valverde, ya es campeón del mundo de ciclismo tras haberlo intentado en los cinco últimos lustros. El ciclista murciano levanta la mano izquierda en señal de triunfo. Después levantaría la derecha, la que sujeta el manillar, pero ese gesto ya no sale en la imagen tomada por Getty Images.

Por detrás de Valverde, aparecen otros dos ciclistas. El francés Romain Bardet a la derecha de la foto y el canadiense Michael Woods, a la izquierda. Los tres lucharon por el oro mundial, pero se lo llevó el español. Bardet fue plata y Woods se tuvo que conformar con la medalla de bronce.

En 2018 se han hecho miles de fotos en todos los deportes, pero esta es la mejor por todo lo que ha significado para el ciclismo español, porque su protagonista nos emocionó a todos con un sprint que ya es historia del deporte de nuestro país. Uno de los grandes momentos deportivos del año. Alejandro Valverde se vistió de arcoíris. Un maillot que va a llevar como mínimo hasta el 29 de septiembre de 2019. El próximo Mundial de ciclismo se celebrará en Yorkshire (Inglaterra).

La victoria en Innsbruck ha sido la mejor de la carrera deportiva del murciano. Un triunfo que llegó después de 265 kilómetros de gran esfuerzo sobre la bicicleta. La selección española funcionó de diez para que Valverde lograra su objetivo. Aquel 30 de septiembre, todo el mundo pensó que ya se podía retirar tranquilo. Pero tenemos Valverde hasta 2021.

 

 

 

 

Fotos: Getty y AFP

 

Un oro de Conil a Nanjing

Es domingo 5 de agosto de 2018. Estoy en Conil de la Frontera (Cádiz) de vacaciones con mi pareja. Nos aconsejan no hacer ninguna excursión ese día para no tener que mover el coche. Así lo hacemos. Nos quedamos en el pueblo que nos ha acogido durante dos semanas. A las nueve de la mañana ya estamos despiertos, consulto la app de mis marcadores y veo que se retrasa la final femenina del Mundial de bádminton de Nanjing (China). Las finales pendientes retrasan el partido hasta las diez y cuarto. La española Carolina Marín Martín va a luchar por algo inaudito. Ninguna mujer ha sido capaz de ganar tres oros en un Campeonato del Mundo.

A las diez en punto llegamos a la playa. Toca ver la final desde un escenario único. Uno de los grandes placeres de la vida es estar junto al mar, oyendo como rompen las olas y tocar la arena una y otra vez. Ver ganar una medalla a un deportista español también lo es. Y si es de oro, mejor.  Ya situados, con la sombrilla y las toallas colocadas, saco el móvil de la mochila y conecto la app de Teledeporte.

Perderse un partido de Carolina Marín es una faena, no verla en una final de un gran campeonato, todavía más. Dure lo que dure, tengo que mantenerme tumbado en la toalla bocabajo para que no me queme con el sol. De Conil a Nanjing hay una distancia de 10.490 kilómetros.

A las diez y cuarto comienza el partido. Se repite la final olímpica de Río 2016. La rival de la española es la india Pusarla Sindhu. Se prevé una final larga e igualada. Ambas llegan empatadas a victorias en sus enfrentamientos. Pero la campeona olímpica es la jugadora onubense y va a buscar su tercer oro mundial. Los dos primeros los ganó en 2014 y 2015 en Copenhague y Yakarta respectivamente.

Ninguna mujer había conseguido tres mundiales hasta que lo hizo la jugadora onubense

El primer set trascurre igualadísimo. Sindhu llega a ponerse 10 a 14 a favor. Carolina iguala a 15 y es en ese momento cuando se la ve mejor y con muchas posibilidades de ponerse con ventaja en el marcador. Con el 20-18 Marín goza del primer punto de set. Lo consigue en el siguiente y gana la primera manga por 21 a 19 en veinticinco minutos. En la final olímpica de 2016, el partido comenzó con victoria de la india y Carolina tuvo que remontar para colgarse el oro.

El segundo set es un monólogo de la jugadora española que llega al intervalo con 11-2 a favor. No se le puede escapar la victoria. Pero tiene delante a una excelente jugadora que no se lo va a poner fácil. El segundo set acaba con un 21-10 en veintiún minutos y con Carolina Marín Martín celebrando la victoria llorando de rodillas.

Qué gozada disfrutar del tercer Mundial ganado por Carolina Marín. De vacaciones, en Conil. Cerca de su Huelva natal, a dos horas y pico. Cuando pase el tiempo recordaré que estaba haciendo aquel día que Carolina Marín hizo historia por enésima vez. Proeza tras proeza ha situado al bádminton español y europeo en el mundo. Mirando el cuadro de finalistas de las distintas categorías, solo aparece ella como europea, el resto todo fueron asiáticos: chinos, japoneses y la india Pusarla, subcampeona mundial.


Carolina Marín Martín es una de las mejores deportistas de la historia de España y ya es la primera mujer que gana tres Mundiales de bádminton. Triple corona, tricampeona, triplete, se diga como se diga, suena muy bien. Única, irrepetible, eterna. Decían que estaba acabada, que con el oro mundial de Nanjing ha regresado, pero la realidad es que nunca se ha ido, siempre ha estado ahí, ganando oros, no sabe hacer otra cosa, venciendo todas las finales que disputa en grandes campeonatos.

Solo ella sabe hacerlo. Y da la sensación de que quedan muchas alegrías todavía. Si gana el oro olímpico en Tokio 2020 será la mejor jugadora de bádminton de siempre. Ya lo es de España y de Europa, solo falta un pasito más y está a su alcance. Es la reina del bádminton. Su esfuerzo, su sacrificio diario, su perseverancia, su perfeccionismo y su lucha por mejorar cada día son un ejemplo a seguir. Ella y todo su equipo liderado por su entrenador Fernando Rivas, un equipazo.

Carolina Marín es campeona olímpica, tricampeona mundial y tetracampeona de Europa

Después de la euforia por ver ganar a Carolina, me doy un baño en el mar para celebrarlo y comienzo a pensar en lo que siempre pienso cuando un deportista español gana una medalla. Me paso horas y horas pensando en qué portada llevará el diario Marca al día siguiente. Horas no van a faltar para elaborarla. Lanzo una encuesta en Twitter sobre cuánto ocupará el oro de la mejor jugadora de bádminton. La mayoría (62%) piensa que será una portada completa.

Gente bastante optimista, puesto que son muy pocas las veces que los diarios deportivos de nuestro país no llevan fútbol en sus primeras páginas. De madrugada conocemos la portada y no es completa. Pero si digna y merecida para la campeona mundial. Y no solo eso, las siguientes cinco páginas también van dedicadas a la jugadora onubense.

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FOTOS: AFP, getty

Leyenda Mireia Belmonte

Eres única, irrepetible, histórica, magnífica, sencilla, ganadora, genial, bestial, gigante, eterna, memorable, maravillosa, histórica, inmensa, de oro, grandiosa.¡Eras y ahora eres más leyenda aún!. Ya tienes la triple corona, te quiere toda España. ¡Campeona del mundo de 200 mariposa!  ¡Gracias por volverme a hacer llorar de alegría, Mireia Belmonte!

Lo ha vuelto a hacer. Estaba resfriada y se ha proclamado campeona del mundo, en Budapest. Ha cubierto de oro el Duna Arena húngaro, con su quinta medalla en un mundial en piscina de 50 metros. Ya lo ha ganado todo. Una auténtica barbaridad. El 27 de julio de 2017 ya forma parte de la historia del deporte español. El día en que Mireia Belmonte ha cerrado el círculo, campeona de Europa en 2014, campeona olímpica en 2016 y campeona mundial en 2017.

Nos haremos mayores y no veremos nada igual en la natación española. Lo que ha conseguido Mireia, es tan difícil y solo al alcance de los más grandes de la historia de la natación y del deporte, que aprenderemos a valorarlo en su justa medida, más adelante. Aunque solo con mirar su impresionante palmarés, ya nos podemos hacer una idea.

La nadadora de Badalona ha salido bien, ha sido la segunda en reaccionar tras la húngara Szilagyi, en una final con jóvenes y veteranas. Los primeros 50 metros los ha cubierto en 28.61, ha tocado pared en sexta posición, pero todos sabemos que lo mejor de Mireia llega en los últimos 100 metros. El primer hectómetro lo ha pasado en 1:00.55, en segundo lugar a solo catorce centésimas de Katinka Hosszu.

Una prueba inolvidable

Al paso por los 150 metros ya iba en posición de oro con 1:32.81. Los últimos 50 metros han sido los más lentos, pero eso ya da igual. El 2:05.26 ya es historia grande para la mejor nadadora española de todos los tiempos y posiblemente la mejor deportista junto a Rafael Nadal. No sé a que espera el jurado de los Princesa de Asturias para reconocer la trayectoria de esta mujer que tantas alegrías nos ha dado y nos va a seguir dando, por lo menos durante los próximos tres años, hasta Tokio 2020, donde intentará revalidar el oro olímpico y ser la deportista española más laureada en unos Juegos.

 

¿Cuál será el próximo reto de Mireia? Ya es campeona de Europa en piscina corta y en piscina larga. Campeona del mundo en piscina corta y piscina larga. Y campeona olímpica. Y si hubiera piscina corta en unos Juegos Olímpicos, también sería de oro. Pronto Fred Vergnoux y ella comenzarán a preparar el próximo objetivo, porque su reinado no tiene fin. 

Alberto Estévez-EFE
 





 
PORTADAS DEPORTIVAS



 

 

ENTREVISTAS
 
LAS MEDALLAS DE MIREIA BELMONTE EN 200 MARIPOSA
AÑO
COMPETICIÓN
MEDALLA
MARCA
2008
EUROPEO
BRONCE
2:09:32
2010
MUNDIAL P.CORTA
ORO
2:03:59
2011
EUROPEO P.CORTA
ORO
2:03:37
2012
JJOO LONDRES
PLATA
2:05:25
2013
MUNDIAL
PLATA
2:04:78
2013
EUROPEO P.CORTA
ORO
2:01:52
2014
EUROPEO
ORO
2:04:79
2014
MUNDIAL P.CORTA
ORO
1:59:61
2016
JJOO RÍO
ORO
2:04:85
2017
MUNDIAL
ORO
2:05:26